Butizmo

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Introducción

Este es un día muy feliz por dos razones, regresamos para adorar al Señor juntos después de 6 meses de cuarentena, esperamos después de estos dos pilotos poder ajustar todo de manera que el primer domingo de Octubre podamos tener a toda la iglesia en varios servicios dominicales. No tendremos escuela a causa de los protocolos que debemos seguir pero veremos la manera de seguir aprendiendo juntos de manera virtual.
La otra razón por la que este día es especial, es porque que daremos la bienvenida a la iglesia por medio del bautismo a nuestras niñas Amelia y Elisabeth.
Cada vez que bautizamos a nuestros hijos hacemos un sermón especial para recordar la promesas de Dios en su pacto de gracia. Pero ademas lo hacemos porque como latinos no tenemos una comprensión completa de todas las implicaciones de vivir en pacto con Dios, somos una cultura que heredo una manera de pensar muy individualista de la fe y un evangelio muy centrado en el hombre y no en Cristo. Es necesario explicar entonces, Porque Bautizamos a nuestros hijos de vez en cuando y es lo que me propondré hacer esta mañana.
Para comenzar debo decir que nosotros somos bautistas, creemos en el bautismo de creyentes, creemos firmemente que todo el que cree en el Señor debe ser bautizado. Pero además creemos que los hijos de los creyentes también deben ser bautizados y de echo la iglesia ha bautizado infantes ininterrumpidamente hasta el tiempo presente, es una practica de cada una de las iglesias históricas de la Reforma desde Lutero.
Pero la razón por la que nosotros lo hacemos, no es por que la iglesia lo ha hecho siempre. No haríamos nada como reformados que no este expresamente enseñado en las escrituras y es nuestra convicción que el Señor nos ha ordenado en su palabra que lo hagamos. Lo que veremos hoy.
Debo advertir que no existe un versículo explícito de la Biblia que enseñe que nuestros hijos deben ser bautizados. No creemos cosas solo por que hay textos explícitos que lo digan, esto se llama biblicismo, que es la tendencia a liberarse de la teología de las Escrituras al limitar su normatividad a textos prueba explícitos. Este es es el enfoque que usan las sectas para negar cosas esenciales de la fe:
¿Donde dice explícitamente que el día para adorar es el domingo y que Dios lo cambio?
¿Que versículo de la biblia enseña de manera explicita sobre la trinidad?
¿Que versículo de la biblia enseña de manera explicita que ya no hay revelaciones nuevas el día de hoy, que ya no hay lenguas o milagros?
El biblicismo no es un buen método para interpretar las escrituras. Nuestros padres nos enseñaron un mejor método “Las escrituras interpretan las escrituras” esto quiere decir que cada texto bíblico debe ser interpretado a la luz de su contexto inmediato, a la luz de su contexto más amplio, a la luz del sistema total de verdad enseñado en la Palabra de Dios. la Palabra de Dios es consistente de principio a fin, sacamos conclusiones cuidadosamente de lo que sabemos que enseña la Biblia.
Imagine por un momento si pensáramos que Marcos 10:21 se dirige a todos los cristianos, entonces tendríamos que vender todo ¿cuando podríamos obedecer 1 Tim. 5: 8? o ¿Como podríamos hacer lo que enseña 1 Timoteo 6: 17-19 ?. Debemos entender Marcos 10:21 en el contexto de la conversación de Jesús con el joven rico y en el contexto de la enseñanza de otros pasajes de la Biblia. Es lo que hacemos al considerar la doctrina del bautismo. .
Vamos a considerar esta mañana 5 puntos claves que nos ayudarán a comprender la doctrina del bautismo y el porque bautizamos a nuestros niños.
La iglesia del Antiguo y Nuevo Testamento es, en esencia, la misma iglesia
Dios incluye a los hijos de los creyentes como miembros de esta iglesia
En la era del Antiguo Testamento, a los hijos de los creyentes, por ser miembros de la iglesia, se les dio la señal de la circuncisión
En la era del Nuevo Testamento, Dios tomó la señal de la circuncisión y la cambió por el bautismo
Por lo tanto, en la era del Nuevo Testamento, los hijos de los creyentes, por ser miembros de la iglesia, deben recibir la señal del bautismo.

1. La iglesia del Antiguo y Nuevo Testamento es, en esencia, la misma iglesia.

Han visto ustedes una oruga y una mariposa, ¿Son distintos? nadie diría que no verdad, ¿En que son distintos? bueno, se ven distintos en forma, pero esencialmente es la misma mariposa verdad, en esencia son iguales. Esto ocurre con la iglesia del AT y NT:
Ambas tienen el mismo camino de salvación. Romanos 4:13
Ambas miran al mismo Salvador . Romanos 3: 20-26 Siempre las personas han sido salvas por confiar en la obra redentora que Dios ha provisto en Cristo. Cuando los creyentes del Antiguo Testamento traían sacrificios con fe, confiaban en el sacrificio que Dios proveería algún día. Hebreos 10: 1-14
Ambas están bajo la misma relación de pacto . Gálatas 3: 7-2
Ambas son miembros de un mismo organismo . Efesios 2: 11-19
Ambas son "ramas" del mismo olivo , Romanos 11: 17-26. El apóstol Pablo declara que Israel en su conjunto no fue desheredado, sino que los judíos incrédulos fueron cortados de su propio olivo y las ramas gentiles injertadas en su lugar; y predice un tiempo cuando Dios convertirá a muchos judíos y los injertará en el mismo árbol con los creyentes gentiles.
La iglesia del Antiguo Testamento y la iglesia del Nuevo Testamento son, en esencia, la misma iglesia, por esto vemos como la biblia intercambia nombres para referirse a la dos:
El Israel del Antiguo Testamento es llamado "la iglesia o asamblea". Salmo 22:22 con Hebreos 2:12. Esteban llamó a la congregación de Israel en el monte Sinaí "la iglesia en el desierto", Hechos 7:38.
La Biblia llama a la iglesia del Nuevo Testamento "Israel", Gálatas 6:16.
El apóstol Pedro aplica los mismos términos del Israel del Antiguo Testamento a la iglesia del Nuevo Testamento. 1 Pedro 2: 9— Pablo los llama así Filipenses 3: 3. Santiago llama una iglesia local "sinagoga", Santiago 2: 2. Y de hecho los "ancianos" de la Iglesia del Nuevo Testamento se les llama igual y tienen la misma función que los de la sinagoga del Antiguo Testamento.
La iglesia del Antiguo y Nuevo Testamento es, en esencia, la misma iglesia.

2. Dios incluye a los hijos de los creyentes como miembros de esta iglesia.

Dios acogió a los hijos de los creyentes como miembros de su iglesia y se les dió la señal de la circuncisión. Génesis 17:9-14 Esta señal del pacto de Dios le fue dada a Abraham mucho antes de que la Ley fuera dada a Moisés en el monte Sinaí. Los que fueron circuncidados ese día en respuesta al mandato de Dios eran mayores de edad, Abraham tenía 99 años e Ismael 13; los sirvientes eran de varias edades. Pero su edad, y su capacidad mental / espiritual para responder a la promesa de Dios con fe, era irrelevante. Todos fueron circuncidados porque Abraham creyó a Dios, toda esta familia fue contada dentro de la iglesia el A.T.
Dios en ninguna parte abrogo este principio de que los hijos de los creyentes son miembros de la iglesia . No vas a encontrar un lugar en la biblia que diga que los niños del Nuevo Testamento ya no hacen parte de la iglesia.
Muchos cambios ocurrieron con la venida de Cristo, que están claramente indicados en el Nuevo Testamento:
La circuncisión no debe exigirse a los gentiles (Gálatas), sino qe los judíos y los gentiles que vienen a la fe deben ser bautizados (Hechos).
Los sacrificios de animales se eliminan debido al sacrificio final de Jesús ( Hebreos 10).
Las leyes dietéticas kosher ya no se aplican porque Jesús limpia a las personas de todas las nacionalidades ( Marcos 7 ; Hechos 10-11 ).
El templo de Jerusalén es reemplazado por un "templo viviente" compuesto por personas ( 1 Pedro 2 ).
Pero el Nuevo Testamento nunca insinúa que la relación de los hijos de los creyentes con la comunidad de la iglesia haya cambiado. El Nuevo Testamento nunca sugiere que, aunque antes de la venida de Jesús, los niños israelitas estaban "dentro" de la comunidad del pacto y recibieron la señal del pacto de la circuncisión, ahora desde la venida de Jesús, los hijos de los creyentes han sido excluidos de la iglesia y no deben recibir la señal del pacto que es el bautismo en el N.T. De haber sido así, entonces los tiempos de la ley fueron más llenos de gracia que los tiempos del evangelio; lo cual es absurdo.
El Nuevo Testamento de hecho asume que los hijos de los creyentes están incluidos en la iglesia.
Nuestro Señor Jesucristo asumió que los hijos de los creyentes son parte de su iglesia. Lucas 18: 15-16
El apóstol Pedro también asumió que los hijos de los creyentes estaban incluidos en la iglesia. Hechos 2: 39— eco de Génesis 17: 7! Pedro estaba hablando con judíos, personas empapadas en el Antiguo Testamento. Si tenía la intención de enseñar que Dios estaba anulando el principio de la membresía de la iglesia para los hijos del pacto, ¡entonces escogió las palabras equivocadas! - Alguien podría decir, pero ¡Pedro no está hablando de la promesa a Abraham! sino de la promesa del Espíritu Santo (Hechos 2:38)... Pero ¿que dice Gálatas 3:14? La promesa a Abraham involucra la promesa del Espíritu. ¡Y entonces Pedro está diciendo que la promesa a Abraham es para ti y tus hijos en la era del Nuevo Testamento!
El apóstol Pablo asumió que los hijos de los creyentes estaban incluidos en la iglesia. Si estaba tratando de enseñar que Dios ya no incluía a los hijos del convenio en la iglesia, usó las palabras exactas incorrectas en Hechos 16:31. 1 Corintios 7:14, Aqui la palabra santo es una palabra de pacto. Significa "apartado". Los hijos de un solo creyente son "santos", apartados de una manera especial para Dios, esta palabra Pablo la usa para referirse a la iglesia en Efesios 1: 1, a estos santos Pablo les dice mas adelante en Efesios 6:1
Así que nuestros hijos son parte de la iglesia y deben ser tratados como tal. Los autores de la Biblia no eran gente occidental que pensaban en categorías individualistas… ellos jamás esperarían que sus hijos crecieran para que tomaran una decisión en cuanto a su fe. Esto de echo es algo extraño, muy de nuestra época potsmoderna e impía.
Alguien dijo: Un padre y una madre le asigna un nombre a su hijo o a su hija, le da el apellido asignándole una identidad. Luego enseña y amonesta al niño para que crezca en esa identidad. El padre no espera hasta que el niño crezca y elija pertenecer a su familia antes de darle el apellido. Así sucede con el bautismo. Los hijos de los creyentes son bautizados en el nombre Trino, de esta manera se le asigna una identidad cristiana, en la que ira creciendo a medida que sus padres y la iglesia le instruyen y les amonestan a lo largo de su vida.
Es curioso que el NT no tiene mucha enseñanza sobre la crianza de los hijos y esto es así porque los apóstoles asumieron que los cristianos obtendrían esta enseñanza del A.T., y la enseñanza del A.T. se basa en la suposición de que los hijos son parte de la comunidad del pacto de Dios, ellos según la biblia ya están en el camino del temor del Señor, por tanto deben ser instruidos durante toda la vida para continuar en ese camino y se les debe advertir que no se aparten de él.
Los hijos de los creyentes en el A.T. son considerados pequeños creyentes que deben ser animados, enseñados y disciplinados en la fe, nunca pequeños paganos que deben convertirse. Y nada en el Nuevo Testamento sugiere que se deba abandonar esta suposición; de hecho, el Nuevo Testamento se refiere y alude al Antiguo Testamento con respecto a la paternidad.
La iglesia esta pues compuesta de creyentes y sus hijos, y siempre ha sido así, Dios no les retiró a nuestros hijos este derecho de ser herederos de las promesas.

3. En la era del Antiguo Testamento, a los hijos de los creyentes, por ser miembros de la iglesia, se les dio la señal de la circuncisión Génesis 17: 10-12

Dios no es solo el Dios de Abraham, sino también el Dios de Isaac y Jacob. Por eso Abraham debía circuncidar a sus hijos: necesitaban saber que no eran libres de elegir sus propios dioses. Debían recibir la señal del pacto para mostrarles que eran parte del pueblo del pacto. Pertenecían al único Dios verdadero y debían someterse a él en una relación de pacto.

4. En el Nuevo Testamento, Dios tomó la señal de la circuncisión y la cambió por el bautismo.

Jesús puso el bautismo en lugar de la circuncisión como rito de entrada a la iglesia visible. En el Antiguo Testamento, cada vez que alguien se convertía, tenía que ser circuncidado como rito de entrada a la iglesia. Pero cuando Jesús dio la Gran Comisión, ordenando a sus discípulos que fueran por todo el mundo y hicieran discípulos de todas las naciones, le dijo a su iglesia que bautizara Mateo 28:19.
La Palabra de Dios enseña que la circuncisión y el bautismo comparten el mismo significado espiritual básico.
En Deuteronomio 30: 6— vemos que la circuncisión simboliza la regeneración o el nuevo nacimiento. En Romanos 2: 28-29, leemos que la circuncisión fue una señal de regeneración.
En Jeremías 4: 4 se nos dice que esta fue una señal de conversión: arrepentimiento y fe. En el Antiguo Testamento se requería fe personal en la salvación de Dios, al igual que en el Nuevo.
En Romanos 4:11 se nos dice que la circuncisión era una señal y un sello de salvación de la justificación solo por la fe. Por eso, Pablo escribió en Filipenses 3: 3: que aquellos que descansan en Cristo como su Salvador tienen la realidad que fue simbolizada por la circuncisión, de modo que solo ellos pueden ser considerados como los verdaderamente circuncidados ahora que la era del Nuevo Testamento ha comenzado.
La circuncisión era además un signo dela unión del creyente con Cristo. Las bendiciones del Nuevo Nacimiento y la justicia por la fe llegaron a Abraham y a otros israelitas (BC) y nos llegan (AD) solo como resultado del sacrificio de Jesús, incluso podríamos decir que la circuncisión simbolizó la unión con Cristo en su muerte. El fué "separado de su pueblo" por nosotros ( Génesis 17:14 ; ver Isaías 53: 8 ), aunque no merecía la maldición, ya que fue circuncidado tanto en la carne ( Lucas 2:21 ) como en corazón. De hecho, Pablo prácticamente dice esto en Colosenses 2: 11-12 Cristo fue cortado por nosotros, muerto por nosotros; así que Dios cuenta su muerte por nuestros pecados como nuestra propia muerte. La circuncisión simboliza esta realidad del sufrimiento de Cristo como nuestro sustituto, al igual que el bautismo.
El Nuevo Testamento hace un paralelo explícito entre la circuncisión y el bautismo; Colosenses 2: 11-12 El Nuevo Testamento vincula inseparablemente la circuncisión y el bautismo. Y lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.
Así que la circuncisión en el Antiguo Testamento simbolizaba las bendiciones que reciben los creyentes (como Abraham) por la fe en Cristo: limpieza y transformación del corazón, perdón de pecados, derecho de de estar ante la presencia de Dios, unión con Cristo y todo esto a través del sacrificio de Jesús.
Este símbolo se aplicó a los conversos gentiles adultos cuando abandonaron su idolatría y confesaron su fe en el Dios de Israel; pero se aplicó a los hijos de Israel 8 días después de su nacimiento, antes de que mamá o papá o sacerdote o rabino pudieran decir si ese bebé recibiría más tarde, a través de su fe, la realidad simbolizada en la circuncisión .
El bautismo en agua simboliza las mismas bendiciones espirituales que simbolizó la circuncisión: renovación y transformación de nuestros corazones (Tito 3: 5; Efesios 5:23; etc.) por el poder del Espíritu Santo (Hechos 1: 5), quien nos lleva a un comunidad de fe, Cuerpo ( 1 Co 12,13). El bautismo habla de estar unidos a Cristo, revestidos de Cristo, con Dios por la fe, simiente de Abraham y herederos de las promesas de Dios ( Gálatas 3: 26-29). Habla de estar unidos con Cristo en su muerte y resurrección, de modo que su muerte por nosotros se cuente como nuestra muerte ante la justicia de Dios ( Romanos 6: 3; Colosenses 2: 11-12)
Así que por cuanto, los hijos de los creyentes, por ser miembros de la iglesia, se les dio la señal de la circuncisión y En la era del Nuevo Testamento, Dios tomó la señal de la circuncisión y la cambió por el bautismo

5. Por lo tanto, en la era del Nuevo Testamento, los hijos de los creyentes, por ser miembros de la iglesia, deben recibir la señal del bautismo.

Pero dirá alguno, ¿No anula nuestro Señor claramente esto en Marcos 16:16 ¿No enseña él que la fe ¿Tiene que venir antes del bautismo? ¿No tenemos que concluir que puesto que los infantes no pueden creer, por lo tanto no pueden ser bautizados? ¿Como respondes a eso?
Esta objeción también debería aplicarse a la circuncisión infantil. ya que Dios le dijo a Abraham que creyera y se circuncidara. La fe personal era tan necesaria para la salvación en el Antiguo Testamento como en el Nuevo. Los adultos convertidos al judaísmo tenían que creer primero y luego ser circuncidados. Y, sin embargo, ¡Dios también ordenó la circuncisión infantil!
Esta objeción está equivocada porque prueba demasiado. El argumento fundamental es que debido a que los bebés no pueden creer, no pueden ser bautizados. Sin embargo, si aplica esta misma lógica al resto del versículo, se verá obligado a concluir que, debido a que los bebés no pueden creer, tampoco pueden ser salvos. Esta objeción no solo impide que los bebés sean bautizados, sino que los mantiene alejados del cielo.
Esta objeción está equivocada porque es pelagiana hasta la médula. Al hacer que el bautismo dependa de la capacidad humana, se asume que la fe salvadora es un producto de la carne y no una obra de la gracia soberana de Dios. Pero la Biblia insiste en que nadie más que nadie, ya sea niño o adulto, puede confiar en Cristo hasta que el Espíritu Santo lo capacite sobrenaturalmente (Efesios 2: 1ss.). Gracias a Dios, no está atado por nuestra incapacidad, o todos estaríamos sin esperanza! ¡Pero lo que es imposible para el hombre, es posible para Dios! ¡El Dios soberano puede incluso obrar fe en un bebé (Salmo 22: 9, "Me hiciste confiar en ti incluso en el pecho de mi madre")! El Dios soberano puede incluso obrar fe en un niño por nacer. (Juan 15:16).
Por otra parte debemso recordar siempre que La circuncisión y el bautismo no son eventos en los que actúa el destinatario, sino en los que otra persona actúa (en nombre de Dios) sobre nosotros o para nosotros. Cuando un adulto se convierte y viene para el bautismo: este no se bautiza, mas bien un pastor le aplica el agua del bautismo. La instrucción de los Apóstoles a los adultos no es "bautizarse" (reflexiva) sino "ser bautizados" (pasiva: recibir el bautismo de otra persona). De la misma manera, cuando los bebés son bautizados, que el bautismo nos "anuncia" que Dios en su gracia da un cambio de corazón que nosotros en nuestra muerte espiritual nunca podríamos producir en nosotros mismos.
Uno puede ver la falacia en esta objeción si aplica esta misma lógica a otros versículos, como por ejemplo 2 Tesalonicenses 3:10 — Si esta lógica es válida, entonces hay que decir que los bebés no pueden trabajar, por lo tanto, no pueden comer. Aplicar 2 Tesalonicenses 3:10 a los bebés de esa manera es claramente sacarlo de contexto. ¡Y ese es exactamente el caso de Marcos 16:16! que es un mandato para evangelizar a los adultos no bautizados, y esa es nuestra práctica.
Un adulto no bautizado debe profesar su fe antes de poder recibir el bautismo. Eso fue cierto en el Antiguo Testamento con la circuncisión, y es cierto en el Nuevo Testamento con el bautismo.
Además vimos que Dios siempre a recibido en su pacto a los creyentes y sus hijos. y el Nuevo Testamento siempre asume este mismo principio de como Dios ofrece su gracia a travez de generaciones. Considere estos ejemplos en el Nuevo Testamento: Hechos 16:15; Hechos 16: 33; 1 Corintios 1: 16
¿Cómo habrían entendido estos versículos los primeros cristianos, en su mayoría judíos inmersos en las Escrituras del Antiguo Testamento? La Palabra de Dios en ninguna parte dice que estos hogares no incluían niños. De hecho, ¡una mente judía asumiría inmediatamente que sí! Si los hijos del pacto ya no recibieran la señal del pacto, ¿no habría causado esto una gran confusión en la iglesia primitiva? ¿No habrían necesitado los primeros creyentes instrucción en sentido contrario, como lo hicieron con tantos otros problemas? Entonces, ¿por qué no puedes encontrar ninguno? Esto no tiene sentido ... ¡a menos que Dios realmente continúe su modo de relacionarse tanto con los creyentes como con sus hijos!
No tampoco un solo ejemplo en todo el Nuevo Testamento del "bautismo de creyentes" de alguien que creció en un hogar cristiano. ¿Por qué no? Por que Dios no cambia en su manera de relacionarse con su pueblo.
Espero que con estos argumentos, cuando te digan “Muéstrame un versículo para el bautismo” . tu puedas abordar este tema a la luz de todo el sistema de verdad enseñado en la Palabra de Dios, que puedas enseñarle a otros el modo en el que Dios se relaciona con su pueblo.

Conclusión

Por medio de esta enseñanza vemos como Dios revela que él quiere extender su iglesia tanto a través del espacio (mediante la conversión de los paganos) como a través del tiempo mediante el pacto de discipulado de nuestros hijos (Genesis 18.19), para que generación tras generación crezca confiando y sirviendo al Señor). Ea mi esperanza para Elisabeth y para Amelia.
El que Dios trate con los creyentes y con sus familias, no significa que la conversión es automática. El bautismo no es mágico. El bautismo no garantiza la salvación más que la circuncisión. La salvación es solo por gracia a través de la fe solo en Cristo. Recordemos Romanos 2: 28-29: "No, eres cristiano si lo eres interiormente; y el bautismo es el bautismo del corazón, por el Espíritu....". Así que cada individuo es responsable de responder al Evangelio con fe o de soportar las consecuencias de la rebelión. (De la misma manera, nacer en una familia incrédula no condena a una persona a una vida de incredulidad, rebelión y condenación. La gracia de Dios da la bienvenida a los gentiles [paganos], y Dios los puede trerer a Cristo ( Hechos 14:27).
Dios ha establecido a la familia como el contexto en el que su Palabra decbe ser enseñada y vivida ante los niños a medida que crecen. Génesis 18:19 - Como latinos creemos que somos individuos aislados ante Dios, y que la relación de nuestros padres con el Señor no influye en los beneficios que hemos recibido de él, ni en las responsabilidades que tenemos para con Dios. Pero Dios parece vernos a la vez como miembros de una familia, influenciados (para bien o para mal) por nuestro contexto e identidad familiar, y como individuos, con la responsabilidad de nuestra propia respuesta a su Palabra de gracia. Dios usa la familia como un medio para extender su reino y para ofrecer su pacto de gracia.
Amados, esto significa que debemos ser responsables en nutrir activamente a nuestros hijos en la fe cristiana como lo hizo a Abraham - son ellos nuestros discipulos. No podemos tratar a nuestros hijos como neutrales hasta que tengan "la edad suficiente para tomar sus propias decisiones". En el bautismo, Dios los ha reclamado como suyos. Por lo tanto, debe educar a sus hijos para que respondan con fe y obediencia al Cristo del pacto.
Como creyentes descansamos en Dios para la salvación de nuestros hijos, mientras los tratamos como nuestros discípulos y los instruimos en todo el consejo de Dios, dejamos en manos en manos de Dios su elección.
Como Iglesia debemos bautizarlos porque somos llamados a ser ministros del pacto de gracia, de la iglesia es la administración, pero de Dios es la elección Dt 29.29 - Como no se si todos ustedes perseverarán hasta el final, aunque todos ustedes profesan la fe verdadera no puedo estar seguro de que todos son salvos, pero puedo confiar en el Señor y desear que todos sean solícitos para perseverar en la fe hasta el fin como dice hebreos:
Pero en cuanto a vosotros, amados, aunque hablemos de esta manera, estamos persuadidos de las cosas que son mejores y que pertenecen a la salvación. Porque Dios no es injusto como para olvidarse de vuestra obra y del amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido, y sirviendo aún, a los santos. Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena seguridad de la esperanza, a fin de que no seáis indolentes, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas.” (Hebreos 6.9–12, LBLA)
Una ultima reflexión para terminar:
Tanto el bautismo como la circuncisión enfatizan las consecuencias de vida o muerte, según nuestra respuesta al Evangelio de Cristo. Tanto la circuncisión como el bautismo tienen un doble filo.
Cada sacramento "retrata" el juicio que nuestro pecado merece, el juicio que algún día recibirán los que no confían en Cristo. La circuncisión, que por supuesto implicaba el derramamiento de sangre, simbolizaba la pena de quebrantar el pacto de Dios, ser "separado" de la presencia de Dios y del pueblo de Dios ( Génesis 17:14).). El bautismo simboliza no solo la limpieza, el perdón y la presencia transformadora del Espíritu, sino también el juicio y la muerte. Las aguas de la inundación que "salvaron" a Noé también fueron el instrumento de juicio de Dios sobre aquellos que se negaron a escuchar la predicación de Noé ( 1 Pedro 3: 19-21 ). Jesús habló de su propia muerte como un "bautismo", una prueba dolorosa ( Marcos 10:38 ; Lucas 12:50 ). Así que no es sorprendente que Pablo vea tanto la circuncisión como el bautismo como símbolos que apuntan a la muerte de Cristo ( Colosenses 2: 11-12).
Al simbolizar las consecuencias mortales de ser infiel al pacto de Dios - el derramamiento de sangre, ser cortado, ser abrumado por las inundaciones - la circuncisión y el bautismo refuerzan el mensaje de la Palabra a medida que la leemos y la escuchamos predicada: el único lugar seguro para pecadores culpables como nosotros, solo se encuentra en Cristo, así que somos llamados en el pacto a confiar en aquel que cargó con la culpa y el castigo del pecado para aquellos que creen en él.
De manera que la circuncisión en el Antiguo Testamento y el bautismo en el Nuevo son un testimonio continuo para los que profesan la fe junto con sus hijos de que hay consecuencias severas y eternas si se apartan de la gracia ofrecida en el Evangelio. Pero, por supuesto, estas advertencias están destinadas por el Señor a trabajar junto con las maravillosas promesas de su gracia para animarnos a permanecer cerca de Jesús en una fe y un amor vivos e íntimos. En el bautismo, en Señor le dice a su pueblo Prov 23.26 nosotros debemos responder junto con nuestros hijos: "Señor, te entrego mi corazón, pronta y sinceramente".
Amados, Dios nos ha dado el bautismo como una señal, un sello y un medio para confirmar las promesas del evangelio. Este es un privilegio tanto para ti como para tus hijos. Dios amablemente te extiende las promesas de su Palabra. Y te llama a ti y a tus hijos y a los hijos de tus hijos para que guarden su pacto y conozcan su bendición de generación en generación.
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