(religión) desequilibrio entre legalismo y gracia.
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· 25 viewspor muchos años no hemos encontrado el equilibrio entre el legalismo y la gracia, esto es que cuando hablamos de legalismo y lo creemos pretendemos obrar en Dios por nuestra propia fuerza y cuando conocemos la gracia pretendemos liberarnos de responsabilidad.
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El desequilibrio entre el legalismo y la gracia
El desequilibrio entre el legalismo y la gracia
(LBLA)
(LBLA)
13porque Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como el hacer, para su beneplácito.
introduccion:
introduccion:
Muchos creen que si el señor pone el querer como el hacer, entonces de nuestra parte no hay nada que hacer solamente creer. Esto en realidad es una verdad a medias, veamos:
El desequilibrio entre el legalismo y la gracia…
El desequilibrio entre el legalismo y la gracia…
Los que son legalistas plantean el hecho de que debemos de obedecer y punto. No ven si el creyente lo hace con su propia fuerza o no.
El que cree en la gracia de manera equivocada, piensa que lo que debe de hacer es no tener ninguna responsabilidad, piensan que todo lo hará el señor y ellos seran como una marioneta para el Espíritu Santo.
No creo en la doctrina legalista, pero de la gracia estoy en desacuerdo que de manera doctrinal o por practica pensemos que el señor debe de hacer todo. En realidad quiero explicar brevemente como es esto:
“el señor primero nos engendro por su Espíritu y somos nueva criatura. Nuestro espíritu a vuelto a la vida y ha sido conectado con Dios por el Espíritu. A partir de esto Cristo mismo por su Espíritu está influyendo en nuestra vida del alma con el fin de liberarla, conquistarla y transformarla.”
Siendo esta la manera en la cual el señor obra en nosotros, todo este proceso divino el nosotros esta supeditado a dos cosas básicas:
a nuestro propio libre albedrío, y
a nuestro accionar en entrega, negación al yo y obediencia a su influencia divina.
a nuestro accionar en entrega, negación al yo y obediencia a su influencia divina.
De manera que podemos decir que el señor por su gracia nos provee de la energía divina y nosotros tomándola somos responsables de obedecer, accionar, y vivir por la fuerza de Dios en nosotros.
Miremos el verso anterior al de y allí nos daremos cuenta de que esto es muy cierto.
12Así que, amados míos, tal como siempre habéis obedecido, no sólo en mi presencia, sino ahora mucho más en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor;
