¿Tiene Sentido Orar?

Oración del Creyente  •  Sermon  •  Submitted
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Necesitamos confiar en el Señor, por lo que Él es y las cosas que podemos experimentar con Él.

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Introducción:

Es posible que David escribiera este salmo para cantarlo cada año cuando se presentaran al Señor las primicias de la cosecha de cebada y cuando el sacerdote ofreciera la ofrenda mecida de dedicación.
Es una canción de gratitud por la siega y de celebración por la bondad de Dios hacia su pueblo. En este cántico, David declara que Dios, quien escucha las oraciones, también provee un sacrificio expiatorio por los pecados y que esto resulta en la prosperidad que Dios proporciona.
David dice que el Señor se vale de su poder sobrenatural para ayudar a sus hijos. Él pudo ver con anticipación la bendición de su parte sobre la tierra, lo cual traería prosperidad al pueblo.
Nuestra reflexión de hoy está basada en varias pregunta:
¿Qué sentido tiene orar?
¿De qué sirve la oración?
¿Tiene sentido que oremos?
Creo que mucha gente se hace estas preguntas, a veces gente que llega al templo, o se congrega con la iglesia,
Algunos piensan que orar es un monologo en el que la gente trata de persuadirse de ciertas cosas .
Sin embargo hemos aprendido y hemos declarado muchas veces que orar es hablar con Dios.
David en su cántico que leemos esta noche, nos enseña muchas cosas que a veces olvidamos los creyentes.

1. Dios escucha y contesta nuestras oraciones.

Salmo 65.2 RVR60
2 Tú oyes la oración; A ti vendrá toda carne.
David está seguro de que Dios escucha, que Dios oye las oraciones de sus hijos, y también afirma algo que muchas veces obviamos con facilidad: “ A ti vendrá toda carne”
David dice, no sólo es el hecho de que escuchas nuestras peticiones, sino que toda persona llegará a reconocer a Dios.
No importa si es un incrédulo, no importa si es un creyente que busca primero otras opciones, para buscar ayuda a sus necesidades, soluciones a sus problemas, siempre finalmente llegará a Dios, reconocerá que sólo Dios puede ayudarle, resolver sus problema.
Lo segundo que David nos enseña es:

2. Dios responde cosas tremendas.

Salmo 65.5 RVR60
5 Con tremendas cosas nos responderás tú en justicia, Oh Dios de nuestra salvación, Esperanza de todos los términos de la tierra, Y de los más remotos confines del mar.
David afirma, que a diferencia de los otros dioses paganos que el pueblo de Israel buscaba, de estatuas, Dios responde cosas tremendas él responde nuestras peticiones, nuestras suplicas.
Él responde a todos los términos de la tierra, él no escoge para responder a algunos, sino a todo aquel que le busca de veras.
Hermanos, ¡Dios no es un Dios de una localidad, él es universal!
Ahora es importante que volvamos a la pregunta del inicio,
¿Tiene sentido orar?, ¿vale la pena orar?
Y quiero que vea esta historia de autor desconocido, para contestar esta pregunta:
“ Un joven había estado en el estudio bíblico del miércoles a la noche. El pastor había hablado de escuchar y obedecer la voz del Señor. El joven no pudo evitar pensar, ¿Dios habla con la gente hoy?
Después del servicio, salió con unos amigos a tomar un café y comentaron el mensaje. Varios contaron cómo Dios los había guiado en diversas oportunidades.
Ya eran las 10 de la noche cuando el joven emprendió el regreso hacia su casa.
Sentado en el auto comenzó a orar: "Dios, si todavía hablas con la gente... por favor háblame a mí. Yo te voy a escuchar. Voy a hacer todo lo que pueda por obedecerte."
Mientras manejaba por la calle principal de su ciudad, tuvo un pensamiento extraño: parar y comprar un litro de leche. Sacudió la cabeza y dijo en voz alta "¿Dios, eres tu?" Como no obtuvo respuesta, siguió camino hacia su casa. Pero, nuevamente el pensamiento: "compra un litro de leche".
El joven recordó como el pequeño Samuel no reconocía la voz del Señor y acudía a pedirle ayuda a Eli.
"Esta bien, Dios, en caso de que seas vos, voy a comprar la leche." No parecía una prueba muy difícil de obediencia. La leche siempre es útil. Se detuvo, compró el litro de leche y siguió camino hacia su casa. Cuando estaba por pasar la calle 7, sintió de nuevo el impulso, "Dobla en esta esquina."
"Esto es una locura", pensó y pasó de largo la intersección. De nuevo, tuvo la sensación de que debía haber doblado en la calle 7. Así que en la siguiente intersección dobló y volvió hacia la calle 7.
Medio en broma dijo en voz alta, " OK Dios, así lo haré”.
Anduvo por varias cuadras, cuando de repente sintió que tenía que parar.
Estacionó y miró a su alrededor. Estaba en una zona sumí-comercial de la ciudad. No era de las mejores, pero tampoco era lo peor. Los negocios estaban cerrados y la mayoría de las casas estaban oscuras, como si sus habitantes ya se hubieran ido a dormir. Otra vez sintió algo,
"Anda y dale la leche a la gente de la casa de enfrente. El joven miró la casa. Estaba oscura y daba la impresión de que la gente se había ido o estaba durmiendo. Empezó a abrir la puerta y se volvió a sentar en el auto.
"Dios, esto es una locura. Esa gente debe de estar durmiendo y si los despierto se van a enojar y yo voy a quedar como un estúpido " Nuevamente sintió que debía ir y darles la leche. Finalmente, abrió la puerta del auto y dijo "Está bien, Dios, si eres tu, voy a ir y les voy a dar la leche. Si quieres que quede como un loco, está bien. Quiero ser obediente. Supongo que eso servirá de algo pero si no me contestan rápido, me voy."
Cruzó la calle y tocó el timbre.
Se escuchaban ruidos que venían desde adentro. Un hombre gritó: "¿Quién es?
¿Qué quiere?" Y la puerta se abrió antes de que el joven pudiera salir disparando. El hombre que abrió tenía jeans y una remera. Parecía que recién se había levantado de la cama.
Tenía una mirada extraña y no parecía muy contento de ver a un extraño parado en la puerta de su casa. "¿Qué quiere?" le preguntó.
El joven sacó la botella de leche y dijo, "Aquí tiene, esto es para usted." El hombre tomó la leche y corrió por el pasillo hacia adentro hablando en español.
Luego vio pasar a una mujer llevando la leche a la cocina. El hombre la seguía cargando un bebé en bazos. El bebé lloraba. El hombre tenía los ojos llenos de lágrimas y le dijo casi llorando:
"Estábamos orando. Tuvimos que pagar muchas cuentas este mes y nos quedamos sin dinero. No teníamos leche para nuestro bebé.
Le estábamos pidiendo a Dios que nos muestre como conseguir leche".
La esposa desde la cocina gritó: "Le pedimos que mandara a un ángel con un poco de leche. ¿Es usted un ángel?
El joven buscó su billetera, sacó toda la plata que tenía y la puso en la mano del hombre. Dio media vuelta y volvió a su auto.
Las lágrimas corrían por su rostro. Se dio cuenta de que Dios todavía contesta nuestras oraciones. Esto es simplemente una prueba...
Vale la pena orar, si hermano, vale la pena orar, Dios le respondió a un Cristiano exceptico, que aunque conocía a Dios le costaba cree en que Dios todavía habla y responde a sus hijos.
Y respondió la oración a un matrimonio que no tenía leche para su hijo, ni tenían dinero.
Así es nuestro Dios hermanos.

Conclusión:

Hermanos, necesitamos confiar en el Señor, por lo que Él es y las cosas que podemos experimentar con él.
Dios siempre escuchará nuestras oraciones, y Él siempre se las arreglará para darnos grandes respuestas. {Todo sí conforme a su voluntad y conforme a su propósito.
El salmista en el Salmo 32: 6 dice:
Salmo 32.6 RVR60
6 Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.
Ese tiempo hermano, hermana, es ahora, no importa si estas bien, o si estás pasando algún momento difícil, importa que Dios quiere oremos sin cesar y en todo tiempo. y que confiemos en su respuesta, que vemos que orar, tiene sentido, para todos los que crremos y amamos a Dios.
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