SED DE DIOS
Pablo dice que «la roca era Cristo» (1 Co. 10:4). Así, el tipo está claro. Era una roca en un desierto, y Cristo es un gran peñasco en tierra calurosa (Is. 32:2). Una roca habla de refugio, seguridad, durabilidad, fortaleza. Un cuidadoso examen de esta sección nos revela
I. Una condición de extrema necesidad.
1. MORABAN EN UNA TIERRA ESTÉRIL. «No había agua» (v. 1). Este mundo, por sí mismo, nunca puede suplir a las necesidades de un alma humana. Todas sus cisternas están rotas. Separados de la Cruz de Cristo, nuestra morada es en «lugares inhóspitos». Los rebeldes moran en sequedales (Sal. 68:6).
2. SUS ALMAS ESTABAN SEDIENTAS. «El pueblo tuvo allí sed» (v. 3). Cuando vino la sed sintieron la sequedad de la tierra. Cuando el Espíritu de convicción y necesidad toma posesión del alma, se llega a la clara consciencia de la vaciedad de los placeres del mundo. Esta agua saciadora no la podemos conseguir cavando; no serviría de nada. Bienaventurados aquellos que tienen sed de justicia.
II. Una inesperada fuente de suministro. «Saldrán de ella aguas» (v. 6).
1. SALIÓ DE UNA PEÑA. La sabiduría mundana no podría descubrir este método por investigación. Los hombres podrían más fácilmente esperar sacar fuego de una roca. «¿De Nazaret puede salir algo bueno?» (Jn. 1:46). Mis caminos no son vuestros caminos, dice el Señor (Is. 55:8).
2. SALIÓ DE UNA PEÑA POSEÍDA POR DIOS. «He aquí que Yo estaré… sobre la peña de Horeb» (v. 6). Detente y reflexiona sobre esto. Cuán sugerente de la gran Encarnación. Dios estaba en Cristo (2 Co. 5:19). La roca en el mismo Horeb no podía hacer nada, pero Dios sobre la roca podía hacer cualquier cosa. La roca representa a la naturaleza humana del Señor Jesús, Dios sobre la roca, su divino poder y Deidad. La fuente de nuestra salvación está en Dios, el canal de comunicación es Jesús. Él es «Señor y Cristo» (Hch. 2:36).
III. Utilización de un medio impensable.
1. LA ROCA DEBÍA SER GOLPEADA. «Y golpearás la peña» (v. 6). Este pensamiento nunca salió del corazón del hombre, que la salvación pudiera ser traída mediante un golpe sobre el Ungido de Dios. Pero «Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados; … por sus llagas fuimos nosotros curados» (Is. 53:5). La espada debe levantarse contra el hombre compañero de Jehová. ¡Oh, adoremos al Señor!
2. LA ROCA DEBÍA SER GOLPEADA CON UNA VARA. «Toma también en tu mano tu vara con que golpeaste el río» (v. 5). Esta era la vara del juicio que había convertido el río en sangre, y la señal de la autoridad y poder de Dios. «Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento» (Is. 53:10). Con respecto a los padecimientos de Cristo, podemos verdaderamente decir: «Esto ha sido cosa de Jehová, y es algo maravilloso a nuestros ojos» (Sal. 118:23).
IV. Una provisión misericordiosa.
1. LA PROVISIÓN FUE ABUNDANTE. «Brotaron aguas, y torrentes inundaron la tierra» (Sal. 78:18–20). «Todos bebieron de la misma bebida espiritual». Cuando Cristo, nuestra Peña, fue herido, «al instante salió sangre y agua», emblemas de una plena salvación, expiación y purificación. «Tenemos redención en su sangre», y purificación por medio del lavamiento de la Palabra. «El que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente» (Ap. 22:17).
2. LA PROVISIÓN ERA GRATUITA. «A todos los sedientos: Venid a las aguas» (Is. 55:1). Era «sin dinero y sin precio». La sed es la única condición, pero es indispensable para poder tener el goce del las aguas de salvación dadas por Dios. El apóstol declara que la roca espiritual «los seguía». La Salvación de Dios en Cristo no es solo perfecta en su carácter, sino también continua en su aplicación. El poder de su sangre expiatoria sigue aún a las generaciones de los hombres. Demos gracias a Dios que esta roca salvadora nos ha seguido. Te está siguiendo: ¡Bebe y vive!
2Y altercó el pueblo con Moisés, y dijeron: Danos agua para que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué altercáis conmigo? ¿Por qué tentáis a Jehová? 3Así que el pueblo tuvo allí sed, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?
1 Bendice, alma mía, a Jehová,
Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
2 Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
1Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube,a y todos pasaron el mar;b 2y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, 3y todos comieron el mismo alimento espiritual,
13Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
13Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
13Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
I. Una condición de extrema necesidad.
cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? 13Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
13Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
13Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.
13Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
