Modelo de Oración
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5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. 7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. 8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. 9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. 14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
mateo 6.5-15
El cap. 6 continúa la exposición de la vida práctica implicada en el discipulado cristiano. En la primera parte del capítulo Jesús presenta tres prácticas de piedad religiosa: obras de misericordia, oración y ayuno.
Jesús habló luego acerca de la oración que los fariseos acostumbraban realizar en público. En lugar de hacer que la oración fuera un asunto entre el individuo y Dios, los fariseos lo cambiaron para que fuera un acto para ser vistos de los hombres. Otra vez, para exhibir su supuesta justicia. Sus oraciones, que consistían de largas y repetitivas frases no eran dirigidas a Dios sino a los hombres ().
LA ORACIÓN OSTENTOSA (v. 5)
LA ORACIÓN OSTENTOSA (v. 5)
El segundo ejemplo de piedad que Cristo comenta es el de la oración. Empieza su discurso siguiendo la estructura de los otros dos ejemplos (la limosna y el ayuno), pero luego se sale de este marco agregando enseñanzas complementarias acerca de otros aspectos de la oración (vs. 7–15). Podemos dividir esta sección en cuatro partes:
1. El peligro de convertir la oración a Dios en una ostentosa manifestación pública de piedad (ésta —y sólo ésta— es la parte que sigue la misma fórmula que en la enseñanza sobre la limosna y el ayuno).
1. El peligro de convertir la oración a Dios en una ostentosa manifestación pública de piedad (ésta —y sólo ésta— es la parte que sigue la misma fórmula que en la enseñanza sobre la limosna y el ayuno).
5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
2. El peligro de creer que Dios escuchará más nuestras oraciones si amontonamos palabras repetitivas.
2. El peligro de creer que Dios escuchará más nuestras oraciones si amontonamos palabras repetitivas.
7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. 8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
3. El Padrenuestro dado por el Señor como paradigma de la oración sencilla, llana y directa (vs. 9–13).
3. El Padrenuestro dado por el Señor como paradigma de la oración sencilla, llana y directa (vs. 9–13).
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
4. La explicación y elaboración de la idea de que Dios perdona nuestras deudas sólo si nosotros perdonamos a nuestros deudores.
4. La explicación y elaboración de la idea de que Dios perdona nuestras deudas sólo si nosotros perdonamos a nuestros deudores.
14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
La oración es una pieza fundamental en toda vida piadosa. Es —o debe ser— la expresión natural y sublime de toda relación auténtica con Dios.
La oración es una pieza fundamental en toda vida piadosa. Es —o debe ser— la expresión natural y sublime de toda relación auténtica con Dios.
Padre nuestro
Padre nuestro
Esta oración empieza ofreciéndonos el tierno cuadro del Padre que en la intimidad de la familia escucha las voces de sus hijos que confiadamente se dirigen a El. A la vez nos enseña que es a ese Padre a quien debemos orar, y no a ningún otro intercesor.
En los cielos
En los cielos
Ese Padre nuestro está “en los cielos”, desde donde se ha revelado al hombre.
Santificado sea …
Santificado sea …
Debemos santificar el nombre de Dios, distinguiéndolo de las falsas deidades del paganismo. Su nombre es lo que El en sí mismo representa, y debe ser considerado y tratado como santo.
Venga tu reino
Venga tu reino
Ese reino tiene que ver con el gobierno de Dios, y está presentado en las Sagradas Escrituras en dos formas o aspectos generales. Primero en el aspecto espiritual y aspecto visible.
Hágase tu voluntad
Hágase tu voluntad
Esta expresión está íntimamente relacionada con la vivencia de ese reino. En todo el cielo se ejecuta de manera perfecta la voluntad de Dios. ¡Cuánta necesidad de que tal obediencia también sea una realidad en esta tierra!
Pan y perdón
Pan y perdón
Dos asuntos más incluidos en esta oración modelo son el pan y el perdón: una necesidad material y otra espiritual.
No nos metas …
No nos metas …
Jesús finaliza esta oración a Dios invocando la protección contra el mal. La expresión “no nos metas” es una forma hebrea que significa “no permitas que entremos”.
Líbranos …
Líbranos …
Una protección tan necesaria como el pan cotidiano. El término “el mal” equivale a decir todos los peligros que nos rodean, tanto en lo espiritual como en lo material; y bien puede aplicarse asimismo al maligno, que astutamente nos tiende sus redes en forma continua.
Tuyo es el reino …
Tuyo es el reino …
Esta oración modelo concluye con una muy hermosa expresión de alabanza.
RESUMEN MODELO DEL PADRE NUESTRO
RESUMEN MODELO DEL PADRE NUESTRO
I. DIOS COMO PADRE
1. Nuestro
2. Está en los cielos
3. Su nombre debe ser santificado
II. ORACION POR EL REINO
1. Aspecto espiritual—Presente—Sea hecha tu voluntad
2. Aspecto material—Futuro—Como en el cielo
III. PAN Y PERDON
1. Pan
a) Diario
b) Obtenido legítimamente como don del Padre
2. Perdón
a) De nuestras deudas
b) Impone el deber de perdonar
IV. PROTECCION DEL MAL
1. Negativamente—No nos metas en tentación
2. Positivamente—Líbranos del mal
3. Poder de protección
a) En el presente—tuyo es el reino
b) En la eternidad—por todos los siglos
