Escoge el vituperio de Cristo
Escoge el vituperio por vivir la verdad
Ahora todos quieren salvarse mediante una fe superficial, sin los frutos de la fe, sin el bautismo de la prueba y la tribulación, sin amor ni esperanza, y sin prácticas verdaderamente cristianas.
Conrado Grebel
A los cristianos se les acusaba, pues, de ser diferentes al resto de ciudadanos. El mundo los aborrecía, el mundo no los comprendía… Porque no eran ciudadanos de este mundo, ni amaban lo que este mundo ama. Preferían agradar a Dios que agradar a los hombres de su tiempo.
Escoge el vituperio por decir la verdad.
27Cuando los trajeron, los presentaron en el concilio, y el sumo sacerdote les preguntó, 28diciendo: ¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre. 29Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.
Escoge el vituperio por amar la verdad.
29Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él
Bajo el mandato de Antonino Pío (138–161) fue apresado Policarpo de Esmirna (69–155), un cristiano de 86 años que llegó a discutir enérgicamente con el procónsul que le juzgaba. Como a pesar de su insistencia el anciano no apostataba de su fe, el procónsul le amenazó con quemarlo en la hoguera, a lo que Policarpo respondió: «Me amenazas con un fuego que arde una hora y pronto se apaga, porque no conoces aquel fuego del juicio venidero y del eterno suplicio que espera a los impíos.»
