¿QUIEN ES LA ESPERANZA DE TODAS LAS FAMILIAS?
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Introducción
Introducción
¿QUIEN ES LA ESPERANZA DE TODAS LAS FAMILIAS?
¿QUIEN ES LA ESPERANZA DE TODAS LAS FAMILIAS?
Texto Bíblico: Génesis 38:6.
6 Después Judá tomó mujer para su primogénito Er, la cual se llamaba Tamar.
Introducción: “La familia es como la viruela; la tenemos cuando niños y quedamos marcados por el resto de la vida” (Jean Paul Sastre, filósofo y dramaturgo francés)
(1) ¿Cuál es el concepto que usted tiene de “familia”?
(2) Siempre está condicionado a la referencia de familia que hemos tenido.
(3) Todos deseamos que nuestras familias tengan una buena reputación.
I. ¿COMO ESTÁ LA REPUTACIÓN DE SU FAMILIA?
I. ¿COMO ESTÁ LA REPUTACIÓN DE SU FAMILIA?
Según el diccionario Aurélio, “reputación” es una especie de fama, es lo que queda después que partimos y lo que generalmente llega antes que nosotros. Ese asunto no exige ninguna confesión. Hay un dicho popular que dice: “la confesión es buena para el corazón y pésima para la reputación”.
No podemos ignorar el ideal que Dios tiene para las familias. Las familias fueron escogidas por Dios para representarlo en esta tierra. Por eso la reputación de Dios es perjudicada siempre que una familia deja de cumplir su papel.
El texto bíblico que estudiaremos habla de la reputación de uno de los bisnietos de Abrahán.
La familia de Abrahán fue la primera oficialmente escogida por Dios para representarlo en esta tierra. Por medio de la familia de Abrahán el pueblo de Dios se multiplicaría
sobre la tierra. Pero la historia revela que en muchos momentos la familia de Abrahán
dejó de cumplir su papel. Uno de esos momentos se encuentra registrado en Gén 34: 25 – 27. Este texto habla de una matanza realizada por los bisnietos de Abrahán.
Pero el texto que decidimos estudiar se encuentra en Gén. 38: 1-30.
“Después Judá tomó esposa para su primogénito Er, llamada Tamar” (Gén. 38:6)
En este tiempo, los padres decidían con quién debían casarse los hijos, y la mujer era escogida de acuerdo a la historia de fertilidad de su familia. El nombre Tamar sugería muchos hijos - viene de Tamarera, una especie de palmera del desierto que generalmente produce muchos frutos.
Tal vez, si Tamar hubiese tenido la alternativa de escoger, no se habría casado con ninguno de los hijos de Judá. Esa familia no gozaba de buena reputación; todos sabían lo que ellos habían hecho en Dotán, y en relación a Er; su fama está registrada en Gén. 38:7.
Tamar se casó con Er por conveniencia de los padres, pero no tuvo hijos con él. En aquella época, una mujer estéril representaba una maldición para la familia.
La reputación de Tamar se vino abajo. ¡Una palmera sin frutos! Al poco tiempo de quedar viuda, Tamar se casó con el hermano del fallecido para darle descendencia.
La teoría en ese tiempo, exigía que la viuda se casase con el hermano del fallecido para darle descendencia.
Tamar se casó con Onán, pero tampoco tuvo hijos. En este caso, sabemos que ella no era la culpable. (Gén 38:9)
El segundo hijo de Judá tampoco tenía buena reputación. Aquí parece que prevalece el refrán: “de tal palo, tal astilla”. Tamar queda viuda por segunda vez. Nuevamente su suegro exige que se aplique la ley de los “liberatos”. Como el tercer hijo era muy joven para casarse, Judá exige a Tamar que espere hasta que crezca Sela. (Gén. 38:11)
El tiempo pasa, Sela crece y Judá no cumple su palabra (cumplir la palabra parece que no era su fuerte).
Una familia bien estructurada toma en serio las palabras y compromisos. Motivada por su impulso, Tamar resuelve hacer justicia y elabora un plan para poner a prueba la reputación de su suegro. Como Judá no era un hombre con buena reputación, cayó
fácilmente. Sin saber, se envolvió íntimamente con su nuera, disfrazada de prostituta.
El plan de Tamar ponía a prueba en todo aspecto la reputación de su suegro. Ella exigió de él una especie de “empeño”, como garantía de que cumpliría su palabra. Entonces Tamar apareció embarazada. Esa noticia se transformó en un escándalo.
Judá, el primer incómodo, exigió que se aplique la ley vigente. Ella debería ser quemada por haber practicado adulterio. (Gén. 38:24)
24 Sucedió que al cabo de unos tres meses fue dado aviso a Judá, diciendo: Tamar tu nuera ha fornicado, y ciertamente está encinta a causa de las fornicaciones. Y Judá dijo: Sacadla, y sea quemada.
En este momento, Tamar tiró las cartas que tenía bajo la manga, y dice: “Del dueño de estas cosas estoy encinta. Mira de quién son el anillo, el manto y el bastón”. (Gén 38: 25)
Entonces Judá admitió su culpa. Este es el mejor procedimiento para restaurar cualquier relación. Luego, no cometer nuevamente el mismo error.
II. EL DIOS QUE RESTAURA NUESTRA REPUTACIÓN.
II. EL DIOS QUE RESTAURA NUESTRA REPUTACIÓN.
Tamar tuvo hijos gemelos. El primero recibió el nombre de Fares, que significa “distinción” y el segundo recibió el nombre de Zara, cuyo signifi cado es “crepúsculo”. ¿Consiguió entender el mensaje que Tamar pasó a través de los nombres de sus hijos?
“Distinción” es una cualidad que destaca a una persona de otras.
“Crepúsculo” es la luminosidad proveniente de la iluminación de las capas superiores de la atmósfera por el sol, cuando, aunque escondido, está próximo en el horizonte”.
La experiencia de Tamar revela la medida de la gracia de Dios. Dios removió la humillación de Tamar. Tamar aparece en la genealogía del Mesías. (Mat 1:3). Consideremos otro punto importante: la ley del “levirato” que tanta tristeza trajo para Tamar. La ley del “levirato” era una ley de obligaciones.
Cuatro obligaciones eran parte del compromiso del redentor (en hebreo, Goel).
Cuatro obligaciones eran parte del compromiso del redentor (en hebreo, Goel).
(1) Pagar las deudas del fallecido.
(2) Encargarse de las propiedades del fallecido.
(3) Vengar la sangre del fallecido (en caso de asesinato)
(4) Proveer descendientes para perpetuar la familia del fallecido.
En la experiencia de Tamar faltaba un “goel”, alguien para remover su indignidad (la mujer estéril era considerada indigna)
Dios fue el “goel” de Tamar.
David llamó a Dios su “goel” (Sal 19:14)
El “goel” era la última esperanza.
¿Alguna familia está necesitando hoy un “goel”?
“Goel” era alguien que aceptaba el papel del substituto, se convertía en un pariente y removía la humillación. Significa “reivindicar a alguien o algo: redimir”.
Después del pecado, el hombre perdió todo. Necesitaba un “goel”. Dios proveyó un “goel” para la raza humana.
CONCLUSION
Jesús es nuestro “goel”.
(1) Pagó nuestra deuda en la cruz.
(2) Recuperó nuestra herencia perdida después del pecado.
(3) Vengó nuestro nombre manchado por el pecado.
(4) Aseguró nuestro futuro garantizándonos la vida eterna.
Sin Jesús, las familias no tienen esperanza.
Gracias a Dios tenemos un Redentor.
La cruz nos garantiza que tenemos un “goel”, un Redentor.
APELACION y LLAMADO
Nuestra mayor tarea como familias es decir a las otras familias que tenemos un “goel”
¿Acepta el compromiso de contar a otras familias sobre nuestra esperanza?
