Efesios 2.14-17
Proposición
1)Cristo hizo la paz entre judíos y gentiles
Es que Cristo vino y proclamó paz (v. 17). Ya se nos ha dicho que Cristo es nuestra paz (v. 14) y que creó una humanidad nueva, al hacer la paz (v. 15). Pero ahora, él proclamó paz, dando a publicidad lo que había logrado a través de la cruz. Primero lo hizo y luego lo anunció. Y debido a que su logro fue en la cruz y, por lógica el anuncio debe venir a continuación de lo que ha sido logrado, esta predicación no puede referirse a su ministerio público sino más bien a sus apariciones posteriores a la resurrección; en ellas, la primera palabra que dijo a los apóstoles fue ‘¡La paz sea con ustedes!’21
También se refiere a la proclamación al mundo del evangelio de la paz por medio de los apóstoles y de las siguientes generaciones de cristianos. Jesucristo aún está predicando la paz en el mundo de hoy, a través de los labios de sus seguidores. Porque es realmente un hecho maravilloso que cada vez que proclamamos la paz, es Cristo quien lo hace a través de nosotros.
pues anuló la ley con sus mandamientos y requisitos. A primera vista, esta frase resulta sorprendente, por no decir insólita. ¿Cómo puede declarar el apóstol que Cristo abolió la ley cuando Cristo mismo, en el Sermón del Monte, declaró específicamente lo opuesto, que él no había venido a abrogar la ley sino a cumplirla? Veremos que la discrepancia es sólo verbal; en esencia, Pablo y Cristo se estaban refiriendo a la ley en dos sentidos diferentes.
La referencia primaria de Pablo, en este caso, parece ser a la ley ceremonial y a lo que la versión (DHH) llama ‘mandatos y reglamentos’, es decir a la circuncisión (la principal distinción física entre los judíos y gentiles, versículo 11), a los sacrificios materiales, a las reglamentaciones sobre alimentos y a las reglas acerca de ‘limpieza’ e ‘inmundicia’ ritual que gobernaban las relaciones sociales.
Pero aquí su énfasis parece estar menos en la paternidad de Dios y más en la hermandad, a la cual, por encima de las barreras raciales, llegan los hijos del Padre. ‘Hermanos’ (expresión que incluye hermanos y hermanas) es la palabra más común para designar a los cristianos en el Nuevo Testamento. Expresa una relación estrecha de afecto, cuidado y ayuda. Philadelphia, ‘amor fraternal’ siempre debería ser la característica especial de la nueva sociedad de Dios.
2) Cristo nos reconcilió con Dios
sólo mediante la cruz se han terminado ambas hostilidades, porque cuando Cristo llevó nuestro pecado y juicio sobre la cruz, Dios dejó de lado su propia ira, y nosotros, viendo su gran amor, también dejamos de lado la nuestra. Por lo tanto Cristo (literalmente) ‘mató’ la enemistad. ‘Cristo fue muerto,’ comenta Armitage Robinson, ‘pero su muerte también mató.’ Y una vez que la hostilidad (en ambas direcciones) fue definitivamente anulada, el resultado fue la reconciliación.
Aunque la ‘reconciliación’ es un hecho, el tener ‘acceso’ alude a la relación continua a la que aquella nos lleva. ‘Ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. También por medio de él, y mediante la fe, tenemos acceso …’ Prosagōgē (acceso) nos recuerda la escena en una corte oriental, donde a los súbditos se les concede una audiencia con el rey o emperador. Permanece algo del matiz de esta palabra, pero cambia el énfasis, porque nuestro acceso no es a un rey sino a un Padre, ante el cual tenemos ‘seguridad y acceso con confianza’ (3:12 RVR).
