La Gloria de la resurrección - 2
solo figura en el Evangelio según S. Juan
Dice Calvino: “El significado de estas palabras es que el estado de Cristo tras la Resurrección no podía ser pleno y completo hasta que se sentara en el Cielo a la diestra del Padre. María hizo mal, pues, al contentarse simplemente con la mitad de su resurrección y no desear más que disfrutar de su presencia en este mundo”.
¿por qué lloras?”. Y su queja es siempre la misma: “Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto”. Y, sin embargo, durante todo ese tiempo, su Maestro resucitado estaba cerca de ella, “con carne, huesos y todo lo que pertenece a la integridad de la naturaleza humana” (Artículo 4). Su angustia y sus lágrimas eran infundadas. Al igual que Agar en el desierto, tenía una fuente de agua a su lado pero había sido incapaz de verla.
En último lugar, en estos versículos vemos lo amable y compasivamente que habla nuestro Señor de sus discípulos. Pide a María Magdalena que les lleve un mensaje y habla de ellos como sus “hermanos”. Le pide que les diga que su Padre es el Padre de ellos y que su Dios también es el suyo. No habían pasado más que tres días desde que todos ellos le habían abandonado y habían huido vergonzosamente. Sin embargo, su misericordioso Maestro habla como si todo hubiera quedado olvidado y perdonado. Su primera idea es traer de vuelta a los que se habían dispersado, sanar las heridas de sus conciencias, infundirles valor y restaurarlos a su posición inicial. Sin duda, este era un amor que excede a todo conocimiento.
