Nacidos para ser santos (Santiago 1:18)

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Nacidos para ser santos

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Nacidos para ser santos (Santiago 1:18)

Santiago 1.12–18 RVR60
12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.15 Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. 16 Amados hermanos míos, no erréis. 17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. 18 El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.
Este es un versículo que realmente expresa de una manera muy simple el significado del nuevo nacimiento. El significado de la salvación.
Hoy en día es necesario regresar a la realidad simple de lo que el Evangelio es.
Veamos juntos el v. 18:1. Dice esto: Santiago 1:18
Santiago 1.18 RVR60
18 El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.
Él,” hablando del Padre, “de Su voluntad nos hizo nacer por la Palabra de verdad para que seamos primicias de Sus criaturas.”
Un versículo simple que encierra toda la riqueza del nuevo nacimiento.
El Antiguo Testamento dijo en Levítico 19:2 ‘sed santos porque Yo, Jehová, soy santo.’ Pedro dice en su epístola 1 Pedro 1 16 “16porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”

El hombre no es santo y es pecaminoso

Para entrar en la presencia de Dios, el hombre debe ser santo, apartado del pecado a la justicia.
Ahora, los hombres no son santos, eso es obvio. No son justos, esto es, son pecaminosos.
No piensan correctamente, no hablan correctamente, no actúan correctamente, no hacen lo correcto.
No perciben de manera apropiada a Dios.
No se perciben de manera correcta a sí mismos. No perciben de manera correcta la Verdad de Dios, la revelación de Dios, la ley de Dios o la voluntad de Dios.
La mayoría de las personas no perciben que no son santos.
No entienden que no son justos.
No están de acuerdo con el diagnóstico de las Escrituras de que son pecaminosos.
Los hombres no son santos, y peor que eso, no reconocen ni la necesidad de santidad.
Y si reconocen que no son santos, normalmente, culpan a alguien más por esa realidad.
En el sermon pasado vimos que los hombres imponen la responsabilidad de su pecaminosidad a Dios de manera típica. Vimos que no podemos culpar a nadie más que a nosotros mismos por nuestra propia pecaminosidad.
Los hombres deben ser santos para tener una relación con Dios. PERO No son santos.
Y en la mayoría de los casos, ni siquiera reconocen que no son santos.
Usted no puede culpar a Dios por su maldad porque Dios y la maldad son mutuamente exclusivos. Se excluyen de manera mutua.
Y después, en Santiago 1:14 , nos dice que el hombre tiene su propio problema. El hombre es tentado cuando es atraído y seducido por su propia concupiscencia. Y el problema está en el hombre. Está en su pecaminosidad, en su estado caído.
Hablamos también acerca de la naturaleza del hombre, y el desarrollo de la concupiscencia en los versículos 15 y 16. Y la concupiscencia cuando concibe, da a luz al pecado. Y el pecado, cuando finalmente llega a su punto de maduración, da a luz a nada más que la muerte.
El problema está en la naturaleza del hombre. Y en la naturaleza del hombre está en su deseo malo, su concupiscencia, su pasión por lo que está mal.
Después, en el versículo 17 él regresa a hablar de la naturaleza de Dios y él dice: “ 17Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
De Dios, sólo sale el bien.

Llegamos a la regeneración o al nuevo nacimiento.

En el versículo 18, él resume su argumento al decir “la naturaleza de la regeneración misma,” o la conversión o salvación, o el nuevo nacimiento, “nos muestran que Dios no nos lleva al pecado si no a una nueva vida.
El versículo 18 dice “ 18El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas. ” en otras palabras, fue Su voluntad el hacernos nacer para que seamos como Él.
“para que seamos primicias de sus criaturas”. Es Una especie de primicias de Su propia creación.
Entonces, el propósito de la regeneración fue dar nacimiento para que vivamos. Crearnos para hacer bien, no maldad. Darnos poder sobre el pecado como parte de una nueva criatura.
Entonces cuando Dios toca su vida, es para producir vida, no muerte. Para producir justicia, no pecado. Para ser una nueva criatura, no ejercer a la antigua, la vieja.
Santiago 1:18 Es un versículo tan rico, porque explica este asunto del nuevo nacimiento o de regenerar una persona.
Dios nos lleva a ser criaturas de un nuevo tipo como Él. Él los saca del pecado a una nueva vida. Dios está recreándonos y alejándonos del pecado, no acercándonos al pecado.
La enseñanza entera de la regeneración y el nuevo nacimiento es digna de nuestra atención cuidadosa.
Como lo vimos en el texto anterior: que el hombre está lleno de concupiscencia. Y la concupiscencia produce pecado; y el pecado, da a luz la muerte.
Es verdad que, sin santidad, nadie jamás tendrá una relación con Dios. Nadie jamás conocerá a Dios de manera plena. Nunca nadie entrará a la presencia eterna de Dios sin santidad.

LA DEFINICION DEL HOMBRE NATURAL

Sin embargo, el hombre es impío y es pecaminoso. Y todo en su naturaleza produce concupiscencia y maldad.
Para darle un entendimiento más claro de eso, observe Romanos 3:9 , él dice: ‘ 9¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado.”. Todos están literalmente bajo el dominio del pecado. Todos están sujetos al control del pecado.
Y después, él procede a mostrar esto de manera extensa al citar a partir de algunos pasajes del Antiguo Testamento en el versículo 10. Y él dice: “como está escrito, no hay justo, ni aún uno.” No hay un solo ser humano creado en este mundo, desde la caída de Adán, que sea justo.
Ser JUSTO significa que está en una relación correcta con Dios y hace lo justo, que obedece la voluntad de Dios en y por sí misma. No hay justo, ni aún uno. No hay quien entienda. Esto es: no hay alguien que comprenda de manera completa lo que Dios demanda y que tenga la capacidad de entender de manera plena esto y lo cumpla.
No hay quien busque a Dios. La inclinación del hombre es buscar el pecado.
Los hombres aman ¿qué? Las tinieblas, Juan 3:19 , en lugar de la luz porque sus obras son malas.
Todos se desviaron, se han desviado a sí mismos del camino que Dios ordenó para la justicia.
Todos se volvieron inútiles. La palabra griega tiene que ver con leche agria. Son buenos para nada. Son absolutamente inútiles.
No hay nadie que haga el bien, no hay ni siquiera uno.
Y después, él describe la naturaleza de su maldad. “Sepulcro abierto es su garganta.” Apesta como un cadáver muerto cuyo olor sale de una tumba.
Con sus lenguas engañan. Veneno de áspides o de serpientes está debajo de sus labios.” Un hombre básicamente es revelado en su conversación y en su boca.
Y la condición de su naturaleza pecaminosa, mala, horrenda, contaminada, mortal, sale de su boca. La boca está llena de maldición y amargura.
Sus pies se apresuran para derramar sangre. Quebranto y destrucción hay en sus caminos, no conocieron camino de paz y no hay absolutamente reverencia hacia Dios ante sus ojos.
Aquí está una definición del hombre pecaminoso, el hombre sin Dios. Y el mundo entero se encuentra bajo esto 1 Juan 5:19 en el versículo 18, Romanos 3.17-20 para que toda boca sea silenciada y todo el mundo este culpable delante de Dios.
Y no hay manera alguna, en la que mediante su carne puedan ser justificados por Dios al guardar algunas reglas, al obedecer la ley, aunque sea la ley de Dios. La ley simplemente produce el conocimiento del pecado, no produce justicia.
Observe En Efesios 2:1 : “y Él os dio vida a vosotros que estabais muertos en vuestros delitos y pecados.El hombre se caracteriza como muerto.
La característica de su mortandad es una mortandad en delitos y pecados. Simplemente, usando dos palabras para mostrar el tipo de amplitud y la extensión de su pecaminosidad.
Efesios 2.2–3 RVR60
2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
Él anda,” dice, “según la corriente de este siglo.” En otras palabras, su conducta diaria es dictada por el sistema maligno. El que está a cargo de su vida es el príncipe de la potestad del aire. El Espíritu que opera en los hijos de desobediencia. Esos son títulos para Satanás.
Él opera, versículo 3, en los deseos de la carne. Él satisface el deseo de la carne y de la mente; y es, por naturaleza, un hijo de ira. Esto significa que él es objeto del juicio de Dios.
Ahora, todo esto es muy básico, muy elemental. El hombre, para poder tener una relación correcta con Dios necesita ser santo.
El hombre no es santo.
Ahora, la pregunta que surge es: ¿qué vas a hacer para ayudarle a este hombre? ¿Qué vas hacer para cambiar la situación? ¿Qué es lo que este hombre necesita? Los cambios externos no son suficientes.
Él no puede por alguna resolución en su propia mente determinar que él va a obedecer la ley de Dios y salir de su estado de mortandad.
Él no puede darse a sí mismo vida nueva. Lo que él necesita es ser recreado. Él necesita un nuevo corazón, una nueva persona, un nuevo principio de vida.
Él necesita nacer de nuevo.
El necesita una vida nueva. Él hombre necesita una vida totalmente nueva, por que es corrupto.
Entonces, cuando hablamos del Evangelio del nuevo nacimiento, no estamos hablando acerca de añadir algo, no estamos hablando acerca de agregar algo, no estamos hablando acerca de colocar algún tipo de moño, acerca de colocar algún tipo de ropa en un hombre viejo. Estamos hablando acerca de una transformación total. Entrar en una relación correcta con Dios demanda una persona totalmente nueva. Entonces Usted necesita regresar y comenzar de nuevo y nacer de nuevo para tener una vida nueva.
¿Un hombre puede cambiar por sus propios medios?
Jeremías 17:9 , por ejemplo, dice que: “engañoso es el corazón más que todas las cosas y perverso.
Y Jeremías 13:23 dice: “podría el etíope cambiar su piel?” ¿Puede él, de manera dispuesta y simplemente por estar dispuesto, puede cambiar el color de su piel oscura? Y después, Jeremías dice: “¿podrá el leopardo cambiar sus manchas?Y la respuesta es: ¡claro que no! Entonces, “¿cómo podréis vosotros hacer bien cuando estáis acostumbrados a hacer el mal?
Usted no puede cambiar su vida tampoco; entonces, usted necesita una transformación.
Pero viene la promesa maravillosa de esa transformación. Jeremías 31:31: “he aquí, vendrán días, dice Jehová, cuando haré un nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá, no según el pacto que hice con sus padres en el día que los tomé de la mano de la tierra de Egipto,” y demás. Él dice: “haré un nuevo pacto,” versículo 33. Pondré Mi ley en su interior. La escribiré en sus corazones. Seré su Dios y serán Mi pueblo. Dios esta declarando Voy a meterme adentro y voy a cambiar su interior.
No lo pueden hacer por sí mismos. Entonces, alguien más tiene que hacerlo por ellos.
Entonces, ¿que necesitas? Entonces, ¿qué necesita? Necesita un nuevo nacimiento.
Los deseos de la carne, estando sujetos al liderazgo de Satanás, el príncipe de la potestad del aire.
Efesios 2:5 , Cristo nos dio vida y nos resucitó.
Y aquí está la idea de una resurrección de los muertos. De vida nueva, de un nuevo nacimiento. Romanos 6:44Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.” dice: “cuando crees en Cristo, usted muere y resucita para caminar en vida nueva,” y usa esta frase maravillosa, “en vida,” ¿qué? “En vida nueva.”
Ahora, esto es lo que toda persona debe tener: vida nueva. La vida antigua tiene que ser totalmente quitada y debe venir nueva vida.
En Efesios 4:24, usted se ha vestido del nuevo hombre, lo cual, escuche esto, según Dios, es creado justicia y santidad verdadera. Cuando usted llega a la salvación, usted se viste de un nuevo hombre, una nueva persona. No ropa nueva. Una persona nueva. Es una recreación.

Jesús y Nicodemo (Nacer de nuevo)

La mejor y más vívida ilustración esta en la platica de Jesús y Nicodemo. Entonces, pase a Juan 3
Entonces, aquí hay un hombre que es reconocido quizás públicamente como el maestro de Israel, de cierta prominencia. Un fariseo bien instruido en la ley. Él se acerca a Jesús y le dice: “ sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él
Y él nunca dice lo que está en su corazón. Él no hace una pregunta. Pero Jesús lee su corazón y “Jesús respondió”. Jesús respondió la pregunta en su corazón y dijo “de cierto, de cierto te digo que a menos de que un hombre nazca de nuevo, un” no puede ver el Reino de Dios. Aquí había un hombre que era un maestro en Israel, un fariseo. Tenía todo a su favor en términos religiosos, pero sabía que no había entrado verdaderamente al Reino de Dios.
¿Cómo lo sabía? Porque no había nada adentro de él que confirmara esto.
Nicodemo hubiera argumentado: soy religioso, estudio la ley, trato de vivir según el código del Antiguo Testamento.
¿Qué necesito añadir a mi vida para entrar al Reino? Y Jesús dijo “no añades nada. Comienzas de nuevo.
Simplemente, matas todo y comienzas con el nacimiento. Tienes que nacer de nuevo.” Nicodemo le preguntó cómo un hombre podía nacer de nuevo cuando era viejo.
Ahora, él no está preguntando lo físico. Y él está diciendo cómo es que alguien, teniendo tantos años en una religión, tantos años siguiendo un código, tantos años ahora como fariseo y rabino y maestro de la ley, cómo ahora llega y deshace todo esto y comienza desde el principio. Eso es lo que está diciendo.
¿Cómo puede suceder? Y Jesús le dice básicamente que no lo puede hacer. No lo puedes hacer, Nicodemo. De cierto, de cierto te digo, a menos de que un hombre nazca de agua y el Espíritu, él no puede, ¿qué? Entrar al Reino de Dios. Él dice que no lo puede hacer. Tiene que ser hecho mediante agua y el Espíritu. Tiene que ser realizado por un poder y un recurso que está fuera de ti mismo. Afuera de ti. Y ese poder es el agua y el Espíritu.
Ahora, ¿a qué se refiere AGUA? Ese es el agua de la salvación. Yo creo que, si usted regresa por un breve momento va a Ezequiel 36:25 : “rociaré agua limpia sobre vosotros”. ¿Quién es el que va a rociar? Dios. Este es un acto soberano. “Y seréis limpios de su inmundicia y de todos vuestros ídolos. Y Yo os limpiaré.
Lo que él le está diciendo a Nicodemo es esto:
Número uno, Dios te debe limpiar de manera soberana.
En segundo lugar, viene mediante el Espíritu Santo.
Necesitas una salvación soberana que viene de afuera de ti. Así como Ezequiel profetizó, agua limpia, limpiando tu impiedad, tu inmundicia.
Pablo, escribiéndole a Tito 3:5 , habla del lavamiento del agua mediante la Palabra. El agua de la regeneración, versículo Ezequiel 36:26-27 , “y un nuevo corazón os daré y un nuevo espíritu colocaré dentro de vosotros. Quitaré el corazón de piedra de vuestra carne y os daré un corazón de carne.” Después esto, “colocaré Mi Espíritu dentro de vosotros y haré que desde adentro caminen en Mis estatutos. Guardareis Mis ordenanzas y las haréis.
Entonces, cuando Jesús le dice a Nicodemo que debe nacer del agua y el espíritu para entrar al Reino, él está llevando a Nicodemo de regreso a Ezequiel 36 y diciéndole “tú sabes lo que el profeta dijo, necesitas una limpieza soberana que viene de Dios afuera de ti y la implantación de Su Espíritu Santo en tu corazón para darte una nueva vida y un nuevo corazón y una nueva motivación.
Después, Él dice Juan 3:8 : “el viento sopla de donde quiere y oyes su sonido y no sabes de dónde viene y a dónde va. Así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
¿Sabe usted qué es lo que está diciendo aquí? Él está diciendo no puedo decirte cómo o cuándo el Espíritu Santo hace esto, pero este es un acto soberano del Espíritu Santo. No puede ser rastreado. Ni siquiera puedes verlo venir o yéndose, pero el Espíritu de Dios se mueve en donde Él quiere y da nuevo nacimiento a quien Él quiere como el Dios soberano mediante la agencia del Espíritu, mediante el lavamiento del agua de la palabra en la regeneración, limpia el corazón, implanta al Espíritu dentro de un hombre. Lo que necesitas, Nicodemo es una nueva vida y ese es un acto soberano de Dios.
Simplemente, lo que Jeremías 24:7 en donde Dios dijo:Yo les daré un corazón para conocerme.” Una nueva naturaleza, un nuevo corazón, una nueva vida.
Si alguno está en Cristo, 2 Corintios 5:17, “nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Entonces, lo que estoy diciendo aquí es que un nuevo nacimiento es esencial. Eso es lo que es la salvación.
SALVACION Es Dios descendiendo soberanamente a un pecador y por Su gracia, limpiando a ese pecador, implantando Su Espíritu en ese pecador de tal manera que la limpieza de ese pecador se encarga de su relación con Dios y la implantación del Espíritu se encarga de su poder para vivir en la voluntad de Dios. Y ése es el propósito de la regeneración.
Ahora, quiero hacer cuatro preguntas en nuestro versículo. Santiago 1:18.

¿Que es la regeneración?

En primer lugar, ¿Cómo es que él va a cambiar?
La persona necesita la intervención divina de un Dios soberano,
quien por Su Espíritu entra,
lava su pecado,
implanta una nueva vida en él.
Le da a Su Espíritu para activar esta nueva vida a la obediencia.
Ese es un acto soberano. Esa es realmente la regeneración.

Pregunta número uno: ¿qué es? ¿Cuál es la naturaleza de la regeneración?

Él de Su voluntad nos hizo nacerSantiago 1:18 . Esa es la naturaleza de la regeneración.
Es Dios dándonos a luz, dando nacimiento a nosotros como seres nuevos. Usted no es lo mismo.
Una definición técnica para “nos hizo nacer, Es dada por el teólogo Berkhoff hace muchos años atrás. Pero realmente lo dice: “la regeneración es ese acto de Dios mediante el cual el principio de la vida nueva es implantado en el hombre y la disposición gobernante de su alma es hecha santa.” Esa es una gran definición.
2 Pedro 1.4 RVR60
4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;
Pedro dice que nos volvemos participantes de la naturaleza divina. Dios nos da Su propia vida, Su propia virtud justa, Su propia santidad es implantada en nosotros. Simplemente, es un pensamiento tremendo: como cristiano, usted y yo poseemos la naturaleza misma de Dios, . Somos participantes de esta naturaleza divina.
Ese principio de vida nueva es implantado en nosotros. No es un proceso. Es un acontecimiento. Es un acto mediante el cual Dios lo hace a usted nuevo. No puede ser percibida. Esa es la razón por la que no podemos, en las palabras de Jesús, identificar al trigo de la cizaña. Porque este acto en particular es imperceptible. Es conocido únicamente mediante su efecto. Nosotros no podemos ver a Dios recreando a alguien. Ese es un milagro divino, invisible al ojo humano.
Este principio de vida es una nueva disposición, que capacita y motiva a la persona a guardar la ley de Dios.
Ya no estamos sujetos al pecado, dice Pablo en Romanos 6:6 , el pecado ya no tiene dominio sobre nosotros. Ahora nosotros seguimos a un nuevo Amo de manera dispuesta y con anhelo.
Jesús dijo en Juan 10:10 , “Yo he venido para que tengan” ¿Qué? “vida.” ¿Qué es lo que los hombres muertos más necesitan? Vida. Y entonces, Él viene para darnos vida nueva. Entonces, ¿qué es la regeneración? ¿Qué es? Nos hizo nacer. ¿Qué es lo que eso significa? Él nos dio vida nueva. Transformación total de la persona interna.

Segunda pregunta: ¿Quién lo hace?

Santiago 1:18 . Él de Su voluntad nos hizo nacer. ¿cómo es que una persona muerta se va a dar vida a sí misma? Es imposible.
La fuente de vida nueva es Dios. Dios. Es la gracia del Dador, no es el deseo del receptor. Ese deseo del receptor es motivado por la gracia del Dador. Entonces, de manera total, es la decisión y la obra del Dios todopoderoso. Si yo soy salvo y usted es salvo, ¿quién recibe todo el crédito? Dios. Lo alabamos.
¿YO CREI PARA SER SALVO?
Regrese a Juan 1:12. Y quiero agregar un poco más a este pensamiento. Usted dice, “pero espera un momento, ¿acaso yo no recibí a Cristo?, ¿acaso yo no creí?” Claro, creyó. Usted creyó y lo recibió. Observe el versículo 12 de Juan 1. “Más a todos los que Le recibieron les dio potestad o la autoridad de ser hijos de Dios. A los que creen en Su nombre.” Usted dice: “eso es correcto. Yo creí y yo recibí. ¿Acaso yo no hice eso? ¿Acaso yo no inicie eso?” Observe el versículo JUAN 1:13 : “los cuales son engendrados,” Si Usted creyó y usted recibió porque fue la voluntad de ¿quién? De Dios. Es algo soberano. Detrás de todo esto, estuvo la voluntad soberana determinante de gracia de Dios.
El nacimiento de un hijo estrictamente es la decisión de los padres. El nacimiento espiritual es análogo a eso. Es la decisión del Padre Divino soberano. Juan 6:44Ninguno puede venir a mí,” dijo Jesús, “a menos de que el Padre” ¿qué? “Lo traiga.” A menos de que el Padre lo traiga. Inclusive la fe misma que ejercemos es concedida por gracia por parte de Dios.
Entonces, nuestra experiencia consciente de la conversión, nuestra experiencia consciente de entregar nuestra vida a Jesucristo, de creer en Su muerte y resurrección, de creer el Evangelio, todo eso es una consecuencia de Su voluntad soberana.
Debido a que Dios ha determinado salvarnos, debido a que Dios decidió darnos vida nueva y una naturaleza santa, es absolutamente imposible, dice Santiago, que Él pudiera llegar a meternos o llevarnos a pecar.
Él los predestinó para amarnos. Para darnos vida nueva, para que tuviéramos comunión eterna con Él. Y Él anhela que nosotros estemos en Su presencia. Y cuando vamos a Su presencia, Él nos va a ver como Su propio Hijo y Él va a derramar bendición eterna sobre nosotros, Sus hijos, por los siglos de los siglos de los siglos.
No es sorprendente que Juan dice en 1 Juan 3:1mirad el amor que el Padre nos dio para que fuésemos llamados hijos de Dios.Él ni siquiera podía pensar en un adjetivo para describir este tipo de decisión soberana libre, predeterminada de amar.
Ahora, regresando a Santiago 1:18, simplemente un pensamiento más acerca de este punto en particular. Cuando él dice “de Su voluntad,” usa la palabra boulētheis,aoristo participio. No es sólo un deseo, sino que es una voluntad activa de lograr algo.
Dios lo determina, sucede. No es un deseo. Esta es la intención de la palabra aquí. El deseo de Dios produce el fin de ese deseo.
Entonces, ¿qué es la regeneración? Es Dios recreándonos.
¿Y quién lo hace? Dios lo hace mediante Su poder soberano y nosotros respondemos a Su gracia.

Tercera pregunta, ¿Cómo sucede?

¿Qué sucede? ¿Cómo sucede? Bueno, veamos nuevamente el versículo. Versículo 18: “Él, de Su voluntad, nos hizo nacer,” aquí viene, “por la palabra de verdad.” literalmente, por la palabra de verdad. Eso significa la Palabra de Dios, las Escrituras.
Como puede ver,
Dios nos regenera
y nos lava y nos limpia
y nos da una nueva persona interna e implanta un espíritu en nosotros mediante el poder de Su ¿qué? De Su palabra. De Su palabra.
Los hombres nacen de nuevo mediante el poder de la Palabra. Si usted no oye la Palabra, usted no oye el mensaje que salva.
En 1 Tesalonicenses 2:13 Pablo está felicitando a los Tesalonicenses por cómo respondieron a la predicación de la Palabra de Dios. Él dice: “por esto damos gracias a Dios sin cesar, porque cuando recibisteis la Palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la Palabra de Dios,” escuche esto, “la cual actúa en vosotros los creyentes.” Es la palabra que opera con un corazón creyente. Dios, soberanamente se mueve para redimir. Una persona responde al estar expuesta a la Palabra con fe y la salvación se lleva a cabo.
La voluntad de Dios de la salvación, es traída al corazón de una persona mediante un entendimiento de la Palabra mezclada con fe y la regeneración se lleva a cabo. ¿Cómo sucede eso? Sucede mediante la Palabra de Dios.
Y de nuevo, le recuerdo Tito 3:5, nos salvó, no por obras de justicia que hayamos hecho,” no recibimos la salvación y una nueva vida al hacer cosas, al tratar de obedecer a Dios en la carne, sino según Su misericordia, Él nos salvó, escuche esto, por el lavamiento de la regeneración y la renovación del Espíritu Santo. Ahí están las mismas dos cosas, el lavamiento del agua de la Palabra y la implantación del Espíritu Santo. Esa es la obra soberana de Dios. Entonces, la Palabra de Dios es el punto.
La Palabra de verdad. Esa designación en particular es utilizada varias veces en el Nuevo Testamento. En 2 Corintios 6:7, Dice: “por la Palabra de verdad, por el poder de Dios, y sigue. En Colosenses 1:5 él dice: “de la cual ya habéis oido antes,” escuche esto, “la Palabra de la verdad del Evangelio. La palabra de la verdad del Evangelio. Y ahí la palabra de la verdad está específicamente ligada al Evangelio.
Por cierto, 2 Timoteo 2:15 también menciona la Palabra de verdad, “que usa bien la Palabra de verdad”. Entonces, la Palabra de verdad en general es la Palabra de Dios.
Es aquello que Dios nos trae para darnos un entendimiento de Su revelación de sí mismo. De manera específica, en base a Colosenses 1:5, podríamos llamar a la Palabra de la verdad del Evangelio.
Ahora, con eso en mente regresamos a Santiago y podemos simplemente decir que no estaría fuera de lugar decir que nacemos de nuevo con la palabra de Verdad.
Y usted pregunta qué es el Evangelio. Las buenas noticias de que
Jesús vino, murió y resucitó,
de tal manera que la gente es salvada cuando Dios, soberanamente, determinar darles nuevo nacimiento,
darles una naturaleza nueva para lavar su pecado e implantar su Espíritu en ellos. Él trae un entendimiento de eso mediante el conocimiento que viene en el Evangelio que es predicado, que les es dado. Eso mezclado con fe resulta en el nuevo nacimiento.
¿Qué tan importante es predicar? ¿Por qué? Porque en el versículo 17, la fe viene por el oír un discurso acerca de Cristo. Esa es la expresión griega correcta del 10:17. La fe viene por el oír el Evangelio de Jesucristo, Romanos 10:17.
Entonces, Dios soberanamente salva al moverse en una vida y recrear esa vida, pero eso se lleva a cabo cuando una persona oye y entiende el Evangelio y está mezclado con fe. Y eso produce el nuevo nacimiento.
¿Qué es? Es transformación total. ¿Quién lo hace? Dios lo hace mediante Su propia voluntad soberana. ¿Cómo sucede? Al oír y creer en el Evangelio de Jesucristo, que Él murió en la cruz y resucitó, eso viene mediante la Palabra de Dios revelada.
Otra Escritura acerca de esto es
1 Pedro 1.23 NTV
23 Pues han nacido de nuevo pero no a una vida que pronto se acabará. Su nueva vida durará para siempre porque proviene de la eterna y viviente palabra de Dios.
. “Siendo nacidos de nuevo” dice, y aquí está la definición del medio. “Siendo renacidos no de simiente corruptible,” él no está hablando acerca del nacimiento humano sino de incorruptible, y aquí viene, “por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre.” Por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre.
Por la carne, usted no puede tener un nuevo nacimiento en la carne.
1 Pedro 1:25y esta es la palabra que por el Evangelio os ha sido predicada.” Y de nuevo, él dice: “ustedes nacen de nuevo mediante la Palabra, y la palabra mediante la cual ustedes nacen de nuevo es por el Evangelio y el Evangelio es la historia de la muerte y la resurrección de Jesús.
Entonces:
Dios escoge soberanamente redimir,
desciende,
limpia el corazón,
implanta SU Espíritu;
pero para hacer eso, el corazón debe comprender el Evangelio conforme es predicado claramente
y esa comprensión mezclada con fe trae vida nueva, vida nueva.
Ahora, si algo va a cambiar en nosotros, Dios lo debe hacer. Pero también debemos nosotros responder al Evangelio.

Cuarta pregunta. ¿Por qué se hace? ¿Por qué? ¿Por qué se molesta Dios en hacer esto?

¿Cuál es el propósito de hacernos nuevos? Al final del versículo Santiago 1:18 , esto es maravilloso. “Para que seamos primicias de Sus criaturas.”.
Con el propósito de producir un nuevo tipo de creación. Eso es lo que Dios quiere. Dios quiere un nuevo tipo de creación.
Y nosotros somos las primicias de eso. Eso es maravilloso.
¿Qué son primicias? podríamos ver Éxodo 23:19, Levítico 23 , Deuteronomio 18 , Deuteronomio 26 , eso habla de primicias. Cuando usted plantaba una cosecha, Dios dijo: “quiero sus primicias.”
Las primicias significaban dos cosas:
quiero lo primero en orden
y quiero lo mejor.
Esas son las primicias. Lo primero de una cosecha completa que viene después, y eso es exactamente lo que significa aquí.
Él dice, “quiero que ustedes, sean lo primero y lo mejor indicando de una cosecha entera que está por venir más adelante.
¿se da cuenta usted de que la gente del mundo no continuará como lo son ahora? ¿Sabe eso? ¿Sabe usted que nos dirigimos a una transformación total del mundo como lo conocemos? ¿Sabe usted que esta operación entera sobre la tierra se va a quemar y la Biblia nos dice que el Señor va a recrear esta tierra como Él quiere?
Él, a Su semejanza, va a hacer una creación nueva, todo va a nacer de nuevo, todo. Los hombres y las mujeres y el polvo y los montes y los valles y el agua y el pasto y las plantas y los animales y todo. De hecho, va a hacer un nuevo cielo y una nueva tierra. Está por venir una creación nueva y nosotros, simplemente somos la primera evidencia de esto.
Es increíble. Somos de Él. Y Él nos recrea como ejemplos, como ilustraciones de Su creación nueva que está por venir.
¿Quiere saber cómo va a ser el futuro? Le voy a decir cómo va a ser. Va a ser como nosotros, totalmente nuevos por dentro. Va a ser como nosotros después de que también recibamos lo nuevo por fuera.
La creación, dice en Romanos 8:22-23 , está gimiendo esperando su recreación. Y también nosotros estamos gimiendo por esa recreación de nuestros cuerpos en donde cuelga la carne. Esta vida nueva que tenemos en Cristo es una prueba de la gloria futura, cuando el universo entero será recreado.
Entonces, ¿Qué es la regeneración? Es recreación. Haciéndonos totalmente nuevos en el interior.
¿Quién lo hace? Dios lo hace soberanamente.
¿Cuándo sucede o cómo sucede? Sucede cuando oímos con corazones que creen la Palabra del Evangelio y, Dios mezcla su fe con Su poder soberano y nos transforma.
¿Y por qué lo hace? Porque debemos sobresalir en el mundo, como ejemplos vivos de la dirección a la que este mundo se dirige cuando Él lo vuelva a crear.
Ahora, colocando esto de regreso en el contexto de Santiago, intente decirme ahora que Dios quiere que pequemos y le voy a decir a usted que le falta un tornillo.
No hay manera alguna en la que Dios quiera que usted peque. Él lo creó a usted para ser un modelo de una sociedad sin pecado. Eso es lo que Él quiere. Entonces, cuando usted peque, no lo culpe a Él. Culpe a quien debe culpar, a su carne. Y anhele el día cuando su carne sea redimida. Eso es lo que significa nacer de nuevo. Y tenemos mucho por qué alabar a Dios. Inclinémonos en oración.
Nacidos para ser Santos. Hemos sido hechos nuevos, para que nosotros, que éramos impíos, seamos santos. ¡Qué verdad tan tremenda es esa! Padre Te damos tantas gracias por hacernos los símbolos de Tu creación nueva. Y Padre, oramos porque brillemos como luces en el mundo. Como aquellos que han sido redimidos, que estemos tan agradecidos que vivamos de tal manera como para representar de manera apropiada esa creación nueva entera de la cual no somos más que las primicias.
Y ayúdanos a reconocer que es Tu deseo recrearnos para la santidad. Y ayúdanos a buscar eso con todas nuestras fuerzas y en el poder del Espíritu.
Y Padre, si hay alguno en nuestra comunión en esta noche que no ha venido a Cristo, que no ha nacido de nuevo, que aún no ha recibido el principio de vida, que no ha sido cambiado en el interior, que no ha sido lavado de todo su pecado y que no ha recibido un nuevo espíritu y una nueva persona interior, un nuevo principio de vida, quien no ha recibido al Espíritu Santo para que viva en ellos, que no son Tus amados especiales y Tu posesión íntima, Tus primicias y una promesa de un nuevo universo entero. Oh Señor, que ésta sea la noche cuando abrazan a Jesucristo. Que crean en el que murió en la cruz por ellos, derramó Su sangre para pagar el castigo de su pecado. Resucitó en el tercer día para su salvación.
Que crean en el Jesucristo viviente y que experimenten esa gloriosa misericordia soberana y la gracia y el gozo de ser las primicias, de ser ejemplos vivientes de la regeneración venidera.
Oh Dios, ayúdanos a nosotros que Te conocemos a vivir al nivel de quienes somos. Y que representemos de manera apropiada en este mundo lo que está por venir en el futuro. Oramos en el nombre de Cristo. Amén
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