INTRODUCCION- EL ESPIRITU SANTO

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INTRODUCCION - EL ESPIRITU SANTO

UNIDAD 6
La Doctrina del Espíritu Santo
Neumatología
Pneumatología o Neumatología es un término que proviene del griego πνεῦμα ( transliterado al alfabeto románico: pneúma-) que significa " espíritu", soplo, hálito, viento; y que metafóricamente describe un ser inmaterial o influencia, y -logía, -λογία, tratado, discurso, estudio.
En la teología cristiana, neumatología se refiere al estudio del Espíritu Santo. En la doctrina Cristiana popular, el Espíritu Santo es la tercera persona de Dios en la Trinidad.
INTRODUCCION
Bajo el estudio de la doctrina de la teología, ya ha sido tratado el tema de la deidad de la trinidad.
A su vez, se hizo referencia a la tercera persona de la trinidad, el Espíritu Santo.
Este estudio previo trató con su personalidad, deidad, sus nombres y símbolos.
En la presente sección entraremos más profundamente a considerar el ministerio del Espíritu Santo como la obra exteriorizada de estas características previamente tratadas.
Estudiaremos la obra del Espíritu Santo,
el ministerio del Espíritu Santo como consolador,
el fruto del Espíritu Santo,
el bautismo con el Espíritu Santo,
ofensas contra el Espíritu Santo
y los dones del Espíritu Santo.
I. LA OBRA DEL ESPIRITU SANTO
Uno de los primeros pensamientos que debe impresionarnos a medida que proseguimos con éste estudio, es el diversificado ministerio atribuido al Espíritu Santo.
Saquemos completamente de nuestra mente la impresión de que el Espíritu Santo no vino al mundo sino hasta el día de Pentecostés, descrito en el capítulo dos de Hechos, porque así se notará que el Espíritu Santo ha estado activo en cada dispensación, y presente dondequiera que Dios ha sido revelado.
No siempre es posible, ni tampoco necesario, distinguir minuciosamente entre la obra del Espíritu Santo y aquella del Padre y del Hijo.
Dios es uno y la interrelación entre las diversas actividades de cada persona de la deidad es tan cercana que no siempre podemos discernir una de la otra.
En muchas de sus actividades, Dios actúa a través del Hijo, en el poder del p 288 Espíritu Santo.
Como principio general podría decirse que todas las obras divinas se originan en el Padre, son llevadas a cabo por el Hijo, y son traídas a fructificación por medio del Espíritu Santo.
A continuación estudiaremos las obras del Espíritu Santo en cuanto a su relación con
(1) el universo físico,
(2) los inconversos,
(3) el Señor Jesucristo,
y (4) el creyente.
A. La Obra del Espiritu Santo en relación con el mundo en general.
1. En relación con el universo material.
1.1. El Espíritu Santo como agente en la creación.
Cada persona de la deidad es representada como habiendo creado todas las cosas: El Padre, “Dios,… nos ha hablado por el Hijo,… por quien asimismo hizo el universo …” (
Hebreos 1:1–2 RVR60
1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
El Hijo, “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho
Juan 1:3 RVR60
3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
JESUS EL HIJO
Colosenses 1:16 RVR60
16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
El Espíritu Santo, “Envías tu Espíritu, son creados, y renuevas la faz de la tierra
Salmo 104:30 RVR60
30 Envías tu Espíritu, son creados, Y renuevas la faz de la tierra.
El Espíritu de Dios me hizo, y el soplo del Omnipotente me dio vida
Job 33:4 RVR60
4 El espíritu de Dios me hizo, Y el soplo del Omnipotente me dio vida.
No debe pensarse que estos pasajes son contradictorios, mas bien debe pensarse en ellos como una presentación del principio que prevalece a través de la Biblia, las tres personas de la trinidad trabajan juntas para el logro de la voluntad divina.
De hecho, la declaración de apertura de la Biblia “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” sugiere que la trinidad entera estaba activa; porque la palabra “Dios”, Elohim en hebreo, que es una palabra uni-plural, indica más de una personalidad.
1.2. Tres actos específicos de la creación.
En la narración de la creación dada en
Génesis 1:1 RVR60
1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
LA PALABRA CREO ES LA PALABRA HEBREA - BARA -

1254. בָּרָא bara; raíz prim.; (absolutamente) crear; (calificado) cortar (madera), seleccionar, alimentar (como procesos formativos):—atravesar, creación, creador, crear, criar, desmontar, desmonte, engordar, nacer, producir.

Génesis 1:1–27 RVR60
1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. 3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. 4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. 5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día. 6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. 7 E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. 8 Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo. 9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. 10 Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno. 11 Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. 12 Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. 13 Y fue la tarde y la mañana el día tercero. 14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, 15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. 16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. 17 Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, 18 y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. 19 Y fue la tarde y la mañana el día cuarto. 20 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. 21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. 22 Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. 23 Y fue la tarde y la mañana el día quinto. 24 Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. 25 E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. 26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
la palabra hebrea bara que significa “crear” o “hacer de la nada”, es utilizada tres veces.
En otras oportunidades se dice que Dios ha “hecho” ciertas cosas, lo cual implicaría usar algo de lo que ya estaba en existencia.
Estas tres ocasiones representan a los tres reinos distinguidos:
los cielos
y la tierra
Génesis 1:1 RVR60
1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
la vida animal
Génesis 1:21 RVR60
21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
y vida humana
Génesis 1:26–27 RVR60
26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
Los evolucionistas tratan de decirnos que cada reino es el resultado del desarrollo gradual de un reino menor, pero la palabra de Dios enfatiza que un reino nuevo fue solamente hecho posible a través de un acto especial de creación.
Es interesante para nuestro estudio presente notar lo que se dice del Espíritu Santo al haber estado activo en la creación de cada uno de estos tres reinos:
• Los cielos y la tierra
Génesis 1:2 RVR60
2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
Job 26:13 RVR60
13 Su espíritu adornó los cielos; Su mano creó la serpiente tortuosa.
Salmo 33:6 RVR60
6 Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.
• p 289
La vida animal
Salmo 104:30 RVR60
30 Envías tu Espíritu, son creados, Y renuevas la faz de la tierra.
refiriéndose definitivamente a todas las criaturas mencionadas en los versículos previos de este Salmo: 11, 12, 14, 17, 18, 20, 21, 26).
• La vida humana
Job 33:4 RVR60
4 El espíritu de Dios me hizo, Y el soplo del Omnipotente me dio vida.
2. En relación con la humanidad en su totalidad.
2.1. El Espíritu Santo da testimonio de la obra redentora de Cristo.
El plan y el método de salvación de Dios es atestiguado por el Espíritu Santo.
Nadie lo sabría mejor que el Espíritu Santo.
Hechos de los Apóstoles 5:30–32 RVR60
30 El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. 31 A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados. 32 Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.
2.2. El Espíritu Santo convence al mundo de pecado, justicia y juicio.
Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia, y de juicio
Juan 16:8 RVR60
8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
En versiones diferentes se utilizan distintas palabras para “convencer”, tales como: dar convicción, exponer y redargüir. Alguien ha declarado: “Estas tres cosas son las más difíciles de inculcar en cualquier ser humano, porque éste siempre intentará justificarse con alguna excusa para sus acciones malignas, pidiendo una escala relativa de normas éticas en lugar de justicia absoluta, o asumiendo que el juicio es indefinidamente diferido y que por lo tanto no hay una verdadera amenaza.” (Los autores están en deuda con la fuente desconocida de esta cita.)
2.2.1. “De pecado, por cuanto no creen en mí”
Juan 16:9 RVR60
9 De pecado, por cuanto no creen en mí;
Aquí hay algo que es imposible que el hombre logre.
Nadie puede producir convicción en el corazón de otro.
Sólo el Espíritu Santo puede vencer la ceguera y el engaño del pecaminoso corazón humano y hacer que un hombre se dé cuenta de la grandeza de su propia iniquidad.
Note el pecado particular del cual el Espíritu Santo traerá convicción.
No es el pecado de robar, o de borrachera o de adulterio.
La conciencia dará convicción al hombre de que tales cosas son incorrectas, pero el Espíritu Santo es el que da convicción de un pecado del cual la conciencia nunca convencería; el pecado de incredulidad.
De pecado, por cuanto no creen en mí …”
Juan 16:9 RVR60
9 De pecado, por cuanto no creen en mí;
La incredulidad en Jesucristo es el más grande de todos los pecados.
Causa el rechazo del único medio de perdón de Dios,
y trae toda la condenación de cada pecado sobre el que uno fracasa en apropiarse de la salvación de Cristo mediante la fe.
p 290
Como George Smeaton lo ha dicho tan apropiadamente:
El pecado de incredulidad está descrito aquí, con toda la enorme culpa ligada a él, como el rechazo de la propuesta de reconciliación, como el supremo principal pecado porque es un pecado contra el remedio, tan pecaminoso en sí, que previene la remisión de los demás pecados … todos los otros pecados, originales y reales, con toda su culpa, son remisibles mediante la fe en Cristo.
Pero éste pecado involucra el rechazo del remedio provisto por gracia;
y la incredulidad final no tiene nada que interponer entre el pecador y la justa condenación …
El pecado de incredulidad es descrito aquí como si fuera el único pecado, porque, según el comentario de Agustino, mientras continúa, todos los demás pecados son retenidos y cuando éste parte, todo los demás pecados son remitidos.
2.2.2.
“De justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más”
Juan 16:10 RVR60
10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más;
La justicia de la cual el Espíritu trae convicción no es la justicia humana, sino la justicia de Cristo.
La justicia de Cristo está atestiguada por el hecho que Él fue levantado de los muertos y ascendió al Padre.
Si hubiera sido un impostor, como insistía el mundo religioso al rechazarlo, el Padre no lo hubiera recibido.
El hecho de que el Padre sí lo exaltó a su propia diestra, demuestra que Él es completamente inocente de todas las acusaciones puestas en su contra.
Además, prueba que Él había pagado el precio completo por lo pecados del creyente que habían sido puestos sobre Él. Nuevamente, Smeaton declara:
Convencer al mundo de justicia debe significar que el Espíritu da evidencia convincente, no meramente que su causa fue buena, y que Él era inocente, sino también que en Él se encuentra la justicia que el mundo necesita, la justicia imputada que fue provista para nosotros por gracia y se hace nuestra por la fe.
Su regreso al Padre dio evidencia de que Él había enteramente finalizado la tarea por la cual había sido enviado al mundo, aquella de proveer justicia para aquellos que creerían en Él.
2.2.3. “De juicio, por cuanto el príncipe de éste mundo ha sido ya juzgado”
Juan 16:11 RVR60
11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.
El mundo es culpable al rechazar creer en Cristo; su condenación es atestiguada por la justicia de Cristo exhibida en su regreso al Padre; por lo tanto, no le espera sino juicio.
p 291
La demostración más grande de juicio es que el príncipe de éste mundo será juzgado.
Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera
Juan 12:31 RVR60
31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.
Si Cristo va a juzgar al príncipe de éste mundo, entonces todos los que le siguen serán asimismo juzgados.
Es importante que todo cristiano se dé cuenta de cómo éste ministerio de convicción del Espíritu Santo es logrado.
El Espíritu Santo no opera en esta capacidad mediante la atmósfera.
Él ministra mediante creyentes llenos del Espíritu Santo.
Jesús dijo, “Si yo no me fuere, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia, y de juicio
Juan 16:7–8 RVR60
7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
Esto enfatiza la importancia que cada creyente viva una vida llena del Espíritu.
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