REFORMA Y MEDICINA
COSMOVISION PROTESTANTE
La Reforma protestante del siglo XVI introdujo en Occidente una nueva cosmovisión que afectó a todas las áreas de la actividad humana, entre ellas la Medicina, en la que generó un nuevo impulso a su avance
10 DESCUBRIMIENTOS DE LA MEDICINA EN CULTURA PROTESTANTE DEL TOTAL DE 12
La Sola Escritura, uno de los lemas de la Reforma, promovió el acceso directo a la Biblia, y esto condujo de forma natural a la dignificación y estímulo del acceso directo al conocimiento
Si lo más elevado del conocimiento, el conocimiento de Dios, podía ser universalizado y ponerse a disposición de todo el mundo sin excepción alguna, entonces fue razonable asumir que el acceso al resto del conocimiento, incluido el médico, se pudiese poner a disposición de todos.
Los calvinistas, además, proclamaron que el grado de excelencia de un creyente en su tra- bajo y los frutos del mismo son una muestra de que esa persona es alguien elegido, vincu- lando así actividad laboral con predestinación.
La Reforma liberó a la ciencia de estas y otras ataduras
Al mismo tiempo, santificó toda actividad humana, y esto incluía el estudio y el avance del conocimiento: todo ello queda dignificado porque toda actividad humana es merecedora de ser puesta de forma voluntaria y decidida al servicio de Dios.
Finalmente, la Reforma estableció que todo merece ser conocido porque todo es obra de Dios y está sometido a Su soberanía: no hay separación entre lo sagrado y lo profano. Conse- cuentemente, no hay estudios más sagrados que otros: todos son dignos.
Johannes Keppler, un excelente científico protestante, decía: “Yo quería hacerme teólogo, y durante mucho tiempo no paré para intentar conseguirlo. Ahora, sin embargo, observo cómo a través de mi trabajo Dios es celebrado en la Astronomía”. Los astrónomos para él eran “sacerdotes de Dios en el libro de la naturaleza.”
Lutero liberó a la ciencia de las ataduras de la escolástica y la abrió a la exploración libre de los fenómenos de la naturaleza, y en el caso de la Medicina, del cuerpo humano; como conse- cuencia, la actitud ante la disección anatómica fue de total libertad, arrinconando todo elementó mágico que antes restringía el estudio anatómico de cadáveres humanos. Podemos imaginar la liberación que esto supuso en el despegue del estudio anatómico
Jacques Fernel, el que acuñó el término “Fisiología”).
Además, se temió la acción contaminadora de los médicos protestantes sobre los pacientes católicos, por lo que a los médicos protestantes italianos se les expulsó o se les exigió abjuración
LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA DESVELA LA FORMA DE ACTUAR DE DIOS, QUE ES:
En la cosmovisión protestante la investigación científica desvela la forma de actuar de Dios, que es:
a) racional
b) tiene un sentido de orden
c) tiene un sentido teleológico
Es razonable que sea en ese entorno y en un país protestante, con esta cosmovisión colecti- vamente asumida, en donde surge la figura de Francis Bacon, a quien se reconoce como la persona clave en el establecimiento del método científico.
EL MÉDICO, EXTENSIÓN DEL BRAZO DE DIOS
Es en este contexto, en la segunda mitad del s. XVI, que el calvinismo y su correlato presbi- teriano en Escocia y puritano en Inglaterra han difundido en la formación médica lo que el médico danés Caspar Bartholin “el Viejo” denomina “el médico pío”. El médico protestante, como instrumento de la gracia común de Dios, debía ser, además de un buen profesional, un buen cristiano. Así, los médicos calvinistas entendían que su vocación profesional era una función religiosa.
La Reforma es heredera de una maduración intelectual y política de la sociedad medieval. La razón curativa del médico protestante sería una “filantropía” cristianamente interpretada.
Los pastores impelían a los creyentes a acudir a la medicina, en vez de a soluciones mág- icas.
Para el médico protestante, tanto el amor al hombre (filantropía) como el amor al arte (filotéc- nia) debe llevar consigo y sobre sí, bajo forma de consuelo, la atención al bien espiritual del paciente
A Lutero (1483-1546) se le considera una figura que sacudió el mundo, que desafió al Papa y al Imperio para introducir una Reforma en el magisterio, la alabanza, y la vida de la Iglesia. Se olvida que fue, sobre todo, un pastor y guía de almas.
Aconsejó a un hombre con hidropesía que hi- cíese lo que sus médicos le ordenasen, que las bendiciones de Dios no fuesen ocultadas por su ansiedad. A una mujer que presentaba “síntomas violentos de locura” la dirigió a confesar su pecado de orgullo, y a orar por ayuda divina, de tal manera que fue calmada hasta que con- siguió descansar y después de una recaída consiguió sanar.
“La Reforma significó un gran salto hacia el desarrollo científico. Su enfoque se basó en la observación de la realidad como un ‘todo1 en el que quedaba realzado el Creador de todo lo que existe y por ello desarrollaron, en paralelo, estudios teológicos y estudios científicos. Así, “Francis Bacon (1561-1626) estableció el método científico y, a la vez, podía escribir obras de teología protestante
Por ejemplo, Johannes Kepler (1571-1650), piadoso luterano, revolucionó las matemáticas y la astronomía trabajando sobre la luz y las leyes del movimiento planetario
alrededor del sol y además escribía sobre teología
Por ejemplo, Robert Boyle (1627-1691) no solo enunció la ley de Boyle sino que fue el creador de la química moderna y uno de los fundadores de la Royal Society. Apasionado protestante, contribuyó económicamente, por ejempío, a la traducción del Nuevo Testamento al turco
“según John Hulley, un economista del Banco Mundial, de todos los pre- míos Nobel relacionados con la ciencia y otorgados entre 1901 y 1990 el 86% habían sido ganados por protestantes y judíos, en este último caso el 22%”1
Calvino, en el siglo XVI, avanzó sobre los criterios de Lutero, desarrollando un enfoque decidido y claro hacia la ciencia; le restauró a la ciencia su dominio; liberó a la ciencia de eslabones no naturales; y halló una solución para el inevitable conficto científico... la unidad y la estabilidad del decreto de Dios, fueron la base del enfoque e influencia calvinista hacia la ciencia.
Esta es la razón de que en aquella época había tal enfoque determinista, tal entusiasmo y amor a la ciencia, integrando la vida y todo lo que nos acontece como a partir de la previa de- terminación de Dios. Esta cosmovisión y visión de la vida, imprimía cientificidad a la exis- tencia humana. No prevalecía la voluntad humana. Lo
Lo que sí era un requisito indispensable era la capacidad de autoconciencia, de autorreflexión, sujetándose todo al principio más alto, razón de su existencia y al que entregar las vidas en su totalidad
La Escritura testifica que en Él (Cristo Jesús) se hallan escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.
El “College of Physicians”, el más antiguo de todos los colegios, sigue existiendo hoy en día con el nombre de “Royal College of Physicians of London” Se fundó en septiembre de 1518 por orden de Enrique VIII y su médico de cámara Thomas Linacre, el cual fue el primer presi- dente del Colegio
Florence Nightingale fue enfermera, reformadora del sistema sanitario y filántropa.
Esta enfermera inglesa nació el 12 de mayo de 1820 en Florencia, ciudad en la que sus padres estaban de visita. Provenía de una familia victoriana en un ambiente en donde la edu- cación era muy estricta. En 1845 desea estudiar Enfermería, los padres se oponen y le niegan su deseo.
Como consecuencia directa de su intervención, se obtuvieron notables resultados:
• Mejoras en los métodos sanitarios empleados.
• Disminución en el número de muertes, que en febrero de 1855 disminuye de un
60% aun 42,7%.
Denis Parsons Burkitt nació el 28 de febrero de 1911 en Enniskillen, Fermanagh, Irlanda. Su padre, James Burkitt, era ingeniero y también ornitólogo. Su familia era protestante evangélica y la religión desempeñó una notable influencia en él a lo largo de toda su vida. Se le conoce por la enfermedad que lleva su nombre. Aunque ya había sido percibida por otros, Burkitt fue el que la estudió en profundidad y la dio a conocer en todo el mundo
Dentro del estudio que estamos realizando de la influencia de la Reforma Protestante en el ámbito de la Medicina, nos toca ahora fijarnos en lo que sucedió después el siglo XVI y es- pecíficamente en la relación entre la Reforma, la Medicina y el impacto que estas tuvieron en el progreso social a través, en concreto, de la Cruz Roja
“Dios ha creado las medicinas y nos ha provisto de inteligencia para tener buen cuidado de nuestro cuerpo y guardarlo de modo que podamos vivir con buena salud. Si alguien no utiliza la medicina o la inteligencia... tal persona daña su cuerpo y debe guardarse de no convertirse en suicida a los ojos de Dios
En el ter- reno médico esto se tradujo en una mayor libertad tanto para la experimentación como para el ejercicio profesional. El luteranismo mantenía una mentalidad más abierta y práctica, con su énfasis en un cambio de vida. Por el contrario, incluso en la relativamente tolerante Venecia, la Inquisición suponía una amenaza para los médicos, quienes ocupaban una posición
La MBE más bien nació y se expandió en países protestantes. Este dato, junto a otros a tener en cuenta, conduce a una reconsideración histórica que sitúa la exégesis protestante en las raíces de la MBE. Así, según esta hipótesis, además del desarrollo tecnológico que la sustenta (la tec- nología de la información), la MBE necesita tres prerrequisitos: exégesis crítica de textos,
Según el profesor R.K. Merton, sociólogo americano, del grupo de diez científicos que más adelante formarían el núcleo de la futura Royal Society (Sociedad Real de Londres), siete eran marcadamente puritanos. El 62% de los miembros de la Royal Society en 1663 eran de origen claramente puritano, un porcentaje aún más llamativo si se tiene en cuenta que los puritanos constituían una minoría dentro de la población
En 1873 un botánico francés, Alphonse De Candolle, señalaba en su “Histoire des sciences et des savants” que de los noventa y dos miembros extranjeros elegidos para la Academia de Ciencias de París durante los dos siglos transcurridos desde su fundación en 1666, aproxi- madamente setenta y uno habían sido de religión protestante, dieciséis católicos y los otros cinco restantes o indeterminados o de credo judío. Correlacionando estas cifras con las re- spectivas poblaciones religiosas fuera de Francia (ciento siete millones de católicos y sesenta y ocho millones de protestantes), Candolle
John Hulley, economista del Banco Mundial: de todos los premios Nobel reía- cionados con la ciencia otorgados entre 1901 y 1990, el 86% habían sido ganados por protestantes y judíos, en este último caso el 22%.162
