Jonas IV
Jonás IV
Resumiendo:
1. Le esta pidiendo algo Dios? Cómo reacciona, como Isaías o como Jonás?
2. Para que tratar de huir? Imposible e innecesario.
3. Nuestra desobediencia afecta a otros.
4. Oremos sin cesar, él nos da paz en la turbulencia, pero nos pide que oremos. Debemos orar por los que no lo conocen! Es la voluntad de Dios, y ellos también lo quieren.
5. Dios le dio vuelta a tortilla y utilizó la situación para que lo busquen.
6. Estemos siempre agarrados de Dios para no vivir en montaña rusa
7. Si nos alejamos o nunca nos acercamos, arrepintámonos y busquémosle porque “mañana es muy tarde, y puede ser demasiado tarde”
8. Cómo Jonás, como Nínive, arrepintámonos lo antes posible, It’s never too late unless we die first!
Leer Jon 3:10-4:5
Para la mayoría de la gente es chocante la reacción de Jonás. Nos parece raro que se ponga tan bravo con Dios, porque Él haya tenido compasión con los de Nínive. Sin embargo, los judíos no querían compartir el amor de Dios con otros pueblos, parece que olvidaban la promesa hecha a Abraham que todos los pueblos serían bendecidos a través de ellos (Gen 22:18). Aún en el tiempo de Jesús los judíos seguían evitando compartir con los gentiles (1Thes 2:14-16).
Jonás salió huyendo para no advertir a Nínive del peligro. Y quería morirse cuando se dio cuenta que Dios no los iba a destruir. Que rápido que se le olvidó la compasión de Dios! Dios lo acababa de salvar de ahogarse, y luego lo rescató del pez. En esas ocasiones estaba feliz con Dios y le hizo promesas. Ahora se molesta porque Dios tiene compasión de un pueblo pagano.
Que tanto nos parecemos a Jonás? Que tan rápido olvidamos su misericordia? Nos acordamos que clase de personas éramos sin Jesús? Creemos en el fondo que el amor de Dios solo es para algunas personas? Nos sorprendemos a veces ver a ciertas personas aquí? Será que somos tan cerrados como Jonás que creemos que algunas personas no merecen ser perdonadas (como si alguien se lo mereciera)?
El perdón de Dios no es solo para Jonás o el pueblo judío, sino para todo aquel que se arrepienta se vuelva a él y crea lo que él ha hecho y dicho. Dios pudo haber destruido a Jonás por su actitud desafiante, pero de acuerdo a su naturaleza tuvo paciencia, amor y compasión por él. En vez de destruirlo, le enseña con una ilustración, la necesidad de tener compasión.
Jon 4:6-11 Jonás se molesta por la destrucción de una planta que solo tenía un día de existir, pero al extremo opuesto quería la destrucción de todo un pueblo. Este capítulo nos enseña mucho de la gran misericordia y compasión de Dios, en contraposición con el egoísmo de los hombres. Tal vez nos parece ridícula la posición de Jonás, pero cuantos hemos llorado por un perro o un objeto de valor sentimental? Cuento de Sue los chiquitos lloran cuando se les pierde un juguete, las mujeres si se les quiebra una uña o se les pierde una joya, los hombres si les roban el carro. Y cuantos hemos llorado por amigos que no conocen al Señor y van hacia la destrucción eterna? Será que no hemos entendido hacia adonde íbamos antes de ser rescatados por la bondad de Dios? O será que a pesar de saber de la que nos salvamos, no nos importa que los demás sigan recto hacia el infierno? En nada somos mejores que Jonás.
Dios es compasivo, verdaderamente compasivo, paciente y todo amor.(Joel 2:13) Nos ha sacado de la oscuridad para llevarnos hacia su luz. (John 8:12) Y no solo en el momento en que nos dio una nueva vida a través de su hijo Jesús. Sino cada vez que nos alejamos de él, y él nos llama y nos espera pacientemente a que nos arrepintamos y nos volvamos a él. Así como Dios pudo haber destruido a Jonás en su rebelión, y pudo haber destruido a Nínive en su maldad, de igual manera nos podría destruir por vivir alejados de él, o porque a pesar de conocerlo de vez en cuando nos alejamos. Sin embargo, como al hijo pródigo, Dios nos ama y está esperando el momento que decidamos dejar de comer comida de chanchos y nos volvamos a él para limpiarnos nuevamente y chinearnos. Nuestros pecados son terribles ofensas a su santidad, pero su amor es tan grande que nos tiene paciencia y nos da tiempo pues quiere que todos nos volvamos a él. (2Pe 3:9; 1Tim 2:4).
A veces quisiéramos que Dios destruyera a personas muy malvadas que ante nuestros ojos parecen merecedores de un castigo inmediato. Pero por dicha Dios es más misericordioso que nosotros y de lo que nos podemos imaginar. Dios tiene compasión por aquellos que nosotros quisiéramos ver condenados, y tiene planes para atraerlos hacia su perdón. Cuál es nuestra actitud hacia la gente más pecadora o malvada? La de Jonás o la de Dios? Que tan pecadores o malvados creen que Dios nos veía antes de entregarnos a él? Cuento Elizabeth Eliott, Nicky Cruz.
Dios es compasivo, paciente, misericordioso y nos ama tanto que envió a su hijo a morir por nuestros pecados. (John 3:16) Pero al recibirlo, no solo nos da grandes privilegios (vida eterna, ser hijos, parte de la herencia, el ES...) sino que también nos da responsabilidades de hijos. El espera que así como Él es compasivo, también nosotros lo seamos. Si recuerdan la parábola del buen samaritano, Jesús la termina con (Luk 10:37). En general se nos llama a seguir el ejemplo de Jesús (John 13:15; Phil 2:5), de tal palo tal astilla. Si ahora somos hijos de Dios, debemos comportarnos como tales. Y Jesús es él ejemplo perfecto de lo que Dios quiere de nosotros.
Resumiendo, yo veo en esta carta mensajes para 2 tipos de personas:
1. El primer grupo, son aquellos que han recibido el perdón de Dios, y están disfrutando de su amor, y misericordia día a día. El mensaje para nosotros es que debemos vivir y amar como hijos de Dios. Debemos tener misericordia y compasión por los que todavía no han recibido a Jesús es sus corazones. Matt 9:36-39 Nos debe doler como a Jesús le duele, ver el vacío y el dolor en sus vidas sin rumbo. Ser y orar por trabajadores.
2. El segundo grupo son aquellos que no conocen el amor y el perdón de Dios, o que habiéndolo conocido se han alejado tanto que les da pena volver a acercarse. Para este grupo de personas el mensaje es que así como Dios escuchó a los marineros que le rogaron por misericordia, así como escucho a Jonás cuando oró dentro del pez, así como aceptó el arrepentimiento de Nínive, así también Dios está esperando para que Uds. se arrepientan y se vuelvan a él, para perdonarlos y recibirlos con los brazos abiertos.
