La Dignidad del Trabajo
La Relación con el Trabajo • Sermon • Submitted
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· 32 viewsReflexionar sobre la dignidad del trabajo a tráves de Dios.
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HABLEMOS DE LA VIDA
HABLEMOS DE LA VIDA
¿A cuántos no les gusta su trabajo? Si no te gusta tu trabajo, no estás solo. De acuerdo con un informe publicado por Gallup, la organización con sede en Washington, DC, en el mundo existe el doble de trabajadores “activamente desconectados” que trabajadores “comprometidos” que aman a sus puestos de trabajo. La versión más reciente, publicada, reunió información de 230,000 empleados de tiempo completo y a tiempo parcial en 142 países.
En general, Gallup descubrió que sólo el 13% de los trabajadores se siente comprometido con su trabajo. Eso significa que tienen un sentido de pasión por su trabajo, una profunda conexión con su empleador y pasa sus días innovando e impulsando a su empresa.
La gran mayoría alrededor de 63%, está “no comprometido”, lo que significa que no están contentos, pero no de manera drástica. En resumen, están fuera de sintonía, son sonámbulos de oficina y dirigen poca energía a su trabajo.
Un total de 24% es lo que Gallup llama “activamente desconectado”, es decir que prácticamente odia a su puesto de trabajo. Socavan los logros alcanzados por sus compañeros de trabajo.
Sumemos las dos últimas categorías y obtendremos el 87% de trabajadores de todo el mundo que, según Gallup, “están desconectados emocionalmente de sus lugares de trabajo y tienen menos posibilidades de ser productivos”. En otras palabras, el trabajo es más a menudo una fuente de frustración de una de satisfacciones para casi 90% de los trabajadores del mundo. Eso significa que la mayoría de los lugares de trabajo son menos productivos y menos seguros de lo que podría ser y los empleadores tienen menos probabilidades de crear nuevos puestos de trabajo.
Los niveles más altos de desconexión, lo que yo llamo personas que odian su trabajo, se encuentran en Medio Oriente y el norte de África. Dada la guerra civil en Siria parece previsible que el 45% de la gente sería muy infeliz en el trabajo, pero en Argelia (53 %) y Túnez (54 %) los trabajadores son aún más infelices. En cuanto a trabajadores felices en esos países, Siria tiene cero, Argelia un impresionante 12% y Túnez sólo 5%. Qatar tuvo la mejor actuación, con un 28% feliz, 62% medianamente satisfecho y 10% que odia su trabajo. Yo habría pensado que Israel tendría trabajadores más felices, pero sólo el 6% se declara así, el 73% está indeciso y 22 % odia su trabajo.
La menor proporción de trabajadores felices está en el este de Asia, donde, en general, sólo 6% de los trabajadores están comprometidos. Ese número es válido para China, donde sólo el 6 % de los empleados es feliz en su trabajo. Cerca del 68% está desprotegido y 26% es muy infeliz. Creo que los números para Japón son sorprendentes. Pensaba que había más trabajadores felices allí, pero sólo el 7%, sólo un punto porcentual más que China, es feliz en su trabajo, 69%no está comprometido y 24% odia su trabajo.
México está al fondo de la tabla en América Latina, con sólo 12% de sus trabajadores completamente satisfechos con su empleo, 60% desconectados y un 28% que repudia su trabajo.
Con respecto al resto de Latam, la economía más grande, Brasil, tiene los trabajadores más felices. Un impresionante 27%. Aún así, el 62% se siente desacoplado y a 12% realmente no les gusta su trabajo.
¿Dónde viven los trabajadores más felices? Panamá, donde el 37% ama su trabajo, el 51% está desconectado y 12% es muy infeliz. Preguntas para responder:
Preguntas para responder:
¿Estás satisfecho con tu trabajo?
¿Estás comprometido con tu trabajo?
¿Estás desconectado de tu trabajo?
lo que significa que estás contentos, pero no de manera drástica. En resumen, están fuera de sintonía, son sonámbulos de oficina y dirigen poca energía a su trabajo.
¿El trabajo es un mal necesario?
¿Estás comprometido con tu trabajo? Eso significa que tienen un sentido de pasión por su trabajo, una profunda conexión con su empleador y pasa sus días innovando e impulsando a su empresa.
ESCUCHEMOS LA PALABRA DE DIOS
ESCUCHEMOS LA PALABRA DE DIOS
Es posible que la última pregunta acerca de que si el trabajo es un mal necesario sea un factor que no nos este ayudando a tener una cosmovisión bíblica acerca del trabajo. Ver el trabajo como un mal necesario es un error ¿Pero de dónde viene este pensamiento distorsionado acerca del trabajo?
1. EL TRABAJO DESDE UNA PERSPECTIVA GRIEGA
Los griegos de la antigüedad enseñaron que los dioses hicieron a los seres humanos para el trabajo y no lo vieron como una bendición. Eso era algo degradante. Como lo expresa el filósofo italiano: «Para los griegos el trabajo era una maldición y no otra cosa».
Los griegos de la antigüedad enseñaron que los dioses hicieron a los seres humanos para el trabajo y no lo vieron como una bendición. Eso era algo degradante. Como lo expresa el filósofo italiano: «Para los griegos el trabajo era una maldición y no otra cosa».37
Aristóteles afirmaba que el desempleo —con lo que quería decir la posibilidad de vivir sin tener que trabajar— era un requisito indispensable para una vida digna.
«En buena medida los filósofos griegos pensaron en los dioses como mentes perfectas, solitarias, autosuficientes, ajenas a las cosas del mundo o al alboroto de los asuntos de los hombres.
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
Epicteto enseñó a sus discípulos que «la buena vida es una vida despojada de esperanzas y temores. Es decir, una vida reconciliada con lo que sucede, una vida que acepta el mundo como es».
Entonces, el trabajo era una barrera a un tipo de vida más elevado. Y hacía imposible elevarse por encima de la trivialidad terrenal de la vida al ámbito de la filosofía, el dominio de los dioses. Los griegos entendieron que la vida en el mundo exigía trabajo; sin embargo, creían que no todo el trabajo era igual. El que usaba la mente en vez del cuerpo era más noble, menos salvaje. La forma más elevada de trabajo era la que requería gran parte de las funciones cognitivas y no tanto las manuales.
«Toda la estructura social griega dio su apoyo a semejante actitud, porque descansaba en la premisa de que los esclavos y [los artesanos] realizaban el trabajo, lo que permitía que la elite se dedicara al ejercicio de la mente en las artes, la filosofía y la política».
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
El filósofo cristiano, Lee Hardy, y muchos otros, han argumentado que esta «actitud griega hacia el trabajo y su lugar en la vida humana fue en gran medida preservada tanto en el pensamiento como en la práctica de la Iglesia cristiana» a través de los siglos, y todavía tiene gran influencia hoy en nuestra cultura.
Lo que ha llegado hasta nosotros es una serie de ideas generalizadas:
Una de ellas es que trabajar es un mal necesario. Según esta perspectiva, el único buen trabajo es el que nos ayuda a hacer dinero de manera que podamos sostener a nuestras familias y pagar a otros por el trabajo poco importante.
La segunda, creemos que el trabajo de menor categoría o de menor remuneración es un asalto a nuestra dignidad. Un resultado de esa creencia es que muchos aceptan empleos para los que no están calificados, al escoger carreras que no concuerdan con sus dones, pero que prometen salarios más elevados y prestigio. Cada vez más las sociedades occidentales se dividen entre las «categorías de conocimiento» que son muy bien remuneradas y los «sectores de servicio» que son mal pagados, y la mayoría de nosotros acepta y perpetúa los juicios que acompañan a estas divisiones.
Otro resultado es que muchos elegirán estar desempleados antes que realizar un trabajo que consideran inferior para sus capacidades, y la mayor parte de los servicios y el trabajo manual pertenecen a esta categoría. A menudo las personas que han conseguido entrar en las categorías de conocimiento muestran gran desprecio por los conserjes, los albañiles, los empleados de lavandería, los cocineros, los jardineros y otros que tienen trabajos de servicio.
2. EL TRABAJO DESDE UNA PERSPECTIVA CRISTIANA
26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
Genesis 1.
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
La perspectiva bíblica sobre estos asuntos es diferente por completo. El trabajo de todo tipo, ya sea que se realice con las manos o con la mente, da constancia de nuestra dignidad como seres humanos, porque refleja la imagen de Dios el Creador en nosotros. El erudito bíblico, Derek Kidner, observó algo profundo en la creación de los animales y los seres humanos en Génesis, capítulo 1: Solo el hombre es puesto aparte y se le da una descripción de trabajo, «un “cargo” (1:26b,28b; 2:19; comparar ; ) […]». Es decir, mientras que las plantas y los animales son llamados a «multiplicarse» y «reproducirse», únicamente a los seres humanos se les asigna de manera específica una tarea. Son llamados a «someter» y «tener dominio» o señorear en la tierra.
Se nos asigna un trabajo específico porque fuimos hechos a la imagen de Dios. ¿Qué significa esto? «Los gobernantes del antiguo Cercano Oriente establecieron imágenes y estatuas en lugares donde ejercían o pretendían ejercer autoridad. Las imágenes representaban al mismo gobernante como símbolos de su presencia y autoridad…». La conexión cercana de con el mandato de «ejercer dominio», muestra que este acto de dominar es un aspecto que define lo que significa ser hecho a la imagen de Dios. Somos llamados a representar al Señor aquí en el mundo, a administrar al resto de la creación en Su lugar como Sus vicegerentes. Compartimos en hacer las cosas que Él ha hecho en la creación: ordenar el caos, construir con ingenio una civilización del material de la naturaleza física y humana, cuidar todo lo que el Creador ha hecho. Esta es una parte importante para la que fuimos creados.
Mientras los griegos consideraron que el trabajo ordinario, en particular el trabajo manual, degradaba a los seres humanos al nivel de los animales, la Biblia considera que todo trabajo diferencia a los seres humanos de los animales y los eleva a una posición de dignidad.
Aprendemos no solo que el trabajo tiene dignidad en sí mismo, sino además que todos los tipos de trabajo la poseen. El propio trabajo de Dios en y 2 es «manual», cuando nos forma del polvo de la tierra, al poner deliberadamente un espíritu en un cuerpo físico, y cuando planta un jardín ().
Aprendemos no solo que el trabajo tiene dignidad en sí mismo, sino además que todos los tipos de trabajo la poseen. El propio trabajo de Dios en y 2 es «manual», cuando nos forma del polvo de la tierra, al poner deliberadamente un espíritu en un cuerpo físico, y cuando planta un jardín ().
«Si Dios viniera al mundo, ¿cómo sería? Para los antiguos griegos podría haber sido un rey-filósofo. Para los antiguos romanos podría haber sido un noble y justo estadista. Sin embargo, ¿cómo vino al mundo el Dios de los hebreos? Como un carpintero».
En Génesis vemos a Dios como un jardinero, y en el Nuevo Testamento como un carpintero. Ninguna tarea es un recipiente tan pequeño para contener la inmensa dignidad dada por Dios al trabajo.
Dios hizo el material de la creación para que las personas lo desarrollaran, lo cultivaran y lo cuidaran en un sinnúmero de formas mediante el trabajo. Pero hasta la más simple de estas formas es importante. Sin todas ellas, la vida humana no podría prosperar.
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Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
30 pero envías tu espíritu y todo en la tierra cobra nueva vida.
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
Salmo 104.
9 Tú tienes cuidado de la tierra: la empapas con abundante lluvia y riegas los sembrados para que den muchos frutos. Con la lluvia aflojas la tierra y la preparas para la siembra. Llenas de agua los grandes arroyos, y haces brotar nuevas ramas. Así dejas listo el campo para que todos tengamos trigo.
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
Salmo 104.
8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9 De pecado, por cuanto no creen en mí; 10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me verán más; 11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado.
30 pero envías tu espíritu y todo en la tierra cobra nueva vida.
Entonces, aquí tenemos al Espíritu de Dios que cultiva y predica el evangelio. Ambos son Su obra. ¿Cómo podemos señalar que un tipo de trabajo es superior y noble, y el otro es inferior y humillante?
Juan 16.
REPONDAMOS A LA VIDA
«Si Dios viniera al mundo, ¿cómo sería? Para los antiguos griegos podría haber sido un rey-filósofo. Para los antiguos romanos podría haber sido un noble y justo estadista. Sin embargo, ¿cómo vino al mundo el Dios de los hebreos? Como un carpintero».
Keller, Timothy. Toda buena obra: Conectando tu trabajo con el de Dios (Spanish Edition) . B&H Publishing Group. Edición de Kindle.
