Dios y el trabajo

La relación con el trabajo  •  Sermon  •  Submitted
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Reflexionar sobre la relación que debemos establecer entre el trabajo partiendo desde la perspectiva de Dios.

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HABLEMOS DE LA VIDA

Existe una actividad que el ser humano tiene que realizar de forma inevitable. Esta actividad aún cuando es pequeña la persona tendrá que aprenderlo, si es un adolescente o joven la escuela lo prepara para ello. Y quienes son adulto, todos los días nos levantamos y emprendemos el camino hacia ello. A lo que me refiero es acerca del TRABAJO. Según Alberdi (2015), dice que hay cuatro modos de vivir el trabajo: odiar lo que se hace, cumplir con lo que se hace, amar lo que se hace, y hacer lo que se ama. Respondamos a la vida:
¿Odias lo que haces?
¿Solo cumples con lo que haces?
¿Amas lo que haces?
¿Haces lo que amas?

ESCUCHEMOS LA PALABRA DE DIOS

Definitivamente al responder estas preguntas podríamos ver la forma en que estamos viviendo nuestra vida. Hay quienes odian el trabajo que tienen, también hay personas que solo cumplen con lo que se les dice que hagan y así lo hacen. Otros aman lo que hacen, lo aprendido hacer a lo largo de la vida, pero existe una forma de vivir el trabajo que es dedicarte a lo que amas. ¿Es el trabajo un mal necesario? ó ¿Es que la vida ideal es que no haya trabajo? ¿Qué dice Dios acerca del trabajo? ¿Dios ha trabajado, está trabajando continuará trabajando? ¿Qué dice la Biblia acerca de Dios y el trabajo?
Génesis 2.1 RVR60
1 Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.
1. DIOS DISEÑO EL TRABAJO
Génesis 2.1–2 RVC
1 Así fueron terminados los cielos y la tierra y todo lo que existe. 2 Dios terminó en el día séptimo la obra que hizo; y en ese día reposó de toda su obra.
En este texto sugiere un trabajo realizado durante un periodo de tiempo, el texto específicamente dice: fueron terminados. Así mismo el ver. 2 dice: Dios terminó en el día séptimo. Estas dos frases nos indican la finalización de una trabajo realizado, es decir que Dios había finalizado todo su trabajo realizado acerca de la creación.
Genesis 2.
Génesis 2.2–3 RVC
2 Dios terminó en el día séptimo la obra que hizo; y en ese día reposó de toda su obra. 3 Y Dios bendijo el día séptimo, y lo santificó, porque en ese día reposó de toda su obra.
Pero aún mas existe en los versículos 2 y 3 más evidencia acerca del trabajo realizado por Dios desde el principio y es la palabra OBRA. Los dos términos que se usan para indicar obra, según el Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia es, melakhah, מְלָאכָה = «trabajo, arte, empleo (nunca servil). Como lo indica un académico, es totalmente «inesperado que se describa así la extraordinaria actividad divina que participa en la creación de los cielos y la tierra».
Entonces, en el principio, Dios trabajó. El trabajo no fue un mal necesario que entró en escena más tarde, y para lo cual fueron creados los seres humanos, ni una actividad inferior al mismo gran Dios. No, el Señor trabajó por la alegría de hacerlo. El trabajo no podía haber tenido un inicio más glorioso.
Desde el principio Dios trabajo.
Salmo 104.10 TLA
10 Dios mío, tú dejas que los arroyos corran entre los cerros, y que llenen los ríos;
Berzosa, A. R. (Ed.). (2013). En Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia (2a Edición, p. 1826). Viladecavalls, Barcelona: Editorial CLIE.
2. DIOS CONTINUA TRABAJANDO
Salmo 104.10
2. DIOS CONTINUA TRABAJANDO
Salmo 104.13–15 TLA
13 Dios mío, tú, con tu lluvia, riegas desde el cielo las montañas; tu bondad satisface a la tierra. 14 Tú haces crecer la hierba para que coma el ganado; también haces crecer las plantas para el bien de toda la gente: 15 el pan, que da fuerzas, el vino, que da alegría, y el perfume, que da belleza.
Salmo 145.14–16 TLA
14 Dios mío, tú levantas a los caídos y das fuerza a los cansados. 15 Los ojos de todos están fijos en ti; esperando que los alimentes. 16 De buena gana abres la mano, y das de comer en abundancia a todos los seres vivos.
Salmo 145.
Salmo 104.
El segundo capítulo del Libro demuestra también que Dios trabajó no solo para crear, sino que además cuida de Su creación. A esto los teólogos llaman la obra de la «providencia». El resto de la Biblia nos enseña que Dios continúa Su trabajo como proveedor, porque cuida el mundo al regar y hacer crecer las plantas (), da alimento a cuanto Él ha hecho, ayuda a quienes sufren y atiende las necesidades de todo ser viviente ().
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
Dios continua trabajando a favor de la humanidad
Juan 5.17 TLA
17 Pero Jesús les dijo: «Mi Padre nunca deja de trabajar, ni yo tampoco.»
Juan 15.
Jesús indica que Dios como Padre aun no deja de trabajar, es por ello que aún Dios sigue realizando grandes obras en el Mundo, en nuestra Sociedad, en nuestra Familia y en nuestra Persona. ¿Qué fuera de nosotros si, Él no trabajará a favor de nosotros?
3. DIOS DISEÑÓ EL TRABAJO COMO PARTE DE LA VIDA
Génesis 2.5 TLA
5 aún no había árboles ni plantas en el campo, porque Dios todavía no había hecho que lloviera, ni había nadie que cultivara la tierra.
Génesis 2.
Según este versículo Dios había diseñado el Edén desde antes que entrase el pecado el trabajo. Esto era un problema en el Edén. ¿Cómo solucionarlo?
Génesis 2.15 TLA
15 Dios puso al hombre en el jardín de Edén para que lo cultivara y lo cuidara,
Genesis 2
En puso a los seres humanos en un jardín para que «lo cultivara(n) y lo cuidara(n)». Esto significa que, aunque Dios trabaja para nosotros como nuestro proveedor, también nosotros trabajamos para Él. Sin duda, el Señor trabaja a través nuestro.
Tras crear a los seres humanos, Dios trabaja para ellos como Su proveedor. Formó a un hombre (), para el cual plantó un jardín y lo regó (,) e hizo una mujer ().
La realidad de que el Señor puso el trabajo en el paraíso nos sorprende porque a menudo pensamos que el trabajo es un mal necesario e incluso un castigo. Sin embargo, no vemos que el trabajo formó parte de la historia humana después de la caída de Adán, como parte de la separación y la maldición resultante; y estaba dentro de la bendición del jardín de Dios.
El trabajo es una necesidad básica humana como el alimento, la belleza, el descanso, la amistad, la oración y la sexualidad; no es solo medicina, sino también alimento para nuestra alma. Sin trabajo significativo sentimos una gran pérdida y vacío internos. Las personas que son separadas de su trabajo por razones físicas o de otra índole, pronto descubren cuánto necesitan trabajar para crecer emocional, física y espiritualmente.
También mediante el trabajo descubrimos quiénes somos, porque llegamos a entender nuestras distintas destrezas y dones, un componente importante en nuestras identidades.
de Kindle.
Kindle.
En puso a los seres humanos en un jardín para que «lo cultivara(n) y lo cuidara(n)». Esto significa que, aunque Dios trabaja para nosotros como nuestro proveedor, también nosotros trabajamos para Él. Sin duda, el Señor trabaja a través nuestro.
4. DIOS DISEÑO LOS LÍMITES DEL TRABAJO
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
Éxodo 20.9 RVC
9 Durante seis días trabajarás y harás toda tu obra,
Éxodo 20.9 TLA
9 Durante los primeros seis días de la semana podrán hacer todo el trabajo que quieran,
En la actualidad sabemos que el trabajo tiene ciertas restricciones que nos aparecen como parte de los Diez Mandamientos, para que podamos disfrutar de una vida sana y agradable delante de Dios.
El trabajo no lo es todo en la vida. No tendrás una existencia significativa sin trabajo, pero no puedes afirmar que tu trabajo es lo que le da sentido a tu vida. Si haces de cualquier trabajo tu propósito clave, incluso si esa labor fuera un ministerio de la iglesia, creas un ídolo que compite con Dios. Tu relación con el Señor es el aspecto más importante de tu vida, y sin duda, evita que todos los otros factores —el trabajo, las amistades y la familia, el ocio y el placer— lleguen a ser tan importantes para ti que se vuelvan adictivos y distorsionados.
Con todo, es significativo que Dios mismo descansara después de trabajar (). Muchos cometen el error de pensar que el trabajo es una maldición y que solo a través de otras cosas (como el ocio, la familia e incluso los asuntos «espirituales») podemos darle sentido a la vida. La Biblia, como hemos visto y veremos, desmiente esta idea. Pero además nos guarda de caer en el error contrario de considerar el trabajo como la única actividad humana importante y el descanso como un mal necesario, algo que hacemos de forma rigurosa para «recargar nuestras baterías» y continuar trabajando. Sin embargo, consideremos lo que conocemos sobre Dios. Él no necesitaba recuperar Su fuerza, aunque descansó en el séptimo día ().
Pieper sostenía que el ocio no es solo la ausencia de trabajo, sino una actitud de la mente o del alma en la cual puedes contemplar y disfrutar las cosas como son en sí mismas, sin reparar en su valor o utilidad inmediata. La mente obsesionada con el trabajo —como en nuestra cultura occidental— tiende a verlo todo en términos de eficacia, valor y rapidez. Sin embargo, también debe haber una capacidad para disfrutar de los aspectos más simples y ordinarios de la vida, incluso los que no son tan útiles, sino solo agradables.
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
Kindle.
5. DIOS EVALUÓ SU TRABAJO AL FINAL
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
Génesis 1.31 RVC
31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y todo ello era bueno en gran manera. Cayó la tarde, y llegó la mañana. Ése fue el día sexto.
Es extraordinario que en el capítulo 1 del Libro de Génesis, el Señor no solo trabajó, sino que lo hizo con placer. «Dios miró todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno […]. Así quedaron terminados los cielos y la tierra, y todo lo que hay en ellos» (; ). Dios estimó hermoso lo que había hecho. Se paró, consideró «todo lo que había hecho», y declaró: «¡Eso es bueno!». Como todo trabajo bien hecho y satisfactorio, el trabajador se ve a sí mismo en él. «La armonía y la perfección de los cielos y la tierra terminados expresan más adecuadamente el carácter de Su Creador que cualquiera de sus componentes por separado».
Es extraordinario que en el capítulo 1 del Libro de Génesis, el Señor no solo trabajó, sino que lo hizo con placer. «Dios miró todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno […]. Así quedaron terminados los cielos y la tierra, y todo lo que hay en ellos» (; ). Dios estimó hermoso lo que había hecho. Se paró, consideró «todo lo que había hecho», y declaró: «¡Eso es bueno!». Como todo trabajo bien hecho y satisfactorio, el trabajador se ve a sí mismo en él. «La armonía y la perfección de los cielos y la tierra terminados expresan más adecuadamente el carácter de Su Creador que cualquiera de sus componentes por separado».
Después de haber terminado nuestro trabajo debemos avaluar si ha sido bueno. Siempre tenemos que avaluar si lo que hemos hecho ha sido bueno, no puede ser nuestro trabajo cualquier cosa, sino nuestro trabajo refleja quienes somos ante los demás.
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.

RESPONDAMOS A LA VIDA

RESPONDAMOS A LA VIDA

Respondamos a la vida:
¿Cuál debe ser nuestra forma de mirar el trabajo después de saber que Dios fue el que diseño el trabajo?
¿Qué actitudes debemos de cambiar a cerca del trabajo que hacemos en este momento?
¿Qué limites debo de ponerle a mi trabajo para disfrutar de una vida sana y agradable para Dios?
Al final de nuestro trabajo o de nuestra vida al jubilarnos debemos hacer una evaluación y preguntarnos ¿Cuán bueno ha sido lo que hemos hecho?
Hay cuatro modos de vivir el trabajo: odiar lo que se hace, cumplir con lo que se hace, amar lo que se hace, y hacer lo que se ama. Deberíamos aspirar a esto último, a trabajar en lo que nos gusta, y no a que nos guste lo que hacemos, aunque tampoco estaría mal. Aspiremos a trabajar en lo que nos gusta, eso es propiamente vivir el trabajo como vocación. Por lo tanto, creo que es necesario recuperar con todas las letras esa idea de la profesión como vocación, aunque tendremos que formularlo de otras maneras. Si ya no es ese ajustar nuestras capacidades a lo que queremos, aprendamos a que nos guste eso que nos ha tocado hacer, recuperemos el placer por el trabajo bien hecho aunque no sea lo que me gustase originariamente… Alberdi (2015).
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