Ya somos del Reino
Mateo — Predicación expositiva • Sermon • Submitted
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· 58 viewsQue entendamos de qué reino somos y cómo debemos vivir en él, que reflexionemos en cómo estamos viviendo y cómo debemos de vivir. Que ya somos del reino, por tanto debemos vivir como los del reino, esperando la oposición de este mundo, mas siempre gozosos porque las bendiciones cada vez serán más plenas hasta llegar al cielo.
Notes
Transcript
Intro
Creo que todos en algún momento hemos tenido un maestro que nos inspira, que sacude nuestros cerebros, que nos hace pensar, que nos abre un nuevo mundo, un nuevo enfoque, algunos hasta cambian nuestras vidas, ➞ yo tuve una maestra así, se llamaba Chela… también un maestro de economía…
Hoy veremos una de las enseñanzas más grandes en toda la historia ➞ y es el sermón del monte, y que es dada por el Maestro por excelencia, nuestro Señor Jesucristo.
Hoy veremos. ➞ En
De este sermón se han dado ➞ cientos de grandes predicaciones, se han escrito libros y Hendriksen dice de hermosa manera que “sus dichos han impartido consuelo y aliento a los angustiados a través de los siglos.”
Jesús inicia su discurso con los preciosos dichos que han impartido consuelo y aliento a los angustiados a través de los siglos y que, debido a la repetición de “Bienaventurados”, se conocen popularmente como “las Bienaventuranzas”.
“Jesús inicia su discurso con los preciosos dichos que han impartido consuelo y aliento a los angustiados a través de los siglos y que, debido a la repetición de “Bienaventurados”, se conocen popularmente como “las Bienaventuranzas”. (Hendriksen, W. (2007). Comentario al Nuevo Testamento: El Evangelio según San Mateo).
Por tanto nos encontramos ante un sermón que inspira, ➞ pero no solo temporalmente, sino que inspira para la eternidad, ➞ que emociona, pero no superficialmente, sino aquella emoción que nos da un impulso de vida, ➞ es un sermón que nos desafía, es un sermón que nos abre otro mundo, que no lleva a otro enfoque, ➞ que nos transporta a ese lugar para escuchar la voz del Maestro, que nos transforma, que nos hace entender que por ser del reino de los cielos somos bienaventurados.
Jesús inicia su discurso con los preciosos dichos que han impartido consuelo y aliento a los angustiados a través de los siglos y que, debido a la repetición de “Bienaventurados”, se conocen popularmente como “las Bienaventuranzas”.
Es de llamar la atención la estructura de este pasaje que son ➞ 8 bienaventuranzas, en donde la primera y la última (vv 3,10) dice en tiempo presente “de ellos es el reino de los cielos”, ➞ y las 6 intermedias (vv 4-9) habla en tiempo futuro, “recibirán, serán, alcanzarán, verán”.
Hendriksen, W. (2007). Comentario al Nuevo Testamento: El Evangelio según San Mateo (p. 276). Grand Rapids, MI: Libros Desafío.
Podemos decir que ya gozamos y vivimos la vida del reino; ➞ que ya somos del reino pero debemos vivir el reino, ➞ que ya somos bienaventurados, pero la experiencia plena de las bendiciones del reino vendrán en el futuro.
Por eso dividimos esta sección de las bienaventuranzas en:
1) , ya son
2) , pero deben ser
3) , y serán
I. , el Señor Jesús nos sigue enseñando, nos sigue llamando
“Y abriendo su boca les enseñaba”
En pasajes anteriores vemos al Señor enseñando, proclamando y sanando. ➞ Vemos la proclamación “Convertíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”, ➞ vemos a detalle la sanidad “y traían a El todos los que estaban enfermos, afectados con diversas enfermedades y dolores, endemoniados, epilépticos y paralíticos; y El los sanaba.”, ➞ pero no vemos en si lo que enseñaba, pero en este capítulo lo vemos, podemos acercarnos al igual que la multitud en el monte y verlo abrir su boca para oír su enseñanza.
y traían a El todos los que estaban enfermos, afectados con diversas enfermedades y dolores, endemoniados, epilépticosc y paralíticos; y El los sanaba.
El Señor sigue hablando, hoy nos está hablando, cada día quiere hablar, ➞ enseñarte, instruirte, transformarte, ➞ la pregunta es ¿lo estás escuchando, estás aprendiendo de Él? Sino lo estás haciendo, si estás desperdiciando tu tiempo, es hora de hacerlo.
II. , las bienaventuranzas
I. , el Señor Jesús nos sigue enseñando, nos sigue llamando
II. , las bienaventuranzas
Bienaventurados: “feliz, afortunado, dichoso, bendecido”. Se refiere aquí a algo más que una emoción superficial o algo temporal. Jesús describe aquí el bienestar divinamente concedido que solo pertenece al creyente.
Ricos en beneficios de la gracia de Dios, sin tomar en consideración su condición presente y exterior.
1) , ya son
1) , ya son
“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.”
Pobres en espíritu. Es el reconocimiento total de que sin Dios no somos nada, que no tenemos nada, que no podemos lograr nada, ➞ que todo lo necesitamos de Dios, solo en Él podremos vivir las bendiciones del reino.
Es el reconocimiento total de que sin Dios no somos nada, que no tenemos nada, que no podemos lograr nada, que todo lo necesitamos de Dios, solo en Él podremos vivir las bendiciones del reino.
De ellos es el reino de los cielos. De esta gente, de los que hemos aceptado nuestra miseria e impotencia, aquellos que han puesto su mirada en Jesús, de ellos es el reino de los cielos, ➞ ellos son los hijos del reino, los hijos de Dios, y comparado con esto no hay más grande bienaventuranza.
2) , pero deben ser
4 “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.”
Los que lloran. Una vida piadosa, un dolor por el pecado y sufrimiento causado por este en el mundo. ➞ Tanto individualmente como por el prójimo. Una vida sensible a Dios, un corazón que se conmueve; y que por lo tanto lleva a una vida anhelante por la voluntad de Dios.
Recibirán consolación. Esto es aquí, cuando recibimos su fortaleza, su aliento, su animo; ➞ pero también en un día futuro, como dice Apocalipsis “porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos” (RV60)
5 “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.”
5 “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.”
Los mansos. Mansos, no débiles o pasivos, sino humildad, amabilidad y paciencia en vivir como el Señor. “Es la descripción de alguien a quien no se puede provocar fácilmente y en tiempos difíciles mantiene una actitud de calma” (Diccionario Bíblico Lexham). ➞ La mansedumbre implica carácter, templanza, fuerza, valentía.
Recibirán la tierra por heredad. Estás promesas tiene un pequeño reflejo aquí en la tierra, pero en la eternidad serán plenas. En dice que el que ha dejado todo por su causa “recibirá cien veces más ahora en este tiempo… y en la edad venidera, la vida eterna.” (NVI).
Recibirán la tierra por heredad. Estás promesas tiene un pequeño reflejo aquí en la tierra, pero en la eternidad serán plenas. En dice que el que ha dejado todo por su causa “recibirá cien veces más ahora en este tiempo… y en la edad venidera, la vida eterna.” (NVI).
6 “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.”
6 “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.”
Los que tienen hambre y sed de justicia. Es el anhelo que de vivir la voluntad de Dios y que ésta se extienda. “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”
Ellos serán saciados. Aquí Dios no deja que nos falte nada, y en vida eterna no habrá falta de absolutamente nada. Estaremos plenos, seguros, en paz.
Serán saciados. Aquí Dios no deja que nos falte nada, y en vida eterna no habrá falta de absolutamente nada. Estaremos plenos, seguros, en paz.
7 “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.”
Los misericordiosos. El que recibe misericordia y la entiende, es misericordioso. Es compasivo, es sensible a las necesidades humanas y actúa por ellas.
Alcanzarán misericordia. El principio de la retribución ejemplificado en el perdón, en el trato, en la siega. ➞ Todos necesitamos misericordia de Dios, y la hemos recibido todos los días, así que seamos misericordiosos con todos.
8 “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.”
8 “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.”
Los de limpio corazón. No la pureza aparente, externa, sino la sinceridad interior. Implica una constante limpieza de parte del Señor en nuestra vida, por lo tanto también implica una comunión constante.
Verán a Dios. En “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.” Es gente que no tenga doble corazón, que sinceramente busque a Dios, y quien busca a Dios por su gracia lo halla.
9 “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.”
Los pacificadores. Instauradores de paz. ➞ A través de una vida de paz y compartiendo esa vida. ➞ Más allá de uno que arregla problemas o conflictos, portadores de la verdadera paz, la que solo produce Dios.
Serán llamados hijos de Dios. “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.” Dios es Dios de paz. Y somos llamados a imitarlo, a ser agentes de paz, de bendición, de vida.
3) , y serán
3) , y serán
Esta última bienaventuranza termina como empieza la primera “de ellos es el reino de los cielos”.
Para mí la conexión entre estas dos nos está diciendo, que cuando reconocemos que “somos pobres de espíritu y somos del reino de los cielos” seremos “perseguidos por causa de la justicia”, por vivir como hijos del reino, como verdaderos discípulos, convertidos.
Viendo esta conexión, es como decir, al depender completamente de la gracia de Dios, al ser realmente hijos del reino, serán totalmente contrarios a la vida de este mundo y por tanto serán perseguidos, esto es reacción natural de este mundo perverso, ➞ pero ser aborrecidos por el mundo es también la verdadera distinción de los hijos de Dios, ➞ por lo tanto no teman, no se desanimen, no se sorprendan, ➞ sean fuertes y tengan gran gozo porque su recompensa es grande en los cielos, ➞ así que vivan como hijos del Reino, del cual ya son parte.
CONCLUSIÓN —APLICA—
III. ,
CONCLUSIÓN —APLICA—
—el cual es parte del final del sermón del monte— nos dice que el Evangelio es para ser escuchado y puesto en práctica, dice “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.”
El Evangelio es más que un conjunto de “buenos pensamientos” o de “ideales” o de “frases motivacionales” o “hasta algo opcional”; el Evangelio implica una conversión, un cambio de vida, un cambio de reino. ➞ En el cual las palabras del Evangelio son para ser escuchadas y puestas en práctica.
¿Estás viviendo de acuerdo al Reino de los cielos o al reino de este mundo… cómo estás viviendo tu vida? ¿Estás escuchando las enseñanzas de nuestro Maestro, estás siendo instruido por Él?
Debemos entender de qué reino somos y cómo debemos vivir en él, ➞ debemos reflexionar en cómo estamos viviendo y cómo debemos de vivir. ¡Ya somos del reino, por tanto debemos vivir como los del reino! ➞ Debemos esperar la oposición de este mundo, ➞ mas siempre gozosos porque somos bienaventurados, ➞ porque las bendiciones cada vez serán más plenas hasta culminar con nuestra llegada al cielo.
