El Paralítico

Sermon  •  Submitted
0 ratings
· 53 views
Notes
Transcript

5 Después de esto, se celebraba una fiesta de los Judíos, y Jesús subió a Jerusaléna.

2 Hay en Jerusalén, junto a la Puerta de las Ovejasa, un estanque que en Hebreo se llama Betesda que tiene cinco pórticos.

3 En éstos estaba en el suelo una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que esperaban el movimiento del agua;

4 porque un ángel del Señor descendía de vez en cuando al estanque y agitaba el agua; y el primero que descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera.

5 Estaba allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.

6 Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: “¿Quieres ser sano?”

7 El enfermo Le respondió: “Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando el agua es agitadaa; y mientras yo llego, otro baja antes que yo.”

8 Jesús le dijo: “Levántate, toma tu camillaa y anda.”

9 Al instante el hombre quedó sano, y tomó su camilla y comenzó a andar.

Un Angel bajaba

Se cuenta que varias personas se habian sanado, asi que aquella piscina desde tiempos inmemoriables tiene una siniestra competición La carrera por sanarse. Hay que estar muy alerta para adelantarse a los demas.

Multitud de Enfermos

Alli se traen enfermos graves, postrados, sin fuerza, incapaces de moverse o con dificultades para desplazarse. Naturalmente los enfermos mas capaces son los que saltan primero. De modo que aca sucede lo que sucede en todas partes del mundo que los enfermos con dolencias menores suelen sanar, mientras que los enfermos graves y desasistidos pueden tardar en curarse o empeorar de sus males y acabar muriendo.
El maestro probablemente observa y busca al enfermo menos asistido al mas grave y peor asistido.
Ahi esta es invalido lleva 38 años, esperando ser un día el primero. y dada su situación nunca será el primero.
Paralizado toda su vida.

Jesús le pregunta ¿Quieres Curarte?

La pregunta de Jesús parece impertinente, pero en realidad es un gesto de respeto. No quiere imponerse al enfermo. Respeta su libertad. Le pide permiso para aosmarse a su intimidad, porque sabe que su intervención puede perturbar sus posiciones, desafiar sus prejuicios y moldear sus conviccciones.
Pero el enfermo se queja, se lamenta, porque de la abundacia del corazon habla la boca.
Lo que mas me duele es que estoy solo, no tengo a nadie que me ayude. Más que mi enfermedad sufro de soledad.
Como muchos enfermos crónicos su propia desgracia se ha convertido en ele centro de su vida.
Tras 38 años de resignación el hombre ha ido perdiendo la voluntad de querer. Ya no sabe lo que desea. Lo único que sabe es que se siente abandonado y que lleva muy mal su soledad.
La situación crónica de lamento por su desgracia le ha paralizado hasta su capacidad de esperar. Su espirtu esta tan letargado como su cuerpo. Su alma se ha ido volviendo tan seca como la de los amigos y parientes que lo han abandonado en ese siniestro lugar .
Jesus sabe muy bien que no todos los enfermos quieres de veras sanar. La verdad es que muchas veces no estamos dispuestos hacer el esfuezo necesario para resolver nuestras dificultades, porque puede ser doloroso. Para evitar la dificil tarea de reonciliarnos acon alguien nos adaptamos a seguir enemistados.
Queremos liberarnos de las consecuencias de nuestros males pero no de sus causas.
Todos quisiermos liberarnos de problemas que tenemos con nuestros malos hábitos, con nuestros padres, con nuestros hijos, con nuestro cónyugue, pero no todos estamos dispuestos a cambiar de conducta o trabajar sobre nuestro carácter o sobre nuestras relaciones.
Yo soy asi. Lo tomas o lo dejas.
Es cierto que hay innumerables problemas cuya solución no depende de nosotros. Pero !cuantas dificultades podriamos evitarnos si de veras estuviaesemos dispustos a todo para resolverlas.
Por sorpenente que parezca hay quienes viven encadenados a penosas esclavitudes de las que obtiene extrañas satisfacciones , como la atencion que obtenemos o la lastima que sucitamos.
Todos en algun momento de nuestra existencia como el invalido de Bethesda, nos hemos visto confrontados a la dura verdad de nuestros bloqueos : incapaces de avanzar, paralizados , inmovilizados, prisioneros, esclavos del algun problema que no conseguimos resolver.
Bloqueados por nuestros fracasos personales, desengaños familiares, fustraciones sentimentales, por nuestros temores, por nuestros mecanismos de defensa.
Decepcionados de nosotros mismos, acomplejados, inhibidos, deprimodos por nuestra incapacidad de salir de del aprieto donde nos hemos metido.
Envenenados por la toxinas de nosotros mismos. victimas y a la misma vez culpable de nuestros malos hábitos, de nuestras relaciones tóxicas. Quietos sin movernos
¿Quieres curarte? ¿O ya te resignaste?
Te has hecho ya la idea de seguir así porque te asusta la idea de los inconvenientes que supondría la curación
O quizás como este hombre alguno de nosotros siente el sincero deseo de liberarse de la servidumbre pero no puede.
Hay ciertas situaciones que no podemos resolver por nosotros mismos. Necesitamos ayuda. Lo mejor que podemos hacer en esos casos es aceptar que alguien nos libre, porque no lo va hacer sin nuestro consentimiento.
Este hombre necesita para salir de su situación la fuerza de voluntad de Jesús porque la suya, por sí sola, ya no basta.
Jesús saca aquel hombre de su atmósfera de desgracia y culpa y lo hace entrar en la atmósfera de la GRACIA.
Jesús sabe mejor que nosotros de lo que somos capaces.
Cuando da una orden también da el poder y la fuerza para cumplirla
Levántate y anda: No te des por vencido. Levántate. Ponte en pie. Que Dios quiere devolverte la dignidad. Ponte en pie y deja ese lugar insano.
"En un mundo lleno de confusión sobre Dios y superstición religiosa, Jesús se erige como el reflejo directo y el agente principal de la obra personal y poderosa de Dios"
“Jesús es tanto la promesa del verdadero bienestar como la advertencia contra algo mucho peor. La única respuesta adecuada puede ser dejar de pecar y empezar a creer ”.

Pero aquel día era día de reposo.

10 Por eso los Judíos decían al que había sido sanado: “Es día de reposo, y no te es permitido cargar tu camillaa.”

11 Pero él les respondió: “El mismo que me sanó, me dijo: ‘Toma tu camilla y anda.’

12 Le preguntaron: “¿Quién es el hombre que te dijo: ‘Toma tu camilla y anda’? ”

13 Pero el que había sido sanado no sabía quién era, porque Jesús, sin que se dieran cuenta, se había apartado de la multitud que estaba en aquel lugar.

14 Después de esto Jesús lo halló en el templo y le dijo: “Mira, has sido sanado; no peques mása, para que no te suceda algo peorb.”

15 El hombre se fue, y dijo a los Judíosa que Jesús era el que lo había sanado.

16 A causa de esto los Judíosa perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en el día de reposo.

17 Pero Jesús les respondió: “Hasta ahora Mi Padre trabaja, y Yo también trabajo.”

18 Entonces, por esta causa, los Judíos aún más procuraban matar a Jesús, porque no sólo violaba el día de reposo, sino que también llamaba a Dios Su propio Padre, haciéndose igual a Diosa.

El Sábado es el día de liberación
El Sábado es el día de restauración
El sábado es el día de recordar la creación.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.