Vm Levítico 20:26
Sermon • Submitted
0 ratings
· 283 viewsNotes
Transcript
Vimos que Dios quiere que nosotros seamos santos, que estemos separados para Él, que vivamos una vida para Él y no para el mundo.
El mundo vive de una manera y Dios de otra
Por ejemplo: El mundo está bien con el divorcio, está bien con el cometer adulterio, entre otras cosas
La manera de vivir para Dios es diferente, ¿De que manera quieres vivir tu vida?
Levítico 20:26
26 Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos.
Porque yo Jehová soy santo.
La santidad es una cualidad fundamental de Dios y de Su Espíritu
Recordemos que ser santo es estar apartado del pecado
Dios y el pecado no pueden estar juntos, la santidad de Dios no permite que haya pecado en Él, pues Él es perfecto.
Dios está separado del pecado, el pecado no puede estar en su presencia
Ser santo es ser puro, sin mancha y esto es Dios
Dios es puro y sin mancha, está separado de todo pecado.
y sabiendo que Dios es santo, nosotros debemos de ser santos también, separados para Dios.
La definición de santidad para Dios es perfecta.
Para nosotros no es perfecta, porque nosotros tenemos una naturaleza pecaminosa, todos hemos desobedecido a Dios
Y acá entra un problema, ¿Si Dios es Santo y el pecado no puede estar en su presencia, entonces nosotros cómo podemos estar en comunión con Dios? ¿Cómo podemos entrar a su presencia si necesitamos estar libres de pecado para estar en ella?
Para esto debemos ser Santos como Dios es Santo.
Primero necesitamos estar libres de pecado para estar con Dios.
Y la única forma de estar libres de pecado es arrepintiéndonos de nuestros pecados y creyendo de corazón en lo que Jesús ya hizo en la cruz.
Después de esto empieza nuestro proceso para ser semejantes a Jesús y Dios ya nos ve sin mancha porque ahora ve a su hijo Jesús el cual fue un cordero perfecto y sin mancha, ahora ve la santidad de Jesús y no la nuestra.
Pero Dios quiere que nosotros seamos santos, que nos apartemos de como vive el mundo y vivamos para Él
Y nosotros somos Santos gracias a Jesús
Gracias a que confiamos en Él y en lo que Él hizo en la Cruz.
Ya Dios nos ve como mira a Jesús
La manera que vivimos ahora es viviendo quienes somos.
Vivimos siendo Santos porque somos Santos.
Conclusión
Gracias a Jesús nosotros podemos estar en la presencia de Dios
Porque Él es quien quitó nuestros pecados al nosotros creer y confiar en Él, al arrepentirnos y darnos cuenta que solo por Él podemos estar en la presencia de Dios.
Ahora tu decides como quieres seguir viviendo
¿Quieres vivir para el mundo y seguir en lo que el mundo ofrece, sufrimiento, dolor, ira,entre otras cosas?
o ¿Vivirás para Dios y dejaras que Él sea tu guía?
Nosotros debemos vivir una vida de santidad, porque somos santos como nuestro Padre es santo.
Tercera parte
Vimos que nosotros debemos ser Santos porque Dios es Santo, y además vimos que la santidad de Dios es perfecta. El pecado no puede estar en su presencia.
26 Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos.
Os he apartado.
Dios nos pide que seamos Santos porque el es Santo, pero hay algo muy importante que debemos entender de esto.
La santificación es la obra del Espíritu Santo en nosotros, para purificarnos, separarnos del mal y hacernos a semejanza de Jesús.
De la misma manera que no podemos merecer nuestra salvación, tampoco podemos santificarnos mediante nuestros propios esfuerzos.
Es Dios quien purifica nuestros corazones por medio de la fe en la palabra de Dios.
Dios nos ha apartado
Está es una obra de Dios en nosotros, el Espíritu Santo es quien nos hace a semejanza de Jesús.
Está santidad que nos da el Espíritu Santo al moldearnos a semejanza de Jesús
Nos impulsa a la adoración
Cada vez que leemos la palabra de Dios, cada vez que aprendemos de ella y cada vez que el Espíritu Santo nos hace a semejanza de Jesús
Nosotros tenemos le deseo de adorarle por lo que hace en nosotros.
Conclusión
Dios es quien nos aparta para Él, pero nosotros debemos vivir una vida en la cual hacemos su voluntad
Nosotros no merecemos esto, pero su gracia, su amor hacía nosotros hace que quiera que seamos santos
Y por está razón deja que el Espíritu Santo nos moldee a semejanza de Jesús
Pero nosotros debemos dejar que Él actué en nuestra vida
¿Dejas que el Espíritu Santo actué en tu vida para que te moldee a semejanza de Jesús?
Para que el Espíritu Santo actué en nuestra vida nosotros debemos obedecer a la palabra de Dios
Por ejemplo, si en su palabra dice que amemos al enemigo nosotros lo amamos
Y el Espíritu Santo se encarga de recordarnos lo que dice la palabra de Dios cada vez que sentimos odio por nuestros enemigos.
Por eso es tan importante leer Su palabra, porque en ella vemos que deberíamos de hacer en ciertas situaciones
Y el Espíritu Santo nos recuerda.
