La mente de Cristo
Tiempo de crisis • Sermon • Submitted
0 ratings
· 217 viewsLa mente de Cristo revela la esencia de la naturaleza de Dios. Jesucristo desea que sus seguidores adopten sus actitudes; esto viene por la obra del Espíritu Santo.
Notes
Transcript
La mente de Cristo revela la mente de Dios
La mente de Cristo revela la mente de Dios
En relación a la justicia, santidad y la ley
En relación a la justicia, santidad y la ley
Jesús respondió:
—Felipe, ¿he estado con ustedes todo este tiempo, y todavía no sabes quién soy? ¡Los que me han visto a mí han visto al Padre! Entonces, ¿cómo me pides que les muestre al Padre? ¿Acaso no crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que yo digo no son mías, sino que mi Padre, quien vive en mí, hace su obra por medio de mí. Sólo crean que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí; o al menos crean por las obras que me han visto hacer.
Ver también Mt 5:17; Jn 15:10; 1 Co 1:30
En misericordia
En misericordia
La siguiente declaración es digna de confianza, y todos deberían aceptarla: «Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores», de los cuales yo soy el peor de todos. Pero Dios tuvo misericordia de mí, para que Cristo Jesús me usara como principal ejemplo de su gran paciencia con aun los peores pecadores. De esa manera, otros se darán cuenta de que también pueden creer en él y recibir la vida eterna.
Ver también Mt 9:12–13; Os 6:6; Mt 23:23; Jud 21
La mente de Cristo es dada a conocer a los creyentes por el Espíritu Santo
La mente de Cristo es dada a conocer a los creyentes por el Espíritu Santo
Sin embargo, cuando el Padre envíe al Abogado Defensor como mi representante —es decir, al Espíritu Santo—, él les enseñará todo y les recordará cada cosa que les he dicho.
Ver también Jn 16:12–15; Ro 8:9; 1 Co 2:11–13
Los planes y propósitos de Jesucristo fueron dados a conocer a los primeros cristianos por el Espíritu
Los planes y propósitos de Jesucristo fueron dados a conocer a los primeros cristianos por el Espíritu
Luego, Pablo y Silas viajaron por la región de Frigia y Galacia, porque el Espíritu Santo les había impedido que predicaran la palabra en la provincia de Asia en ese tiempo. Luego, al llegar a los límites con Misia, se dirigieron al norte, hacia la provincia de Bitinia, pero de nuevo el Espíritu de Jesús no les permitió ir allí.
Ver también Hch 8:29; Hch 10:19; Hch 11:12; Hch 11:28; Hch 13:2; Hch 15:28
El conocimiento de la mente de Cristo conduce a la santidad
El conocimiento de la mente de Cristo conduce a la santidad
pero los que no son espirituales no pueden recibir esas verdades de parte del Espíritu de Dios. Todo les suena ridículo y no pueden entenderlo, porque sólo los que son espirituales pueden entender lo que el Espíritu quiere decir. Los que son espirituales pueden evaluar todas las cosas, pero ellos mismos no pueden ser evaluados por otros. Pues,
«¿Quién puede conocer los pensamientos del Señor?
¿Quién sabe lo suficiente para enseñarle a él?”.
Pero nosotros entendemos estas cosas porque tenemos la mente de Cristo.
Ver también Flp 2:5–11; 1 P 4:1–2
¿Por qué es tan importante el tener la mente de Cristo?
¿Por qué es tan importante el tener la mente de Cristo?
La palabra del Señor nos dice lo siguiente en Proverbios 23.7
Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.
Come y bebe, te dirá;
Mas su corazón no está contigo.
De la forma en que la persona piensa, asi va a vivir. Según sus pensamientos, sera su comportamiento. Entonces ¿Cómo esperamos que viva o sea alguien que no tiene la mente de Cristo? ¿Como nos comportaremos nosotros, si nuestra forma de pensar no es la que Cristo desea que tengamos?
Dificilmente podremos pensar, vivir, actuar como Jesús sino fortalecemos nuestra mente en Él. Si no nos preocupamos de cultivar la mente que el Señor nos ha dado mediante su Espíritu Santo. Que nos dice las sagradas escrituras de esto:
Piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra.
¿Cuánta intención ponemos al pensar en las cosas espirituales, en comparación a la intención que ponemos al pensar en nuestros intereses? Cuando queremos adquirir algo nos dedicamos a pensar como lograr conseguir los medios para adquirir aquello. Cuando debemos cuidar nuestro peso, estamos pensando como tratar de evitar comer aquello que nos hara subir de peso. ¿Hacemos lo mismo en cuanto a nuestra vida espiritual?
No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.
Para poder mantener nuestra mente conforme a la de Cristo, debemos someternos a una renovación diaria, debo comprender que esto es un proceso y no un acto específico. En la medida que ponga mi atención en la palabra de Dios, estaré renovando mi mente conforme a ella, no a otras cosas. Tenemos la capacidad de decidir en lo que queremos pensar, y si por ejemplo, mi intencion en este dia es la de no mentir en algo, pues estaré pensando en mantener aquello, y si a su vez voy a la biblia, buscando lo que Dios me dice acerca de eso, ire progresivamente renovando mi manera de pensar
Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;
Así que piensen con claridad y ejerciten el control propio. Pongan su esperanza en la salvación inmerecida que recibirán cuando Jesucristo sea revelado al mundo.
Debemos fortalecer nuestra mente, la fortalecemos pensando en la palabra de Dios, y a su vez sacando toda la suciedad que pueda estar ocupando nuestra mente. Malos deseos, envidias, rencores, etc. y podemos controlar nuestra mente y comenzar a pensar en lo que es correcto, lo que edificara mi vida.
