CORAZONES QUEBRANTADOS

Muerte y Crucifixion del Salvador  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented   •  39:11
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INTRODUCCIÓN

Es imposible dar reconocimiento a una persona en el momento que esta se encuentra en derrota. Al terminar una competencia deportiva los que pierden es fácil verlos salir con las cabezas bajas, se van y se encierran en sus vestidores, no quieren hablar con nadie. Imposible poder distinguir virtudes o expresar palabras que exalten a la persona que esta derrotada, solo lo que el hombre puede ofrecer es la burla para aquel que perdió, no es posible darle reconocimientos, no hay trofeos para el perdedor. Declarar victoria en la derrota es ilógico y solamente alguien que tiene poca capacidad para entender seria capaz de hacerlo.
Sin embargo la Biblia nos presenta a un hombre experimentado, ganador, conquistador, jefe de 100 hombres, experimentado, que pronunció un juicio de victoria en medio de la derrota más terrible que hombre alguno pudiera haber enfrentado. Esta es la historia del centurión romano encargado de ejecutar la pena capital a lo peor de la sociedad en la ciudad de Jerusalén en los tiempos de Jesús.

LAS ACCIONES DE LOS SOLDADOS

Jesús había sido arrestado al ser traicionado por uno de sus discípulos llamado Judas Iscariote (Mateo 26:47-50) y llevado frente a las autoridades religiosas judías que lo acusaron injustamente de blasfemar el nombre de Dios (Mateo 26:63-66). Como un judío no podía imponer la pena capital solo los romanos, estos religiosos que ya habían decidido matar a Jesús lo entregaron a las autoridades romanas (Mateo 27:1-2). El gobernador llamado Poncio Pilato al valorar el caso de Jesús lo encontró inocente (Lucas 23:3-4) pero por miedo a un problema con los judíos y que esto le causara perder su puesto político decidió seguir el juego de estos y lo entrego a sus soldados.
Los soldados para que estos hicieran el trabajo al que estaban muy adiestrados, castigar severamente y sin piedad a quien habría de morir en una cruz (Juan 19:1). Estos hombres tenían experiencia ya que hay datos históricos que mencionan que en una ocasión se crucificaron a dos mil judíos después de un intento de rebelión y en la época de Jesús los romanos crucificaron alrededor de 30 mil personas en Israel. Estos hombres eran duros, despiadados, sin simpatía por nadie, capacitados para infligir dolor y derrota a sus enemigos. Jesús fue llevado al Pretorio lugar de residencia de Poncio Pilato en Jerusalén.

A) JESÚS ES AZOTADO

Los soldados a la disposición de Pilato eran 600 hombres, y Jesús fue entregado para ser azotado (Marcos 15:15), los autores de los Evangelios no explican más debido a que los lectores de esa época les era bien conocido lo que esto implicaba. El ser azotado era un acto cruel y horrendo ya que golpeaban a quien sería crucificado con una especie de látigo con agarradera de madera y tiras de piel a las que les ataban pedazos de hueso o metal en sus extremos y con ello los golpeaban despiadadamente incluso alguno de ellos llegaban a morir. El azote provocaba laceraciones, músculos y huesos expuestos.

B) JESÚS ES BURLADO Y GOLPEADO

No conformes con esto a Jesús le pusieron en el centro mientras que toda la compañía de soldados le rodeo y sabiendo que Jesús era acusado de haberse proclamado Rey de los Judíos esto lo tomaron como motivo para divertirse, por lo primero que hicieron fue empezar a burlarse de él, le quitaron toda su ropa, le pusieron un manto escarlata en son de mofa ya que este manto representaba una posición real, colocaron en su cabeza una corona hecha de espinas de 12 pulgadas y le dieron en lugar de un cetro real una caña para que la tomara en su mano de esta forma plasmando una caricatura ridícula, ofensiva, humillante y burlona de Jesús como un rey (Mateo 27:27-31). Para estos soldados este rey no tenía valor alguno ya que su mismo pueblo y dirigentes lo rechazaban incluso lo había entregado para ser ejecutado. Este hombre llamado Jesús era una broma, sin seguidores, sin ejército, sin ningún logro, odiado por su pueblo y esto los llevo a humillarlo aún más. Y ante Jesús estos soldados se hincaban y le saludaban como alguien que tenía poder en forma de burla. Al hacer esto le escupían, le abofeteaban (Marcos 15:16-20), le quitaban la caña de su mano y con esta le golpeaban en la cabeza, con ello demostrándole que no era ningún rey y que no tenía poder alguno. Después de esto le volvieron a vestir con su ropa y le llevaron a crucificarle.

C) JESÚS ES DESPOJADO

Lo único que le quedaba a Jesús como pertenencia era su ropa y los soldados le despojaron de ella, se la repartieron y la túnica se la rifaron entre ellos( Juan 19:23-24). Humillación total de parte de estos soldados que no les importaba que actos fueran dirigidos hacia una persona que nada les había hecho.

LA ACCIONES DE CRISTO

En el desarrollo de todos estos hechos, hay cuatro actitudes de Cristo en respuesta a las acciones de los soldados romanos, imposible que estas no pasaran desapercibidos a los ojos del centurión y de los demás soldados .

A) EL SILENCIO DE JESÚS

1. Marcos 15:16-20. Mientras Jesús era azotado y se mofaban de él, lo que más resalta en medio de esta crueldad es el silencio de Jesús. 2. Mateo 27:38-44 / Lucas 23:36-37. En medio de las burlas de los criminales que estaban siendo crucificados al lado de Jesús, en medio de las burlas de los religiosos y de los soldados, nuevamente lo que es muy notorio es el silencio de Jesús.

B) EL CUIDADO Y LA PROTECCIÓN DE JESÚS

Juan 19:26-27. Jesús ya crucificado, en medio del dolor, cargando con el pecado del mundo, en medio de la humillación, Jesús jamás dejo de dar su cuidado y protección, dejando su silencio y siendo obediente al quinto mandamiento honro a su madre dejándola a cargo de su primo el apóstol Juan.

C) EL PERDÓN Y SEGURIDAD DE JESÚS

Lucas 23:39-43. Jesús haciendo a un lado las burlas iniciales de uno de los que estaban siendo crucificados con él, este al reconocerle justo y pedirle que se acordara de el cuando regresara como Rey a este mundo, Cristo le extendió su perdón y le regalo en ese instante la seguridad de una vida eterna.

D) LA AFIRMACIÓN DE JESÚS

Juan 19:30. El evento final fueron las palabras de Jesús antes de entregar su espíritu al pronunciar: Consumado es. Palabras que manifiestan que todo está completo, que la deuda fue saldada, que no queda nada que no haya sido pagado, Jesús había cumplido su mison en forma total perfecta.

LA REACCIÓN DE LA NATURALEZA

Mateo 27:51-53 / Marcos 15:33 / Lucas 23:45. Ahora son una serie de eventos que ocurrieron en la naturaleza durante la crucifixión de Jesús, la tierra tembló, rocas se partieron y hubo tinieblas en pleno día.

LA DECLARACIÓN DE LOS SOLDADOS

Estos eventos hicieron algo inconcebible ya que llevo a que no solo las rocas se partieran sino que también el corazón duro, malvado, despiadado, cruel, burlón, sin simpatía del centurión y de sus soldados fueron partidos. Estos hombres que la victoria significaba humillar, pisar, derrotar, despojar y quitar la vida fueron radicalmente cambiados por el hombre a quien en ese día había sido objeto de su rudeza despiadada, de su burla y que ahora estaba frente a sus ojos colgado de una cruz y sin vida, para este soldado ese Jesús debería ser la definición misma de la derrota más aplastante que hombre alguno pudiera sufrir, pero ya no era ni seria así. Estos hombres tuvieron temor al ser testigos presenciales de estos eventos sobrenaturales y las acciones extraordinarias de Jesús, esto nos habla de tener miedo pero no de terror sino a reverencia, respeto y adoración. Y esto fue en consecuencia de haber visto el poder de Dios en la naturaleza, la misericordia y la gracia que Jesús otorgo a él, a sus soldados y al malhechor crucificado, ver la declaración de triunfo de Jesús antes de morir; el centurión no requirió de ver a Jesús resucitado ni verlo ascender al cielo, en aquel momento del triunfo aparente del mal este soldado vio el triunfo del amor y del perdón que Jesús con su propia vida derramo a la vista de él y de todos los presentes para quedar plasmado por la eternidad. Así estos hombres declararon verdaderamente, esta palabra nos habla de decir algo con gran intensidad , con mucha franqueza y con certeza: “este hombre era el Hijo de Dios”, esta frase revela que el centurión estaba totalmente convencido que Jesús era en esencia idéntico a Dios (Mateo 27:54 / Marcos 15:39). El centurión y sus hombres (Lucas 23:47) vieron lo que pasó y pudieron distinguir al considerar todo lo que había presenciado, claramente y sin lugar a dudas quien era Jesús: un hombre justo, limpio, inocente, por ello el centurión lo reconoció como Dios y lo alabo.

DECLARACIÓN DE VICTORIA EN LA DERROTA

Dios le dijo a Pablo (2 Corintios 12:9 ) que la gracia de Él le debería ser más que suficiente porque su poder se perfecciona en la debilidad. Eso fue lo que el centurión y los soldados romanos vieron con toda claridad, en la derrota y la debilidad de Jesús pudieron distinguir en Jesús su deidad y el poder de Dios. Y el día de hoy esta derrota humana, humillación y muerte de Jesús nos ofrece a cada uno de nosotros el poder del perdón de Dios, el precio que se pago fue extraordinariamente muy elevado, Dios entrego a su único Hijo como rescate para pagar por nosotros que estábamos secuestrados por el pecado y en camino directo a la condenación eterna. Y Jesús por amor a su Padre y a nosotros voluntariamente se sometió a todo esto muriendo como un vil criminal, como lo peor de lo peor, para que pudiéramos reconciliarnos con Dios eternamente. Ese es el extraordinario y sublime amor de Dios. En la derrota desde la perspectiva humana se obtuvo una victoria espiritual eterna y perfecta donde el gran beneficiario es el hombre pecador que decide arrepentirse creyendo lo que Dios dice y ofrece.
Mi oración es que usted pueda ver con atención lo mismo que este soldado romano vio y su corazón de la misma forma pueda ser quebrantado por el poder del amor y del perdón de Dios mostrado en la cruz del Calvario y el día de hoy se arrepienta de sus pecados y reciba a Cristo como su Señor y Salvador.
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