El Camino de Enoc
Sermon • Submitted
0 ratings
· 201 viewsNotes
Transcript
EL CAMINO DE ENOC
EL CAMINO DE ENOC
Génesis 5:21–24
Génesis 5:21–24
Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén. Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.
ENOC significa “dedicado”. Así toda su vida fue dedicada a Dios.
La Biblia lo menciona en tres libros. Su generación fue mala (Gén. 6:2, 5).
que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.
Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.
En Gén. 5:24, vemos su PRACTICA: “Caminó, pues, Enoc con Dios.”
Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.
En Heb. 11:5, vemos su PRIVILEGIO: “tuvo testimonio de haber agradado a Dios”.
Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.
En Jud. 14-15, vemos su TESTIMONIO: “he aquí, vino el Señor …”
De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares,
para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.
I. ¿CUANDO COMENZO ENOC A CAMINAR CON DIOS?
I. ¿CUANDO COMENZO ENOC A CAMINAR CON DIOS?
Al cumplir sesenta y cinco años nació Matusalén (vv. 21-22).
Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén.
Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas.
Su nombre significa: “Al morir vendrá el diluvio.” Este nombre es cual profecía.
Fue un constante aviso viviendo 969 años; nos recuerda (2 Ped. 3:9-14).
El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.
Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.
Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.
Nuestro punto de partida es la CRUZ. Así lo creyó Enoc. (Heb. 11:5, 13).
Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.
Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.
Moisés habla de liberación, Pablo de perdón y Juan de limpieza y victoria.
En la CRUZ hallamos la comunión y es allí donde él nos sale al encuentro.
Si queremos seguir bien, debemos comenzar bien. (Amós 3:3).
¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?
II. ¿COMO CONTINUAR EL CAMINO BIEN HASTA EL FIN?
II. ¿COMO CONTINUAR EL CAMINO BIEN HASTA EL FIN?
En Hebreos 11:13, leemos que Enoc era extranjero y peregrino.
Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.
Si soy EXTRANJERO, el mundo me mira como crucificado. (Gál. 6:14).
Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.
Si soy PEREGRINO, el Señor me guiará “por sendas justas” (Sal. 23:3).
Salmos 23.3
Nos enseña (Sal. 86:11), nos guía (Sal. 119:35), y Jesús certifica (Juan 16:13).
Psal 86.11
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
Salmos 119.35
Leemos que Augusto, halló a Roma de ladrillo y la dejó de mármol.
Leemos que Augusto, halló a Roma de ladrillo y la dejó de mármol.
Pero Enoc hizo mucho más que el emperador Augusto. (Prov. 16:32).
Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte;
Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.
III. LAS GLORIAS DE CAMINAR CON DIOS
III. LAS GLORIAS DE CAMINAR CON DIOS
Todas las biografías acaban con la trágica palabra “murió”.
ENOC es una excepción: la muerte no triunfó en la séptima generación.
Gén. 5:24, “DESAPARECIO” y en Heb. 11:5, “TRASPUESTO para no ver muerte.”
Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.
Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.
Pablo en Gál. 2:20, dice: “Ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí …”
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Juan 5:24, “El que oye mi palabra … ha pasado de muerte a vida.”
De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
¿Somos hallados? ¿Realmente desaparecimos del mundo? ¿Caminamos con Dios?
La gloria de caminar con Dios es cuando el yo humano se pierde. (Juan 3:30).
Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.
IV. EL FIN DEL CAMINO CON DIOS
IV. EL FIN DEL CAMINO CON DIOS
El sacrificio de Abel y el traslado de Enoc hablan de la vida de la iglesia.
La iglesia tuvo su base en la CRUZ. Cuando venga con sus millares, gozará del triunfo mayor, la segunda venida de Cristo, y por supuesto la Vida eterna.
En la CRUZ somos justificados de nuestros pecados. El nos redime.
La segunda venida esta cercana, y debemos estar listos hoy, ya que algunos nos tocara ir al descanso antes de este evento.
Otros no moriran porque tendrán la oportunidad de ver a Jesús sin ver la muerte, como lo ocurrió en la vida de Enoc.
Llamado.
Llamado.
Te invitamos a caminar con DiOS ahora
preparate para servir Al Señor y ser un pregonero de la verdad donde tu estas
y si la muerte toca a tu puerta hoy, asegúrate de estar listo para ser despertado en la primera resurrección
y si estamos vivos para la venida del Señor, estemos listos para su encuentro.
