La Gracia de Dios: Una razón para la Santidad. 1ra Parte.

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Introducción.

Imagine por un momento que uds siembra un cultivo con semillas de mango, luego, varios años después va a ver que fruto hay de mango y encuentra que los arboles en vez de producir mangos, le producen noni o totumos. Que pensaría de su cultivo?
Dios cuando quiere hacer nacer de nuevo a alguien, es como si sembrara su palabra en tierra; si es buena tierra, vendrá después de un tiempo y recogerá fruto de lo contrario, la semilla se ahogará;
Por otro lado, es semejante al labrador que invierte tiempo, dinero y trabajo en un árbol esperando recibir cosecha buena y al final, el árbol esta seco; no queda mas que cortarlo y usar ese árbol para leña.
Hemos visto diferentes grupos sociales que pertenecen a la familia y a cada uno de ellos, Dios demanda pide cierto comportamiento. La pregunta que podemos hacer es ¿y por que razón debería hacer esto que me piden? Por la gracia de Dios.

La Manifestación de la Gracia de Dios.

La Manifestación de la Gracia de Dios.
La manifestación de la gracia de Dios, nos conduce a la historia de redención de Israel, en la antigüedad, este pueblo había sido testigo de innumerables hechos a través de los cuales Dios había hecho favores para con ellos pese a no merecerlos.
Tome nota de la liberación de Israel de la esclavitud de Egipto. (Éxodo). Las continuas liberaciones a través de los jueces. La provisión de comida, bebida y vestido a Israel mientras caminaban por el desierto.
Salmo 84.11 LBLA
Porque sol y escudo es el Señor Dios; gracia y gloria da el Señor; nada bueno niega a los que andan en integridad.
Juan 1.14 LBLA
Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
También por la historia vemos algunas luces de lo que sería la Salvación de Dios por medio de Jesucristo:
El sacerdocio levítico.
La pascua.
La Liberación de Egipto.
La promesa de bendición a Abraham.
La función como Rey de David.
Las funciones proféticas, etc.
Todas ellas apuntaban, aunque de manera borrosa, la salvación que se había de manifestar en Cristo.
Finalmente, esa hora llegó: se ha manifestado.
Isaías 60.1–3 LBLA
Levántate, resplandece, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor ha amanecido sobre ti. Porque he aquí, tinieblas cubrirán la tierra y densa oscuridad los pueblos; pero sobre ti amanecerá el Señor, y sobre ti aparecerá su gloria. Y acudirán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu amanecer.
Salmo 60.1–3 LBLA
Oh Dios, tú nos has rechazado, nos has quebrantado, te has airado. Restáuranos, oh Dios. Has hecho temblar la tierra, la has hendido; sana sus hendiduras, porque se tambalea. Cosas duras has hecho ver a tu pueblo; nos has dado a beber vino embriagador.
Efesios 3.5–8 LBLA
que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora ha sido revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu; a saber, que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, participando igualmente de la promesa en Cristo Jesús mediante el evangelio, del cual fui hecho ministro, conforme al don de la gracia de Dios que se me ha concedido según la eficacia de su poder. A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, se me concedió esta gracia: anunciar a los gentiles las inescrutables riquezas de Cristo,
Ef
Salmo 52.9 NBLH
Te daré gracias para siempre por lo que has hecho, Y esperaré en Tu nombre, porque es bueno delante de Tus santos.
Sal 60
La expresión a todos los hombres, se refiere, según el contexto, a los grupos de personas que anteriormente se han mencionado, sin distinguir edad, sexo, posición social o económica. No está aquí diciendo que todos los hombres sin excepción son salvos, porque claramente, no todos se salvarán sino aquellos que han creído en Jesús. .
Sal
Salm 52.10
Aplicación: el verso 11 inicia con la palabra porque:
“La gracia de Dios nos motiva a vivir en santidad y luego nos suple el poder para hacerlo. Su gracia nos llama a la nueva vida y luego la hace posible”.
Cada vez que te preguntes o te pregunten:
¿por que debería someterme a mis jefes?
¿por que debería someterme a mi esposo?
Por que debería ser sobrio?
Porque la gracia de Dios se ha manifestado trayéndonos salvación.
La gracia de Dios no solamente nos salva, como erróneamente muchos creen, la gracia de Dios es también una maestra.

La Enseñanza de la Gracia de Dios.

La Enseñanza de la Gracia de Dios.
Enseñándonos: educar (criar) v. — instruir y formar (un niño) a través de la enseñanza y la disciplina en el conocimiento, la habilidad, la moral, el comportamiento social y otras facetas necesarias para convertirse en un ciudadano productivo y bien acabado.
“Por su gracia manifestada en el evangelio de Jesucristo, Dios revela su verdad, cambia nuestra voluntad, nos da nuevas aspiraciones y luego nos concede el poder para realizarlas”.
Hebreos 8.11 LBLA
Y ninguno de ellos enseñara a su conciudadano ni ninguno a su hermano, diciendo: “Conoce al Señor”, porque todos me conoceran, desde el menor hasta el mayor de ellos.
1 Juan 2.27 LBLA
Y en cuanto a vosotros, la unción que recibisteis de El permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; pero así como su unción os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no mentira, y así como os ha enseñado, permanecéis en El.
Que nos enseña la gracia?
Negar (rechazar) la impiedad (injusticia de no dar el debido respeto a Dios). ; ; .
Negar los deseos mundanos: Según el uso bíblico de la palabra, los deseos mundanos o pecaminosos incluyen lo siguiente: el deseo sexual desordenado, el alcoholismo, el deseo excesivo de posesiones materiales, la agresividad (por lo tanto, de carácter rencilloso, vanidoso, el deseo de dominar).
“Es relativamente fácil hablar de estas cuestiones. En cambio, es muy difícil perseverar en la lucha sin cansarnos ni empezar a claudicar ante la tentación. Pero recordemos la lógica bíblica: el hecho de ser salvos por gracia no quiere decir que el pecado no importe; sino, al contrario, precisamente porque somos salvos por gracia y porque todos los recursos de la gracia de Dios están a nuestra disposición, vale la pena seguir luchando contra los deseos mundanos. Si la victoria dependiera totalmente de nosotros, estaríamos condenados a la frustración de un constante fracaso; pero está ante nosotros la gloriosa esperanza que vamos a ver en un momento, y nos sostiene el soporte de todo lo que Dios ha hecho y aún hace por nosotros en Cristo. No estamos a solas intentando guardar la ley, sino que el Señor mismo está con nosotros, por su Espíritu, fortaleciéndonos en el hombre interior. Dios ha hecho todo lo necesario para que ahora sí, por su gracia y en su poder, podamos vencer”.
La gracia no solo nos enseñan a dejar de hacer ciertas cosas sino que nos motiva a hacer otras que antes no hacíamos:
Vivir en este mundo sobria, justa y piadosamente, en otras palabras que vivamos una vida con nosotros mismos, con nuestro prójimos y con Dios digna de aquel a que ha recibido gracia.

a. para consigo mismo: “sobriedad”, hacer uso adecuado de los deseos e impulsos que no son pecaminosos en sí mismos, y vencer los que son pecaminosos;

b. para con el prójimo: “justicia”, honradez, integredad en los tratos con los demás;

c. para con Dios: “piedad”, verdadero fervor y reverencia para con el único que es objeto de adoración.

Romanos 6.19 LBLA
Hablo en términos humanos, por causa de la debilidad de vuestra carne. Porque de la manera que presentasteis vuestros miembros como esclavos a la impureza y a la iniquidad, para iniquidad, así ahora presentad vuestros miembros como esclavos a la justicia, para santificación.
1 Juan 2.6 LBLA
El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo.
Juan 17.14–15 LBLA
Yo les he dado tu palabra y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno.
2 Corintios 1.12 LBLA
Porque nuestra satisfacción es ésta: el testimonio de nuestra conciencia que en la santidad y en la sinceridad que viene de Dios, no en sabiduría carnal sino en la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo y especialmente hacia vosotros.
Las aplicaciones están implícitas en cada uno de estos versículos de manera clara; en el contexto, de todo este capitulo, Pablo escribe que si en realidad la gracia se manifestado a nosotros, ancianos, ancianas, mujeres y hombres jóvenes, empleados, jefes ricos o pobres, hemos de dar evidencias, pruebas de realmente es así.
Ahora bien, resalta una pregunta implícita en el texto, Durante cuando tiempo debo hacer eso? Lo debemos hacer hasta que Cristo venga por segunda vez o muramos en su defecto.
Hendriksen, W. (2006). Comentario al Nuevo Testamento: 1 y 2 Timoteo y Tito (p. 421). Grand Rapids, MI: Libros Desafío.

La Esperanza de la Gracia de Dios.

La esperanza que tenemos en Dios en un tema amplio y recurrente en la escrituras; en el antiguo testamento se tenía la esperanza de la venida del Salvador y todos le esperaban. Finalmente, Jesús llegó y hoy esperamos su regreso una vez más, en esta ocasión no a traer salvación sino Juicio al mundo.
1 Corintios 1.7 LBLA
de manera que nada os falta en ningún don, esperando ansiosamente la revelación de nuestro Señor Jesucristo;
2 Pedro 3.12–14 LBLA
esperando y apresurando la venida del día de Dios, en el cual los cielos serán destruidos por fuego y los elementos se fundirán con intenso calor! Pero, según su promesa, nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia. Por tanto, amados, puesto que aguardáis estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por El en paz, sin mancha e irreprensibles.
Aguardar: esperar con ansia la ocurrencia de algo.
Ilustración: ud le promete a niño que cuando regrese le traerá un helado.
En que consiste la esperanza bienaventurada que aguardamos?

(1) el fundamento inmutable de la esperanza (1 Ti. 1:1, 2; luego, Ro. 5:5; 15:4; Fil. 1:20; Heb. 6:19; 1 P. 1:3, 21);

(2) el glorioso autor de la esperanza (Ro. 15:13; cf. 2 Ts. 2:16);

(3) el objeto maravilloso de la esperanza (vida eterna, salvación, gloria: Tit. 1:2; 3:7; luego, 1 Ts. 5:8; luego, Ro. 5:2; Col. 1:27);

(4) los preciosos efectos de la esperanza (paciencia, 1 Ts. 1:3; “franqueza al hablar”, 2 Co. 3:12; y purificación de vida, 1 Jn. 3:3);

(5) y el carácter eterno de la esperanza (1 Co. 13:13).

Tito 2.13 NBLH
aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús.

Esperamos también la resurrección de los muertos y el pleno disfrute de la vida eterna

Esperamos la entrada en nuestra herencia

Esperamos la restauración de la naturaleza, sujeta ahora a la corrupción a causa de nuestro pecado, pero que será también liberada y perfeccionada (Romanos 8:20–22).

Esperamos ver al Señor Jesucristo en su gloria, cuando él venga para ser glorificado en sus santos en aquel día y para ser admirado entre todos los que han creído (2 Tesalonicenses 1:10)

Quien es éste a quien esperamos ver ?

El Mediador de la Gracia de Dios.

A nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
Algunos usan este pasaje para argumentar que en la segunda venida, se verán a dos personas Dios y a Cristo sin embargo, observamos que es una traducción unipersonal: Cristo es Dios en cuanto a su esencia y en la subsistencia es el Salvador quien murió.
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