Aunque el bautismo no es necesario para ser salvo, ni es lo que limpia nuestros pecados, es un paso de obediencia a Cristo muy importante. Obedecer al Señor no es una opción que debe ser considerada, sino que lo hacemos porque Cristo es el Señor de nuestra vida.
El bautismo tiene significado e importancia solo porque la muerte y resurrección de Jesús son infinitamente importantes para nosotros, por nuestro rescate de la ira de Dios y nuestro gozo eterno en su gloriosa presencia. Esa es la nota que primeramente debemos enfatizar.