El Consejo Divino
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Introducción
Introducción
Dar gracias al Señor por la serie “El consejo bíblico”
Objetivo: Aprender la búsqueda del consejo divino y humano por medio de las sagradas escrituras para la gloria del Señor.
Recordar los puntos del sermón “Introducción al consejo bíblico”
El consejo en la vida del hombre
La Biblia, la revelación del sabio consejo de Dios
Exposición del texto
Exposición del texto
32 Mirad, pues, que hagáis como Jehová vuestro Dios os ha mandado; no os apartéis a diestra ni a siniestra.
Este versículo nos enseña principalmente:
A cuidar rigurosamente nuestra obediencia a los mandamientos del Señor
“Mirad” cercar alrededor (como con espinos), i.e. guardar; gen. proteger, cuidar
“Jehová vuestro Dios” hijos del Señor por medio de la fe en el Mesías prometido
“Mandado” los israelitas habían recibido los 10 mandamientos (consejo vinculante de Dios).
A mantenernos firmes en el camino de obediencia señalado por el Señor en sus mandamientos
Mandato a ser firmes de no salirnos de los márgenes establecidos en la ley del Señor.
En vista que nadie puede lograr este mandato a la perfección (Deuteronomio 5:29), al Señor le ha placido visitar a su pueblo encarnándose en la persona de Jesucristo, vivir obedientemente y firmemente en todo momento al plan divino eterno de redención (consejo de paz Zacarías 6:13) y por medio de su obediencia y diligencia ganar la salvación de los pecadores, los cuales son salvos sólo por la fe y llamados a una vida de obediencia.
Por medio de esta verdad aprendemos. Deuteronomio 5:39
Exposición doctrinal
Exposición doctrinal
El consejo divino para el hombre se encuetra legislado únicamente en la Palabra del Señor
Ahora, el consejo divino puede ser comprendido en 2 etapas: Consejo salvífico y consejo de obediencia, estas etapas las contemplamos a la luz del contexto de nuestro pasaje:
Consejo Salvífico
Consejo Salvífico
Este consejo hace referencia a que antes que solo intentemos obedecer al Señor (moralismo) debemos ser pecadores perdonados y salvos de nuestras iniquidades, hijos adoptados en la familia de Dios por la fe en Cristo Jesús, en palabras simples, descansar en fe en el Hijo de Dios, Jesús.
Mirad, pues, que hagáis como ; Jehová vuestro Dios os ha mandado; no os apartéis a diestra ni a siniestra.
6 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
En el prefacio a los 10 mandamientos, el Señor hace recuerdo a su pueblo que su obediencia a la ley vendría a razón de que ya habían sido rescatados, salvados de la esclavitud (obra redentora). Los israelitas fueron rescatados de Egipto por la misericordia del Señor.
6 Por tanto, dirás a los hijos de Israel: Yo soy JEHOVÁ; y yo os sacaré de debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes; 7 y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios; y vosotros sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os sacó de debajo de las tareas pesadas de Egipto. 8 Y os meteré en la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a Abraham, a Isaac y a Jacob; y yo os la daré por heredad. Yo JEHOVÁ. 9 De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre.
Aún con la dureza en el corazón del pueblo el Señor muestra sus juicios grandes para con Egipto y los israelitas obedecen el consejo de lo que deben hacer (cena pascual)
28 Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente así, como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón.
Pero sólo algunos comprendieron que ese rescate de Egipto prefiguraba al rescate de la esclavitud del pecado que vendría con el mesías muchos años después, estos pocos obedecieron al consejo salvífico siguiendo las palabra del Señor por medio de Moisés.
30 Vosotros a la verdad no entraréis en la tierra, por la cual alcé mi mano y juré que os haría habitar en ella; exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josué hijo de Nun. 31 Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que serían por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra que vosotros despreciasteis. 32 En cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caerán en este desierto. 33 Y vuestros hijos andarán pastoreando en el desierto cuarenta años, y ellos llevarán vuestras rebeldías, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos en el desierto. 34 Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo. 35 Yo Jehová he hablado; así haré a toda esta multitud perversa que se ha juntado contra mí; en este desierto serán consumidos, y ahí morirán.
De esto aprendemos que:
El consejo divino es primeramente un consejo salvífico, hay un orden bíblico de cómo obedecer al consejo del Señor. Hechos 17:30
Aquel que obedece al consejo salvífico lo hace por la fe y se mantiene por la fe en la gracia y misericordia del Señor. Hebreos 11:6
Aquellos que se gozan por un tiempo en el consejo salvífico pero no se gozan en fe absoluta al hijo de Dios, aún están en sus pecados y en desobediencia al consejo divino. Hebreos 4:2
Al consejo salvífico le sigue la perseverancia en la obediencia, es decir, el consejo de obediencia Juan 14:15
Consejo de Obediencia
Consejo de Obediencia
Lo primero que debemos aclarar es que el consejo de obediencia no es: obedecer para obtener el favor de Dios. En el anterior encabezado vimos que la obra redentora del Señor para con Israel en Egipto fue por su sola misericordia y gracia y que una vez que ellos fueron rescatados, son llamados a obedecer y confirmar su obediencia al consejo salvífico.
Mirad, pues, que hagáis como ; Jehová vuestro Dios os ha mandado; no os apartéis a diestra ni a siniestra.
El pueblo de Israel debía obedecer los 10 mandamientos como resultado de haber sido liberados por el Señor.
Las dos tablas de la ley enseñan de forma clara los deberes para con el Señor y para con el prójimo.
Los israelitas debían permanecer firmes en el consejo del Señor
De esto aprendemos que:
Una vez sido rescatados por el Señor debemos ser diligentes en el consejo de obediencia, es el Señor quien nos manda a hacerlo.
Ante cualquier situación en nuestras vidas (ya estando en Cristo) debemos primeramente observar el consejo del Señor expresado en sus mandamientos y discernir en relación a ellos. Ejm.
Trabajo: ¿Podré cuidarme de la idolatría laboral?¿Podré guardar mi palabra para no desonhonrar el nombre del Señor?¿me afectará en el día del Señor?¿mis padres, superiores, ministros están de acuerdo con el trabajo?¿podré guardarme del odio, adulterio, robo, mentira para terminar apostatando e ir tras los bienes del mundo?
Debemos mantenernos firmes en los mandamientos del Señor para glorificar y honrar su nombre
Sabemos que no podremos hacerlo perfectamente, pero debemos inquirir en hacerlo. Pero el Señor no se complace en intentos, sino en perfección, POR ESO, necesitamos primeramente estar en Cristo el perfecto para andar como hijos obedientes al consejo divino.
¿Cómo pedir y recibir el consejo divino?
¿Cómo pedir y recibir el consejo divino?
5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. 6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. 7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. 8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.
Este pasaje nos enseña:
La fuente de la sabiduría está solamente en el Señor, entonces:
Pidámosle a Él, por medio de la oración y la lectura de su palabra (revisando sus mandamientos)
El Señor no reniega cuando vamos en busca de ayuda, sino, nos da sin reproche su sabiduría
Debemos pedir con fe, es decir, confiados en que su respuesta será clara y concisa, ya que su guía es a proceder o declinar, la duda acompañada de incredulidad es pecado.
Ahora bien, si aún buscando la guía del Señor (personalmente) no podemos tomar una decisión, al Señor le ha placido habilitar hijos piadosos que cuidan tu alma, que te guiarán en los mandamientos y principios de la palabra del Señor, recurre a ellos (de esto veremos a detalle en el próximo sermón)
Aplicaciones finales
Aplicaciones finales
¿Obedeces al consejo divino en sus dos etapas?
Cualquier cosa que la providencia te presente para tomar decisión, no lo hagas sin el consejo divino
La salvación no se pierde, sino que se confirma con la obediencia al consejo divino
Si una persona que está sin Cristo te pide consejo sigue este orden, de lo contrario sólo le aconsejarás a ser moralista y a buscar su propia gloria y no así la de Cristo.
El consejo divino para el hombre se encuetra legislado únicamente en la Palabra del Señor
