Levántate
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· 287 viewsAnte las dificultades y desgracias de la vida debemos confiar en Dios y levantarnos. Postrarnos o rendirnos ante los problemas, quedarnos en una posición de lamento, buscar la conmiseración de los demás o de Dios, no resuelve el problema. Hemos de lenvantarnos en fe y obediencia para vencer.
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El pacto y la conquista
El pacto y la conquista
Hace cuarenta años que el pueblo de Israel había salido de Egipto liderados por la mano de Moisés. Iban hacia la tierra prometida donde iban a establecerse. Esa tierra no estaba desocupada. Había habitantes, pero Dios dijo que los echaría a causa de sus pecados.
5 De modo que no es por tu justicia ni por tu rectitud por lo que vas a tomar posesión de su tierra. ¡No! La propia maldad de esas naciones hará que el Señor tu Dios las arroje lejos de ti. Así cumplirá lo que juró a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob.
No debían hacer alianza de ningún tipo con esos habitantes porque de hacerlo, terminarían realizando las mismas acciones por las cuales Dios estaba echando a esos pueblos.
15 »No hagas ningún pacto con los habitantes de esta tierra, porque se prostituyen por ir tras sus dioses, y cuando les ofrezcan sacrificios a esos dioses, te invitarán a participar de ellos.
5 El Señor descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del Señor.
Además de esto tenían la instrucción directa y clara de destruir todo lo que había en esas ciudades. Había ciudades de las que podían perdonar algunas cosas y mujeres.
25 Pero tú deberás quemar en el fuego las esculturas de sus dioses. No codicies la plata y el oro que las recubren, ni caigas en la trampa de quedarte con ellas, pues eso es algo que aborrece el Señor tu Dios.
26 No metas en tu casa nada que sea abominable. Todo eso debe ser destruido. Recházalo y detéstalo por completo, para que no seas destruido tú también.
24 “Entregará en tus manos a sus reyes de modo que harás perecer sus nombres de debajo del cielo; ningún hombre podrá hacerte frente, hasta que tú los hayas destruido a todos.
25 “Quemarás a fuego las esculturas de sus dioses; no codiciarás la plata ni el oro que las recubren, ni lo tomarás para ti, no sea que por ello caigas en un lazo, porque es abominación al Señor tu Dios.
Estas posesiones que debían ser quemadas al fuego eran dedicadas a Jehová. Eran de él y eran el “anatema”= apartada para Jehová.
Dios había hecho un pacto de entregarles esta tierra y la parte del pacto que debían cumplir los israelitas era destruir a los habitantes y sus posesiones y no hacer alianzas con ellos.
Jericó
Jericó
Cuando llegan finalmente a esta tierra, dos tribus y media se asientan antes de cruzar el río Jordán.
Después de cruzar el río Jordán se encuentran con un obstáculo muy grande que era la ciudad amurallada de Jericó. Aquí Dios les da instrucciones muy específicas y para nada convencionales para una batalla. Ellos entran y se apoderan de la ciudad. Salvan a una prostituta a su familia porque esa mujer ocultó a unos espías de Israel.
27 El Señor estuvo con Josué, y éste se hizo famoso por todo el país.
El fracaso
El fracaso
1 Sin embargo, los israelitas desobedecieron al Señor conservando lo que él había decidido que fuera destinado a la destrucción, pues Acán hijo de Carmí, nieto de Zabdí y bisnieto de Zera, guardó para sí parte del botín que Dios había destinado al exterminio. Este hombre de la tribu de Judá provocó la ira del Señor contra los israelitas.
2 Josué envió a unos hombres de Jericó hacia Hai, lugar cercano a Bet Avén, frente a Betel, y les dijo: «Vayan a explorar la tierra.» Fueron, pues, a explorar la ciudad de Hai.
3 Poco después regresaron y le dieron el siguiente informe a Josué: «No es necesario que todo el pueblo vaya a la batalla. Dos o tres mil soldados serán suficientes para que tomemos Hai. Esa población tiene muy pocos hombres y no hay necesidad de cansar a todo el pueblo.»
4 Por esa razón, sólo fueron a la batalla tres mil soldados, pero los de Hai los derrotaron.
5 El ejército israelita sufrió treinta y seis bajas, y fue perseguido desde la puerta de la ciudad hasta las canteras. Allí, en una pendiente, fueron vencidos. Como resultado, todo el pueblo se acobardó y se llenó de miedo.
Josué
Josue 7.1-5
Lo que acababa de pasar no tenía sentido. Ellos acababan de tomar una ciudad muy bien protegida, con un ejército organizado y ahora no podían tomar una ciudad con pocos hombres.
Esto provocó gran desaliento en el pueblo porque significaba mucho. Los pueblos de alrededor pensarían que ellos no eran tan fuertes como pensaban, se armarían de valor, se unirían y vendrían todos contra ellos.
Josué ante el fracaso
Josué ante el fracaso
6 Ante esto, Josué se rasgó las vestiduras y se postró rostro en tierra ante el arca del pacto del Señor. Lo acompañaban los jefes de Israel, quienes también mostraban su dolor y estaban consternados.
7 Josué le reclamó a Dios: —Señor y Dios, ¿por qué hiciste que este pueblo cruzara el Jordán, y luego lo entregaste en manos de los amorreos para que lo destruyeran? ¡Mejor nos hubiéramos quedado al otro lado del río!
8 Dime, Señor, ¿qué puedo decir ahora que Israel ha huido de sus enemigos?
9 Los cananeos se enterarán y llamarán a los pueblos de la región; entonces nos rodearán y nos exterminarán. ¡Qué será de tu gran prestigio!
La respuesta de Dios
La respuesta de Dios
10 Y el Señor le contestó: —¡Levántate! ¿Qué haces allí postrado?
Josue 7
Me sorprende la respuesta del Señor. Parece que es insensible. Josué se siente desesperado. No tiene respuestas y él es el líder del pueblo. Tiene gran temor por lo que esto significaría para sus planes de conquista y entonces Dios le dice algo totalmente inesperado. Es como si le dijera que estaba perdiendo el tiempo.
Me sorprende la respuesta del Señor. Parece que es insensible. Josué se siente desesperado. No tiene respuestas y él es el líder del pueblo. Tiene gran temor por lo que esto significaría para sus planes de conquista y entonces Dios le dice algo totalmente inesperado. Es como si le dijera que estaba perdiendo el tiempo.
Me sorprende la respuesta del Señor. Josué se siente desesperado. No tiene respuestas y él es el líder del pueblo. Tiene gran temor por lo que esto significaría para sus planes de conquista y entonces Dios le dice algo totalmente inesperado. Es como si le dijera que estaba perdiendo el tiempo. No porque estuviera postrado ni porque estuviera en presencia de Dios. Era porque había pasado una desgracia (habían sido derrotados por un enemigo débil y se estaba lamentando).
No porque estuviera postrado ni porque estuviera en presencia de Dios. Era porque había ocurrido un contratiempo (habían sido derrotados por un enemigo débil y se estaba lamentando).
Josué no estaba buscando una solución o una respuesta al problema. Estaba quejándosele a Dios. lamentándose de lo mal que iban a seguir las cosas de aquí en adelante y buscando conmiseración de parte de Dios.
La actitud que mostró Josué no le fue de agrado a Dios.
Luego Dios procede a darle la razón de su derrota, algo que debió haber preguntado Josué:
11 Los israelitas han pecado y han violado la alianza que concerté con ellos. Se han apropiado del botín de guerra que debía ser destruido y lo han escondido entre sus posesiones.
12 Por eso los israelitas no podrán hacerles frente a sus enemigos, sino que tendrán que huir de sus adversarios. Ellos mismos se acarrearon su destrucción. Y si no destruyen ese botín que está en medio de ustedes, yo no seguiré a su lado.
Actitudes
Actitudes
Hay actitudes que forman parte de la cultura de ciertos pueblos, de ciertas familias, de ciertos matrimonios y de ciertas personas. Son actitudes que se han convertido en hábitos. Una de ellas es la conmiseración.
Hay actitudes que forman parte de la cultura de ciertos pueblos, de ciertas familias, de ciertos matrimonios y de ciertas personas. Son actitudes que se han convertido en hábitos. Una de ellas es la conmiseración. En ocasiones logramos algunas cosas cuando mostramos nuestras miserias a las personas. Eso nos puede hacer creer que podremos conseguir lo que necesitamos o queremos demostrando cuán desafortunados somos.
En ocasiones logramos algunas cosas cuando mostramos nuestras miserias a las personas. Eso nos puede hacer creer que podremos conseguir lo que necesitamos o queremos demostrando cuán desafortunados somos.
Conmiseración y desahogo
Conmiseración y desahogo
y Desahogo
Esta actitud no es lo mismo que abrir nuestro corazón a Dios y expresar cómo nos sentimos. Desahogarse es saludable, sobre todo si es con nuestro padre celestial. De hecho, El nos motiva a hacerlo:
15 Invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me honrarás.»
Esta actitud no es lo mismo que abrir nuestro corazón a Dios y expresar cómo nos sentimos. Desahogarse es saludable, sobre todo si es con nuestro padre celestial. De hecho, El nos motiva a hacerlo:
Cuando nos suceden tragedias es bueno ir ante Dios con nuestra pena y desahogarnos. Eso tiene su momento y es útil. Nos sacamos esa angustia del pecho. Sin embargo, no es saludable quedarnos en esa etapa. Josué se postró delante del Señor y ya había caído la noche.
Depresión
Depresión
> Invócame en el día de la angustia;
yo te libraré y tú me honrarás.»
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Depresión
Si esta etapa de duelo, de tristeza se prolonga, entonces podemos caer en una etapa de desesperanza. Terminamos en una depresión y Dios no quiere que nuestra vida sea eso.
Si sufrimos pérdidas económicas, sentiremos tristeza. Si sufrimos la pérdida de un ser querido, sentiremos gran tristeza. Sin embargo llega un punto en el que debemos continuar con la vida que Dios nos ha regalado y la que nuestros seres queridos que han partido esperaban que tuviéramos.
1 El Señor le dijo a Samuel: —¿Cuánto tiempo vas a quedarte llorando por Saúl, si ya lo he rechazado como rey de Israel? Mejor llena de aceite tu cuerno, y ponte en camino. Voy a enviarte a Belén, a la casa de Isaí, pues he escogido como rey a uno de sus hijos.
Levántate
Levántate
Levántate
¿Por qué no era saludable ni útil para Josué entregarse a la conmiseración? El tenía una encomienda de gran alcance. Acababa de sustituir a Moisés quien habían sido un gran líder. Moisés había sacado al pueblo de Egipto donde habían sido esclavos durante cuatro cientos años. Sustituirle no iba a ser fácil. Además, tenía por delante conquistar un territorio y repartirlo. La actitud de echarse a morir para que le cogieran pena no era adecuada para conquistar un territorio. No se puede conquistar nada si estamos postrados ante los retos de la vida.
Fe y obediencia
Fe y obediencia
onmiseración? El tenía una encomienda de gran alcance. Acababa de sustituir a Moisés quien habían sido un gran líder. Moisés había sacado al pueblo de Egipto donde habían sido esclavos durante cuatro cientos años. Sustituirle no iba a ser fácil. Además, tenía por delante conquistar un territorio y repartirlo. La actitud de echarse a morir para que le cogieran pena no era adecuada para conquistar un territorio. No se puede conquistar nada si estamos postrados ante los retos de la vida.
¿Por qué no era saludable ni útil para Josué entregarse a la conmiseración? El tenía una encomienda de gran alcance. Acababa de sustituir a Moisés quien habían sido un gran líder. Moisés había sacado al pueblo de Egipto donde habían sido esclavos durante cuatro cientos años. Sustituirle no iba a ser fácil. Además, tenía por delante conquistar un territorio y repartirlo. La actitud de echarse a morir para que le cogieran pena no era adecuada para conquistar un territorio. No se puede conquistar nada si estamos postrados ante los retos de la vida.
Después que nos demos cuenta de que tenemos que levantarnos, debemos hacerlo con cuidado. Después que Josué se levantó a enfrentar el reto que tenía por delante, no lo hizo según le pareció o según el consejo que alguien le dio. Dios le dio unas instrucciones y el tuvo la fe en Dios de que eso que le estaba diciendo cambiaría el resultado.
Hay que tener cuidado de que el entusiasmo de darnos cuenta que tenemos que levantarnos no nos lleve a seguir consejos que a la larga nos traigan otros problemas.
Tendremos retos, obstáculos y dificultades en general en todo lo que hagamos. Así es la vida. Esa es la realidad de nuestra existencia. Algunas veces tendremos más, otras veces, menos, pero habrá. Las tendremos en nuestros países, en nuestros vecindarios, en nuestros lugares de trabajo, en nuestras familias, en nuestras relaciones y hasta con nosotros mismos (los retos interiores pueden ser los más difíciles porque siempre estamos con nosotros).
¡Tú también, levántate!
¡Tú también, levántate!
Tendremos retos, obstáculos y dificultades en general en todo lo que hagamos. Así es la vida. Esa es la realidad de nuestra existencia. Algunas veces tendremos más, otras veces, menos, pero habrá. Las tendremos en nuestros países, en nuestros vecindarios, en nuestros lugares de trabajo, en nuestras familias, en nuestras relaciones y hasta con nosotros mismos (los retos interiores pueden ser los más difíciles porque siempre estamos con nosotros).
Es por esa razón que Dios le dice a Josué: ¡Levántate! ¿Qué haces ahí postrado? Nos dice lo mismo hoy. No te quedes postrado ante tus retos. Tienes que hacer algo. Lamentarse o entregarse a la melancolía y a la conmiseración no es una solución. Nunca nadie ha salido victorioso de nada con una actitud semejante. Dios te ha llamado a vencer y para eso tendrás que hacer algo. Lo primero es levantarse. Después de haberlo hecho, decide los primeros pasos que debes dar para encaminarte a vencer. ¡No sigas postrado, levántate!
Es por esa razón que Dios le dice a Josué: ¡Levántate! ¿Qué haces ahí postrado? Nos dice lo mismo hoy. No te quedes postrado ante tus retos. Tienes que hacer algo. Lamentarse o entregarse a la melancolía y a la conmiseración no es una solución. Nunca nadie ha salido victorioso de nada con una actitud semejante. Dios te ha llamado a vencer y para eso tendrás que hacer algo. Lo primero es levantarse. Después de haberlo hecho, decide los primeros pasos que debes dar para encaminarte a vencer. ¡No sigas postrado, levántate!
Obediencia
Fe
