REDIMIDOS PARA REDIMIR

ENAMORATE DEL AMOR  •  Sermon  •  Submitted
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Introducción general:

Solo para recordar y ubicarnos donde estamos:
¿Cuál es la Palabra hebrea en la cual gira nuestra SERIE?
HESED:
El amor de pacto que está lleno de gracia, misericordia, ternura, fidelidad, bondad, compasión, solidaridad, lealtad, compromiso, amabilidad, es incondicional, sacrificial y es expresada con buenas acciones.
¿Cuál es el significado básico de HESED?
Amor verdadero ¿Por qué? Porque el amor verdadero involucra todas las virtudes mencionadas en su significado más extenso.
Hasta el momento ya tuvimos cuatro sesiones, cuatro mensajes, cuatro sermones que espero que no hayan quedado en el vació.
En el primer mensaje vimos EL AMOR VERDADERO, explicamos que es HESED, vimos que HESED se encarno y hablamos de Cristo. Cristo mora en nosotros por lo tanto estamos capacitados para mostrar HESED.
El segundo mensaje lo titulamos CONÉCTATE y hablamos sobre la necesidad que tenemos de conectarnos, no con animales, no con las cosas, sino con las personas. Y HESED aquí es el amor que se tiene que dar al prójimo, porque tenemos la necesidad de conectar con personas: no es bueno que el hombre este solo… (Gn. 2:18).
El tercer mensaje fue CONÉCTATE CON TUS PADRES. Aquí HESED es el amor que tenemos que dar a nuestros padres. Ellos son las primeras personas con las cuales nos relacionamos, son la primera relación que no escogimos tener, pero Dios nos puso ahí para darles HESED, para que nosotros podamos honrarlos y respetarlos cubriendo sus vergüenzas.
Hace dos semanas vimos el cuarto mensaje: CONEXIÓN EXCLUSIVA. Aquí vimos que HESED es el amor dedicado única y exclusivamente para una sola persona, tu futura pareja.
Y hoy estaremos viendo la conclusión de esta serie, el final al cual apunta todos los mensajes anteriores.
Veremos al HESED encarnado, a Cristo. Vamos a profundizar y ver la intensidad del amor verdadero que Dios demostró, a través de Cristo, desde una Cruz a toda una humanidad que no corresponde a Su amor.

Introducción:

Oración
Quisiera comenzar haciendo una pregunta y me voy a arriesgar a que la contestemos mal, porque la pregunta que les haré no es algo que alguien aquí lo haya vivido, carecemos de experiencia.
Pero les hago la pregunta:
¿Qué sentirías si después de años de casado (después de haber compartido viajes, experiencias, sueños, después de haber celebrado metas, éxitos y llorado por fracasos, después de haber dado todo lo mejor de ti a tu pareja), tu esposo(a) te es infiel? ¿Qué sentirías?
Imagínate ese momento. Tú tienes todas las pruebas de la infidelidad en tus manos, todos tus vecinos lo saben y tu pareja esta delante de ti, sin sentir remordimiento alguno por lo que hizo ¿Qué sentirías? ¿Qué sentimientos se te cargarían en ese instante?
Hay un hombre que vivió esa experiencia en la Biblia. Ese hombre se llama Oseas.

1. Dios tiene corazón:

Os. 1:2 – 3
2 El principio de la palabra de Jehová por medio de Oseas. Dijo Jehová a Oseas: Ve, tómate una mujer fornicaria, e hijos de fornicación; porque la tierra fornica apartándose de Jehová.
3 Fue, pues, y tomó a Gomer hija de Diblaim, la cual concibió y le dio a luz un hijo.
NVI
2 La primera vez que el Señor habló por medio de Oseas, le dijo: «Ve y toma por esposa una prostituta, y ten con ella hijos de prostitución, porque el país se ha prostituido por completo. ¡Se ha apartado del Señor!»
3 Oseas fue y tomó por esposa a Gomer, hija de Diblaim, la cual concibió y le dio a luz un hijo.
Oseas se encontraba en una época donde ser profeta era muy difícil, una época donde ser siervo de Dios te costaba todo.
Oseas formaba parte del pueblo de Dios, formaba parte de Israel. Pero Israel era una nación que se había prostituido con dioses de otras naciones. Habían dejado de adorar al Dios verdadero para ir detrás de otros dioses. Oseas se encontraba en esta época.
Ya otros profetas antes de Oseas habían hablado a Israel, pero Israel había hecho oídos sordos.
Dios cansado de la prostitución de su pueblo, llama a Oseas por profeta.
Un profetaera aquel que hablaba de parte de Dios, transmitía las palabras de Dios al pueblo tal y cual lo había dicho Dios, sin aumentar ni disminuir nada. El profeta era un heraldo, el que proclamaba las leyes del Rey de reyes.
Pero cuando Dios llama a Oseas, no le dice que diga algo, sino, que haga algo. Oseas iba a ser el mensaje andante, caminante de Dios.
Y Dios le pide a Oseas algo que para la cultura judía es inusual. Le pide que se case, que la ame y que tenga hijos con una mujer que presta servicios sexuales.
Oseas en obediencia a Dios, toma por mujer a Gomer y llega a tener un hijo con Gomer. Con una prostituta.
Y para sorpresa nuestra, este matrimonio marchaba bien, pero un día Gomer decide volver a su vida de antes.
Oseas siendo profeta tenía lo necesario para el sustento de su casa, pero no tenía las joyas, la plata y el oro que antes Gomer conseguía fácilmente prostituyéndose.
Y Gomer un día decide dejar a su esposo y ella comienza a adulterar. Se va con hombres que pagan por sus servicios. Varones pudientes que dan a Gomer joyas, plata y oro a cambio de sexo.
Gomer a adulterado, Gomer ha sido infiel a su esposo. Todos en Israel saben lo que Gomer esta haciendo y todos en Israel saben que Gomer es la esposa de Oseas.
¿Qué sentirá Oseas?
Y Oseas vuelve a recibir una Palabra de Dios.
Os. 3:1 – 3
1 Me dijo otra vez Jehová: Ve, ama a una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman tortas de pasas.
2 La compré entonces para mí por quince siclos de plata y un homer y medio de cebada.
3 Y le dije: Tú serás mía durante muchos días; no fornicarás, ni tomarás otro varón; lo mismo haré yo contigo.
NTV
1 Entonces el Señor me dijo: «Ve y ama otra vez a tu esposa, aun cuando ella comete adulterio con un amante. Esto ilustrará que el Señor aún ama a Israel, aunque se haya vuelto a otros dioses y le encante adorarlos».
2 Así que la recuperé pagando quince piezas de plata, cinco canastas de cebada y una medida de vino.
3 Entonces le dije: «Tienes que vivir en mi casa por muchos días y dejar la prostitución. Durante este tiempo no tendrás relaciones sexuales con nadie, ni siquiera conmigo».
Gomer por mucho tiempo tuvo esta práctica de la prostitución. Obtuvo muchas cosas que deseaba con lo que le pagaban, pero de un momento a otro dejo de ser la mujer cotizada de Israel, dejo de ser la mujer favorita de los varones.
Habrá perdido la juventud, la belleza, ya nadie quería tener un encuentro con ella por la mucha concurrencia de varones que llego a tener, ¿Quién sabe? Pero algo sucedió.
Gomer dejo de tener los ingresos de antes, ahora comenzó a hacerse de préstamos para su supervivencia, quizás se endeudo hasta que un día llegó a ser ella misma ofrecida en venta como una esclava.
Y es aquí donde Dios habla a Oseas y le dice, que vaya donde su esposa y que la ame.
Oseas va donde se encuentra su esposa y encuentran a su esposa siendo subastada para ser una esclava. Quizás ve a su esposa en un escenario, sentada en una silla, maltratada por la mala vida que ha llevado.
El subastador comienza la venta y dice: ¿Quién da 5 monedas de plata por esta mujer? Hay un silencio, no hay ninguna oferta.
El subastador vuelve a animar al público y pide nuevamente 5 monedas de plata por la mujer en la silla.
Quizás alguien se levanta y dice: Daré una moneda de plata, esa mujer no vale más.
Y el subastador, queriendo generar alguna oferta más: ¿Alguien da dos monedas? ¿alguien?
Aquel que ofreció una moneda, vuelve a ofrecer su oferta: Solamente daré una moneda por aquella mujer.
En eso el amor de Oseas lo lleva a actuar y él levanta su brazo, da un grito, comienza dar a conocer su oferta y el v. 2 dice:
quince piezas de plata, cinco canastas de cebada y una medida de vino.
Imagínense la cara del subastador y de toda la gente en el ambiente: ¿What? Señor esa mujer no vale la cantidad que estás ofreciendo.
Pero Oseas solo dice: Es todo lo que tengo y todo lo voy a dar por recuperar a mi esposa, porque la amo.
¿Oseas amas a Gomer? Si, la amo.
¿Oseas amas a aquella mujer que te fue infiel con muchos hombres? Si, la amo.
¿Oseas amas a aquella mujer que te abandono con un hijo? Si, la amo.
¿Oseas amas a aquella mujer que prefiero la satisfacción de sus deseos antes que tu amor de esposo? Si, la amo.
Imagínense a Oseas acercándose a aquella mujer sentada en la silla del escenario, la carga, se la lleva a casa y mientras salen de aquel lugar comienza a decir: Esto ilustrará que el Señor aún ama a Israel, aunque se haya vuelto a otros dioses y le encante adorarlos… v. 1
Yo no sé si me estás entendiendo hasta aquí.
Pero lo que Oseas estaba haciendo, era el mensaje de Dios para Israel. Oseas y Gomer eran el mensaje andante, el mensaje Ilustrado del amor que Dios sentía por Su pueblo.
A pesar de los años y años de prostitución de Israel delante de otros dioses, de la idolatría y desobediencia, Dios los amaba.
Israel se fue delante de otros dioses, y lo que Dios sentía es mucho más superior que lo que una persona siente cuando su pareja le es infiel. Y a pesar de eso, los amaba.
Os. 11:8
¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín? ¿Te entregaré yo, Israel? ¿Cómo podré yo hacerte como Adma, o ponerte como a Zeboim? Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión.
NTV
Oh, Israel, ¿cómo podría abandonarte? ¿Cómo podría dejarte ir? ¿Cómo podría destruirte como a Adma o demolerte como a Zeboim? Mi corazón está desgarrado dentro de mí y mi compasión se desborda.
Dios tiene corazón. Dios amaba a Su pueblo.
Aclaración:
Dios no amaba a Su pueblo tal y como era. Dios amaba a Su pueblo a pesar de lo que eran. Ese es el HESED de Dios.
Y lo que hizo Oseas con Gomer, se le llama redención.
Redención:
Redención es una palabra que nació en una atmosfera de esclavitud. Surgió dentro de los mercados de esclavos de los imperios, donde se exhibían a hombres, mujeres y niños como si fuesen cosas que comprar.
Redimir o redención, significa liberar a una persona de la esclavitud mediante el pago de un precio.
Y eso hizo Oseas. Pago un precio para liberar de la esclavitud a Gomer, su esposa. Oseas redimió a Gomer.
Y chicos, eso hizo Cristo con cada uno de nosotros. Cristo pago el precio para liberarnos de la esclavitud del pecado. Cristo nos remidió. Y si Oseas pago por Gomer todo lo que tenía. El precio que pago Jesús por nosotros fue todo lo Él era, dio su vida por ti y por mí.
Ese es el HESED de Cristo.

2. Cristo es el corazón de Dios:

Cristo es el mensaje andante del amor de Dios.
Quisiera que leamos este texto con todo lo que ya vimos en mente, léelo con pasión, léelo como si fuera la primera vez que lo estás leyendo.
1 Jn. 4:9 – 10
9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
NTV
9 Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él.
10 En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados.

3. Cristo nos redimió:

Estos dos versos nos hablan de la redención de pecadores como tú y como yo. Pecadores redimidos por el amor de Cristo. Estos dos versos nos hablan del precio que Cristo pago por nosotros. Él mismo fue el pago.
Estos dos versos claramente podrían ser el resumen de toda la Biblia, del amor de Dios.
Porque la historia que encontramos en la Biblia es la de un Ser que ama y sigue amando aun cuando no es correspondido.
Un Ser que ama, sin buscar ser amado.
Un Ser que ama, a pesar de que sus criaturas le dan la espalda.
Un Ser que ama, a pesar de que sus hijos le son infieles.
Un Ser que nos ama, nos ama y nos sigue amando, a pesar de nuestras fallas.
Él nos ama, Él nos ama. Y porque nos ama, decidió ir a la Cruz en nuestro lugar.
La redención involucra el pago de un precio. El pago para nuestra redención, fue Cristo mismo. Él tomó nuestro lugar. Él es nuestro sustituto.
Así que estos dos versos también nos hablan de una sustitución.
v. 10 …y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
Él recibió nuestra Cruz. Esos clavos, esa corona de espinas, esa lanza incrustada en el costado de Jesús era nuestra. Y sobre todo, la ira de Dios que fue derramada sobre Cristo en la Cruz, esa ira justa de Dios, era nuestra.
Pero Cristo se puso en esa Cruz por ti y por mí.
Cristo es nuestro sustituto.
Déjame mostrarte esto con un ejemplo.
Mt. 27:15 – 18, 20 - 23
15 Ahora bien, en el día de la fiesta acostumbraba el gobernador soltar al pueblo un preso, el que quisiesen.
16 Y tenían entonces un preso famoso llamado Barrabás.
17 Reunidos, pues, ellos, les dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás, o a Jesús, llamado el Cristo?
18 Porque sabía que por envidia le habían entregado.
20 Pero los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a la multitud que pidiese a Barrabás, y que Jesús fuese muerto.
21 Y respondiendo el gobernador, les dijo: ¿A cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: A Barrabás.
22 Pilato les dijo: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo? Todos le dijeron: !!Sea crucificado!
23 Y el gobernador les dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aún más, diciendo: !!Sea crucificado!
Pilato con tal de liberar a Cristo, porque sabía que era un hombre justo, decide poner en una especie de subasta, tanto a Cristo y como a Barrabás.
Pone ante el pueblo a los dos y pone ante el pueblo la decisión de liberación de uno de los dos.
Pone a un lado a Barrabás, el peor de los criminales de ese tiempo y pone al otro lado a Jesús, el hombre más justo de todos los tiempos.
Barrabás era un hombre rebelde, un hombre malvado que encabezo una revuelta, un traidor que engaño a muchos. Y al otro lado estaba Jesús un hombre que siempre dijo la verdad, siempre demostró HESED, siempre fue integró, un hombre que paso toda su vida socorriendo a los pobres, sanando a los enfermos, dio dignidad a las prostitutas…
¿No creen que Barrabás se merece la Cruz? ¿No creen que sus muñecas merecen los clavos? ¿No creen que el merece ser atravesado con una lanza? ¿No creen que el merece la muerte?
A un lado esta quien representa la maldad absoluta y al otro lado esta quien representa la absoluta bondad.
Y cuando Pilato pregunta a quien quieren que os libere, el pueblo responde: a Barrabás.
Y Pilato también pregunta que se hará con Jesús, el pueblo responde: Crucifícalo.
Y Barrabás es soltado, Barrabás sale libre. Otro esta llevando la Cruz que se había preparado para Barrabás.
Y Barrabás probablemente comienza a celebrar su libertad, mira a Jesús quien esta cargando su Cruz y ni siquiera hay una mirada de agradecimiento, no hay una palabra de consideración.
Él no ha entendido que Cristo es su sustituto. Él no ha entendido que Cristo esa llevando la Cruz que llevaba su nombre.
Tú y yo somos Barrabás. Somos seres con absoluta maldad y merecíamos la Cruz, pero fuimos sustituidos por un hombre con absoluta bondad.
Y es por Él, por Su amor, porque el pago el precio, que tú y yo somos libres del pecado, de la muerte y de la condenación eterna en el infierno. Es por Él que no recibimos la ira de Dios. Es porque nos amó y nos ama a pesar de lo que somos.
El escandalo de la Cruz es que fue una sustitución. Jesús tomó tu pecado y te regalo justicia y, al hacerlo, Dios trató a Jesús con el castigo que tú te merecías, para que Dios te trate a ti con el honor que Jesús merecía. Jesús murió tu muerte, para que tú puedas vivir su vida. Lo que quiero decir es que estás ante el trono de Dios como si fueras Jesús, porque en esa cruz Jesús estuvo delante de Dios como si fuera tú.
Amar es para valientes. Itiel Arroyo. Pág. 193
Lo que quiero que entiendas, es que tú y yo fuimos redimidos por un amor tan grande que nuestras mentes no pueden entender.
Tú y yo fuimos redimidos por un amor tan real, tan intenso, tan incondicional, tan puro, tan eterno que nuestra mente no lo puede procesar.
Fuimos redimidos por el HESED de Dios.
Y si tú y yo tenemos al Espíritu de Cristo morando en nosotros, tú y yo tenemos la capacidad de producir el mismo amor que hubo en Cristo Jesús.
Cristo nos redimió para redimir a los demás.
En otras palabras, Cristo nos redimió para que nosotros también trabajemos con amor en la vida de las demás personas.
Para que ellos puedan crecer espiritualmente, si es que hablamos de cristianos. Para que ellos puedan ver que hay salvación para sus vidas, si es que hablamos de inconversos

4. Conclusión:

Ilustración:
Hace 4 años atrás, yo estaba débil en la fe. Muy desmotivado como para continuar en la vida cristiana, alguien me mostró HESED y por eso estoy aquí.
Alguien en vez de juzgarme, me extendió su mano y me animo a poder servir a Dios.
Alguien en vez de criticarme, me dijo: Hijo, Dios te va a usar si dejas tu rebeldía a un lado.
Y me redimió, pago un precio para que yo pueda crecer en mi vida espiritual.
El pago el precio, porque dejo a un lado el deseo de su carne de juzgarme con justicia, y al contrario, me animo.
El pago el precio, porque menguó ministerialmente, para que yo también pueda llevar un ministerio.
Oseas 6:6
Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.
NTV– Quiero que demuestren amor, no que ofrezcan sacrificios...
El hermano a mi me mostró misericordia, me mostró amor y por ese amor es que hoy puedo formar parte de la iglesia Cristo Rey y sobre todo servir a Cristo.
Nosotros necesitamos entender que Cristo va a Redimir, va a salar a nuestros padres, amigos, familiares, etc., va a obrar en el crecimiento espiritual de nuestros hermanos, si es que nosotros mostramos el mismo amor que hubo en Cristo, a ellos.
Muestra HESED a tu prójimo.
Si, a aquel que te hace las bromas pesadas y te hace sentir mal. Porque así Dios va a obrar en su vida para salvación o para crecimiento espiritual.
Honra a tus padres, respétalos, cubre sus vergüenzas y mostrarás el mismo amor que ya Cristo te demostró a ti.
Muestras el mismo amor que hubo en Cristo, cuando respetas a tu futura pareja, reservando las muestras afectivas físicas y verbales para cuando él o ella este en el altar contigo. Muestras HESED para con tu futura pareja, cuando reservas la pureza sexual única y exclusivamente para aquella persona en el matrimonio.
Y corresponde al amor que Cristo te demostró desde una Cruz, ya no vuelvas a buscar satisfacción en la vida pasada, como Gomer. Ya no vuelvas al mundo de donde te saco Cristo con el precio de Su sangre.
Y si piensas que no puedes mostrar el mismo amor de Cristo, ya somos dos, yo tampoco puedo.
Tú y yo debemos dejar de mirarnos, dejar de descansar en nuestras fuerzas. Luego mirar a Cristo y ver que Él si puede y pedirle su ayuda, pedirle que me capacite.
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