Los Creyentes Rebeldes deben ser Reprendidos
Introducción:
Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión (10). Creta había adquirido una pésima reputación pues a su gente se la consideraba ociosa, falsa, no digna de confianza. Tito tenía el encargo de corregir esas deficiencias (1:5). Los cristianos cretenses no sólo debían hacer parte de su vida los principios morales de Jesucristo, sino además influir en la sociedad para transformarla y buscar que todo hombre glorifique a Dios.
Contumaces
Que se mantiene firme en su comportamiento, actitud, ideas o intenciones, a pesar de castigos, advertencias o consejos: sólo quedaban en algunas mesas los bebedores contumaces de todas las noches
Habladores de Vanidades
Aunque estos líderes hablaban mucho, no producían nada de valor. Empleaban muchas palabras selectas e impresionantes, pero inútiles. Sólo presentaban sus propias opiniones. Apoyaban lo que los hombres querían oír, pero no eran los voceros de Dios. Por lo tanto, su mensaje consistía en palabras vanas, nada más.
Engañadores
El daño que hacían no era cuestión de hacer cosas que no sabían. Era algo hecho a propósito. Lo hicieron con el fin de engañar a la gente. Tuvieron metas específicas y estrategias definidas.
¿Qué fue su mensaje? Eran los mismos falsos maestros judaizantes quienes seguían a Pablo por donde él fuera. Presentaban la salvación y santificación por medio de obras. Decían que para gozar la comunión con Dios es necesario obedecer la ley de Moisés. Su mensaje agradaba a los hombres porque nos gusta oír que nosotros somos capaces de agradar a Dios. No queremos reconocer nuestra incapacidad y debilidad espiritual. Por lo tanto, muchos les siguieron pero fueron engañados por la mentira.
Tapar la Boca
A los cuales es preciso Tapar la Boca
V 11 “a los cuales es preciso Tapar la Boca;” “reprendelos duramente...”
v 16 Presentarnos como Cristiano no es igual a serlo.
Profesan creer en Dios, pero no le conocen. Creer en Dios y conocer a Dios son dos cosas íntimamente relacionadas en las Escrituras. Creer en Dios es el camino de la vida eterna, y la vida eterna consiste en conocer a Dios (Juan 17:3) e ir avanzando en su conocimiento (Colosenses 1:10). Por lo tanto, la fe en Dios conduce al conocimiento de Dios; y quien desconoce a Dios no ha creído en él de verdad. Así pues, las palabras de Pablo pueden significar que los falsos maestros profesaban ser creyentes, pero no lo eran.
