¿Qué dices = qué haces?

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¿Qué dices = qué haces?

Introducción. Una vez que ya comprendimos los temas que se desarrollan a lo largo de la carta, la preocupación de Dios por la comunidad es grande, Juan sabe bien que la gente en la iglesia estaba desesperanzada, las relacionales interpersonales de la iglesia no estaban siendo las mejores, empezaron a mirar más hacia fuera que hacia Dios y su plan, esto ofende a Dios, porqué así vive el que está ciego espiritualmente.
¿Cuál es el plan de Dios? qué nos relacionemos con Él, que vivamos con Él adorándole, esa es la plenitud y el gozo de Dios, glorificarse a sí mismo, nadie hay más alto o por encima de Él, no hay nada más grande, poderoso y sustentador que Él y en esta relación nos ha invitado a ese deleite por sí mismo en Cristo.
Oración. Llénanos de gozo con tu mensaje, aclara nuestras pensamientos, trae paz y convicción en Cristo para cada uno y llénanos de tu verdad.
Si hay algo que debemos de entender con nuestro pasaje, es que si decimos una cosa pero a hacemos lo contrario estamos en serios problemas.
a quién no le ha sucedido que hay personas que te dicen que les caes bien, que son buenos eres una persona admirable y luego te enteras que esa persona anda hablando mal de ti, o tal vez nosotros hemos sido esas personas, eso es hipocresía, y a veces decimos que amamos a Dios, pero que no nos pongan a estar con otros porque ahí si ya no es algo bonito, necesitamos cambiar esa mentalidad, y gracias a Dios ser limpio por la Sangre de Cristo, es el regalo continuo e irrevocable de Dios para los creyentes. Para ello hay que vivir a Luz de la comunión.

1 Vivir a la Luz de la comunión 1 Juan 1.5-7

5Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. 6Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; 7pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

La luz: Este es el comienzo paralelo a lo que se escribe en el Evangelio de Juan 1.1-5. La Luz alumbra no hay oscuridad que se le resista, por donde pasa una luz, la oscuridad desaparece.
Dios es Luz= No hay maldad en Él, Su Luz nos revela la pureza moral y omnisciencia qué posee. Apocalipsis 21:23 (Dios y el cordero son la lumbrera permanente) En pocas palabras nos habla de su santidad 1 Timoteo 6:16 o Santiago 1.17. Su perfección, lo que distingue a Dios por ser Dios en su carácter esencial.
Ahora nosotros estábamos en tinieblas. Juan 3:17-20. 19Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Los hombres amaron más las tinieblas, porque sus obras son malas. Amar = adorar, dar prioridad, no abandonar, relacionarse, disfrutar, permanecer. O tenemos comunión con Dios o tenemos comunión con las tinieblas.
Comunión: Si decimos que tenemos comunión con Él, el termino nos ayuda a entender que es: hacer participe, tomar parte en, involucrar, acompañar, relacionarse con.
Este es el termino favorito de Juan, lo hacen en 1 Juan 1.3; 3.2,24; 4:13. Y si ves con atención está hablando en 1 persona del plural, o sea se incluye. Si decimos- que tenemos comunión con Él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad Juan 3:21.
Las tinieblas: Son un símbolo de ignorancia del Evangelio o la Verdad, o sea no te interesa 2 Corintios 4:4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. Símbolo de falta de dirección, de perdición, incapaz de saber a donde va Juan 12:35 Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va. 36 Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz.
Andar en tinieblas es: vivir en pecado, vivir perdido, menospreciando el Evangelio de la gloria de Cristo, eso es pecado, menospreciar a Jesús, tener por muy poca su poder, ignorar su amor y gracia, tratarlo como un amuleto o como una estatua que de ves en cuando te acuerdes de Él, eso es pecado, la Palabra de Dios no atesorada, sus mandamientos no obedecidos, su hermosura no admirada, su iglesia no amada, eso es pecado.
Algunos siguen insistiendo en decir: Yo si tengo comunión con Dios, y si te pregunto porqué dices eso, y comienzas a decirme todo lo que haces por Él y para Él. Y no de todo lo que hace por ti y le adoras, le atesoras, le tomas en cuenta, y te relacionas con la iglesia y su misión, entonces estás equivocado. Pero hay esperanza, 2 Sam 22.29 Tú encenderás mi lámpara, Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.
Algunas personas fingen ser creyentes. 1 Corintios 5:9-13 En mi carta les escribí que no anduvieran en compañía de personas inmorales. No me refería a la gente inmoral de este mundo, o a los codiciosos y estafadores, o a los idólatras, porque entonces tendrían ustedes que salirse del mundo. Sino que en efecto les escribí que no anduvieran en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es una persona inmoral, o avaro, o idólatra, o difamador, o borracho, o estafador. Con esa persona, ni siquiera coman. Pues ¿por qué he de juzgar yo a los de afuera? ¿No juzgan ustedes a los que están dentro de la iglesia? Pero Dios juzga a los que están fuera. EXPULSEN AL MALVADO DE ENTRE USTEDES. nos da una lista de pecados que la iglesia no debe tratarlos con ligereza, puede que esa alma se vaya al infierno si se sigue mintiendo de que es creyente nada más por que lo dice, puede haber recibido sanación, puede que sus finanzas estén bien, puede que se el hermano más participativo, pero si persiste en ignorar el Evangelio que es ser salvo de nuestros pecados, esa persona puede terminar perdida.
O sea que aquel que se relaciona con Dios se relaciona con sus hermanos, con la familia, y a su vez Dios se relaciona con esas personas. Recuerda Dios es luz y no hay tinieblas en Él. Lo que el idioma original quiere mostrarnos es Si decimos que nos relacionamos con Dios, pero Dios no se relaciona con nosotros (plural) entonces mentimos, rápidamente mira si haces participe a tus hermanos que están a tu derecha, qué están a tu izquierda, enfrente atrás, andar en luz significa que nos vamos a relacionar entre nosotros,
3. El cristiano es sensible a la Luz, está abierto a tener comunión con otros, así cómo Dios se abrió teniendo comunión con nosotros por medio de Cristo.
a. Cristo es la clave. Dice y la sangre de Jesucristo Su Hijo nos limpia de todo pecado.
b. Aunado a tener koinonía, Cristo nos limpia de toda ofensa directa a Dios, y aun para relacionarnos entre nosotros.
c. Esto indica qué entre nosotros tendremos la necesidad de ser limpios, con mi esposa yo tengo la necesidad de que Dios me limpie, porque ofendo a su hija, a mis padres, o los hijos.
4. Si hay necesidad de ser limpio de pecado, es porque el creyente tiene esa lucha, no permanece, sino que tiene esa necesidad constante de Vivir a la Luz de la confesión.

2 Vivir a la Luz de la confesión 1 Juan 1.8-9

8Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 9Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Regresamos a la formula de JUAN Si “A” no es igual a “B” entonces estamos mal pero si corregimos “B” Dios hace que sea igual a “A”
no tener pecado. Hay un problema en el ser humano, y es creerse demasiado bueno, digno y perfecto. Eso es pecado, eso es errar en el blanco.
Es como si el equipo de fútbol mexicano dijera: Yo metí gol moviendo la portería, o como aquellos que estaban tirando con Arco, movieran el blanco en dónde cayó la flecha.
Muchas personas piensan que Dios quiere toda la atención y que jamás se interesa genuinamente por nosotros, pero todo eso termina cuando miramos el Evangelio. Dios enviando a Su Hijo Unigénito y trayendo salvación al perdido, al desesperanzado, al solitario.
Muchos en esa época al igual que la nuestra piensan que pueden vivir ordenadamente, sin ofender a nadie sin la necesidad de un Dios qué les diga cómo debe serlo. Ese era el problema en ese tiempo y también es en el nuestro.
El problema de esa época y la nuestra es que tratamos de disfrazar nuestro pecado con buenas acciones, decimos que amamos a Dios pero con nuestras acciones lo negamos. O con la falsa idea de: Soy mejor que este hermano, soy mejor que la hermana.
Cuando decimos que tenemos comunión con Dios recuerda que es hacer participe, tanto el nos hace participes de su reino, así como nosotros le hacemos participe de nuestra vida, le pedimos consejo, le buscamos, le amamos, le servimos, le adoramos, etc.
No estamos libres del pecado, por lo tanto no podemos fingir que vamos por la vida como si siempre anduviéramos bien. Nuestros grupos en casa, Hesed en casa, tienen como propósito que como hermanos, nos ayudemos nos cuidemos y nos apoyemos espiritualmente (no solo oración) los unos a los otros.
La gravedad, o la consecuencia es que nos engañamos a nosotros mismos y no solo eso, la verdad no está en nosotros
Esto tiene que llamar nuestra atención. Reconocer que tenemos pecado significa que entendemos la gravedad de nuestro mal, reconocemos nuestro potencial de pecar. No solo de ofender a los que amamos, ni se que diga a los que no amamos, sino de ofender a Dios.
Esto nos habla de aquellos que dicen, yo no lucho tanto con el enojo, ese pecado no me preocupa, el que vive a luz de la verdad entiende por la gracia de Dios controlo mi enojo, pero se que puedo alguien altamente destructivo, necesito salvación, necesito ayuda.
Se que algunos no reconocen sus luchas, y otros miran a los demás que luchan con su pecado, cómo si ellos no ofendieran a Dios. El Evangelio nos hace conscientes de nuestra condición en este cuerpo de carne.
Somos capaces de ser destructivos, infieles, deshonestos, mentirosos, chismosos, indiferentes, con nuestros semejantes, es decir con nuestros hijos, con nuestro conyuge, con nuestros compañeros de trabajo, con el gobierno, con la iglesia. Necesito salvación mis hermanos, necesito ayuda.
La ayuda de Dios viene en la siguiente condición. Si confesamos nuestros pecados (plural), Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados.
Jesús es nuestra ayuda. La idea en el original que quiere trasmitir Juan es: “Si confesamos nuestros pecados … él perdonará los pecados que confesamos y además nos limpiará de toda maldad”. WALVOORD, JOHN F. ; ZUCK, ROY B.: El conocimiento bíblico, un comentario expositivo: Nuevo Testamento, tomo 4: Hebreos-Apocalipsis. Puebla, México : Ediciones Las Américas, A.C., 2006.
La condición de confesar significa decir la misma cosa, donde provienen las ideas de estar de acuerdo en una afirmación, una acusación, estar de acuerdo con un deseo, prometer.
Estar de acuerdo de que deshonro a Dios, de que no le amo lo suficiente, a veces es muy difícil, pero recuerda la idea no es solo decir, sino que voluntariamente aceptemos que estamos tenemos mal sin Dios.
En pocas palabras a veces solo decimos muy general en que estamos mal cuando oramos, pero la palabra en su original es que nosotros podamos estar de acuerdo con la afirmación de la Palabra de Dios de lo que Él llama pecado.
Es decir se desarrolla nuestra capacidad de asombro de la Santidad de Dios y nuestra maldad tan profunda del pecado.
Algunos piensan que ir a confesarse es ir a decir los malo que hicieron sin analizarlo a luz de la Biblia, e ir por un castigo para que se cure esa culpa.
Este verso nos dice que pasa cuando entendemos nuestra miseria y nuestra maldad a la luz de las Escrituras, es que Dios nos sane, nos perdone porque la ofensa fue hacia él primeramente, y nos limpie de toda maldad. PORQUE SU PERDÓN Y LIMPIEZA SE BASAN EN SU CARÁCTER FIEL Y EN SU JUSTICIA. Cristo pagó por nuestros pecados.
David cuando pecó con Betsabé teniendo relaciones con ella estando casada, matando a su esposo, mintiendo y demás, ahora el hijo iba a morir por su maldad. y escribe este Salmo 51 1 Ten misericordia de mí, oh Dios,
debido a tu amor inagotable;
a causa de tu gran compasión,
borra la mancha de mis pecados.
2 Lávame de la culpa hasta que quede limpio
y purifícame de mis pecados.
3 Pues reconozco mis rebeliones;
día y noche me persiguen.
4 Contra ti y sólo contra ti he pecado;
he hecho lo que es malo ante tus ojos.
Quedará demostrado que tienes razón en lo que dices
y que tu juicio contra mí es justo.
5 Pues soy pecador de nacimiento,
así es, desde el momento en que me concibió mi madre.
6 Pero tú deseas honradez desde el vientre
y aun allí me enseñas sabiduría.
7 Purifícame de mis pecados, y quedaré limpio;
lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
8 Devuélveme la alegría;
deja que me goce
ahora que me has quebrantado.
9 No sigas mirando mis pecados;
quita la mancha de mi culpa.
10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio
y renueva un espíritu fiel dentro de mí.
11 No me expulses de tu presencia
y no me quites tu Espíritu Santo.
12 Restaura en mí la alegría de tu salvación
y haz que esté dispuesto a obedecerte.
13 Entonces enseñaré a los rebeldes tus caminos,
y ellos se volverán a ti.
14 Perdóname por derramar sangre, oh Dios que salva;
entonces con alegría cantaré de tu perdón.
HAY ESPERANZAN EN DIOS A TRAVÉS DE CRISTO AMÉN, CUANDO VEO A CRISTO SE QUE ES SEGURO SU PERDÓN, PERO TODO ESTO SOLO ES A TRAVÉS DE CONOCER SU PALABRA. Si la verdad está en nosotros como influencia controladora y motivante, no habrá autoengaño. Recuerda que fuimos rescatados con un propósito Vivir a la Luz de la santidad.

3 Vivir a la Luz de la santidad 1 Juan 1.10

10Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

Para concluir, nuevamente aparece esta frase “si decimos” no haber pecado,
hay una consecuencia no que daña a Dios per se, comos si le restáramos luz y apocáramos su poder y gloria, pero si en el sentido figurado de que le hacemos ver como mentiroso.
la otra consecuencia es Su Palabra no está, no habita, no posemos Su Palabra en nosotros. quiere decir que lo que dice Su Palabra no es cierta para nuestras vidas.
Así de serio es vivir con pecado no confesado, con ese orgullo religioso que menosprecia la necesidad de ser Salvo hoy mismo.
Algo que debemos de entender es que Dios no quiere que vivamos a la Luz de la culpabilidad, que sintiéndonos con culpa entonces nos portemos bien, eso no busca Dios, Dios busca que nos relacionemos con Él así como Él se relaciona con nosotros por medio de Cristo, y quiere que hagamos lo mismo. Así cada letra, cada promesa es real para nuestra vida.
No es hermoso, que Dios sabiendo que pecamos, que menospreciamos la presencia del pecado, aun así Él quiera relacionarse con nosotros. La condición para que tengamos comunión con Él es ver lo terrible del pecado a la luz de la Palabra y lo grande y maravillosa que es la sangre de Cristo. Lo vamos a celebrar el próximo domingo.
La santidad es una verdad y realidad alcanzable para el creyente.
En tu devocional- lectura y oración, pregúntate a la luz de lo que leíste, que no he admirado de ti, en que no confío, en que te he desobedecido, cómo he menospreciado tu amor, que cosas valoro más que a ti, y confiesa-lo al SEÑOR y descansa en el perdón que hay en Cristo y deja que su sangre te limpie.
Esta es la verdad que Santifica al creyente recibir perdón de Dios y ser limpio, que ya no haya cargos en nuestra contra. Romanos 8: 29-33.
La santificación nos habla de una constante, ser continuamente perfeccionados, restaurados a la imagen de Dios. Ya no le hacemos mentiroso,si no que le mostramos como realmente es.
Dejar de luchar con el pecado, es una mentira que influye en nuestro corazón, asesinando nuestra conciencia y apartándonos de la Palabra.
La palabra nos declara lo que es verdad, y sin santidad nadie verá a Dios. ¿entonces qué hago para caminar en santidad? 1 Pedro 1:13-22 13 Así que piensen con claridad y ejerciten el control propio. Pongan su esperanza en la salvación inmerecida que recibirán cuando Jesucristo sea revelado al mundo. 14 Por lo tanto, vivan como hijos obedientes de Dios. No vuelvan atrás, a su vieja manera de vivir, con el fin de satisfacer sus propios deseos. Antes lo hacían por ignorancia, 15 pero ahora sean santos en todo lo que hagan, tal como Dios, quien los eligió, es santo. 16 Pues las Escrituras dicen: «Sean santos, porque yo soy Santo». 17 Recuerden que el Padre celestial, a quien ustedes oran, no tiene favoritos. Él los juzgará o los recompensará según lo que hagan. Así que tienen que vivir con un reverente temor de él mientras sean «extranjeros en la tierra». 18 Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que heredaron de sus antepasados. Y el rescate que él pagó no consistió simplemente en oro o plata 19 sino que fue la preciosa sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha. 20 Dios lo eligió como el rescate por ustedes mucho antes de que comenzara el mundo, pero ahora él se lo ha revelado a ustedes en estos últimos días. 21 Por medio de Cristo, han llegado a confiar en Dios. Y han puesto su fe y su esperanza en Dios, porque él levantó a Cristo de los muertos y le dio una gloria inmensa. 22 Al obedecer la verdad, ustedes quedaron limpios de sus pecados, por eso ahora tienen que amarse unos a otros como hermanos, con amor sincero. Ámense profundamente de todo corazón.
Concluimos pues: ¿qué dices = a qué haces?. El pecado es algo serio porque Dios no tiene comunión con las tinieblas, Dios nos llama a la santidad, solo la logramos a través de leer Su Palabra y entender lo que somos capaces de hacer, lo que hacemos pero adoramos a Dios por lo que Él es- FIEL Y JUSTO.
así que si hoy te reconoces que te estabas engañando confiesa tu pecado y reconoce a Cristo, si reconoces que no quieres reunirte con amas, porque no quieres hacer participe a tus hermanos de las bendiciones de Dios y de tus fracasos, necesitas dejar de engañarte y confesar y hacer lo correcto. Confiesa que Jesucristo es el Hijo de Dios y es Él único y suficiente Salvador. Comprométete con la comunidad Hesed.
¿Cuál es tu único consuelo en la vida y en la muerte? Que yo en cuerpo y alma, tanto en la vida como en la muerte, no me pertenezco a mí mismo, sino a mi fiel Salvador Jesucristo, quien con Su preciosa sangre ha hecho una satisfacción completa por todos mis pecados y me ha librado de todo el poder del diablo. Además, Él me preserva de tal forma que, sin la voluntad de mi Padre Celestial, no puede caer ni un cabello de mi cabeza: Sí, todas las cosas deben servir para mi Salvación. Por lo tanto, mediante Su Espíritu Santo, también me asegura que tengo vida eterna y me prepara y dispone de corazón para que viva para Él, de aquí en adelante.
¿Cuántas cosas necesitas saber para que, gozando de este consuelo, puedas vivir y morir felizmente? Tres, la primera, cuan grandes son mis pecados y mi miseria; la segunda, cómo puedo ser librado de todos mis pecados y de mi miseria; la tercera, cómo debo expresar mi gratitud a Dios por tal liberación.
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