Confesar a Cristo
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Confesar a Cristo
Confesar a Cristo
CRISTO A Quien Confesamos
EL ARREPENTIMIENTO Y LA FE - Requisitos de una Confesión Verdadera
LA VIDA CRISTIANA Viviendo Nuestra Confesión – La ley uso normativo
LA IGLESIA Uniéndonos con Otros en Nuestra Confesión
LA PROVISION DE DIOS PARA EL CRECIMIENTO Dios forma A Los Que Confiesan A Cristo – Medios de gracia
Confesando a Cristo a Otros
Confesando a Cristo involucra más que hacer una profesión de nuestra fe cristiana ante los ancianos y la iglesia.
Preguntas de los ancianos:
Cuéntanos sobre su fe y vida Cristiana. Debes preparar un corto testimonio personal
¿Que es la Biblia? Base de la confesión
¿Que es la Biblia? ¿Quien es Dios? ¿Que es el Pecado? ¿Como mira Dios el Pecado? ¿eres un pecador? ¿Como puedes ser salvo de tu pecado? ¿Quien es Jesus? ¿Que significa Nacer de Nuevo? ¿Los cristianos aun pecan? ¿Que deberían hacer al respecto? ¿Que significa que Jesus sea el Señor de tu vida? ¿Que es la Iglesia y cual es el roll de la Iglesia en tu vida? ¿Que dones y talentos crees que el Señor te ha dado para contribuir a la vida de la iglesia? ¿Hay pecados en tu vida, ademas de los pecados personales y privados, que este consistorio debiera conocer para animarte en tu crecimiento y servicio espiritual? ¿Eres miembro de alguna organización o participas de alguna actividad en la que tu fe cristiana entraría en conflicto con la vida cristiana? ¿Hay alguna pregunta de los demás miembros del consistorio? ¿Tienes alguna pregunta para el consistorio?
¿Quien es Dios? ¿Que es el Pecado? ¿Como mira Dios el Pecado? ¿eres un pecador? ¿Como puedes ser salvo de tu pecado?
¿Quien es Jesus? es a quien confesamos.
¿Que significa Nacer de Nuevo? ¿Los cristianos aun pecan? ¿Que deberían hacer al respecto? ¿Que significa que Jesus sea el Señor de tu vida?
Medios de gracia ¿Que es la Iglesia y cual es el roll de la Iglesia en tu vida? ¿Que dones y talentos crees que el Señor te ha dado para contribuir a la vida de la iglesia? ¿Hay pecados en tu vida, ademas de los pecados personales y privados, que este consistorio debiera conocer para animarte en tu crecimiento y servicio espiritual? ¿Eres miembro de alguna organización o participas de alguna actividad en la que tu fe cristiana entraría en conflicto con la vida cristiana? ¿Hay alguna pregunta de los demás miembros del consistorio?
¿Tienes alguna pregunta para el consistorio?
Preguntas que se harán a los nuevos Miembros:
1. ¿Se reconocen como pecadores ante los ojos de Dios, que justamente merecen la ira de Dios y que no tienen esperanza sino únicamente en su misericordia soberana?
2. ¿Creen que el Señor Jesucristo es el unigénito Hijo de Dios y Salvador de los pecadores, y lo reciben y reposan en Él solamente para su salvación como Él nos ha ofrecido en el Evangelio? 3. ¿Prometen, en humildad y confianza en la gracia del Espíritu Santo, que se esforzarán en vivir como conviene a los seguidores de Cristo? 4. ¿Prometen apoyar a la Iglesia en su Adoración y trabajo en todo lo que este a su alcance? 5. ¿Se someten a la enseñanza, disciplina y gobierno de la Iglesia y prometen trabajar por su pureza y paz?
2. ¿Creen que el Señor Jesucristo es el unigénito Hijo de Dios y Salvador de los pecadores, y lo reciben y reposan en Él solamente para su salvación como Él nos ha ofrecido en el Evangelio?
3. ¿Prometen, en humildad y confianza en la gracia del Espíritu Santo, que se esforzarán en vivir como conviene a los seguidores de Cristo?
4. ¿Prometen apoyar a la Iglesia en su Adoración y trabajo en todo lo que este a su alcance?
5. ¿Se someten a la enseñanza, disciplina y gobierno de la Iglesia y prometen trabajar por su pureza y paz?
Se espera que cada miembro se un evangelista y confiese a Cristo a otros.
"A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos" (San ).
En el contexto, las palabras "delante de los hombres" se refieren a hombres hostiles del mundo que persiguen a los que reconocen a Cristo. Cristo nos coloca bajo obligación de hablar de él a otros aún bajo circunstancias difíciles.
Pablo testificó, "A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor" (). No podemos comer nuestro pan solitos. Tenemos que compartir el pan de vida con otros.
Gran comisión: "Por lo tanto id y haced discípulos de todas naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (San , ). "Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra" ().
Cuando los cristianos fueron dispersados a causa de la persecución, ellos "iban por todas partes anunciando el evangelio" (). Cada cristiano era un testigo. Cada cristiano tiene que compartir el evangelio con otros.
Pedro puso la responsabilidad para testificar sobre cada individuo. "Estad siempre preparados," él escribió, "para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo él que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros" ().
Cristo dice a cada uno de nosotros que hagamos lo que él dijo al endemoniado transformado: "Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas ha hecho el Señor contigo, y cómo él ha tenido misericordia de ti” (San ).
Los cristianos verdaderos tienen un deseo verdadero de compartir a otros acerca de Cristo. Ellos no quieren negarlo al mantenerse en silencio. Pero las dificultades de la tarea nos tientan a decir, "no puedo." Tenemos que recordar que el Señor nunca pidió que hagamos algo sin equiparnos con el conocimiento y la gracia necesarios para la tarea. Cuando el Señor manda, él habilita. A quién él llama, él capacita.
Las Capacidades
Las Capacidades
¿Cuáles son las capacidades necesarias para confesar a Cristo a otros?
¿Cuáles son las capacidades necesarias para confesar a Cristo a otros?
1. Conocer a Cristo
Nuestro trabajo es testificar acerca de Cristo, y no de nosotros mismos. No tenemos que saber todo lo que dice la Biblia acerca de Jesucristo, pero tenemos que saber algo. Para su ánimo, si usted conoce algo acerca de Cristo en la Biblia, usted sabe más que la mayoría de la gente de hoy.
El mínimo que tenemos que saber es que "Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero" ().
El es el Cristo, el Ungido, el Mesías; él es Jesús, el Salvador. El entró en la historia: nació, vivió, murió, fue sepultado, y resucitó de los muertos. ¿Y por qué? "Para salvar a los pecadores." Pero al saber la maldad de nuestros propios corazones, agregamos, "de los cuales yo soy el primero." El murió por nuestros pecados.
Aquí están algunos versículos de las Escrituras que localizan con toda precisión la manera de la salvación.
La necesidad del hombre—;
La provisión de Dios—San ; San ;
La gracia de Dios—,
El requisito de Dios— Se Arrepiente: San ;
Cree:
Conocer a Cristo es más que tener información exacta acerca de él.
Tenemos que conocer a Cristo personalmente.
Pablo testificó de su relación personal con Cristo cuando él escribió, "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó (, el énfasis agregado).
Pablo podría decir, "yo sé a quién he creído" ().
Tenemos que saber lo que hablamos y de quien hablamos. Nuestros oyentes van a discernir bien pronto si es así o no. Tenemos que saber del amor redentor de Cristo en nuestro propias vidas antes que tratemos de decir a los otros acerca de él.
Cada uno de nosotros tiene que ser capaz de expresar lo que ha hecho Cristo en nosotros como individuos y lo que él significa para nuestra vida; solamente así podremos decir como Pablo, "El cual me amó y se entregó a sí mismo por mí." Al poner por escrito sus propias palabras como Dios ha obrado en su vida, tendremos la seguridad de confiar plenamente en Cristo, y traer los principios básicos a nuestra memoria, entonces seremos útiles.
2. Vivir a Cristo
"Por sus frutos los conoceréis," dijo Jesucristo (San ). Pablo escribió de los Corintios, "Nuestras cartas sois vosotros....conocidas y leídas por todos los hombres" (). Nuestras vidas, así como también nuestras palabras, deberán ser un testigo de Cristo. Los otros deberían ver a Cristo quien vive en nosotros. El fruto del Espíritu debería ser obvio en nosotros—"amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza" (, ).
Hay muchas personas que fueron al principio atraídas a Cristo por la vida de los cristianos que conocieron. Por ejemplo, fue la belleza de la santidad en el joven Robert McCheyne (un ministro escocés del siglo XVII) que atrajo al principio a un observador para desear aprender de Cristo. Un policía malhumorado en Japón notó regularmente a un hombre que nunca perdió la paciencia, aprendió que era un cristiano, y entonces buscó y encontró a Cristo como su Salvador y Señor.
El Espíritu Santo usa nuestras vidas en Cristo para ganar una audiencia para el evangelio. A menos que adornemos el evangelio con santidad, sin embargo, podemos rechazar a la gente. Nuestras vidas pueden llegar a ser las barreras a otros para que vengan a ser cristianos.
Nuestras vidas pueden llegar a ser las barreras a otros para que vengan a ser cristianos.
3. Amar a la Gente
Amar a la gente quiere decir verlos como criaturas de Dios. "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (San ). "Hagamos bien a todos" (). "Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran" (). Amar a la gente quiere decir que se involucra en la vida de nuestro projimo en el trabajo, en la escuela, o en el vecindario.
El amor implica comunicar nuestro interés en la palabra y en el hecho. Debemos buscar para ser amigos y no solamente tener amigos. Para ser un amigo, se requiere de pensamiento y de tiempo, esto significa dar de nosotros.
Amamos a la gente aunque ellos, como nosotros, son pecadores. "Tuvo [Jesucristo] compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor" (San ). Cristo vio a la gente como ovejas perdidas que tenían que regresar al redil del Padre. El no permaneció lejos de la gente, sino fue conocido como "amigo de publicanos y pecadores" (San ) Mientras Cristo no aprobó sus pecados, él aceptó a esta gente así como eran.
Tenemos la tendencia de olvidarnos aún cuando nosotros mismos éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. El nos amó como éramos; debemos amar a la gente como ellos son.
4. Los Métodos
¿"Pero, cómo puedo empezar a confesar de Cristo a otros? ¿Cómo lo voy hacer?" Comience con la oración. Ore que Dios abra puertas de oportunidad. Aproveche las oportunidades que Dios le proporciona en respuesta a sus oraciones. Ore para el valor para hablar valientemente cuando las puertas se abran, porque cada apertura para hablar de Cristo trae la tentación para no testificar; sino hablar de todo menos de Cristo ().
Tenemos que orar persistentemente por nosotros mismos. Tenemos que orar también por nuestros oyentes. Solamente el Espíritu de Dios puede abrir los ojos para ver y los corazones para recibir a Cristo. Los ojos de la gente son espiritualmente ciegos y los corazones son duros como piedras. Tanto como deseamos cambiar a la gente espiritualmente, no podemos. Pero el Espíritu Santo puede y lo hace. Cristo ha prometido, "Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?" (San ). ¡Pida!
1. El Estudio de La Biblia
Una manera efectiva de testificar a otros es por un programa del estudio de la Biblia. Felipe el evangelista usó este método en su encuentro con el eunuco Etíope ().
Muchas personas de hoy nunca han tenido la ocasión de estudiar la Biblia y aprecian una oportunidad de hacerlo. Esto se puede hacer uno al uno o en un grupo. Su pastor será capaz de sugerir algo adecuado a las necesidades de ésos con quien usted le gustaría tener un estudio de la Biblia. O el Evangelio de San Juan o la Primera Epístola de San Juan son excelentes para los que comienzan a estudiar la Biblia.
2. Testimonio personal
El método o la forma como testificar no es lo más importante, sino que debemos testificar. Cualquier testimonio de Cristo dado con amor es mejor que cualquier testimonio. Unos descubren que es tan difícil hacer cualquier enfoque y como consecuencia cuando se presenta la primera oportunidad no dicen nada. Esto es negar a Cristo por el silencio.
Nuestro testimonio a otros variará según la personalidad y las circunstancias de la persona con quien hablamos. "Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno" (). Determinar cómo debemos relacionar al oyente es importante para ser efectivo. Por tanto, Jesucristo era el mejor comunicador interpersonal de todos, sus métodos merecen una examinación exhaustiva.
Básicamente, Cristo usó dos maneras diferentes en sus contactos personales: uno era gradual, el paso por paso - Mujer de saaria; el otro era una confrontación rápida e inmediata - con Nicodemo. .
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Primero, él pidió simplemente un poco de agua—un pedido muy natural y apropiado. Pero al pedir un poco de agua, él estaba demostrando su amor verdadero y sorprendente a una mujer, que después le reconoció en su respuesta: "Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer Samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí" (San ). Jesucristo entonces giró la conversación a su sed para el agua espiritual, que produce la vida eterna (versículos 13-15).
Luego él expuso su pecado de adulterio. Él la confrontó con el hecho de que ella había tenido cinco esposos y que el hombre con quien ella ahora vivía no era su esposo (vss. 16-18).
Luego Jesucristo trató con su pregunta en dónde adorar (vss. 20-23). Finalmente, él se presentó como el Mesías. "Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga, nos declarará todas las cosas. Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo" (vss. 25, 26). La mujer creyó y comenzó inmediatamente a decir a otros de Cristo. Lentamente y deliberadamente, Jesucristo contestó sus preguntas, y la trajo para ver su necesidad, su pecado y su Salvador. Tenemos que cultivar el amor, la sabiduría y la paciencia para hacer como él hizo.
En otras ocasiones Cristo se movió para confrontar rápidamente a otros con problemas específicos y sus soluciones. A Nicodemo, un gobernante de los judíos que vino en secreto de la oscuridad de la noche para entrevistarlo, Jesús le dijo directa y específicamente, "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios" (San ).
Este método, también, fue bendecido por el Espíritu. Los capítulos posteriores muestran que Nicodemo valientemente habló contra los que condenaron injustamente a Cristo y finalmente, a riesgo considerable, ayudó a José de Arimatea preparar el cuerpo de Jesús para su sepultura (San ; ). En otra ocasión, cuando el arrogante joven rico preguntó a Jesucristo acerca de la vida eterna, nuestro Señor rápidamente probó el corazón del hombre joven. El vio el ídolo de la riqueza en el corazón del joven y colocó ante él la necesidad absoluta del arrepentimiento y la fe. "Una cosa te falta,”
él dijo, "anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme" (San ).
¿Cómo podemos usar este método directo hoy? Hay varios pares de las preguntas directas que podemos hacer cuando hablamos con los incrédulos.
¿Es usted un cristiano?
¿Qué piensa usted que es un cristiano?
¿Alcanzó el punto en su vida dónde está usted seguro de que sus pecados están perdonados y tiene la vida eterna?
¿Cual es la base de su certeza?
Si muere esta noche, ¿piensa usted que iría al cielo?
¿En base a qué piensa que Dios lo recibiría?
Necesitamos mucha sabiduría al decidir cuál método es mejor en una situación dada—si el método gradual o la confrontación instantánea. En cualquier caso, tenemos que llegar al punto y confrontar al pecador con su necesidad y con la gracia del Salvador que redime. Y recuerda, que casi cualquier cosa que digamos en el amor es mejor que no decir nada.
Recuerde también, el testimonio personal se debe entretejer con una vida entera de fidelidad que combata para Cristo. "Contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos" (). "Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos. Te mando delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que dio testimonio de la buena profesión delante de Poncio Pilato, que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo" ().
Aunque encaremos la oposición, Cristo ya es el vencedor. El es nuestro Señor resucitado y capitán. Mientras esperamos su regreso, deberemos ser confesores fieles, contendientes firmes, soldados gozosos, que apoyan el evangelio glorioso de su reino en nuestra vida entera y como testigos. Nuestra meta debería ser: glorificar a Cristo, edificar su iglesia y traer a otros para saber la alegría de servir bajo su bandera.
