Dos Principios Claves
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Introducción
Introducción
Las lamentables cifras de la corrupción en Colombia
Las lamentables cifras de la corrupción en Colombia
Una gran cantidad de casos de corrupción a lo largo de los años han sido tristemente reconocidos:
Proceso 8000O debrecht
Agro Ingreso Seguro
Carrusel de la contratación
Desvio de fondos de la U. Distrital de Bogotá
Corrupción en la DIAN (Caso Ambuila)
Captura del Fiscal de la JEP
Federación Colombiana de FútbolCartel de la Hemofilia (Gobernación de Córdoba)
Cartel de la toga
La lista de casos célebres de corrupción en el país es larga. Todos los casos de corrupción generan perdidas de unos 50 billones de pesos anuales.
Entender todos estos casos es sencillo, como hemos visto, el problema del dinero no es algo externo a nosotros, sino interno: nuestro corazón.
Para ello necesitamos entonces conocer los principios fundamentales para saber como relacionarnos con el dinero y las posesiones materiales.
Lo Material no debe ser un fin en nuestra vida.
Lo Material no debe ser un fin en nuestra vida.
Lo material puede proveer para cubrir ciertas necesidades que tenemos pero ello no debe ser nuestra principal motivación de nuestras vidas. Lc 12.13-15
Jesús no tenía autoridad legal para determinar de quién era la herencia, pero si pudo ver algo del corazón de éste joven: La avaricia.
“El «combustible» para la avaricia en nosotros es la idea de que tener más me da plenitud. Y esa idea hace que el avaricioso sea un idólatra, pues entiende que su fuente de plenitud no es Dios, sino eso que desea (Col 3:5)”.
La Avaricia puede hacer que pensemos de la siguiente manera:
Mientras más tengo, más importante soy. Ej.: Ir a Restaurante Caro.
Mientras mas tengo es mejor:
Esta persona confunde el disfrute del estreno de algo nuevo con gozo, pero estas son dos cosas muy diferentes: lo primero es absolutamente transitorio y material, mientras que lo segundo es eterno si lo tenemos en Dios.
La avaricia es sigilosa, cautelosa, silenciosa, entra en nuestro corazón sin que nos percatemos.
Las riquezas, tiene poder para engañarnos Mt 13.22
Si las riquezas fuesen una persona como hablaría?
«Yo te puedo llenar y dar valor. Si me tienes a mí, lo tienes todo y lo puedes todo. Si me tienes a mí, la gente te respetará y te buscará. De hecho, si me tienes, eres más que los demás».
Ec 5.10; 1 Tim 6.9-10
La Codicia puede llevarme a seleccionar amistades basadas no en su piedad sino en su poder adquisitivo.
Hombres que persiguieron las riquezas perdieron su familia, paradójicamente, ellos lo hacían por su familia.
Nota aclaratoria: “La Palabra de Dios aplaude la empresa, la iniciativa, el ser trabajador, industrioso y buscar ser excelente en todo. Lo que no aplaude es que creas que acumular y tener logros te llenará, te hará sentir pleno o te dará un valor que, en realidad, ya tienes por ser creado a imagen de Dios y adoptado por Él en Cristo”.
Bien dice Santiago Benavides en su canción “La Casa de Mis Sueños”:
“La casa de mis sueños pide dejar los sueños a un lado
Quitar tiempo a mi familia para dárselo a mi trabajo
Si el bienestar que deseo me quita el bien que ya tengo
La casa de mis sueños, la casa de mis sueños
La casa de mis sueños yo ya no la quiero...
Prefiero mi apartamento "50 metros cuadrados"
Sus dos alcobas pequeñas y su veintiunico baño
Prefiero ver a mis hijos subiéndose en los armarios
Y oírlos gritar felices porque llegué del trabajo
Prefiero mis celadores, que cuidan sin escopeta
Que cuando salgo sin plata son ellos los que me prestan
Prefiero lo que ya tengo y aunque otras cosas quisiera
La casa de mis sueños… será la que Dios quiera”.
Somos mayordomos, no dueños.
Somos mayordomos, no dueños.
¿Quién es dueño de todo lo que poseemos?
«Del SEÑOR es la tierra y todo lo que hay en ella; el mundo y los que en él habitan» (Sal 24:1).
«Mía es la plata y mío es el oro —declara el SEÑOR de los ejércitos—» (Hag 2:8).
«Al SEÑOR tu Dios pertenecen los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todo lo que en ella hay» (Dt 10:14). •
Pregunta Dios a Job: «¿Quién me ha dado algo para que Yo se lo restituya? Cuanto existe debajo de todo el cielo es Mío» (Job 41:11).
Dice Dios a David: «Si Yo tuviera hambre, no te lo diría a ti; porque Mío es el mundo y todo lo que en él hay» (Sal 50:12).
Somos suyos por ser creación y por ser redención (1 Cor 6.20)
Dios da la capacidad de hacer riqueza: Dt 8.18.
Dios es quién enriquece o empobrece: 1 Sam 2.7.
Sin duda alguna Dios es dueño de todo, nosotros administradores, desnudos hemos llegado y desnudos nos iremos. Job 1.21
Un mayordomo “es alguien que, por delegación de alguien superior, administra, supervisa propiedades, dinero u otra cosa de valor que pueden incluso ser lo hijos”.
Ej.: Jose en Egipto: Gen 39.3-4, 6.
Que clase de Mayordomos somos? Que se espera de una mayordomo? Como vive alguien que entiende no es dueño sino mayordonomo?
Confía en la provisión de Dios Mt 6.26-32: “El buen mayordomo, consciente de que tiene un Dios y Padre que se ocupa de él, es trabajador y esforzado, y cumple lo que le corresponde, mientras espera confiadamente en el sustento de su Padre. Confiar en la provisión de Dios no lo vuelve perezoso ni descuidado en vista de que, como buen mayordomo, quiere hacer todas las cosas para la gloria y fama de su Dios (1 Co 10:31).
Esta Contento con lo que tiene Fil 4.11-13. Note que Pablo ha aprendido, no es algo que viene de forma natural. ¿Qué tan contentos estas con lo que Dios te ha dado? ¿Te quejas constantemente de tus circunstancias?
Acepta las desdichas económicas: Job era un hombre rico (Job 1.3; 13-19) y su respuesta fue bendecir a Dios (Job 1.21) Las desdichas económicas nos vistas como maldiciones, venganzas de Dios, sino como parte de lo que Dios hará para modelar a Cristo en mi Rom 8.28-29. Ilustración de la casa quemada de Wesley.
El Exito ajeno no lo afecta: Cuando envidio lo que tiene otro, estoy cuestionando al dueño de los recursos que decidió otorgarle a esa personas mas que a mi. Sal 37.
El Exito propio no lo enorgullese: Suponiendo que eres el mejor de trabajo o tu clase; tienes mas disciplina, inteligencia y habilidad para los negocios, De donde viene la disciplina, quizá tus padres te la enseñaron, de donde proviene tu inteligencia? De donde viene tu preparación. 1 Cor 4.7
Comparte Intencionalmente. Este será un tema aparte, pero podemos decir, dar no es algo residual (lo que sobra) ni por obligación o presión social, es algo que buscaremos intencionalmente, estando pendiente de las necesidades de los demás.
Sabe que rendirá cuentas: 1 Cor 4.2 Dios nos llamará a cuentas, finalmente el es el dueño, de todo lo que hicimos con las posesiones y recursos que Dios nos dió.
Conclusión
Conclusión
“Las actitudes mencionadas hasta ahora son las más importantes que un mayordomo debe tener. Al sentir y saber que soy mayordomo digo: «¿Me quitaron o perdí algo? Dios tendrá un motivo. ¿Le dieron a alguien más que a mí? Dios tiene el derecho. ¿Me llegó algo de dinero extra? Gracias, Señor. ¿Necesito algo? Provee, Señor». Esto se trata de una disposición del alma, del corazón que confía en el dueño. Es muy diferente al tipo de actitud interna que vemos en la sociedad materialista y consumista en que vivimos.
El dinero y las posesiones ejercen una presión atractiva para nosotros. Por eso necesitamos desintoxicarnos del engaño de las riquezas. El dinero quiere que lo adores, pero Dios nos llama a ir en la otra dirección. El dinero quiere que tú pienses que eres su dueño, cuando realmente Dios es el dueño. Esto nos muestra la necesidad de que Dios cambie la disposición que tenemos en el corazón hacia los recursos materiales”. (Salcedo, Héctor.).
