Un solo Camino

Como compartir tu fe  •  Sermon  •  Submitted
0 ratings
· 86 views

Se nos ha encomendado la misión de hacer discípulos. ¿Cómo se hace? Tenemos que estar dispuestos a dedicar tiempo a las personas. Además, tenemos un solo mensaje: JESÚS.

Notes
Transcript

Introducción:
Se nos ha encomendado la misión de hacer discípulos.
¿Estamos cumpliendo con nuestra comisión?
¿Cómo se hace?
Estadística:
¿Qué pasaría si cada uno de nosotros le dedicara algo de tiempo a 2 personas a lo largo de un año, compartiéndole lo que hemos aprendido?
Consideremos esta proyección:
Año Discípulos Nuevos discípulos Resultado
1 8 16 24
2 24 48 72
3 72 144 216
4 216 432 648
5 648 1296 1944
Las matemáticas son frías y no consideran los inconvenientes, las diferencias y demás. Pero al mismo tiempo nos dejan saber lo que Dios puede hacer si nosotros nos comprometemos con Él y le servimos.
¿Y si empiezas a orar por tus dos discípulos?
La pregunta es qué les compartimos y luego qué les enseñamos, ¿verdad?
Asegurémonos de algo muy importante. Hagamos como el apóstol Pablo:
1 Corintios 2:1–5 RVR60
1 Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. 2 Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. 3 Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; 4 y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, 5 para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.
1 Corintios 2:1–5 NVI
1 Yo mismo, hermanos, cuando fui a anunciarles el testimonio de Dios, no lo hice con gran elocuencia y sabiduría. 2 Me propuse más bien, estando entre ustedes, no saber de cosa alguna, excepto de Jesucristo, y de éste crucificado. 3 Es más, me presenté ante ustedes con tanta debilidad que temblaba de miedo. 4 No les hablé ni les prediqué con palabras sabias y elocuentes sino con demostración del poder del Espíritu, 5 para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana sino del poder de Dios.
1 Corintios 2:1–5 NTV
1 Amados hermanos, la primera vez que los visité, no me valí de palabras elevadas ni de una sabiduría impresionante para contarles acerca del plan secreto de Dios. 2 Pues decidí que, mientras estuviera con ustedes, olvidaría todo excepto a Jesucristo, el que fue crucificado. 3 Me acerqué a ustedes en debilidad: con timidez y temblor. 4 Y mi mensaje y mi predicación fueron muy sencillos. En lugar de usar discursos ingeniosos y persuasivos, confié solamente en el poder del Espíritu Santo. 5 Lo hice así para que ustedes no confiaran en la sabiduría humana sino en el poder de Dios.
1 Corintios 2:1–5 NBLA
1 Por eso, cuando fui a ustedes, hermanos, proclamándoles el testimonio de Dios, no fui con superioridad de palabra o de sabiduría. 2 Porque nada me propuse saber entre ustedes excepto a Jesucristo, y Este crucificado. 3 Estuve entre ustedes con debilidad y con temor y mucho temblor, 4 y mi mensaje y mi predicación no fueron con palabras persuasivas de sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, 5 para que la fe de ustedes no descanse en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.
No se trata de persuación humana, sino del poder de Dios y el poder de un mensaje.
Recordemos cuál es la fuente de nuestro poder:
Hechos de los Apóstoles 1:8 RVR60
8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
Hechos de los Apóstoles 1:8 NVI
8 Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.
Hechos de los Apóstoles 1:8 NTV
8 pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes; y serán mis testigos, y le hablarán a la gente acerca de mí en todas partes: en Jerusalén, por toda Judea, en Samaria y hasta los lugares más lejanos de la tierra.
Hechos de los Apóstoles 1:8 NBLA
8 pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes; y serán Mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra».
Necesitamos orar para que Dios nos capacite con su poder, tal como hizo con sus primeros discípulos y con los que le han servido hasta ahora.
El mensaje sigue siendo el mismo:
Hechos de los Apóstoles 4:11–12 RVR60
11 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. 12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
Hechos de los Apóstoles 4:11–12 NVI
11 Jesucristo es “la piedra que desecharon ustedes los constructores, y que ha llegado a ser la piedra angular”. 12 De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos.
Hechos de los Apóstoles 4:11–12 NTV
11 Pues es Jesús a quien se refieren las Escrituras cuando dicen: “La piedra que ustedes, los constructores, rechazaron ahora se ha convertido en la piedra principal”. 12 »¡En ningún otro hay salvación! Dios no ha dado ningún otro nombre bajo el cielo, mediante el cual podamos ser salvos».
Hechos de los Apóstoles 4:11–12 NBLA
11 »Este Jesús es la piedra desechada por ustedes los constructores, pero que ha venido a ser la piedra angular. 12 »En ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos»
No, no hay salvación en ninguna otra parte. No es en la iglesia ni en la denominación, sino solamente en Jesús.
Juan 14:1–6 RVR60
1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. 4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. 5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? 6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Juan 14:1–6 NVI
1 »No se angustien. Confíen en Dios, y confíen también en mí. 2 En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar. 3 Y si me voy y se lo preparo, vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté. 4 Ustedes ya conocen el camino para ir adonde yo voy. 5 Dijo entonces Tomás: —Señor, no sabemos a dónde vas, así que ¿cómo podemos conocer el camino? 6 —Yo soy el camino, la verdad y la vida—le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.
Juan 14:1–6 NTV
1 »No dejen que el corazón se les llene de angustia; confíen en Dios y confíen también en mí. 2 En el hogar de mi Padre, hay lugar más que suficiente. Si no fuera así, ¿acaso les habría dicho que voy a prepararles un lugar? 3 Cuando todo esté listo, volveré para llevarlos, para que siempre estén conmigo donde yo estoy. 4 Y ustedes conocen el camino que lleva adonde voy. 5 —No, Señor, no lo conocemos —dijo Tomás—. No tenemos ni idea de adónde vas, ¿cómo vamos a conocer el camino? 6 Jesús le contestó: —Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí.
Juan 14:1–6 NBLA
1 »No se turbe su corazón; crean en Dios, crean también en Mí. 2 »En la casa de Mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, se lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para ustedes. 3 »Y si me voy y les preparo un lugar, vendré otra vez y los tomaré adonde Yo voy; para que donde Yo esté, allí estén ustedes también. 4 »Y conocen el camino adonde voy». 5 «Señor, si no sabemos adónde vas, ¿cómo vamos a conocer el camino?», le dijo* Tomás. 6 Jesús le dijo*: «Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por Mí.
Compartir el material: “¿Quién es Jesús?”
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.