Serie Hèroes de la Biblia "Miriam"

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INTRODUCCIÓN

En el libro de Malaquìas menciona el Señor la travesía desde la servidumbre en Egipto hasta su propia tierra, y cómo les proveyó líderes idóneos.Y en esa lista de la salida de Egipto està el personaje de estudio de esta mañana:
Miqueas 6.4 RVR60
Porque yo te hice subir de la tierra de Egipto, y de la casa de servidumbre te redimí; y envié delante de ti a Moisés, a Aarón y a María.
Marìa,Según los datos del censo, el nombre de mujer más común en Estados Unidos ha sido históricamente Mary. De hecho, variantes de Mary (o María) comprenden el nombre de mujer más popular en el mundo occidental. Esto se debe, claro está, al legado espiritual de la madre de Jesús, María. Debido a la destacada manera en que Dios la usó, se ha puesto a otras mujeres este nombre más que ningún otro.
Pero, ¿alguna vez se ha preguntado por qué se le puso a ella María? Aquí tiene una pista: la forma griega de su nombre es en realidad Mariam. Como muchas mujeres a lo largo de la historia judía, María fue un nombre usado en memoria de una de las heroínas más fascinantes e inconcebibles del Antiguo Testamento. Su homónimo fue nada más ni menos que Miriam la hermana de Moisés, una mujer a la que Dios usó de una forma única y destacada.

Pero, ¿alguna vez se ha preguntado por qué se le puso a ella María? Aquí tiene una pista: la forma griega de su nombre es en realidad Mariam. Como muchas mujeres a lo largo de la historia judía, María fue un nombre usado en memoria de una de las heroínas más fascinantes e inconcebibles del Antiguo Testamento. Su homónimo fue nada más ni menos que Miriam la hermana de Moisés, una mujer a la que Dios usó de una forma única y destacada.

Casi todo el mundo ha oído la historia del éxodo de Israel de Egipto: cuando Dios liberó milagrosamente a su pueblo de la esclavitud. Todos hemos oído acerca de Moisés, e incluso de su hermano Aarón; Pero, ¿cuánto sabe usted acerca de su hermana mayor Miriam? La Biblia la retrata como la protagonista del éxodo. Por tanto, ¿cuál fue su participación en el evento redentor más importante de la historia del Antiguo Testamento?
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DESARROLLO

Cuando llegamos a los primeros capítulos de Éxodo, ese es el período que los israelitas han estado viviendo en la tierra de Egipto.
Pero cuando comienza la narrativa del Éxodo, la situación ha cambiado drásticamente. En los siglos sucesivos a la muerte de José:
Éxodo 1.8 RVR60
Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo:
Ya fuera por verdadera ignorancia o por un desprecio manifiesto, este nuevo monarca no tuvo en cuenta la contribución que José había hecho generaciones atrás. Su única preocupación, con respecto a los israelitas, era que su gran número suponía una posible amenaza para su poder. Por tanto, le dijo a su pueblo:
Éxodo 1.9–10 RVR60
He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros. Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra.
«He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros. Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra» (). El faraón conspiró contra los descendientes de Judá, que de repente se vieron esclavos en Egipto.
El faraón conspiró contra los descendientes de Judá, que de repente se vieron esclavos en Egipto.
Éxodo 1.12 RVR60
Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel.
La nueva política del Faraón de asesinar a los bebés varones le afectaba de manera personal. Su esposa, Jocabed, estaba embarazada de su tercer hijo. Si el bebé era varón, debía morir el día que naciera.
Ese niño resultó ser varón y lo llamaron Moisés.
Pasaron tres meses y sus padres sabían que ya no podrían seguir ocultando a Moisés de las autoridades egipcias. Por tanto, en un asombroso acto de fe, confiaron a Moisés al Señor:
Éxodo 2.3 RVR60
Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en un carrizal a la orilla del río.
La palabra «arquilla» en este versículo (que en algunas versiones se traduce como «canasta») es la misma palabra hebrea usada para referirse al arca de Noé en . Así como Noé se libró al construir el arca y cubrirla de brea, de igual forma el bebé Moisés se libró del edicto del Faraón flotando en una «arquilla» que fue cubierta del mismo modo con resina impermeable.
No cabe duda de que la madre de Moisés escogió un lugar del río Nilo que fuera relativamente seguro para su bebé. El hecho de que lo pusiera entre juncos sugiere que estaba cerca de la orilla.
Es razonable pensar que la canasta flotante de Moisés fue colocada estratégica mente en un área donde probablemente la verían, quizá cerca de un área de baño de la realeza. Pero, ¿quién encontraría al bebé Moisés y que haría con él? Esos detalles solo Dios podría dirigirlos de manera soberana.
Es en este punto del relato de Éxodo donde entra nuestra heroína en la narrativa bíblica. Como niña joven e hija de esclavos, Miriam era sin duda una heroína inconcebible. No obstante, tuvo un papel vital en la existencia de su hermano en ese momento crítico de su vida, cuando tenía solo tres meses de vida. No sabemos con exactitud la edad de Miriam en ese momento, pero Dios la usó de una manera crucial para lograr sus propósitos perfectos para su hermano y, en última instancia, para la nación de Israel. Y este es solo el comienzo de su increíble historia.
Los padres de Moisés y Miriam están en la lista de los héroes de la fe:
Hebreos 11.23 RVR60
Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque le vieron niño hermoso, y no temieron el decreto del rey.
Miriam había oído las oraciones de su padre, había visto el afecto de su madre por Moisés, y había sido testigo de la fe de ambos en su desafío protector al edicto del Faraón. Durante los tres meses previos, naturalmente había aumentado su amor por su hermano, y quería ayudar a protegerle de la forma que pudiera. Es probable que incluso ayudara a su madre a construir la canasta impermeable.
Mientras Miriam observaba desde una distancia prudencial, una de las hijas del Faraón, una princesa de Egipto, fue al río a bañarse:
mMientras Miriam observaba desde una distancia prudencial, una de las hijas del Faraón, una princesa de Egipto, fue al río a bañarse. «Vio ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase. Y cuando la abrió, vio al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los hebreos es éste» ().
“Vio ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase. Y cuando la abrió, vio al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los hebreos es éste”
El relato bíblico no nos da el nombre de la princesa.Pero sea quien fuere, Dios usó a esa princesa para rescatar a Moisés del río, y para hacer posible que fuera formado en todos los aspectos del aprendizaje y la cultura egipcia, una educación que tendría después un valor incalculable para la función que Moisés desempeñaría como libertador de Israel.
Según Josefo, la princesa llamó a varias niñeras egipcias para intentar consolar al bebé Moisés, pero él seguía llorando, así que Miriam se acercó valientemente a la hija del Faraón sin desvelar su identidad y le sugirió que quizá una niñera hebrea podría consolar al bebé. En una acción hábil y valiente preguntó:
“¿Quiere que vaya a buscar a una mujer hebrea para que le amamante al bebé?”
La princesa accedió, y la estrategia de Miriam se completó cuando fue a buscar a su mamá. Cuando llegó Jocabed, la hija del Faraón le dijo:
“Lleva a este niño y críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño y lo crió”
Nuevamente, la providencia de Dios dio un magnífico resultado. ¡El valor de Miriam resultó en que le pagaran a la mamá de Moisés por criar a su propio hijo! Podía hacerlo en casa y sin ningún temor a las autoridades egipcias.
Es probable que Moisés viviera con su familia de nacimiento hasta que tuvo nueve o diez años y quizá hasta los doce. Durante esos años formativos, aprendería sobre el Dios verdadero y sus antepasados, Abraham, Isaac y Jacob. Se habría identificado con su pueblo, y aprendido que Dios le había llamado para que fuera su libertador. El Señor usó esa primera etapa de formación para moldear el carácter y las convicciones de Moisés, de tal manera que después en su vida, rehusaría:
“llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado”
Cuando Moisés creció y se convirtió en un jovencito, lo llevaron con la princesa y ella lo adoptó legalmente:
Éxodo 2.10 RVR60
Y cuando el niño creció, ella lo trajo a la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y le puso por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas lo saqué.
Después recibió una educación real y:
«fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios» (). Su educación formal incluiría instrucción en la lectura, escritura, aritmética y quizá uno o varios de los lenguajes de Canaán. También habría participado en varios deportes a la intemperie como el tiro con arco y montar a caballo. En todo eso, Dios estaba preparando a Moisés con las habilidades que usaría para sacar a los israelitas de Egipto.
Hechos de los Apóstoles 7.22 RVR60
Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras.
Su educación formal incluiría instrucción en la lectura, escritura, aritmética y quizá uno o varios de los lenguajes de Canaán. También habría participado en varios deportes a la intemperie como el tiro con arco y montar a caballo. En todo eso, Dios estaba preparando a Moisés con las habilidades que usaría para sacar a los israelitas de Egipto.
Miriam jugó un papel estratégico en el regreso a casa de su hermanito. Ella fue fortalecida por la fe que había visto en sus padres, la cual ella misma poseía. Además, al ver cómo el Señor rescató a Moisés del río Nilo, Miriam se estaba preparando para el día en que vería a Dios liberar a su pueblo de su esclavitud en Egipto.
Durante esos años, Miriam compartió la vida familiar con su hermanito mientras él crecía y se hacía un joven. Su otro hermano, Aarón, era tres años mayor que Moisés. Juntos, los tres hijos aprendieron sobre Dios y su historia familiar, y también sobre su futuro. A Moisés en particular le recordarían que el Señor tenía planes únicos para su vida. Los tres hijos un día serían usados juntos por Dios en el éxodo de Israel de Egipto.
Moisés tenía cuarenta años cuando salió de Egipto, y pasó otros cuarenta en Madián, lo cual quiere decir que tenía ochenta años cuando finalmente regresó:
exodo 7,7
Éxodo 7.7 RVR60
Era Moisés de edad de ochenta años, y Aarón de edad de ochenta y tres, cuando hablaron a Faraón.
Durante ocho largas décadas, Miriam estuvo esperando. Ella siempre había sabido que Moisés era el libertador escogido por Dios; sin embargo, no sabía cuándo comenzaría la liberación. Cuando el Faraón que desterró a Moisés murió:
(). Durante ocho largas décadas, Miriam estuvo esperando. Ella siempre había sabido que Moisés era el libertador escogido por Dios; sin embargo, no sabía cuándo comenzaría la liberación. Cuando el Faraón que desterró a Moisés murió (), su esperanza debió de haber comenzado a florecer. Seguro que su corazón se aceleró cuando Aarón le dijo que Dios le había dicho que fuera a reunirse con Moisés en el desierto ().
Éxodo 2.23–25 RVR60
Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre. Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios.
su esperanza debió de haber comenzado a florecer. Seguro que su corazón se aceleró cuando Aarón le dijo que Dios le había dicho que fuera a reunirse con Moisés en el desierto:
Éxodo 4.27 RVR60
Y Jehová dijo a Aarón: Ve a recibir a Moisés al desierto. Y él fue, y lo encontró en el monte de Dios, y le besó.
Sin duda alguna, la emoción de Miriam creció cuando sus hermanos confrontaron por primera vez al Faraón y después con cada plaga sucesiva. Quizá se acordaba de ver a Moisés flotando en el Nilo, incluso cuando vio que el agua del poderoso río de Egipto se convertía en sangre:
Éxodo 7.20–21 RVR60
Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara golpeó las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre. Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, tanto que los egipcios no podían beber de él. Y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.
A medida que ranas, moscas, piojos, úlceras, granizo y langostas afligían a los egipcios, PERO Miriam y sus compañeros hebreos, protegidos por Dios en Gosén, debieron llenarse de asombro y de una creciente sensación de que el Señor finalmente había escuchado su súplica (), por lo que su redención de la esclavitud estaba cercana:
MacArthur, J. (2012). Doce Héroes Inconcebibles: Cómo comisionó Dios a personas impensadas en la Biblia y lo que quiere hacer con usted. (G. Lelli, Ed., Belmonte Traductores, Trad.) (p. 56). Nashville, TN; Dallas; México DF.; Río de Janeiro: Grupo Nelson, Una división de Thomas Nelson Publishers.
Éxodo 3.7 RVR60
Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias,
Miriam y su familia habrían participado en la primera Pascua (). Habrían matado un cordero y pintado los dinteles de su casa con la sangre tal como Moisés les indicó. Y habrían comido la carne y se habrían preparado para salir de Egipto apresuradamente. Habrían sido preservados del juicio de Dios cuando pasó el ángel de la muerte para matar a todo primogénito de Egipto.
Es difícil imaginase el júbilo que tendrían los hebreos al despertarse pronto la mañana siguiente con la noticia de que era el momento de irse. Habían estado en Egipto un total de 430 años (), y finalmente el Señor les estaba sacando de allí. Aunque el Faraón había desestimado continuamente las peticiones de Moisés y Aarón, incluso viendo las milagrosas plagas que Dios les había mandado, finalmente accedió e insistió en que los israelitas se fueran. Después de muchos años de espera, como cumplimiento de las promesas divinas de años de antigüedad, Miriam y su pueblo al fin iban a ser liberados.
Una minoría piadosa y valiente en las manos de Dios puede ser usada para derrotar a una mayoría malvada. No se te olvide que cuando estás siendo absorbida, abrumada por la posición de la mayoría, por las leyes y los gobernadores y por personas y líderes e influencias en nuestra nación quienes están establecidos sobre el mal, no te olvides que Dios usa a mujeres valientes. Y mujeres así pueden ser usadas para derribar imperios enteros del mal por la gracia de Dios y Su poder, no para que nosotras reinemos y gobernemos, sino para el reinado y el gobierno del reino de Dios aquí en la tierra así como en el cielo.

CONCLUSIÓN

Aunque no se les permitió entrar en la tierra prometida, estos tres hermanos jugaron un papel fundamental en la liberación de Israel de Egipto: Moisés como el libertador particularmente señalado por Dios; Aarón como el primer sumo sacerdote de Israel; y Miriam como la protagonista del éxodo.
Aunque no se les permitió entrar en la tierra prometida, estos tres hermanos jugaron un papel fundamental en la liberación de Israel de Egipto: Moisés como el libertador particularmente señalado por Dios; Aarón como el primer sumo sacerdote de Israel; y Miriam como la protagonista del éxodo.
Como joven esclava, había vigilado a su hermanito cuando flotaba en el Nilo. Como esposa y madre, había esperado en Egipto a que llegase la liberación. Como mujer anciana, probablemente de unos noventa años, había visto el poder de Dios en el mar Rojo; y dirigió a las mujeres de Israel en una gozosa celebración como resultado de ello. Dios usó a su esposo Hur para ayudar a asegurar la victoria de Israel sobre los amalecitas, y usó a su nieto Bezaleel para ayudar a construir el tabernáculo. Aunque pecaminosamente desafió la autoridad de Moisés en el desierto, y fue duramente reprendida por ello, vivió las últimas cuatro décadas de su vida apoyando sumisamente la autoridad de Moisés. Y cuando murió, el pueblo de Israel hizo luto por su pérdida durante todo un mes, como lo hicieron con las muertes de Aarón () y Moisés (). No es de extrañar que Dios incluyera su nombre junto con los de sus hermanos en cuando Él dijo del éxodo:
«y envié delante de ti a Moisés, a Aarón y a María».
Quizá como mejor se ve el legado de Miriam es en el hecho de que en generaciones posteriores su nombre se convirtió en uno de los más populares entre las muchachas judías, especialmente durante el tiempo de Cristo. En el Nuevo Testamento hay al menos seis mujeres distintas que llevan la forma griega de su nombre («Mariam» o «María»), que en castellano se traduce como «Mary». Entre ellas están María, la madre de Jesús; María Magdalena; María de Betania, la hermana de Marta y Lázaro; María, la madre de Santiago; María, la madre de Juan Marcos y María de Roma (mencionada en ).
MacArthur, J. (2012). Doce Héroes Inconcebibles: Cómo comisionó Dios a personas impensadas en la Biblia y lo que quiere hacer con usted. (G. Lelli, Ed., Belmonte Traductores, Trad.) (pp. 67–68). Nashville, TN; Dallas; México DF.; Río de Janeiro: Grupo Nelson, Una división de Thomas Nelson Publishers.
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