el milenio
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EL MILENIO
Salmo 2.8 “Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
Y como posesión tuya los confines de la tierra”
La oración del rey contestada…
Ap 11.15 “El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos”.
Dan. 7.14 “Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido”.
Resumen hasta este momento:
1. La limpieza de la tierra por medio de los juicios tanto para Israel como para las naciones, solo entran en el Milenio los salvos por la gracia mediante la fe.
2. Satanás, atado por los 1000 años siguientes.
El reino será una realidad:
Ap. 11.17 “diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado”.
El milenio tiene relación directa con los pactos dados a Israel:
1. El pacto con Abraham.
Las promesas de este pacto con respecto a la tierra y a la descendencia se cumplirán en la era milenaria (Is. 10:21–22; 19:25; 43:1; 65:8–9; Jer. 30:22; 32:38; Ez. 34:24; 30–31; Mi. 7:19–20; Zac. 13:9; Mal. 3:16–18). La perpetuidad de Israel, su posesión de la tierra, y su herencia de bendiciones están directamente relacionadas con el cumplimiento de este pacto.
2. El pacto con David.
Las promesas del pacto Davídico con respecto al rey, al trono, a la casa real las cumplirá el Mesías en la era milenaria (Is. 11:1–2; 55:3, 11; Jer. 23:5–8; 33:20–26; Ez. 34:23–25; 37:23–24; Os. 3:5; Mi. 4:7–8).
3. El pacto palestino.
Las promesas del pacto palestino con respecto a la posesión de la tierra le serán cumplidas a Israel en la era milenaria (Is. 11:11–12; 65:9; Ez. 16:60–63; 36:28–29; 39:28; Os. 1:10–2:1; Mi. 2:12; Zac. 10:6).
4. El nuevo pacto.
Las promesas del Nuevo Pacto, según las cuales la nación tendrá un nuevo corazón, el perdón de los pecados, la plenitud del Espíritu, se cumplirán en la era milenaria (Jer. 31:31–34; 32:35–39; Ez. 11:18–20; 16:60–63; 37:26; Ro. 11:26–29).
Por lo tanto la era milenaria, será el cumplimiento de todo lo que Dios prometió a la nación de Israel.
El milenio y Cristo:
Los nombres y títulos que recibe Jesucristo dan idea de su carácter y su autoridad, podemos examinar algunos:
1. El Renuevo (Is. 4:2; 11:1; Jer. 23:5; 33:15; Zac. 3:8–9; 6:12–13).
Este es un nombre de Cristo que se usa en cuatro maneras:
(1) “El renuevo de Jehová” (Is. 4:2), que habrá de manifestarse plenamente al pueblo de Israel, ya restaurado y convertido, después del regreso del Señor en gloria (Mt. 25:31).
(2) el “renuevo de David” (Is. 11:1; Jer. 23:5; 33:15), esto es, el Mesias, “del linaje de David según la carne” (Ro. 1:3); manifestado en su gloria terrenal como Rey de reyes y Señor de señores;
(3) el “Siervo, el Renuevo de Jehová” (Zac. 3:8), indica el carácter obediente al programa divino, Is. 52:13–15; 53:1–12; Fil. 2:5–8.
(4) “el varón cuyo nombre es el Renuevo” (Zac. 6:12, 13), enfatizando el carácter como Hijo del Hombre y postrer Adán.
2. Jehová de los Ejércitos (Is. 24:23; 44:6);
3. tu Dios (Is. 52:7),
4. Jehová, justicia nuestra (Jer. 23:6; 33:16),
5. el Anciano de Días (Dn. 7:13),
6. el Señor (Mi. 4:7; Zac. 14:9),
7. el Altísimo (Dn. 7:22–24),
8. el Hijo de Dios (Is. 9:6; Dn. 3:25; Os. 11:1),
9. Jehová (Is. 2:2–4; 7:14; 9:6; 12:6; 25:7–10; 33:20–22; 40:9–11; Jer. 3:17; 23:5–6; Ez. 44:1–2; 43:5–7; Jl. 3:21; Mi. 4:1–3, 7; Zac. 14:9, 16–17).
Son todos nombres que muestran que el que reina es verdaderamente Dios, para que el reinado pueda llamarse legítimamente una teocracia.
10. La vara de Isaí (Is. 11:1, 10),
11. el Hijo del hombre (Dn. 7:13),
12. el siervo (Is. 42:1–6; 49:1–7; 53:11),
13. el Tallo Tierno (Is. 53:2; Ez. 17:22–24)
Se usan para indicar la humanidad del Mesías y su derecho a gobernar sobre los hombres debido a su relación con ellos.
La autoridad real del Mesías se indica en nombres tales como:
14. el Rey (Is. 33:17, 22; 44:6; 2:2–4; 9:3–7; 11:1–10; 16:5; 24:21–26:15; 31:4–32:2; 42:1–6; 42:13; 49:1–9; 51:4–5; 60:12; Dn. 2:44; 7:15–28; Abd. 17–21;Mi. 4:1–8; 5:2–5, 15; Sof. 3:9–10; 3:18–19; Zac. 9:10–15; 14:16–17),
15. el Juez (Is. 11:3–4; 16:5; 33:22; 51:4–5; Ez. 34:17, 20; Jl. 3:1–2; Mi. 4:2–3),
16. el Legislador (Is. 33:22),
17. el Mesías Príncipe (Dn. 9:25–26)
18. el Príncipe de los príncipes (Dn. 8:25),
Aquí se ve su derecho al trono y los poderes reales relacionados con el trono se le atribuyen a El.
La obra del Rey como Redentor que ha de traer salvación al pueblo se señala en nombres como:
19. el Redentor (Is. 59:20),
20. el Sol de Justicia (Mal. 4:2),
21. el que abre caminos (Mi. 2:13),
22. el Pastor (Is. 40:10–11; Jer. 23:1, 3; Ez. 34:11–31; 37:24; Mi. 4:5; 7:14),
23. Jehová, justicia nuestra (Jer. 23:6; 33:16),
24. la Piedra (Is. 28:16; Zac. 3:9),
25. la luz (Is. 60:1–3).
De esa manera mediante sus nombres, se presenta el Mesías como el Hijo de Dios e Hijo del Hombre, que redime y reina durante toda la era del reino.
La manifestación de Cristo en el milenio:
1. En su venida será manifestado como el hijo de Abraham (Gn. 17:8; Mt. 1:1; Gá. 3:16). En esa condición tomará posesión de la tierra.
2. El se manifestará como el hijo de David (Lc. 1:32–33; Mt. 1:1; Is. 9:7). Toma el trono como legítimo titular, asumiendo el poder y el reino. Será rey de reyes y rey sobre toda la tierra.
3. El se manifestará como el Hijo del hombre (Hch. 1:11; Jn. 5:27), y como tal ejecutará juicio en la iniciación del reino y durante toda esa era.
4. El se manifestará como Dios el Hijo (Is. 9:6; Sal. 134:3; He. 1:8–10). Esto permitirá que el Tabernáculo de Dios esté entre los hombres.
Resumiendo:
En estas manifestaciones El hará la obra de:
1. Redentor (Is. 59:20–21; 62:11; Mal. 4:2),
2. Juez (Is. 61:2; 62:11; 63:1; Dn. 2:44–45; 7:9–10),
3. Galardonador de los santos (Is. 62:11),
4. Maestro (Is. 2:3; Zac. 8:22),
5. Rey (Is. 33:17–22; 40:9–11; 52:7; Dn. 2:45; 7:25–27; Mi. 5:2–5; Sof. 3:15),
6. Profeta (Dt. 18:15, 18),
7. Legislador (Is. 33:22; Gn. 49:10),
8. Pastor (Is. 40:10–11; Jer. 23:1, 3; Mi. 4:5; 7:14).
Carácter espiritual del milenio:
1. Reino de justicia.
a. Solo los justos serán admitidos al reino (Mt. 25.37).
i. Israel (Is. 60.21)
ii. Las naciones (Is. 26.2).
b. El rey será mediador de justicia (Sal. 110.4; con Heb. 7.2).
c. La justicia rodeará todos los actos del rey (Is. 32.1).
i. Cinto de sus lomos (Is.11.5).
ii. Juzgará con justicia (Sal. 96.10).
2. Reino de obediencia.
a. Su propósito es sujetar a sí todas las cosas (Ef. 1.9,10).
3. Reino de santidad.
a. Vemos la enseñanza (Zac. 14.20,21).
4. Reino de verdad.
a. Sabemos que los hombres “cambiaron la verdad de Dios por la mentira” (Ro. 1:25). El Mesías pudo decir: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (Jn. 14:6), habrá una completa manifestación de la verdad en el milenio, lo que establece aún más el carácter espiritual esencial de ese reino. La sede del gobierno llevará el nombre de “verdad” (Zac. 8.3).
5. Reino de plenitud del Espíritu Santo.
a. El cumplimiento definitivo y pleno (Joel 2.28,29).
b. Una manifestación evidente de Israel (Ez. 37.14).
Características generales del milenio:
1. Los cambios políticos.
a. El alcance del reino de Cristo será de mar a mar. Salmo 72.8, 2.8, Zacarías 9.10.
b. A los doce apóstoles les será dado el privilegio especial de colaborar en la administración de Israel. Mateo 19.28, Apocalipsis 21.14.
c. Habrá comunión y armonía entre cielo y tierra. Oseas 2.21 al 23, Juan 1.51, Génesis 28.12 al 15.
d. Los santos celestiales reinarán desde por encima de la tierra en la nueva Jerusalén, hebreos 12.22, Apocalipsis 5.10, Romanos 8.18,19,
e. pero Israel reinará en la tierra. Salmo 45.9 al 16, 2.6, 110.2, Isaías 2.1 al 4, Salmo 149.5 al 9
f. Israel será establecido como cabeza de todas las naciones, conforme al plan original de Dios para ese pueblo. Deuteronomio 26.18,19, 28.13, Isaías 2.1 al 5, 60.14, Hechos 1.6,7, Daniel 3.29,30, 7.27, Salmo 18.43, 47.3
g. Las grandes ciudades de Europa y América estarán literalmente despobladas a lo largo del milenio. Las bestias del campo andarán errantes entre las casas y edificios abandonados. Isaías 13.19 al 22, Jeremías 50.3,39,40, 51.26,29,43
h. Se hablará lenguas diversas aun en el milenio. Zacarías 8.23, Isaías 19.18, 66.18
i. Egipto y Asiria serán las naciones líderes, después de Israel. Isaías 19.24,25
j. Carreteras intercontinentales conducirán a Israel. Serán usadas primeramente por los israelitas que estén inmigrando todavía a la tierra, y luego por las naciones que acudirán a Jerusalén. Habrá una carretera desde África del Norte a Egipto y Asiria, y otra desde China (Sinim) a través del desierto (floreciente ya, Isaías 35.11) a Israel. Isaías 11.16, 19.23, 35.8, 49.11,12, Salmo 84.5.
k. En Israel se quitarán los cadáveres que quedarán de las matanzas en los días de la indignación. Los muertos serán consignados a un gran cementerio llamado Hamongog, en un enorme valle en el lado este del Mar Muerto. Ezequiel 39.11. ¡El entierro de los cadáveres y la quema de las armas ocupará un lapso de siete meses! Ezequiel 39.9.10.
l. Toda la tierra de Israel será reconstruida. Isaías 61.4, Ezequiel 36.10,33 al 35, Jeremías 30,18, Amós 9.14.
m. La heredad de Israel se extenderá desde el río de Egipto hasta el Eufrates, un área de aproximadamente 770.000 kilómetros cuadrados. El área al oeste del río Jordán hasta el Mediterráneo será dividida en bandas paralelas de este a oeste para acomodar a las doce tribus de Israel. Ezequiel 47.13, 48.35.
2. Los cambios religiosos
a. El orden judaico volverá a la tierra.
b. Se guardará el sábado en vez del primer día de la semana que caracteriza la época cristiana. Isaías 66.23, Mateo 24.20, Ezequiel 44.24, 45.17.
c. Se cumplirá la ley de Jehová, con sus estatutos y juicios. Ezequiel 36.27, 37.24, 44.24
d. El milenio será un largo día. La luz de la gloria del Señor brillará de tal manera que la noche no va a ser de un todo oscura. Y, ¡aparentemente la luz de la luna brillará al igual que la del sol! Zacarías 14.6,7, Isaías 4.5,6, 30.26, 60.19,20, Génesis 2.1,2, Apocalipsis 21.23,24, Éxodo 13.21.
e. Israel alabará al Señor. Salmos 99, 145 al 150, Isaías 12. Se empleará instrumentos musicales para la adoración en la tierra. Salmo 68.25, 149 y 150
f. Se ofrecerá de nuevo los sacrificios levíticos. Serán conmemorativos, cual recordatorio de la obra de Cristo ya terminada. Ezequiel 44 al 46, Isaías 56.7, Jeremías 33.18, Zacarías 14.16 al 21, Malaquías 3.3,4.
g. Habrá un perpetuo sacrificio matutino como en los tiempos antiguos, pero ninguno vespertino por cuanto no habrá noche. Ezequiel 46.13 al 15, Zacarías 14.6,7
h. Israel convocará al mundo a alabar al Señor. Salmos 96, 100, 117 y 148, Salmo 34.3, 86.9.
i. Se establecerá la adoración universal al Señor Jesucristo. Salmos 145 al 150, Salmo 66.4, 86.9.
j. Habrá alabanza constante en el templo día y noche, adorando juntos los judíos y los gentiles. Apocalipsis 7.15, Isaías 56.6 al 8, Salmo 134.1.
k. Todas las naciones vendrán anualmente a Jerusalén para adorar al Señor y orar.
l. En toda nación se ofrecerá incienso al nombre del Señor como memorial. Malaquías 1.11.
m. En Egipto se construirá un altar y una columna al Señor. Isaías 19.19.
n. Jerusalén será el centro de instrucción de la Palabra de Dios. Todas las naciones acudirán para aprender. Isaías 2.2,3.
o. Los sacerdotes enseñarán el conocimiento del Señor e Israel enseñará a las naciones. Como consecuencia, la tierra estará llena del conocimiento del Señor. Ezequiel 44.23, Salmo 145.11,12, Malaquías 2.7, Isaías 2.3, 11.19, 61.6, Habacuc 2.14, Jeremías 31.33,34
3. Los cambios morales
a. Como consecuencia de aprender los caminos del Señor y andar en ellos, Isaías 2.2,3, Zacarías 8.22,23, habrá vastos cambios morales en la tierra. Cesarán la corrupción, violencia, mentira, robo, blasfemia, etc.
b. La santidad caracterizará todo aspecto de la vida en Israel. Santidad al Señor será escrito en las campanillas de los caballos (representa la vida pública), en las ollas de la casa de Jehová (representa la vida religiosa) y en las ollas de Jerusalén y Judá (representa la vida en privado). Zacarías 14.20,21
c. No habrá necesidad de cerraduras y llaves en el milenio. Zacarías 5.34, 14.11
d. Cuando se manifieste el mal durante el reinado de Cristo, será juzgado al instante. Aquellos que pequen lo harán sin un tentador, ya que en esta época Satanás se encontrará atado.
e. Un rollo volante de juicio (simbólico) saldrá del Señor sobre la faz de la tierra y caerá sobre quien peque. Esta purga de pecadores sucederá cada mañana a lo largo de los mil años del reino. Salmo 101.3 al 8, Sofonías 3.5, Zacarías 5.4, Salmo 34.12 al 16, 1 Reyes 2.36 al 46.
4. La maldición levantada
a. La creación misma será librada de su servidumbre y maldición. Romanos 8.19 al 22, Isaías 35.1,2, Salmo 65.13, Zacarías 14.11, Apocalipsis 22.3
b. Todos los ciegos, sordos, mudos, cojos, etc. serán sanados. Isaías 35.5,6, Salmo 146.8.
c. No habrá más enfermedad, y por consiguiente no hará falta personal médico. Isaías 33.24, Salmo 103.3
d. En el milenio habrá la longevidad conocida en los tiempos antes del diluvio. Con la maldición levantada, la muerte será demorada.
e. No habrá más lágrimas para los moradores de la tierra; la gente va a estar feliz. Apocalipsis 7.17, Isaías 25.8, 30.19, 35.10, 65.19,22,23, Salmo 144.15
5. Los cambios en el reino animal
a. En relación con el levantamiento de la maldición de la tierra, Dios hará que sean cambiados los instintos salvajes de la creación inferior. El lobo y el cordero apacentarán juntos; los niños no sufrirán daño al jugar con leones y serpientes; los hombres podrán dormir en los bosques sin peligro. Isaías 11.6 al 9, 35.9, 65.25, Ezequiel 34.25
b. Los carnívoros tendrán dieta diferente, “El león comerá paja como el buey”, Isaías 65.25. No habrá más caza. Oseas 2.18
6. Los cambios agrícolas
a. También como consecuencia del levantamiento de la maldición, la fertilidad aumentará en gran manera.
b. La agricultura prosperará; la tierra producirá como nunca lo había hecho, Salmo 65.9 al 13, 67.6, 144.13,14, Isaías 7, Isaías 27.6, 35.1,2, Joel 2.21 al 27, 3.18, Amós 9.13 al 15, Miqueas 4.14, Zacarías 3.10.
c. Desde por debajo del templo, fluyendo hasta Jerusalén, habrá un río nuevo con aguas sanadoras. Tendrá dos salidas: al este, al Mar Muerto, y al oeste al Mediterráneo. Fluirá por el valle nuevo que el Señor habrá abierto al venir al monte de los Olivos. Este río traerá salud, y enriquecerá la tierra. Ezequiel 47.1 al 9, Zacarías 8, Zacarías 14.4, Salmo 65.9,10, Joel 3.18
d. No habrá maleza ni espinos, excepto en la tierra de Edom. Esta circunstancia contribuirá a la fertilidad. Isaías 34.13, 55.12,13.
e. El desierto florecerá como una rosa. Isaías 35.1,2,7
f. Las armas de guerra serán convertidas en instrumentos útiles para la agricultura. Isaías 2.4, Miqueas 4.3
g. Las cosechas serán tan abundantes que no habrá tiempo para recoger todo antes de que sea la ocasión de volver a sembrar. “El que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que lleve la simiente”, Amós 4.13.
h. Una vaca joven, hoy día ES incapaz de producir una abundancia de leche, EN EL MILENIO dará tanta como para permitir hacer mantequilla con el exceso. Isaías 7.21,22
i. Las enormes manadas de Israel llenarán la tierra y ocuparán calles en las ciudades. Salmo 65.10 al 13, 144.13,14, Isaías 30.23,24
j. Habrá frutales a las riberas del río nuevo entre el templo y la ciudad. Darán su fruto cada mes en vez de cada año como se acostumbra ver hoy día. Ezequiel 47.12, Deuteronomio 33.14
k. El Mar Muerto será sanado y sus aguas se llenarán de una abundancia de peces. Los pescadores ocuparán las orillas. Ezequiel 47.9,10. Sin embargo, algunos de sus sitios fangosos no serán sanados. Ezequiel 47.11
l. Se emplearán extractos de plantas medicinales del Mar Muerto, tal vez para atender a heridas. Ezequiel 47.12
m. En medio de tanta abundancia, no habrá pobreza. Habrá provisión para el menesteroso, el huérfano y la viuda. Salmo 132.15, 146.7, Isaías 41.17, 65.21 al 23
n. Con todo, la tierra de Edom yacerá en desolación perpetua a lo largo del milenio, sus campos cubiertos de espinos. Será un recordatorio constante a todas las naciones de las consecuencias de aborrecer al Señor y su pueblo. Isaías 34.9 al 15, Jeremías 49.13,17,18, Joel 3.19, Malaquías 1.3
o. Las estaciones del año —primavera, verano, otoño e invierno— permanecerán. Salmo 104.19, 147.15 al 18, Zacarías 14.8, Génesis 8.22
p. ¡Aparentemente el sol brillará siete veces más intensamente! Posiblemente esto explica en parte las cosechas abundantes. Isaías 30.26
7. Los cambios económicos
a. Otra consecuencia de haber sido levantada la maldición será que el comercio y las condiciones económicas sufrirán gran cambio.
c. Habrá comercio, pero para promover el servicio el Señor. Isaías 23.17,18
8. Los cambios topográficos
a. La topografía del planeta será modificada radicalmente. Isaías 41.15 al 20.
b. Brotarán ríos nuevos. Isaías 30.25, 35.6,7, 41.18.
c. Se habrán secado el Nilo, el Eufrates y el río de Egipto. Isaías 11.15, 19.5 al 8, 27.12, Apocalipsis 16.12. También se habrá secado “la lengua” del Mar Rojo (probablemente la entrada izquierda, la que Israel cruzó en su salida de Egipto). Isaías 11.15
d. Algunas montañas y valles serán aplanados, tal vez consecuencia de que el Señor habrá sacudido la tierra con terremotos, volcanes y otras catástrofes de la naturaleza. Salmos 97.1 al 5, Miqueas 1.2 al 4, Isaías 2.21, 40.4, Ezequiel 38.20.
La nueva Jerusalén:
En apocalipsis 3.12, 21.2, 21.10 habla de la nueva Jerusalén descendiendo.
El verbo en los 3 textos en griego es = καταβαίνουσαν del lema καταβαίνο y está en participio de presente, como si la acción estuviese ocurriendo en el momento en que se describe.
Eso da la idea de que durante el milenio la jerusalen celestial estará suspendida en torno a la tierra sin posarse en ella hasta la llegada del nuevo cielo y nueva tierra.
Cielo nuevo y tierra nueva:
En Apocalipsis 21.1 se habla del cielo nuevo y tierra nueva.
La palabra nuevo aquí, viene del griego καινὸν del lema καινος y significa en su sentido léxico:
Recién hecho, sin estrenar
Esta palabra aparece en el Nuevo testamento 45 veces de la siguiente manera y sentidos:
1. Nuevo como una especie no visto antes 16 veces.
2. Recién hecho o sin estrenar 12 veces en donde se incluye este texto.
3. Nuevo pero diferente a otro 8 veces.
4. Nuevo sin ser afectado por el uso 5 veces.
5. Otra vez pero de una forma diferente 1 vez. A qui es la única vez que aparece como adverbio, las otras aparece como adjetivo.
