Mayordomía (2)
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· 76 viewsEl uso, control y administración cuidadoso de las posesiones de otro que han sido confiadas a uno. El término es también usado para referirse al uso responsable de la riqueza y las posesiones por los cristianos.
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Individuos actuando como mayordomos
Individuos actuando como mayordomos
Adán en el Jardín del Edén
Adán en el Jardín del Edén
Entonces el Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara.
José en la casa de Potifar
José en la casa de Potifar
Así encontró José gracia ante sus ojos y llegó a ser su siervo personal, y lo hizo mayordomo sobre su casa y entregó en su mano todo lo que poseía.
Y sucedió que desde el tiempo que lo hizo mayordomo sobre su casa y sobre todo lo que poseía, el Señor bendijo la casa del egipcio por causa de José; y la bendición del Señor estaba sobre todo lo que poseía en la casa y en el campo.
Así que todo lo que poseía lo dejó en mano de José, y con él allí no se preocupaba de nada, excepto del pan que comía. Y era José de gallarda figura y de hermoso parecer.
Daniel como administrador en Babilonia
Daniel como administrador en Babilonia
Le pareció bien a Darío constituir sobre el reino ciento veinte sátrapas que gobernaran en todo el reino,
y sobre ellos, tres funcionarios (uno de los cuales era Daniel) a quienes estos sátrapas rindieran cuenta, para que el rey no fuera perjudicado.
Pero este mismo Daniel sobresalía entre los funcionarios y sátrapas porque había en él un espíritu extraordinario, de modo que el rey pensó ponerlo sobre todo el reino.
Grupos actuando com mayordomos
Grupos actuando com mayordomos
Los sacerdotes sirviendo en el tabernáculo
Los sacerdotes sirviendo en el tabernáculo
Ver también
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Los siete elegidos por la iglesia de Jerusalén
Los siete elegidos por la iglesia de Jerusalén
Por aquellos días, al multiplicarse el número de los discípulos, surgió una queja de parte de los judíos helenistas en contra de los judíos nativos, porque sus viudas eran desatendidas en la distribución diaria de los alimentos.
Entonces los doce convocaron a la congregación de los discípulos, y dijeron: No es conveniente que nosotros descuidemos la palabra de Dios para servir mesas.
Por tanto, hermanos, escoged de entre vosotros siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes podamos encargar esta tarea.
Y nosotros nos entregaremos a la oración y al ministerio de la palabra.
Lo propuesto tuvo la aprobación de toda la congregación, y escogieron a Esteban, un hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, y a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas y a Nicolás, un prosélito de Antioquía;
los cuales presentaron ante los apóstoles, y después de orar, pusieron sus manos sobre ellos.
Mayordomos domésticos
Mayordomos domésticos
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Las enseñanzas de Jesucristo sobre la mayordomía
Las enseñanzas de Jesucristo sobre la mayordomía
Usando parábolas para enfatizar el rendimiento de cuentas
Usando parábolas para enfatizar el rendimiento de cuentas
Decía también Jesús a los discípulos: Había cierto hombre rico que tenía un mayordomo; y éste fue acusado ante él de derrochar sus bienes.
Entonces lo llamó y le dijo: “¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Rinde cuentas de tu administración, porque no puedes ser más mayordomo.”
Y el mayordomo se dijo a sí mismo: “¿Qué haré? Pues mi señor me quita la administración. No tengo fuerzas para cavar, y me da vergüenza mendigar.
“Ya sé lo que haré, para que cuando se me destituya de la administración me reciban en sus casas.”
Y llamando a cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: “¿Cuánto le debes a mi señor?”
Y él dijo: “Cien barriles de aceite.” Y le dijo: “Toma tu factura, siéntate pronto y escribe cincuenta.”
Después dijo a otro: “Y tú, ¿cuánto debes?” Y él respondió: “Cien medidas de trigo.” El le dijo*: “Toma tu factura y escribe ochenta.”
El señor elogió al mayordomo injusto porque había procedido con sagacidad, pues los hijos de este siglo son más sagaces en las relaciones con sus semejantes que los hijos de luz.
Y yo os digo: Haceos amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando falten, os reciban en las moradas eternas.
El que es fiel en lo muy poco, es fiel también en lo mucho; y el que es injusto en lo muy poco, también es injusto en lo mucho.
Por tanto, si no habéis sido fieles en el uso de las riquezas injustas, ¿quién os confiará las riquezas verdaderas?
Y si no habéis sido fieles en el uso de lo ajeno, ¿quién os dará lo que es vuestro?
Ver también ;
Enfatizando la responsabilidad de cada individuo
Enfatizando la responsabilidad de cada individuo
pero el que no la sabía, e hizo cosas que merecían castigo, será azotado poco. A todo el que se le haya dado mucho, mucho se demandará de él; y al que mucho le han confiado, más le exigirán.
Ver también
Los apóstoles continuaron esta enseñaza
Los apóstoles continuaron esta enseñaza
De modo que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí mismo.
Ver también
Ser un buen mayordomo es algo honorable
Ser un buen mayordomo es algo honorable
Pues los que han servido bien como diáconos obtienen para sí una posición honrosa y gran confianza en la fe que es en Cristo Jesús.
Ver también
A los cristianos se les confía la administración del evangelio
A los cristianos se les confía la administración del evangelio
Que todo hombre nos considere de esta manera: como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios.
Ahora bien, además se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel.
Ver también ; ; ; ; ; ; ; ; ; ;
Los cristianos deben sert mayordomos sabios de sus dones dados por Dios
Los cristianos deben sert mayordomos sabios de sus dones dados por Dios
Porque ¿quién te distingue? ¿Qué tienes que no recibiste? Y si lo recibiste, ¿por qué te jactas como si no lo hubieras recibido?
Deben usar sus dones para el beneficio de los demás
Deben usar sus dones para el beneficio de los demás
Según cada uno ha recibido un don especial, úselo sirviéndoos los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.
El que habla, que hable conforme a las palabras de Dios; el que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado mediante Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén.
Deben desarrollar sus dones
Deben desarrollar sus dones
Ver también
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No descuides el don espiritual que está en ti, que te fue conferido por medio de la profecía con la imposición de manos del presbiterio.
Reflexiona sobre estas cosas; dedícate a ellas, para que tu aprovechamiento sea evidente a todos.
Deben tener cuidado de sus cuerpos
Deben tener cuidado de sus cuerpos
Huid de la fornicación. Todos los demás pecados que un hombre comete están fuera del cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo.
¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Los creyentes deben ser mayordomos sabios de sus posesiones materiales
Los creyentes deben ser mayordomos sabios de sus posesiones materiales
No sea que digas en tu corazón: “Mi poder y la fuerza de mi mano me han producido esta riqueza.”
Mas acuérdate del Señor tu Dios, porque El es el que te da poder para hacer riquezas, a fin de confirmar su pacto, el cual juró a tus padres como en este día.
La enseñanza de Jesucristo sobre compartir las posesiones
La enseñanza de Jesucristo sobre compartir las posesiones
Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, ve y vende lo que posees y da a los pobres, y tendrás tesoro en los cielos; y ven, sígueme.
Ver también ; ; ; ;
El compartir las posesiones entre los primeros cristianos
El compartir las posesiones entre los primeros cristianos
La congregación de los que creyeron era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo lo que poseía, sino que todas las cosas eran de propiedad común.
Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia había sobre todos ellos.
No había, pues, ningún necesitado entre ellos, porque todos los que poseían tierras o casas las vendían, traían el precio de lo vendido,
y lo depositaban a los pies de los apóstoles, y se distribuía a cada uno según su necesidad.
Ver también
La enseñanza del apóstol Pablo sobre compartir las posesiones
La enseñanza del apóstol Pablo sobre compartir las posesiones
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