1 - y Tuquerres - Nuestra Iglesia y su Gobierno
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“Nuestra Iglesia y su gobierno”
En la carta de Pablo los Efesios aprendemos el principio mas fundamental acerca de la Iglesia y su gobierno
Pablo define la Iglesia:
Como el cuerpo de Cristo (Ef. 1:22, 23; 4:4, 16; 5:23, 30),
Un edificio (2:19–22),
La Familia de Dios,
un templo santo o morada de Dios en el Espíritu (2:19,22)
la esposa (5:25–27, 32) de Cristo;
la totalidad de los salvados por medio de la sangre de Cristo, sean judíos o gentiles, tienen mediante él acceso en un Espíritu al Padre (2:13, 18).
En los primeros Capítulos, el Apóstol esta alabando a Dios con asombroso gozo al considerar la grandiosa obra de Dios en su iglesia, 1.3 “BENDITO” y es que la iglesia es algo que da gloria a Dios. Hermanos, es increíble que Dios halla tomado gente pecadora, la halla elegido y predestinado para ser objetos de su gracia, una gracia que se manifestó en perfecta obra de Cristo, quien vivió una vida santa y fue a la cruz a tomar el lugar de los escogidos, así justificarlos, esta justificación hizo posible que fuéramos delante de Dios santos y sin mancha por medio de la fe “somos salvos por gracia” esta gracia es un don de Dios.
Ninguno en la Iglesia es salvado por Obras para que nadie se gloríe (Vs. 2.9), todos tienen, por la obra de Cristo, herencia en los cielos; todos son miembros del mismo cuerpo y somos copartícipes de la promesa del evangelio en Cristo (Hijos y Herederos)
En el Capitulo 4, Pablo a la luz de esta realidad hace una exhortación y una consideración.
Exhortación: (Efesios 4.1–7, RVR60). La iglesia nos es un club, donde la gente va a entretenerse. La iglesia es un cuerpo, un edificio, un equipo de guerreros que pelea contra la mentira y da testimonio de la verdad.
La Consideración: ¿Como debemos hacerlo? (Efesios 4.7–16, RVR60) Aunque todos fuimos sacados de la misma cantera, todos hemos recibido el mismo llamamiento y la misma esperanza en Cristo y esto nos hace iguales en valor e iguales en poder “por cuanto nos sostiene el mismo Espíritu” Hay un pero… una consideración, un contraste que no niega la realidad anterior. Si somos iguales, todos sosos reyes y sacerdotes, todos tenemos la misma herencia, el mismo Dios en tres personas por quien fuimos bautizados, pero Dios ha dado dones a la iglesia, cada uno tiene una función para lograr mantener el vinculo de la paz.
Estos dones de los que Pablo habla no son dones particulares de cada individuo, en este texto esta hablando de hombres, El usa el salmo 68.18 para expresar esta verdad, Jesus quien descendió de los cielos a la tierra y murió para vencer la muerte y el pecado, en su resurrección subió a los cielos y llevo cautiva la cautividad, esta cautividad éramos nosotros, que éramos esclavos al pecado, al mundo a satanás, objetos de la ira de Dios, ahora Cristo con su sangre nos redimió nos hizo ahora sus cautivos “llevo cautiva la cautividad” fuimos libradas de la esclavitud de un rey y fuimos puestos bajo el poder soberano de otro rey que lo llena todo, pero este rey es bueno, Es el mismo rey que mostró su amor al descender del cielo y tomar forma de hombre para tomar el lugar de nuestra sentencia y hacernos libres. Este rey tomo de su botín “nosotros”, y dio a la iglesia, constituyéndolos como Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros”
Notan la tensión que existe en el Pero… hay libertad, todos tenemos un solo Señor y Rey, la misma herencia, el mismo espíritu “la iglesia tiene el poder, la iglesia gobierna con Cristo como un reino de reyes y sacerdotes” pero… hay orden, aunque todos tienen el mismo valor, no todos cumplen las mismas funciones.
Aprendemos de Pablo la doctrina del “Sacerdocio de los creyentes”.
“Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos.” (Números 11.29)
“Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.” (1 Juan 2.27).
De ahí la importancia de la membresía, cada miembro en la iglesia es reconocido por su profesión publica de fe junto con sus hijos. No hay miembros ocasionales en el cuerpo de Cristo, eres reconocido y ejerces un ministerio o no eres miembro. (el reconocimiento es oficial, en la iglesia primitiva existían listas, Dios tienen un libro, los ancianos deben saber a quienes fueron llamados a servir y quienes tienen voz y voto en las asambleas locales. Cuando un miembro de otra iglesia viene aquí debemos saber las razones e investigar, entonces se recibe por encargo como parare de la iglesia local.
Aprendemos tambien que el Señor puso orden en al iglesia estableciendo un gobierno para su buen funcionamiento.
De manera que:
Cristo es la cabeza de la iglesia
El estableció a unos como Apóstoles y Profetas.... (2.20) Estos oficios son vitalicios, sobre ellos edificamos la iglesia del Señor. (Es un ministerio fundacional.
Y sobre la enseñanza de ellos, edifican los Evangelistas y Pastores que son maestros.
A la luz de esta verdad, como presbiterianos: No podemos aceptar la idea de que cada congregación cristiana individual es independiente, tenemos los mismos apóstoles y profetas y estamos bajo la misma obligación de obedecerlos. Somos ademas un templo, y estamos llamados a conservar lo que Cristo logro “la paz” debemos reconocer a aquellos que invocan el nombre de Dios y recibirnos unos a otros.
Pero además entendemos que por cuanto todos somos sacerdotes en virtud de nuestra unión con Cristo, creemos que el pueblo de Dios tiene derecho a una parte sustantiva en el gobierno de la Iglesia. CFW: Todos los santos que están unidos a Jesucristo, su Cabeza, por medio del Espíritu, y por medio de la fe, tienen comunión con Él en sus gracias, sufrimientos, muerte, resurrección y gloria. Y estando unidos unos con otros en amor, tienen comunión unos con otros, en los dones y gracias, y están obligados al cumplimiento de tales deberes, públicos y privados, que conducen a su bien mutuo, tanto en el hombre interior como en el exterior. Los santos, por su profesión, están obligados a sostener un compañerismo santo y comunión en la adoración a Dios, y a cumplir los otros servicios espirituales que sirvan a su edificación mutua; como también a socorrerse unos a otros en las cosas externas, de acuerdo a sus diversas capacidades y necesidades. Esta comunión debe extenderse, según se ofrezca la oportunidad, a todos aquellos que, en todo lugar, invocan el nombre del Señor Jesús.. Si eres un miembro, ayudarás según tu actividad propia y así crecerás “cuando estamos ayudando en la edificación de otros en amor” La unidad de la iglesia es fortalecida cuando cada miembro cumple su función.
Afirmamos tres principios:
Que el pueblo tiene derecho a una parte sustantiva en el gobierno de la Iglesia.
Que los presbíteros, que ministran la Palabra y la doctrina, son los oficios permanentes más altos de la Iglesia, y todos pertenecen al
Con estos principios en mente, nuestras iglesias, creen que el gobierno de la iglesia se debe ejercer por un cuerpo colegiado de presbíteros previamente elegidos por las congregaciones. Es decir que el gobierno se administra por medio de asambleas representativas (Consistorio, Presbiterio y Asamblea) que constituyen también un lazo de unión entre las congregaciones nacionales.
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Vamos a estudiar en la carta de Pablo a Tito estos principios en acción.
La Iglesia de Creta fue fundada por Pablo - Pablo no lo hacía todo, habían cosas deficientes que requerían el trabajo diligente de otros. Esta iglesia tienta ciertas deficiencias que debían ser corregidas por y Tito era responsable: Algunos Judíos que llevaban ventaja en el conocimiento de la Torá habían profesado su fe en Cristo y estaban reclamando un lugar de autoridad en la iglesia, deseaban ser ancianos por ambición personal y es posible que Tito se estuviera oponiendo a que ellos fueran admitidos en la iglesia (estaban queriendo introducir costumbres judías y estaban enseñando mitos en lugar de la verdad), Tito siendo un pastor gentil estaba enfrentando oposición y menosprecio.
Así que Pablo escribe esta carta con el animo de echar una mano a su discípulo, haciéndole entender a la iglesia que Tito había sido puesto para asumir una responsabilidad de gobierno: Tito 2.5 Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.
No debemos leer esta carta como si fuera dirigida a una persona individual, mas bien son ordenes de Pablo a su discípulo, que la iglesia debería saber y respetar, por esta razón Pablo saluda: “Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, conforme a la fe de los escogidos de Dios y el conocimiento de la verdad que es según la piedad, en la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos, y a su debido tiempo manifestó su palabra por medio de la predicación que me fue encomendada por mandato de Dios nuestro Salvador, a Tito, verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo nuestro Salvador.” (Tito 1.1–4)
Aquí podemos apreciar el principio que aprendimos en acción:
Pablo habla de que tenemos una común fe, un mismo espíritu y un solo Señor y Dios, tenemos además la misma esperanza como escogidos de Dios (Vida eterna en Jesucristo nuestro Salvador) esta esperanza es segura pues Dios no miente, es una esperanza que ha sido prometida a los escogidos de Dios desde el principio de los siglos y ahora es nuestra.
Pero aunque somos iguales, en la iglesia hay orden. Hermanos, a Dios le plació revelarnos el evangelio, no de manera personal, sino que en primer lugar uso profetas para que nos predicaran y anunciaran las buenas nuevas, ahora esta usando a Pablo como Apóstol para darnos el testimonio de la verdad que recibió de Cristo. Pablo no es superior al resto de creyentes, pero tiene un oficio de gobierno que debemos honrar y a la cual la iglesia entera debe someterse, así que sus cartas lejos de ser recomendaciones son órdenes. Por mandato de Dios, a Pablo y a los doce apóstoles, les fue encomendada la predicación del evangelio, ellos fueron testigos oculares y fueron llamados directamente por Jesus: (Hechos de los Apóstoles 1.21–25; Hechos de los Apóstoles 2.42, RVR60) Su ministerio era autoritativo, ellos declaran a la iglesia la voluntad revelada de Dios, aunque el E.S. esta en todos nosotros, a Dios le plació humillarnos y hacernos dependientes los unos de los otros, así que escogió gente igual de vil para hacernos conocer su voluntad: (1 Corintios 4.1–2). Su ministerio tenia algunas credenciales que los certificaban: (2 Corintios 12.12; Hechos de los Apóstoles 5.12–13; Hechos de los Apóstoles 4.33–34; Hechos de los Apóstoles 2.43–44) El Ultimo que fue llamado personalmente por Jesus fue Pablo, (1 Corintios 15.7–10, RVR60)
Así que la iglesia en Creta al leer la carta a Tito debían someterse a las ordenes de Pablo “Vs.5 Como te mandé”. Pablo es no solo un siervo de Dios como lo somos todos nosotros, sino que su servicio es uno que pesa en la iglesia “Apóstol de Jesucristo” Rechazar a un apóstol es rechazar a Jesus. Por lo tanto aquí tenemos el principio de que el ministerio ya no esta vigente, aunque siguen siendo la regla de fe para toda la iglesia por medio de sus escritos. Somos una Iglesia Apostólica. Nuestra fe no esta fundada en mitos o cosas místicas que destruyen la razón, “esta fundada en la verdad, en un testimonio real” esta verdad y testimonio de Dios debe ser recibido o rechazado, cuando es recibido produce una vida piadosa. No se puede ser neutro, “es un conocimiento según la piedad”, o tu vida abraza la fe o la rechaza.
Pero no solo aprendemos sobre el orden que Dios estableció en la iglesia al dejarnos el testimonio de los apóstoles para instruirnos en cuestiones de fe y conducta, sino que aprendemos que Cristo también dio a la iglesia Pastores, para que enseñaran y administraran estas instrucciones que dio el Señor por medio de sus apóstoles y profetas.
Sin este ministerio la iglesia no estará segura, ni crecerá en el carácter de Cristo (Efesios 4.11)… este es el oficio permanente más alto de la Iglesia para hoy (papa, cardenal, obispo y pastor, no existen tales cosas), estos oficiales fueron dados por Cristo.
“Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé; el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía.” (Tito 1.5–6)
Estos ancianos son igualmente indignos, pero al igual que los Apóstoles son llamados a administrar la iglesia como gobernantes y no pueden ser menospreciados. Ellos son los encargados de instruir al pueblo en la verdad de Dios que una vez fue dada por medio de los Apóstoles y profetas, y están llamados a ejercer el poder en representación de la Iglesia: “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.” (Hebreos 13.17)
Así que Tito, debe establecer ancianos.
¿Quiere decir que debía imponerlos a la iglesia? esto violaría el primer principio “que la iglesia tiene una parte sustantiva en el gobierno de la iglesia” Pero no debemos entender que Tito los pondría a priori, el debía hacerlo como Pablo le ordeno, había ya en la iglesia un orden establecido para esto.
Un líder era ordenado en una ceremonia donde los presbíteros le imponen las manos. Este acto simboliza una confirmación o reconocimiento del hecho de que Dios lo ha llamado “Un miembro es reconocido por su fe, un anciano por su carácter y dones”:
Los Pastores eran ordenados por un colegio de ancianios: “No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.” (1 Timoteo 4.14)
Los Ancianos gobernantes eran ordenados por el Pastor: “No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro.” (1 Timoteo 5.22)
Aún así, la congregación también participa en el proceso de la elección: “Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído.” (Hechos de los Apóstoles 14.23) La palabra "constituyeron" literalmente significa "levantaron las manos" indicando que aquí también la congregación participaba en la elección de los presbíteros. El hecho de que la congregación elige a los presbíteros significa que Dios está operando entre los miembros, dándoles sabiduría para elegir a los hombres que Él mismo ha llamado.
Pero los ministros derivan su autoridad de Cristo y no del pueblo. Cristo ordenó que hubieran estos oficiales y especifico su carácter y sus deberes, y les da autoridad oficial. La función de la Iglesia no es la de conferir el cargo, sino que el ejercicio de su autoridad consiste en juzgar si el candidato es llamado por Dios “RECONOCIMIENTO”; y, si está satisfecha en ese punto, expresar su juicio en forma pública y solemne prescrita en la Escritura (Votación).
Tito debía seguir este proceso, el debe ser el moderador: La congregación elige a los ancianos, y el debía aprobarlos y ordenarlos al ministerio.
Todo el proceso debería ser supervisado por Tito y el debía oponerse si en la elección los candidatos no cumplían los requisitos para este oficio.
Este proceso de elección lo supervisa el consistorio (Ancianos Gobernantes) y el presbiterio en el caso de los Ancianos docentes.
Ahora vemos de donde sacamos que habían diferentes clases de Ancianos: “Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.” (1 Timoteo 5.17, RVR60) Los dos gobiernan, pero unos trabajan predicando y enseñando, por este termino nos referimos al anciano Docente.
Al igual que los diáconos, los Ancianos propuestos deben pasar por un periodo de prueba: (1 Timoteo 3.10–11).
Según la narración de hechos podemos aprender la forma en que se llevaba a cabo la elección: Hechos 6:1 Vieron la necesidad, Convocaron a la multitud, Los discípulos eligieron a los diáconos, Los presentaron ante los apóstoles, Los apóstoles oraron y les impusieron las manos.
Pablo le ordena a Tito ordenar ancianos (vimos el proceso) , pero además Pablo le ordena ordenar hombre que cumplan ciertos requisitos de carácter (Ver Sermon Ancianos), esto es importante para que la iglesia sepa como orar y elegir (El consistorio sepa a quienes puede proponer después de haberlos examinado).
--------- Tuquerres.........
Ahora veamos cual debe ser su responsabilidad:
“retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión,a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene.” (Tito 1.9–11)
Juzgar y determinar controversias doctrinales: Cuando hay alguna controversia doctrinal que se inicia en algún consistorio o presbiterio, son los presbíteros reunidos en la asamblea general los que deben juzgar y determinar la correcta interpretación sobre la base de la Palabra de Dios y los documentos confesionales subordinados a dicha Palabra de Dios. “Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, elegir de entre ellos varones y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas que tenía por sobrenombre Barsabás, y a Silas, varones principales entre los hermanos; y escribir por conducto de ellos….” (Hechos de los Apóstoles 15.22–23) esta sería la norma para todas las iglesias “no circuncidar a los gentiles”
Supervisar a la iglesia de Cristo: El oficio es «anciano» o «presbítero», pero el término «obispo» indica una función de supervisar, cuidar, proteger son guardianes. “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño.” (Hechos de los Apóstoles 20.28–29, RVR60) Se indica la manera en que deben llevar a cabo este cuidado: “Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto;no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.” (1 Pedro 5.1–4)
Pastorear y enseñar la grey de Dios: todos los presbíteros son gobernantes y todas realizan labor pastoral. unos de manera publica como anciano docente. esta labor implica alimentar, discipular, proteger, alentar, animar, consolar, aconsejar, exhortar, disciplinar usando las llaves.
Gobernar y administrar la iglesia de Cristo: Entendiendo que la iglesia que se gobierna o se dirige pertenece a Dios. Su poder esta derribado de la escritura “declarativo”. A estos oficiales se les ha encargado las llaves del Reino de los Cielos, en virtud de lo cual, tienen poder, respectivamente, para retener y remitir los pecados, para cerrar aquel Reino a los que no se arrepienten, tanto por la Palabra como por las censuras; y para abrirlo a los pecadores arrepentidos, por medio del ministerio del Evangelio, y mediante la absolución de las censuras, según lo requieran las circunstancias. Para el mejor logro de estos fines, los oficiales de la iglesia deben proceder mediante la amonestación, a la suspensión del sacramento de la Santa Cena por un tiempo, y mediante la excomunión de la iglesia, según sea la naturaleza del crimen y el desmerecimiento de la persona.
Aplicación:
Quien da los dones a la iglesia y pone a cada miembro en su lugar a cumplir con una función es Cristo mismo. Es inapropiado que los hombres se asignen sus propias funciones en el pueblo de Cristo, sino que Cristo mismo lo hace.
¿Cómo lo hace? Él da principios en su palabra, otorga dones a las personas para ser usados donde sean mejor aprovechados y llama a cada quien a las diversas funciones, la iglesia reconoce estos dones, los aprecia y los aprueba.
Así que, nadie ha de determinar de manera autónoma su función en la iglesia, sino que Cristo mismo, usando un llamamiento interno y la confirmación de los líderes y la congregación, da dones a la iglesia: “Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados;para que se muestre paciente con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad;y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por sí mismo como también por el pueblo.Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón. Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy.” (Hebreos 5.1–5, RVR60)
Dios dio testimonio publico sobre el ministerio inusual de su hijo (Profeta, Rey y sacerdote) cuando fue bautizado en el jordan en el inicio de su ministerio publico, ese fue el día de su ordenación, fue puesto por salvador y rey “cabeza de todos nosotros” bien merecido su oficio.
Como presbiterianos tenemos el principio de libertad y orden, creemos que en estos principios se unen los derechos de las personas, con sujeción a la autoridad legítima. Esto fue diseñado por Dios para la extensión y establecimiento del Evangelio, y para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y el conocimiento del Hijo de Dios.
Hermanos, ya conocen sus derechos y responsabilidades en la iglesia, si nos te haz unido a la iglesia formalmente para asumir legítimamente tu ministerio te recomiendo que lo hagas si haz confiado a Cristo tu vida, no hay razón para ser un miembro ocasional de la iglesia, esto es para tu bien y tu crecimiento, un miembro es fortalecido cuando pone al servicio del cuerpo sus capacidades propias.
Si ya eres un miembro, te exhorto a servir hermano, preparando para el culto, instruyendo a tu familia en la fe, poniendo al servicio del cuerpo tus dones y si alguno cree que ha sido llamado al ministerio, hágalo saber a la iglesia para que puesto a prueba reciba de Dios la confirmación (las mujeres aunque no son pueden ejercer este oficio, si pueden servir con sus dones, bajo la autoridad de hombres fieles).
