Sermón Hechos 3:1-10
Narrativa de milgros
CONTEXTO
Qué había sucedido antes de este acontecimiento?
Qué estaba sucediendo en esos momentos?
hools
EVANGELIO
EVANGELIO
EVANGELIO
Diariamente había sacrificios a las 3:00 p.m., que eran llamados “sacrificios de vísperas”. A esa hora el Templo observaba “el apogeo de su actividad”.
slslslsl
EVANGELIO
Era una frase común en el Nuevo Testamento para indicar la presencia personal y el poder del Dios trino en la Iglesia. No era una fórmula mágica, sino un apelativo al carácter de Dios reflejado en Jesucristo.
Con frecuencia la frase se refiere a Jesús como el Señor (ver Fil 2:11):
EL PROPÓSITO DEL MILAGRO
tuvo como motivo ofrecer una confirmación pública de su autoridad para perdonar los pecados, así como para sanar enfermos (Mr. 2:10s.)
Y, si hubieran recordado su Antiguo Testamento, habrían sabido que las curaciones debían marcar el inicio de los tiempos mesiánicos. Isaías comentó de esa época: “Entonces el cojo saltará como un ciervo” (Is. 35:6).
Igual que en el primer sermón de Pedro el día de Pentecostés, Dios proveyó la introducción. Asombrada de la milagrosa curación del cojo, una enorme multitud se reunió en el pórtico que se llama de Salomón,
Pero era más que un milagro (maravilla); era una señal, (la traducción literal de la palabra milagro aquí es señal, comp. 4:22), en la que se da un cuadro en el mundo físico de lo que puede darse en el mundo espiritual. Lo mismo que un hombre puede sanar físicamente (4:9–12), así un hombre podía sanar espiritualmente.
Nuestro interés primordial en los milagros debe ser entenderlos, no defenderlos
Se ve la acción del Espíritu Santo como la continuación de las señales mesiánicas que se encuentran en la vida y el ministerio de Jesús.
¿Cuándo dejaron de acontecer? Se han hecho algunas sugerencias. (1) Hubo un momento en que los milagros eran necesarios. Eran como las campanas que llamaban a la gente a los templos. En ese tiempo eran necesarios como una garantía de la verdad y el poder del mensaje cristiano en su ataque inicial (quiere decir, la época de las señales mesiánicas: la vida y ministerio de Jesús y el período apostólico). (2) En ese momento se unían dos circunstancias especiales: Eran hombres apostólicos que vivían y habían tenido una irrepetible intimidad personal con Jesucristo; y había una atmósfera de expectación en la que las mentes de los hombres estaban dispuestas a aceptar cualquier cosa, y la fe surgía en su plenitud. Estas dos cosas combinadas producían efectos únicos. Este principio de señales hizo Jesús… (Juan 2:11)
En la época de la vida de Jesús y durante los días apostólicos mucha gente se vio atraída por el asombro de esos hechos. Pero había otros que comprendían (los cuales nacieron de Dios, Juan 1:12, 13) lo que significaban y podían decir con Juan: Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y contemplamos su gloria (Juan 1:14).
