La Fe que No Salva.

La Vida Práctica.  •  Sermon  •  Submitted
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Una moneda es una Pieza de metal, generalmente redonda y con un relieve en cada cara. Así la vida Cristiana consiste en dos manifestaciones que se acompañan entre si, y forman un todo como una moneda: La Fe y las obras. Esta mañana veremos la expresión de una Fe que se expresa tan solamente en palabra, pero que corre el peligro de transitar hacia la muerte.

Notes
Transcript
Hebreos 11.1 RVR60
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Hebreos 11
Obras: Se refiere al accionar, actuar del individuo e involucra varias acciones. Obra de Caridad o misericordia, estas son las que la la Iglesia Primitiva consideraba que un cristiano Genuino está obligado a hacer: dar de beber al sediento y de comer al hambriento, vestido al pobre es una obra de misericordia. Así también una vida de sacrificio a despojarnos de todo lo que nos impide crecer como hijos de un Dios vivo.
Cayuela, N. L. (Ed.). (1997). Diccionario general de la lengua española Vox. Barcelona: VOX.

1.- Qué Fe es esta? V. 14

El Apóstol Santiago inicia esta Diatriba (Conversación): “Hermanos Míos”. Dirigida a una audiencia cristiana, pero con un ambiente de dudas sobre el tema. Santiago se dirige a un publico receptor que observaba una disputa entre quienes alardeaban de Su Fe y sus Obras. Dos grupos con Fe, pero muy distintas. Han transcurrido cerca de 2000 años, y esos grupos aún continúan en la Iglesia del Señor! Pero saben algo? A veces engañados! Ni ellos mismos se dan por apercibidos que su Fe sin obras es una artimaña Filosófica introducida encubiertamente en la Iglesia del Señor.
A.- “Una Fe muy Activa”. Muchas palabras y carente de Obras.
¿De qué aprovecha Tener Fe y no tener Obras? ¿Podrá Tal Fe salvarle? Es una pregunta Retorica. Conlleva implícitamente la respuesta. Santiago comienza formulando dos preguntas directas a las cuales el lector sólo puede contestar con una respuesta negativa. La pregunta se refiere a una supuesta persona que anda diciendo y alardeando de su fe. Nótese que no habla de alguien que tiene fe, sino de alguien que dice que tiene fe: ἐὰν πίστιν λέγῃ τις ἔχειν, si alguien dice tener fe. La construcción gramatical utiliza un presente de subjuntivo en voz activa λέγῃ, dice, y el infinitivo de aserción indirecta de ἔχειν, tener. El supuesto creyente hace la afirmación de ser una persona de fe.

La pregunta se refiere a una supuesta persona que anda diciendo y alardeando de su fe. Nótese que no habla de alguien que tiene fe, sino de alguien que dice que tiene fe: ἐὰν πίστιν λέγῃ τις ἔχειν, si alguien dice tener fe. La construcción gramatical utiliza un presente de subjuntivo en voz activa λέγῃ, dice, y el infinitivo de aserción indirecta de ἔχειν, tener. El supuesto creyente hace la afirmación de ser una persona de fe.

B.- ¿Acaso podrá salvarlo esa fe? NVI.

La pregunta se refiere a una supuesta persona que anda diciendo y alardeando de su fe. Nótese que no habla de alguien que tiene fe, sino de alguien que dice que tiene fe: ἐὰν πίστιν λέγῃ τις ἔχειν, si alguien dice tener fe. La construcción gramatical utiliza un presente de subjuntivo en voz activa λέγῃ, dice, y el infinitivo de aserción indirecta de ἔχειν, tener. El supuesto creyente hace la afirmación de ser una persona de fe.

Kistemaker, S. J. (2007). Comentario al Nuevo Testamento: Santiago y 1-3 Juan (p. 109). Grand Rapids, MI: Libros Desafío.
Pérez Millos, S. (2011). Comentario Exegético al Texto Griego del Nuevo Testamento: Santiago (p. 136). Viladecavalls, Barcelona: Editorial CLIE.
B.- ¿Acaso podrá salvarlo esa fe? NVI. Tanto la primera como la segunda pregunta conlleva a una respuesta negativa. El Apostol Santiago nos llama a evaluar Qué tipo de Fe es ésta?
International Bible Society. (1979). Nueva Versión Internacional (). East Brunswick, NJ: Sociedad Bı́blica Internacional.
Tanto la primera como la segunda pregunta conlleva a una respuesta negativa. El Apóstol Santiago nos llama a evaluar Qué tipo de Fe es ésta?

2.- La Fe Muerta. V. 17, 20, 26.

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (). Debe entenderse correctamente esta oración para una correcta exégesis del texto. No puede estar refiriéndose a la fe salvífica mediante la que se alcanza la salvación (), ya que todo aquel que cree es salvo. Está refiriéndose a esa fe de la que alardea alguien pero que no es real puesto que no genera evidencias mediante las obras. Santiago no está poniendo en duda la necesidad de la fe para salvación, sino que la supone. Es decir, no está enseñando que las obras del hombre, sean las legales o las personales son necesarias como complemento para la salvación, en cuyo caso sería una salvación por obras que contradice abiertamente a la enseñanza general de la Escritura: “no por obras para que nadie se gloríe” (). Algunos quieren ver aquí un conflicto entre la teología de Pablo y la de Santiago. Sin embargo no debe olvidarse que Pablo no rechaza las obras, sino todo lo contrario: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (). Los creyentes somos renacidos, creados por Dios en Jesucristo (, ). Se trata, pues, del nuevo ser y criatura del cristiano, una realidad nueva, una regeneración o, si se prefiere mejor una recreación del hombre (). Esta nueva creación, dotada de nueva naturaleza y de nueva vida, que es vida eterna, se opera por Dios en Cristo Jesús, de quien toma vida ya que en Él esta la vida (). La vida recibida es la vida eterna, la participación en la divina naturaleza (). Por tanto esa nueva vida tiene una nueva manifestación en un obrar distinto. Antes dijo el apóstol que la salvación, con todo cuanto comporta, no se alcanza por obras, sino por gracia, pero ahora la gracia dota al creyente para que manifieste la condición de vida nueva por el nuevo nacimiento, en obras.
A.- Esta Fe meramente Intelectual.
Esta fe de laque habla Santiago es meramente intelectual, solo está en nuestra mente, pero no en el corazón. Está muerta. V. 17, 20, 26
Santiago 2.17 LBLA
Así también la fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta.
Santiago 2.20 RVR60
¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?
Santiago 2.26 LBLA
Porque así como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin las obras está muerta.
B.- Los demonios también creen. V. 19
Santiago la ilustra con la fe de los demonios. Ellos también creen.

La fe exige la creencia en el único Dios. Esta creencia está en la mente de todos los hombres, puesto que la misma naturaleza actúa como reveladora de la existencia de Dios y de su poder (Ro. 1:19–20). Pero la fe intelectual no sirve para la salvación si no produce un cambio vital en el creyente que se manifiesta en una forma nueva de conducta, visible a través de las obras.

La prueba de la inutilidad de una fe meramente intelectual, se aporta mediante la alusión a la fe de los demonios. Ellos llegan a la misma conclusión ya que no duda de la existencia de Dios (Mr. 1:23, 24; 5:1–7). Sin embargo la creencia de los demonios en la existencia de Dios no modifica ninguna de las formas de vida que le son propias como seres caídos y malignos. Creen en Dios pero siguen actuando contra Él. La creencia, o fe de los demonios no posee eficacia salvadora alguna y la prueba consiste en que no produce buenas obras en ellos, se limita, pues, a una mera experiencia intelectual. Aún más, esa creencia en la existencia de Dios les atormenta, produciendo en ellos un verdadero terror hacia Dios, como afirma Santiago: πιστεύουσιν καὶ φρίσσουσιν, creen y tiemblan. Ellos saben que Dios es justo, inmutable en sus decretos y que nunca podrán librarse del juicio establecido sobre su condición pecaminosa y rebelde. La referencia a los demonios sirve también para afirmar la condición inteligente de los ángeles caídos, con emociones propias. La forma verbal φρίσσουσιν, tiemblan, se utiliza para expresar la situación que genera el terror en una persona. Los demonios sienten p 148 escalofríos ante la verdad de la existencia de Dios, porque conocen las consecuencias que acarrea para ellos el único Dios, fiel, que no transigue con el pecado. Con todo no se intenta efectuar una comparación entre la fe intelectual del hombre y la de los demonios, sino de los resultados en cuanto a los efectos, ambas son incapaces de salvar.

3.- Las Obras Prácticas de la Fe. V. 15-24

A.- La obra de atención al Pobre. V. 15-16.
¿Por qué es tan difícil atender al pobre? párese ser que lo primero que pensamos es “Es que está así por perezoso, porque no trabaja”. Horas antes de Jesús ir a la Cruz, en el evangelio de , una mujer derramó un perfume muy costoso sobre Él. Los discípulos, influenciados por Judas, criticaron tal acción, “porque 30 denarios, el costo del perfume que alcanzaba para cancelar un obrero por todo un año, podría usarse para la atender a los pobres.
B.- Las Obras que Justifican. V. 21-24
“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” ()
Pérez Millos, S. (2011). Comentario Exegético al Texto Griego del Nuevo Testamento: Santiago (p. 137). Viladecavalls, Barcelona: Editorial CLIE.
B.- Las Obras que Justifican. V. 21-24
1.- Abraham.
Que mas ejemplo que el padre de la Fe. La Fe se demuestra con desprendernos de todo lo que consideremos Nuestro. Pero también demanda un sacrificio. El culto a Dios demanda no solo la obra de dar a los pobres, “Y los Pobres qué?.. Podemos tener muchas obras pero también NO TENER FE. Hay mucha gente Rica que puede hacer MUCHAS obras. La viuda pobre que echó mas que los ricos nos da una tremenda Lección.
Marcos 14.3-9
Marcos 14.3–9 LBLA
Y estando El en Betania, sentado a la mesa en casa de Simón el leproso, vino una mujer con un frasco de alabastro de perfume muy costoso de nardo puro; y rompió el frasco y lo derramó sobre la cabeza de Jesús. Pero algunos estaban indignados y se decían unos a otros: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume? Porque este perfume podía haberse vendido por más de trescientos denarios, y dado el dinero a los pobres. Y la reprendían. Pero Jesús dijo: Dejadla; ¿por qué la molestáis? Buena obra ha hecho conmigo. Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros; y cuando queráis les podréis hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis. Ella ha hecho lo que ha podido; se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura. Y en verdad os digo: Dondequiera que el evangelio se predique en el mundo entero, también se hablará de lo que ésta ha hecho, para memoria suya.

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Ef. 2:10)

2.- Rahab la ramera.
Rahab Le creyó a Dios por los prodigios que hizo al sacarlos de Egipto. En . La palabra de Dios nos narra una hermosa Historia de Fe.
Josué 2.10–11 RVR60
10 Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Sehón y a Og, a los cuales habéis destruido. 11 Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra.
Josué 2.
Josué 2.8–14 RVR60
8 Antes que ellos se durmiesen, ella subió al terrado, y les dijo: 9 Sé que Jehová os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de vosotros. 10 Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Sehón y a Og, a los cuales habéis destruido. 11 Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra. 12 Os ruego pues, ahora, que me juréis por Jehová, que como he hecho misericordia con vosotros, así la haréis vosotros con la casa de mi padre, de lo cual me daréis una señal segura; 13 y que salvaréis la vida a mi padre y a mi madre, a mis hermanos y hermanas, y a todo lo que es suyo; y que libraréis nuestras vidas de la muerte. 14 Ellos le respondieron: Nuestra vida responderá por la vuestra, si no denunciareis este asunto nuestro; y cuando Jehová nos haya dado la tierra, nosotros haremos contigo misericordia y verdad.
Jos

4.- Conclusión.

Santiago 2.17–20 LBLA
Así también la fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta. Pero alguno dirá: Tú tienes fe y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno. Haces bien; también los demonios creen, y tiemblan. Pero, ¿estás dispuesto a admitir, oh hombre vano, que la fe sin obras es estéril?
Hay que tener cuidado, ¿Cómo está nuestra Fe? Es una fe meramente Intelectual?
La palabra nos exhorta a Afirmar nuestra Fe.
“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (). Debe entenderse correctamente esta oración para una correcta exégesis del texto. No puede estar refiriéndose a la fe salvífica mediante la que se alcanza la salvación (), ya que todo aquel que cree es salvo. Está refiriéndose a esa fe de la que alardea alguien pero que no es real puesto que no genera evidencias mediante las obras. Santiago no está poniendo en duda la necesidad de la fe para salvación, sino que la supone. Es decir, no está enseñando que las obras del hombre, sean las legales o las personales son necesarias como complemento para la salvación, en cuyo caso sería una salvación por obras que contradice abiertamente a la enseñanza general de la Escritura: “no por obras para que nadie se gloríe” (). Algunos quieren ver aquí un conflicto entre la teología de Pablo y la de Santiago. Sin embargo no debe olvidarse que Pablo no rechaza las obras, sino todo lo contrario: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (). Los creyentes somos renacidos, creados por Dios en Jesucristo (, ). Se trata, pues, del nuevo ser y criatura del cristiano, una realidad nueva, una regeneración o, si se prefiere mejor una recreación del hombre (). Esta nueva creación, dotada de nueva naturaleza y de nueva vida, que es vida eterna, se opera por Dios en Cristo Jesús, de quien toma vida ya que en Él esta la vida (). La vida recibida es la vida eterna, la participación en la divina naturaleza (). Por tanto esa nueva vida tiene una nueva manifestación en un obrar distinto. Antes dijo el apóstol que la salvación, con todo cuanto comporta, no se alcanza por obras, sino por gracia, pero ahora la gracia dota al creyente para que manifieste la condición de vida nueva por el nuevo nacimiento, en obras.
Santiago 2.17 LBLA
Así también la fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta.
Santiago 2.20 RVR60
¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?
Sant.2.20
Santiago 2.26 LBLA
Porque así como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin las obras está muerta.
Santiago
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