Segundo Censo
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· 793 viewsDios vuelve a ordenar censo para Israel con el objetivo de establecer el número de hombres listos para la guerra y para la repartición de la tierra.
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Segundo Censo
Segundo Censo
Introducción
Introducción
El campamento de Israel en el Sinaí 38 años atrás fue importante pues Dios dictó las leyes a su pueblo, hizo pacto con ellos y también los organizó de manera social y militar.
Ordenó el campamento estableciendo el tabernáculo en el centro, al rededor de él las familias levitas y al rededor de ellos las doce tribus de Israel.
Para el ordenamiento Dios ordenó un censo (Números 1) para establecer el número de hombres mayores de 20 años listos para la batalla, y censo de levitas para determinar el número de hombres al servicio de Dios.
Ahora están acampando en Sitim, esperando la orden de Dios para avanzar, en este lugar se detienen un tiempo pues Dios pues deben nuevamente ordenarse y organizarse para tener éxito en la conquista de la tierra prometida.
El Censo
El Censo
Números 26:1-4 “Aconteció después de la mortandad, que Jehová habló a Moisés y a Eleazar hijo del sacerdote Aarón, diciendo: Tomad el censo de toda la congregación de los hijos de Israel, de veinte años arriba, por las casas de sus padres, todos los que pueden salir a la guerra en Israel. Y Moisés y el sacerdote Eleazar hablaron con ellos en los campos de Moab, junto al Jordán frente a Jericó, diciendo: Contaréis el pueblo de veinte años arriba, como mandó Jehová a Moisés y a los hijos de Israel que habían salido de tierra de Egipto.”
Es importante detenerse un poco a evaluar los números del censo.
Durante el transcurso de su travesía en estos casi 40 años, Israel sufrió muchas bajas debido a su rebeldía, las últimas fueron los que perecieron por el ataque de los cananeos (rey Arad) y los murieron a causa de las serpientes venenosas (Números 21) y los 24,000 que murieron por el pecado de idolatría y adulterio con mujeres madianitas (Números 25)
Sin contar los 603,000 que murieron en el transcurso de los 38 años en el desierto de los cuales solo sobrevivieron Josué y Caleb, (aunque Moisés no había muerto aun al momento de este segundo censo).
A pesar de las muertes de israelitas sufridas por su pecado, Dios cumple su Palabra: “Génesis 17:2 “Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera.”
Cualquier otra nación ante tales eventos hubiera desaparecido. “Lamentaciones 3:22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.”
Causa del censo
Causa del censo
“Números 26:52-56 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:A éstos se repartirá la tierra en heredad, por la cuenta de los nombres. A los más darás mayor heredad, y a los menos menor; y a cada uno se le dará su heredad conforme a sus contados.Pero la tierra será repartida por suerte; y por los nombres de las tribus de sus padres heredarán.Conforme a la suerte será repartida su heredad entre el grande y el pequeño.”
El censo sirvió también para conocer el número de familias para realizar una distribución equitativa de la tierra, las tribus más grandes se le dieron mayor porción de tierra que las mas pequeñas.
Dios es justo y reparte según la capacidad y necesidad de cada quien. “Mateo 25:15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.”
La distribución de los 6 carros y sus bueyes en Números 7:6-9 fue según la necesidad para los levitas. 4 para Merari, 2 para Gersón y ninguno para Coat.
La petición de las hijas de Zelofehad de Manasés
La petición de las hijas de Zelofehad de Manasés
“Números 27:1-7 Vinieron las hijas de Zelofehad hijo de Hefer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, de las familias de Manasés hijo de José, los nombres de las cuales eran Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa; y se presentaron delante de Moisés y delante del sacerdote Eleazar, y delante de los príncipes y de toda la congregación, a la puerta del tabernáculo de reunión, y dijeron: Nuestro padre murió en el desierto; y él no estuvo en la compañía de los que se juntaron contra Jehová en el grupo de Coré, sino que en su propio pecado murió, y no tuvo hijos. ¿Por qué será quitado el nombre de nuestro padre de entre su familia, por no haber tenido hijo? Danos heredad entre los hermanos de nuestro padre. Y Moisés llevó su causa delante de Jehová. Y Jehová respondió a Moisés, diciendo: Bien dicen las hijas de Zelofehad; les darás la posesión de una heredad entre los hermanos de su padre, y traspasarás la heredad de su padre a ellas.”
Ellas hacían esta petición antes de entrar a conquistar la tierra prometida, estaban actuando en fe, creían a la promesa de Dios. “Hebreos 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”
Ellas estaban presentando una petición que ya era rechazada por la tradición y la cultura , las mujeres no podían heredar.
Moisés no se fió de la opinión popular sino que consultó a Jehová. No debes tomar decisiones en base a las circunstancias o experiencias humanos, presenta tus peticiones delante de Dios en oración y Él responderá según su voluntad.
Dios responde favorablemente y ordena que reciban la herencia de su padre y establece Dios el siguiente mandato: “Números 27:8-11 “Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: Cuando alguno muriere sin hijos, traspasaréis su herencia a su hija. Si no tuviere hija, daréis su herencia a sus hermanos; y si no tuviere hermanos, daréis su herencia a los hermanos de su padre. Y si su padre no tuviere hermanos, daréis su herencia a su pariente más cercano de su linaje, y de éste será; y para los hijos de Israel esto será por estatuto de derecho, como Jehová mandó a Moisés.”
Si las mujeres no recibían herencia era porque ya la tenían con su esposo y Dios es justo en que cada familia tenga lo que necesita, no mas ni menos, pero no es porque desprecie a las mujeres. En Dios hay un orden.
Preparativos para la muerte de Moisés
Preparativos para la muerte de Moisés
Números 27:12-17 “Jehová dijo a Moisés: Sube a este monte Abarim, y verás la tierra que he dado a los hijos de Israel. Y después que la hayas visto, tú también serás reunido a tu pueblo, como fue reunido tu hermano Aarón. Pues fuisteis rebeldes a mi mandato en el desierto de Zin, en la rencilla de la congregación, no santificándome en las aguas a ojos de ellos. Estas son las aguas de la rencilla de Cades en el desierto de Zin. Entonces respondió Moisés a Jehová, diciendo:Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación,que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.”
Esta parada en Sitim es importante porque Moisés debía delegar su liderazgo a su sucesor antes de morir, pues Dios no le permitió entrar a la tierra prometida, por su rebelión en Números 20.
Pero le permite ver desde la cumbre del monte Abarim.
Moisés pide a Dios designe un sucesor, es muy posible que ya había considerado a Josué pero no actuó en su propia voluntad sino que pidió la dirección de Dios.
Dios designa a Josué:
“Números 27:18-23 “Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos. Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca. El se pondrá delante del sacerdote Eleazar, y le consultará por el juicio del Urim delante de Jehová; por el dicho de él saldrán, y por el dicho de él entrarán, él y todos los hijos de Israel con él, y toda la congregación. Y Moisés hizo como Jehová le había mandado, pues tomó a Josué y lo puso delante del sacerdote Eleazar, y de toda la congregación; y puso sobre él sus manos, y le dio el cargo, como Jehová había mandado por mano de Moisés.”
Es interesante que Josué no fue ungido como lo fueron los sacerdotes, solo fueron impuestas las manos.
Esta misma acción la vemos en el envío de los misioneros de la iglesia primitiva: “Hechos 13:2-3 “Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.”
La imposición de manos es un acto realizado por alguien autorizado en el que se autoriza y empodera al cristiano para hacer la obra de Dios.
Es algo que se usa también para bendecir y ministrar sanidad. Debemos ser prudentes en hacerlo y ser guiados por El Espíritu Santo. 1 Timoteo 5:22 “No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro.”
Conclusión
Conclusión
Israel no subió a tomar la tierra prometida inmediatamente de derrotar a los amorreos y los gigantes de Basan, esperaron pacientemente la orden de Dios, pues debían realizar algunas cosas que Dios les estaba ordenando.
Debemos esperar pacientemente en el Señor el cumplimiento de sus promesas, pues fiel es el que las prometió: “Habacuc 2:3 Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.”
