¡Miren a nuestro Dios!

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Pablo concluye su oración con una doxología, exaltando la omnipotencia de Dios para hacer aún más de lo que se pueda imaginar, y exaltando la gloria eterna de Dios mostrada en Jesucristo, y en la iglesia (como introducción a la segunda parte de la carta).

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Efesios 3:14–21 LBLA
Por esta causa, pues, doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien recibe nombre toda familia en el cielo y en la tierra, que os conceda, conforme a las riquezas de su gloria, ser fortalecidos con poder por su Espíritu en el hombre interior; de manera que Cristo more por la fe en vuestros corazones; y que arraigados y cimentados en amor, seáis capaces de comprender con todos los santos cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa el conocimiento, para que seáis llenos hasta la medida de toda la plenitud de Dios. Y a aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros, a El sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén.

Introducción.

En 1967 nació Edward Theodore Riley, mejor conocido como Teddy Riley. Es un compositor, productor y músico que, durante sus 32 años de carrera en producción musical, ha contribuido a muchos artistas, como Michael Jackson, a formar y crear sus Albums. Lo que hacía famoso a Teddy Riley eran las increíbles y sorprendentes mezclas que hacía en su estudio de grabación de millones de dólares. De hecho, muchas revistas y personas famosas iban a su estudio para ver todo lo que Teddy tenía para producir la música.
Pero lo que la gente no sabían es lo que Teddy hacía después de terminar una canción en su estudio tan espectacular y caro. Grababa una canción en un disco, y lo llevaba a un cuarto muy pequeño, fuera de su estudio, en donde había un radio despertador de una bocina, que costaba 150 pesos. Y reproducía el disco en el radio “chafa”, y no estaba dispuesto a dar a conocer ninguna de sus canciones hasta que él tuviera la garantía de que la canción sonaría bien, incluso en un radio “basura” como el suyo.
Teniendo millones de dolares para una producción, ¿por qué Teddy hacía esto? Por que Él sabía que cualquiera podría crear algo que sonara bien en un equipo espectacular y caro como el suyo. Y si Teddy hubiera creado canciones que solo sonaran bien en su estudio, nadie se impresionaría con él, sino que lo habrían hecho con su equipo. Pero si él era capaz de crear una canción que sonara bien, incluso en un radio despertador de 150 pesos de una sola bocina, entonces nadie reconocería a ese radio barato y “chafa”, sino a quien darían el reconocimiento sería a Teddy.
Lo mismo esta pasando por la mente de Pablo al escribir esta carta. Pablo ahora va a concluir su oración reconociendo y dando la gloria a Dios por lo que ÉL ha hecho. La mayoría de los estudiosos de la Biblia han clasificado los últimos versículos de Efesios 3 como “la Doxología más grande de toda la Biblia”. Esta palabra, doxología, significa “hablar en alabanza”, y eso es precisamente lo que haremos esta mañana. Vamos a tratar de extraer qué es lo que Pablo quiso enseñarles a los efesios a través de esta doxología, y que providencialmente por el Espíritu Santo, ahora tú y yo podemos aprender el día de hoy.
Recordando un poco lo que hemos estado viendo durante los meses pasados, Pablo escribe su carta dirigida a los creyentes gentiles de la iglesia de Éfeso, mientras él estaba en la cárcel en Roma. Pablo poseía una mente tan profunda que podemos observar que todas sus cartas están maravillosamente estructuradas en dos partes: la Parte Teórica, y la Parte Práctica. De hecho, la carta a los efesios no es la excepción, puesto que vemos la misma estructura:
Capítulos 1-3 - Nuestra Posición en Cristo (Teoría)
Capítulos 4-6 - Nuestra Conducta en Cristo (Práctica)
El día de hoy estamos terminando la primera mitad de la carta, en la cual Pablo invirtió 71 versículos para demostrarles a los creyentes gentiles que ellos habían sido bendecidos por el Dios Trino al ser escogidos para ser salvos (Efesios 1); resucitados de la muerte espiritual (Efesios 2); y unidos a los judíos en UN SOLO pueblo (Efesios 3). Es interesante notar que así como inicia la parte teórica (Ef. 1.3), es como termina (Ef. 3.20-21), en alabanza.
Y aunque leímos desde Ef. 3.14-21, el día de hoy solo nos enfocaremos en los Versículos Ef.3.20-21. Hay muchas enseñanzas que podemos sacar de estos dos versículos, pero hoy únicamente vamos a considerar dos de ellas: Nuestro Dios es Todopoderoso (v.20); y Nuestro Dios es glorificado para siempre (v.21). Por tal razón, puse como título al mensaje de hoy: ¡Miren a nuestro Dios! Porque quiero que tú, mi hermano o hermana que asististe hoy puedas decirle a todo el mundo: ¡Miren a mi Dios! Él es Todopoderoso, y es Glorificado.
Veamos nuestro primer encabezado.

Nuestro Dios es Todopoderoso (v.20)

Efesios 3:20 LBLA
Y a aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros,
Algo que no mencioné la semana pasada es que la oración de Pablo (Ef. 3.16-19) está estructurada para ir en forma ascendente hasta llegar al pináculo. Comienza con pedir fortaleza espiritual para que los creyentes puedan combatir victoriosamente las interminables luchas (hablaremos más a detalle de eso en Ef. 6.1-10). Después, sube de nivel y pide que Cristo habite, que gobierne las vidas de los creyentes (hablaremos de eso en Ef. 5.15-21). Vuelve a subir de nivel, y pide por estabilidad y crecimiento, madurez espiritual en los creyentes (hablaremos de eso en Ef. 4.11-16). Otro escalón más en esa escalera ascendente y pide porque comprendan con todos los santos la grandeza del amor de Dios (hablaremos de eso en Ef. 4.1-10).
Y entonces, llega a la cúspide de su oración, en la que Pablo pide porque los creyentes sean llenos “hasta la medida de toda la plenitud de Dios”. Específicamente con esta última petición, lo que resaltamos la semana pasada, y que no concluimos bien, es que tal llenura es imposible de realizar en nuestras propias fuerzas y desempeño. Podemos estudiar la Biblia a lo largo de toda nuestra vida, haber estudiado en todos los seminarios que hayamos podido, escuchar una y otra vez sermones, y sin embargo, jamás podremos estar completamente llenos de la plenitud de Dios porque Él es infinitamente Superior a nosotros, y nosotros infinitamente inferiores a Él. Por tal razón Pablo escribió en Romanos 11.33-34
Romanos 11:33–34 LBLA
¡Oh, profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos! Pues, ¿quien ha conocido la mente del Señor?, ¿o quien llego a ser su consejero?,
Al igual que en Efesios, aquí está terminando la primera sección de su carta con una alabanza. Pablo reconoce que la mente de Dios no puede ser comprendida en su totalidad, pero también reconoce dos aspectos importantes de esa incomprensible magnificencia de Dios: Él puede hacer mucho más de todo; y Él puede hacer mucho más abundantemente todo.

Mucho más allá de todo

Me llama la atención que en el texto original, Pablo escribe literalmente: “Y aquel que puede hacer más allá de todo”. Así es como comienza esta doxología. Pablo reconoce la incapacidad del hombre de conocer plenamente a Cristo, pero al mismo tiempo reconoce la capacidad de Dios para hacernos conocer plenamente a Cristo. Y ¿qué es lo que nos dice?Aquel que es poderoso para hacer”. La palabra que Pablo usa aquí es ποιέω, que tiene la idea de hacer, como crear algo, o realizar algo con las manos.
Pablo ya la había usado antes para referirse a los creyentes, en Efesios 2.10somos hechura (ποίημα) suya”. Aquí usa la misma palabra, pero ahora como acción, ποιέω. Pero aparte de ποιέω, Pablo añade otra palabra para describir a nuestro Dios, y es δύναμαι, que significa poder, o tener el poder o capacidad. Nosotros tenemos en nuestro idioma una palabra que viene de δύναμαι, y es “dinámico”. Cuando algo es dinámico, significa que no está estancado, sino que está continuamente activo.
Cuando Pablo une δύναμαι con ποιέω está diciendo que “Aquel que de manera dinámica tiene todo el poder para realizar o hacer con sus propias manos, a él sea la gloria”. Ahora bien, me encanta el énfasis que Pablo le da a la Supremacía del poder de Dios. Como mencioné anteriormente, Pablo escribe literalmente “Y aquel que puede hacer mucho más que todo”. Me encanta esta expresión, porque podríamos compararlo con nosotros.
Es cierto que algunas personas poseen habilidades sorprendentes. Algunos son maestros en la música, con la capacidad de tocar muchos instrumentos. Otros son excelentes deportistas, artistas visuales, o gente excepcionalmente hábil para matemáticas, o para la historia. Imaginemos el ingenio de las personas que inventaron el automóvil en el que usted viajó para venir a la iglesia, o para administrar la energía eléctrica para hacer funcionar las cosas en nuestros hogares. Realmente gente increíble.
Sin embargo, algo que no nos gusta admitir es que podemos hacer muchas cosas, pero no todo. Podemos ser expertos en un tema, pero no en todos los temas. Y lo que más me emociona es leer que Pablo dice que Dios, no solo puede hacer todo, Él puede hacer mucho más que todo. Ese es el incomparable poder de Dios.
¿Qué es lo que Dios ha hecho?
Pensemos por un momento en el reto que sería para un grupo de ingenieros, graduados de las mejores universidades del mundo, diseñar una bomba de agua que tenga estas especificaciones: Una expectativa de 75 años de vida. Que no necesite nunca mantenimiento ni lubricación. Con un peso que no exceda los 300g. Capacidad de 2000 galones al día, con válvulas, bombeando de 4000 a 5000 veces/h. ¿Saben que bomba es esa? El corazón humano. Y Dios lo forma en el vientre de una mujer embarazada.
¡WOW! Mis hermanos, ese es nuestro Dios. Es el único que pudo y puede hacer maravillas con tan solo desearlo. Fue Él quien creó todo el universo de la nada (creatio ex nihilo), diciendo “hágase la luz”, y la luz automáticamente existió. Fue Él quien sacó a Israel de Egipto a través de 10 increíbles plagas, que afectaron a todo el país, menos donde Su pueblo vivía. Fue Dios quien guió en el desierto a Su pueblo, abriéndoles el paso a través del mar, bajo la sombra de una nube que iba donde ellos iban, y alumbrándoles de noche con una columna de fuego. Provocó miedo en los pueblos de Canaán, y Su pueblo conquistó esa tierra. A pesar del exilio, Él cuidó el linaje de David, para que cuando Augusto César promulgara un censo, José y María, descendientes ambos de David, llegaran a la ciudad que ya estaba profetizada, y naciera Jesucristo el día que ya estaba profetizado.
Es ese mismo Dios quien mandó a Jesús a morir en la cruz, y después de tres días en esa tumba, lo resucitó. Y junto con esa resurrección, todos aquellos enemigos de Dios, cadáveres que odiaban a Dios, volvieran a la vida y ahora buscaran honrarlo a través de su obediencia a Él. Es ese Dios que hizo que gentiles y judíos se unieran en un solo pueblo, cuando todo lo que había era separación de castas, economía, sexo, o nación. Pero, ¿saben algo? Nuestro Dios lo hizo. Nuestro Dios puede hacer todo eso y más, mucho más, incluso si nosotros lo entendamos o no.
Efesios 3:20 LBLA
Y a aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros,
Pablo esta diciendo que Dios no solo es poderoso. No sólo es TODOPODEROSO. Pablo también dice que es MÁS QUE TODOPODEROSO. Nosotros, como Sus hijos tenemos la libertad y privilegio de acercarnos a Él, a través de lo que Cristo hizo en la cruz (de eso hablamos la semana pasada). Y tú y yo podemos acercarnos para pedirle lo que sea. “No hay fronteras en la respuesta de Dios a las oraciones de Su pueblo” (Samuel Pérez Millos, 246). ÉL puede hacer mucho más de lo que podamos pedir, pues Él es la Fuente Interminable de Bendiciones para Su pueblo. Pero, aunque tú y yo podamos articular la oración más precisa y compleja, el poder de Dios va más allá que eso, pues aún lo que es imposible para nosotros comprender o imaginar, Él lo puede hacer.
Isaías 44:1–8 LBLA
Mas ahora escucha, Jacob, siervo mío, Israel, a quien yo he escogido. Así dice el Señor que te creó, que te formó desde el seno materno, y que te ayudará: “No temas, Jacob, siervo mío, ni tú, Jesurún, a quien he escogido. “Porque derramaré agua sobre la tierra sedienta, y torrentes sobre la tierra seca; derramaré mi Espíritu sobre tu posteridad, y mi bendición sobre tus descendientes. “Ellos brotarán entre la hierba como sauces junto a corrientes de agua.” Este dirá: “Yo soy del Señor”, otro invocará el nombre de Jacob, y otro escribirá en su mano: “Del Señor soy” y se llamará con el nombre de Israel. Así dice el Señor, el Rey de Israel, y su Redentor, el Señor de los ejércitos: “Yo soy el primero y yo soy el último, y fuera de mí no hay Dios. “¿Y quién como yo? Que lo proclame y lo declare. Sí, que en orden lo relate ante mí, desde que establecí la antigua nación. Que les anuncien las cosas venideras y lo que va a acontecer. “No tembléis ni temáis; ¿no os lo he hecho oír y lo he anunciado desde hace tiempo? Vosotros sois mis testigos. ¿Hay otro dios fuera de mí, o hay otra Roca? No conozco ninguna.
¿Cómo ese gran poder afecta nuestra vida hoy?
Pablo lo dice: “según el poder que actúa en nosotros”. Nuevamente me llama la atención la palabra que Pablo usa: “ἐνεργέω”. Esta palabra, a diferencia de δύναμαι, que mencionamos antes, tiene la idea de una “acción que está activa”, no tanto de un poder que está activo. De ἐνεργέω viene nuestra palabra energía, y se usaba para describir “la acción de las fuerzas cósmicas o físicas, pero en el AT y el NT se usa principalmente para la obra de poderes divinos o demoníacos”. Interesante que Pablo utiliza la misma palabra en 1 Corintios 12.6Y hay diversidad de operaciones (ἐνεργημάτων), pero es el mismo Dios que hace (ἐνεργῶν) todas las cosas en todos”. Pablo le escribe a los corintios para decirles que detrás de los dones espirituales, está el poder del Espíritu Santo.
De manera que, ese “poder que actúa en nosotros” en Efesios 3.20, se refiere al Espíritu Santo. Y ese mismo Espíritu es el que está disponible en nosotros, para actuar en y a través de nosotros.

¿Por qué comparte Dios su poder con nosotros? ¿Para que podamos construir iglesias grandes para nuestra gloria? ¿Para que podamos jactarnos de nuestros propios logros? ¡No! “¡A él sea gloria en la iglesia!”

Y esa pregunta nos lleva a nuestro segundo encabezado.

Nuestro Dios es glorificado para siempre (v.21)

Efesios 3:21 LBLA
a El sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén.

En Su Hijo

En Su Amada

Aplicación.

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