TENEMOS UN PADRE
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Notes
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Deseo de ser enseñable.
Deseo de ser enseñable.
Enseñable
Sinopsis
Una cualidad de aquellos que desean aprender, presente en los discípulos de Jesucristo y también en la relación de Cristo con su Padre. Una falta de voluntad en recibir la verdad lleva a una oscuridad espiritual.
La importancia de ser enseñable
Para el crecimiento espiritual
He 12.5–12
Hebreos 12.5–12 (RVR60) — 5 y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; 6 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. 7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? 8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. 9 Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 10 Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. 11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. 12 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas;
Ver también He 5.11–14
Hebreos 5.11–14 (RVR60) — 11 Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír.12 Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.13 Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño;14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.
Para una vida de obediencia
Flp 4.9
Filipenses 4.9 (RVR60) — 9 Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.
Ver también Stg 1.25; Ap 3.3
Santiago 1.25 (RVR60) — 25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.
Apocalipsis 3.3 (RVR60) — 3 Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.
Para discernir la dirección de Dios
Pr 3.5–6
Proverbios 3.5–6 (RVR60) — 5 Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. 6 Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.
Ver también Sal 25.4–5; Ro 12.2
Salmo 25.4–5 (RVR60) — 4 Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas. 5 Encamíname en tu verdad, y enséñame, Porque tú eres el Dios de mi salvación; En ti he esperado todo el día.
Romanos 12.2 (RVR60) — 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Los requisitos para ser enseñable
Entusiasmo por aprender
Pr 18.15; Is 50.4–5
Proverbios 18.15 (RVR60) — 15 El corazón del entendido adquiere sabiduría; Y el oído de los sabios busca la ciencia.
Isaías 50.4–5 (RVR60) — 4 Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios. 5 Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás.
Ver también 2 Cr 26.3–5; Sal 27.11; Sal 43.3; Sal 86.11; Sal 119.9–11; Sal 139.23–24; Sal 143.8–10
2º Crónicas 26.3–5 (RVR60) — 3 De dieciséis años era Uzías cuando comenzó a reinar, y cincuenta y dos años reinó en Jerusalén. El nombre de su madre fue Jecolías, de Jerusalén.4 E hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho Amasías su padre.5 Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó.
Salmo 27.11 (RVR60) — 11 Enséñame, oh Jehová, tu camino, Y guíame por senda de rectitud A causa de mis enemigos.
Salmo 43.3 (RVR60) — 3 Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán; Me conducirán a tu santo monte, Y a tus moradas.
Salmo 86.11 (RVR60) — 11 Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; Afirma mi corazón para que tema tu nombre.
Salmo 119.9–11 (RVR60) — 9 ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. 10 Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos. 11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.
Salmo 139.23–24 (RVR60) — 23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; 24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.
Salmo 143.8–10 (RVR60) — 8 Hazme oír por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado; Hazme saber el camino por donde ande, Porque a ti he elevado mi alma. 9 Líbrame de mis enemigos, oh Jehová; En ti me refugio. 10 Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.
Voluntad para aprender
De Dios:
Éx 15.26; Dt 5.27
Éxodo 15.26 (RVR60) — 26 y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.
Deuteronomio 5.27 (RVR60) — 27 Acércate tú, y oye todas las cosas que dijere Jehová nuestro Dios; y tú nos dirás todo lo que Jehová nuestro Dios te dijere, y nosotros oiremos y haremos.
De los representantes de Dios:
Éx 20.18–19; Dt 18.15; Dt 31.12; Neh 8.3; Neh 8.9
Éxodo 20.18–19 (RVR60) — 18 Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos. 19 Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos.
Deuteronomio 18.15 (RVR60) — 15 Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis;
Deuteronomio 31.12 (RVR60) — 12 Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehová vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley;
Nehemías 8.3 (RVR60) — 3 Y leyó en el libro delante de la plaza que está delante de la puerta de las Aguas, desde el alba hasta el mediodía, en presencia de hombres y mujeres y de todos los que podían entender; y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley.
Nehemías 8.9 (RVR60) — 9 Y Nehemías el gobernador, y el sacerdote Esdras, escriba, y los levitas que hacían entender al pueblo, dijeron a todo el pueblo: Día santo es a Jehová nuestro Dios; no os entristezcáis, ni lloréis; porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley.
De padres piadosos:
Sal 34.11; Pr 4.10–13; Pr 4.20–21; Pr 8.32–33; Pr 13.1; Pr 23.22–23
Salmo 34.11 (RVR60) — 11 Venid, hijos, oídme; El temor de Jehová os enseñaré.
Proverbios 4.10–13 (RVR60) — 10 Oye, hijo mío, y recibe mis razones, Y se te multiplicarán años de vida. 11 Por el camino de la sabiduría te he encaminado, Y por veredas derechas te he hecho andar. 12 Cuando anduvieres, no se estrecharán tus pasos, Y si corrieres, no tropezarás. 13 Retén el consejo, no lo dejes; Guárdalo, porque eso es tu vida.
Proverbios 4.20–21 (RVR60) — 20 Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. 21 No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón;
Proverbios 8.32–33 (RVR60) — 32 Ahora, pues, hijos, oídme, Y bienaventurados los que guardan mis caminos. 33 Atended el consejo, y sed sabios, Y no lo menospreciéis.
Proverbios 13.1 (RVR60) — 1 El hijo sabio recibe el consejo del padre; Mas el burlador no escucha las reprensiones.
Proverbios 23.22–23 (RVR60) — 22 Oye a tu padre, a aquel que te engendró; Y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies. 23 Compra la verdad, y no la vendas; La sabiduría, la enseñanza y la inteligencia.
De los sabios:
Pr 1.5; Pr 19.20; Pr 22.17; Pr 25.12
Proverbios 1.5 (RVR60) — 5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo,
Proverbios 19.20 (RVR60) — 20 Escucha el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez.
Proverbios 22.17 (RVR60) — 17 Inclina tu oído y oye las palabras de los sabios, Y aplica tu corazón a mi sabiduría;
Proverbios 25.12 (RVR60) — 12 Como zarcillo de oro y joyel de oro fino Es el que reprende al sabio que tiene oído dócil.
De Jesucristo:
Mt 12.42; Mt 17.5; Jn 10.27
Mateo 12.42 (RVR60) — 42 La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar.
Mateo 17.5 (RVR60) — 5 Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.
Juan 10.27 (RVR60) — 27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,
Del Espíritu Santo:
Lc 12.11–12; Ap 2.7
Lucas 12.11–12 (RVR60) — 11 Cuando os trajeren a las sinagogas, y ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir;12 porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir.
Apocalipsis 2.7 (RVR60) — 7 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.
Dispuesto a pedir ayuda
Hch 8.30–31
Hechos de los Apóstoles 8.30–31 (RVR60) — 30 Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees?31 El dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él.
Ver también Mr 4.10; Mr 9.11; Mr 9.28; Mr 10.10; Mr 13.4; Lc 3.12; Lc 11.1
Marcos 4.10 (RVR60) — 10 Cuando estuvo solo, los que estaban cerca de él con los doce le preguntaron sobre la parábola.
Marcos 9.11 (RVR60) — 11 Y le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?
Marcos 9.28 (RVR60) — 28 Cuando él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?
Marcos 10.10 (RVR60) — 10 En casa volvieron los discípulos a preguntarle de lo mismo,
Marcos 13.4 (RVR60) — 4 Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿Y qué señal habrá cuando todas estas cosas hayan de cumplirse?
Lucas 3.12 (RVR60) — 12 Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos?
Lucas 11.1 (RVR60) — 1 Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos.
Dispuesto a orar por sabiduría
Stg 1.5
Santiago 1.5 (RVR60) — 5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
Ver también 2 Cr 20.12; Sal 143.8–10
2º Crónicas 20.12 (RVR60) — 12 ¡Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos.
Salmo 143.8–10 (RVR60) — 8 Hazme oír por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado; Hazme saber el camino por donde ande, Porque a ti he elevado mi alma. 9 Líbrame de mis enemigos, oh Jehová; En ti me refugio. 10 Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.
Dispuesto a orar por una perspicacia espiritual
Ef 1.17–19
Efesios 1.17–19 (RVR60) — 17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,
Ver también Ef 3.16–19; Col 1.9
Efesios 3.16–19 (RVR60) — 16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
Colosenses 1.9 (RVR60) — 9 Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,
Humildad
1 Co 3.18–20
1 Corintios 3.18–20 (RVR60) — 18 Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. 19 Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos. 20 Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.
Ver también Job 6.24; Pr 11.2; Mt 11.29; Mt 18.3–4; 1 Co 8.1–2; Stg 1.21
Job 6.24 (RVR60) — 24 Enseñadme, y yo callaré; Hacedme entender en qué he errado.
Proverbios 11.2 (RVR60) — 2 Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; Mas con los humildes está la sabiduría.
Mateo 11.29 (RVR60) — 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
Mateo 18.3–4 (RVR60) — 3 y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.4 Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.
1 Corintios 8.1–2 (RVR60) — 1 En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica.2 Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo.
Santiago 1.21 (RVR60) — 21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.
Vivir por la verdad que ya conoce
Jn 8.31–32
Juan 8.31–32 (RVR60) — 31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
Ver también 2 P 1.5–8
2 Pedro 1.5–8 (RVR60) — 5 vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;6 al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.8 Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.
Jesucristo estuvo dispuesto a ser enseñado por el Padre
Jn 15.15
Juan 15.15 (RVR60) — 15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.
Ver también Jn 5.30; Jn 8.26–28
Juan 5.30 (RVR60) — 30 No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.
Juan 8.26–28 (RVR60) — 26 Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros; pero el que me envió es verdadero; y yo, lo que he oído de él, esto hablo al mundo.27 Pero no entendieron que les hablaba del Padre.28 Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo.
Obstáculos para ser enseñable
La actividad del diablo
2 Co 4.4
2 Corintios 4.4 (RVR60) — 4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
Ver también 2 Ti 2.25–26
2 Timoteo 2.25–26 (RVR60) — 25 que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, 26 y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.
No tener el Espíritu Santo
1 Co 2.14
1 Corintios 2.14 (RVR60) — 14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
No estar dispuesto a ser enseñado
Is 48.17–18
Isaías 48.17–18 (RVR60) — 17 Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir. 18 ¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar.
Ver también Sal 32.9; Sal 81.11–12; Mt 13.14–15; Is 6.9–10; Lc 11.52 La “clave para el conocimiento” es el cumplimiento de las escrituras del AT en Jesucristo; Lc 16.31; Lc 19.41–44; Stg 1.22–24
Salmo 32.9 (RVR60) — 9 No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti.
Salmo 81.11–12 (RVR60) — 11 Pero mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso a mí. 12 Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; Caminaron en sus propios consejos.
Mateo 13.14–15 (RVR60) — 14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. 15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane.
Isaías 6.9–10 (RVR60) — 9 Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. 10 Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.
Lucas 11.52 (RVR60) — 52 ¡Ay de vosotros, intérpretes de la ley! porque habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban se lo impedisteis.
Lucas 16.31 (RVR60) — 31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.
Lucas 19.41–44 (RVR60) — 41 Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, 42 diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos. 43 Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán, 44 y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.
Santiago 1.22–24 (RVR60) — 22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. 23 Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.
Dependencia en la sabiduría del mundo
1 Co 1.19–20
1 Corintios 1.19–20 (RVR60) — 19 Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos. 20 ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?
Ver también Is 29.14; Ro 1.21–23; 2 Co 10.4–5
Isaías 29.14 (RVR60) — 14 por tanto, he aquí que nuevamente excitaré yo la admiración de este pueblo con un prodigio grande y espantoso; porque perecerá la sabiduría de sus sabios, y se desvanecerá la inteligencia de sus entendidos.
Romanos 1.21–23 (RVR60) — 21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.22 Profesando ser sabios, se hicieron necios,23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
2 Corintios 10.4–5 (RVR60) — 4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,
Temor a hacer preguntas
Mr 9.32
Marcos 9.32 (RVR60) — 32 Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.
