PASEMOS AL OTRO LADO
I. Una travesía
Cada día estamos pasando sobre las aguas de la vida hacia el otro lado. El mar es un idóneo emblema de la vida, o más bien de las variadas circunstancias que se acumulan para constituir una vida humana.
II. Una travesía llena de dificultades
Las pruebas y dificultades de los creyentes surgen de dos fuentes. El viento de las circunstancias externas, y las olas de la duda y del temor internos.
III. Una travesía acompañados por Cristo
Jesús estaba callado, pero su presencia debiera haber alentado sus corazones.
IV. Una travesía marcada por milagrosas liberaciones
Así su terrible angustia fue ocasión para la manifestación de su gran poder. ¿Quién escogería escapar a la tormenta cuando se da una gracia tan maravillosa?
V. Una travesía que debiera ser hecha sin temor
1. CRISTO ESTÁ EN LA BARCA DEL CORAZÓN. «Cristo en vosotros, la esperanza de gloria» (Col. 1:27). «Mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo» (1 Jn. 4:4). ¿Puede hundirse la barca si el Hijo de Dios está en ella? Que los remeros (los pensamientos, sentimientos y afectos) se alienten. Nadie que confía en Él perecerá. «¿Por qué sois tan miedosos?»
2. CRISTO ESTÁ EN LA BARCA DE LA IGLESIA. «Dios está en medio de ella; no será conmovida» (Sal. 46:5).
3. CRISTO ESTÁ EN LA BARCA DE LAS ESCRITURAS. Su Palabra está establecida en el cielo, y no puede ser nunca quebrantada. Todos los vientos y las olas de la crítica nunca inundarán esta santa embarcación. «Ellas dan testimonio de Mí» (Jn. 5:39). Con una sola palabra puede Él acallar la violenta tempestad y calmar la furia de las olas amenazantes. Él habla, y es hecho. «¿Por qué sois tan miedosos?»
4. EN LA BARCA DE LA PROVIDENCIA. No confiamos en la providencia, sino en el Dios que gobierna sobre todo y en todo.
