Conferencia IWIA, matrimonios #3
Conferencia IWIA • Sermon • Submitted
0 ratings
· 14 viewsNotes
Transcript
III. La redención del matrimonio.
III. La redención del matrimonio.
1. Lectura.
1. Lectura.
21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.29 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia,30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.32 Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.33 Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.
2. Historia
2. Historia
La palabra de Dios nos cuenta que:
Hubo un discípulo del Señor que se llamaba Pablo
Este Pablo antes de ser cristiano él odiaba a los creyentes al punto que los tomaba presos y los llevaba a la cárcel.
Incluso él dio su aprobación para que mataran a muchos cristianos.
Sin embargo Dios tuvo misericordia de él.
Y un día, cuando él iba de camino a un ciudad llamada Damasco Jesús se le apreció.
Jesús le dijo a Pablo que al perseguir a los cristianos le estaba persiguiendo a él y que de ahora en adelante él debía predicar a todo el mundo que Jesús era el salvador prometido.
Pablo comprendió que Jesús era el hijo de Dios y, renunciando a todo, dedicó su vida a predicar el evangelio.
Pablo visitó muchas ciudades, una de ellas fue la ciudad de Efeso.
Efeso era una ciudad importante, fue la capital de una provincia.
En esta ciudad el predicó en la sinagoga de los judíos, y después predicó en una escuela por aproximadamente dos años.
Tanto fue el impacto de la predicación de Pablo en ese lugar que oyeron la Palabra del Señor todos los que vivían en la provincia de Asia.
Muchos se convirtieron y se formó una Iglesia.
Mas tarde el apóstol fue encarcelado por predicar la Palabra, y desde la cárcel les envía una carta a los creyentes de Efeso para explicarles muchas verdades importantes.
Una de las cosas que les enseña es lo que leímos hace un rato, acerca del matrimonio.
El les enseña que, en el temor a Dios, deben someterse unos a otros.
Les enseña a las esposas a sujetarse a la autoridad de sus esposos como al Señor.
La razón de esto es que el marido es autoridad de la mujer de la misma manera que Cristo es autoridad de su Iglesia.
Les enseña también a los maridos que ellos deben amar a sus esposas como Cristo amó a la Iglesia y se entregó as si mismo por ella.
Y por último les enseña que cada uno debe amar y cuidar a su esposa como a su propio cuerpo.
3. Preguntas.
3. Preguntas.
Preguntas para discusión y enseñanza:
¿Qué parte le gustó de esta historia?
¿De quién hemos estado hablando en esta historia?
¿Qué nos enseña esta historia sobre Dios?
¿Qué nos enseña esta historia acerca del matrimonio?
4. Verdades acerca del matrimonio que aquí se enseñan. (Efesios 5.21-33)
4. Verdades acerca del matrimonio que aquí se enseñan. (Efesios 5.21-33)
1. Todos debemos someternos unos a otros. Efesios 5.21 “21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.”
2. La mujer casada debe sujetarse a su esposo como al Señor. Efesios 5.22-24
22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.
La mujer casada debe reconocer y respetar la autoridad de su esposo.
La forma de hacerlo es como al Señor.
La razón de esto es que el hombre es cabeza de la mujer de la misma manera que Cristo es cabeza de la Iglesia.
Por lo tanto, de la misma manera que la Iglesia se somete al Señor, así la mujer casada debe estar sujeta a su marido en todo.
3. Los hombres casado debe amar a su esposa como Cristo ama a la Iglesia.
25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
El hombre debe amar a su esposa.
El hombre debe amarla de la misma manera que el Señor Jesús ama a la Iglesia.
El Señor amó a la Iglesia tanto que entregó su vida por ella.
El Señor amó a la Iglesia cuando esta era sucia y pecadora.
El amor del Señor por su Iglesia hace que la haga mas santa, gloriosa, sin mancha ni arruga.
4. El hombre debe amar a su esposa como a su mismo cuerpo.
28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.29 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia,30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.32 Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.
El hombre debe amar a su esposa como a su propio cuerpo.
El que ama a su mujer así mismo se ama.
La razón de esto es que nadie aborrece su propio cuerpo (como para descuidarlo) si no que lo sustenta y lo cuida.
Eso es lo que el Señor hace por su Iglesia.
El Señor hace esto por su Iglesia porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.
En razón de que el hombre y su mujer están unidos de esta manera el hombre debe dejar padre y madre y unirse a su mujer.
La unión de Cristo con su Iglesia es un gran misterio, por eso el matrimonio es algo maravilloso, porque es un reflejo de Cristo y la Iglesia.
5. En conclusión el apóstol ordena que el hombre debe amar a su esposa y la esposa debe respetar a su marido. Efesios 5.33 “33 Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.”
Se le manda al esposo a amar a su esposa.
Se le manda a la esposa a respetar a su marido.
Conclusión:
Conclusión:
La gran verdad del matrimonio es que es un reflejo de Cristo y la Iglesia. El esposo debe tratar a su esposa como Cristo a la Iglesia y la esposa debe tratar a su esposo como la Iglesia Cristo. Esta debe ser la verdad que debe guiar el matrimonio.
