Honrra a tu padre y a tu madre
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Esta mañana vamos a continuar con nuestra serie expositiva del libro del Exodo. Ya hemos visto como Dios redimió a Israel de su esclavitud en Egipto, y cómo les guió hasta el monte Sinaí. En este Monte Dios hablo a oídos de todo el pueblo para darles su ley, no como una manera de ganarse su favor, sino como una forma de vida ahora que se han convertido en pueblo de Dios. La ley fue dada al pueblo de Dios en el contexto de la gracia.
La ley podemos dividirla en dos partes, los primeros 4 mandamientos que ya consideramos tienen que ver con la manera en la que debemos amar a Dios. Hoy entramos a la segunda parte de la ley, que tiene que ver con la manera en la que debemos amar a nuestro próximo. El amor a Dios debe ser lo primero. No podemos amar verdaderamente si primero no amamos a Dios.
Calvino, “El fundamento de la justicia es la adoración a Dios. Cuando este es derribado, todas las partes restantes de la justicia, caerán, serán derribadas y esparcidas… Sin el temor de Dios, los hombres no conservan la equidad y el amor entre sí. Por eso llamamos al servicio a Dios, el principio y el fundamento de toda justicia.”
Esta mañana vamos a considerar el primero de estos mandamientos relacionados con el amor al prójimo:
»Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días sean prolongados en la tierra que el Señor tu Dios te da.
Oremos
Este mes un articulo de la revista semana se titulo así: “El secreto para vivir más años y ser feliz, según científicos”. Según este articulo, La longevidad depende en gran medida del grado de felicidad del cónyuge o la pareja con quién se comparte la vida. Esta nos es una buena noticia para los solteros ¿verdad?.
Pero hoy les traigo buenas noticias para todos, vivir mas años y ser feliz es posible aun para los que están solteros, en este sermón estaremos considerando “El secreto para vivir más años y ser feliz, según Dios”. Pablo su carta a los Efesios afirma lo siguiente sobre este quinto mandamiento:
Hijos, obedezcan a sus padres en el Señor, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre (que es el primer mandamiento con promesa),
La promesa a la que Pablo se refiere es que: “tus días serán prolongados” Para los Judíos tenia que ver con una promesa cuando se establecieran como nación en Canaán. Pero Pablo extiende la promesa a nosotros como pueblo de Dios hoy: Él dice inspirado por Dios en el vr. 3 que nos irá bien y que seremos de larga vida sobre la tierra.
Larga vida significa en la biblia, una vida abundante, significa disfrutar la vida al máximo, disfrutar de las bendiciones de Dios plenamente. Esta es una gran promesa.
Espero te anime a comprender el mandamiento y a ponerlo por obra, pues esta es la intención de Dios para ti esta mañana: motivarte con una promesa a obedecer este mandamiento.
¿Quieres vivir mucho tiempo en la tierra?
¿Quieres experimentar bendiciones en tu vida y ser feliz?
¿Quieres que te vayan bien, en todo lo que emprendas?
Aquí esta el secreto para vivir más años y ser feliz, según Dios: Honra a tu padre y a tu madre. Es como si Dios nos estuviese diciendo: obedece para tu bien.
No es que coincidencia que este mandamiento este al inicio de nuestras responsabilidades sociales. De su cumplimiento depende no solo nuestra felicidad, sino también la estabilidad y felicidad de un matrimonio y la estabilidad de una sociedad o cultura. Una persona que honra a sus padres, será un buen cónyuge y un excelente ciudadano, ya que el amor al prójimo se aprende en casa.
John I. Durham Así como una relación con Dios es el fundamento del pacto, una buena relación entre padres e hijos es el fundamento de toda sociedad, es el punto de partida inevitable de toda relación humana. La primera relación luego de nuestra relación con Dios, quién según la biblia es el dador de la vida, es la relación con el padre y la madre, quienes son los medios mediante los cuales Dios nos imparte el don de la vida. Ninguna otra relación humana es tan fundamental, y ninguna es tan importante.
Así que amar al próximo se aprende en casa. La relación con nuestros padres da forma a todas nuestras relaciones, es el fundamento sobre el cual se construye nuestro amor por otros. Dios lo diseñó de esta manera.
En la relación con nuestros padres, aprendemos lo que significa tener una autoridad sobre nosotros, aprendemos a escuchar a las personas, a honrarlas y hacer cosas que a veces no nos gustan por el bien de otros.
Por esta razón Dios estableció la pena capital para los hijos que no honraban a sus Padres:
»El que hiera a su padre o a su madre, ciertamente morirá.
Cuando los jueces no aplican estas normas de justicia, Dios se hacía cargo:
Al que maldice a su padre o a su madre, Se le apagará su lámpara en medio de las tinieblas.
Dios mismo se encarga de que la vida de aquellos que deshornan a sus padres sea desgraciada,
Al ojo que se burla del padre Y escarnece a la madre, Lo sacarán los cuervos del valle, Y lo comerán los aguiluchos.
Hoy ya no estamos en una teocracia como Israel, pero el mandamiento sigue vigente, parte del colapso de nuestras sociedades y culturas es debido a pecado, dice Pablo sobre los últimos tiempos, 2 Timoteo 3:1, 2
Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes,
De manera que cumplir con este mandamiento es de beneficio personal y social. Por la gracia de Dios, él nos esta llamado a arrepentirnos si no hemos obedecido, a venir a Cristo por la fe y nos llama a obedecerlo, nos estimula con una promesa. Es una promesa para todos, todos tenemos padres que honrar como veremos hoy.
El secreto para vivir más años y ser feliz, según Dios, es este “Honra a tu Padre y a tu madre", que esto te anime a considerar la siguiente pregunta:
1. ¿Qué significa honrar a nuestros Padres?
1. ¿Qué significa honrar a nuestros Padres?
Antes debo decir que el mandamiento implica que el orden establecido por Dios para la familia es: un hombre y una mujer, un papa y una mamá… Y ambos, tanto el papa como la mama, son dignos de honra, ambos se deben honrar según Dios.
Honrar kabēd en hebreo, significa literalmente 'ser pesado, de gran valor y dignidad'. Lo que significa que los padres no deben ser tratados livianamente. Deben ser tratados con seriedad , con honor, con respeto , se deben valorar, se les debe dar la importancia que merecen debido a la autoridad que Dios les dio.
Lo opuesto a la honra es es el irrespeto, tomarlos como poca cosa y tomar sus palabra como algo sin importancia, o algo despreciable y molesto; la deshonra se puede demostrar con las palabras, con los gestos y con las acciones.
Calvino dice con mucha sabiduría que: "El honor requiere tres cosas: reverencia, obediencia y gratitud". Tomemos su definición para tenemos una mejor comprensión de las implicaciones del mandamiento:
A. Reverencia.
Tiene que ver con una actitud interna del corazón. Esto implica que debes tener un profundo respeto por tus padres, y esto, a causa de la autoridad que representan.
Reverenciar es una decisión de tratarlos con dignidad, cortesía y respeto.
Ej: Raquel se dirigía a su Padre como “Señor”, y Salomón siendo Rey se inclinaba ante su madre en señal de respeto y honor.
Para nosotros, una manera de mostrar respeto es llamándoles Mama, Papa, Papito, no por su nombre, tratándoles cómo iguales. Mostramos honor y respeto, dejándoles hablar primero, callando cuando ellos hablan y respondiendo con respeto siempre. Levantándose para saludarles.
B. Obediencia.... Pablo dice sobre este mandamiento:
Hijos, obedezcan a sus padres en el Señor, porque esto es justo.
Este verbo ὑπακούω, contiene la raíz griega de la palabra acústica. La idea es alguien que se pone debajo de otra persona para oír o escuchar con atención al que tiene autoridad para hacer lo que se le ordena. No se puede obedecer una orden, si no se escucha o no se acepta la autoridad de quien habla.
Dios puso a los padres como una autoridad sobre nuestras vidas, para que nos den ordenes. Los papas no están llamados a ser nuestros amigos. Un papa no tiene que esperar que sus hijos tomen sus decisiones desde que nacen, todos necesitamos aprender a seguir ordenes y esto se aprende en casa.
Como padres, debemos enseñar a nuestros hijos, por su bien, que la voz de los padres es importante, nuestros hijos deben comprender nuestra instrucción y obedecerla de inmediato (sin demora), si excusas (pretextos, ni negociaciones), sin desafíos (sin provocaciones o enojo).
No podemos decirles: No me hagas contar hasta tres, ya perdiste una oportunidad para bendecir a tu hijo. Un hijo debe ser enseñado a obedecer a la primera orden.
La única manera que un hijo puede pasar por alto la autoridad de su Padre, es cuando la orden de sus Padres sea desobedecer alguno de los diez mandamientos, cosa que sería extrema, pero pasa, un ejemplo de esto lo tenemos cuando Saúl pide a Jonathan ayuda para asesinar a David en 1 de Samuel 20:31, su hijo se negó a prestar ayuda a su Padre cometiendo semejante injusticia:
Pero Jonatán respondió a su padre Saúl, y le dijo: «¿Por qué ha de morir? ¿Qué ha hecho?».
Los hijos deben dar prominencia al Señor en su vida:
»El que ama al padre o a la madre más que a Mí, no es digno de Mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a Mí, no es digno de Mí.
A veces los Padres nos piden hacer cosas que necesariamente no están contra la ley de Dios, pero nos incomoda, no os parece ¿Que hacemos? Hay lugar para pedirles explicación respetuosa, pero si no entiendes porque te están ordenando algo, no olvides que ellos fueron puestos como autoridad sobre ti, aun que no entiendas obedecerlos… ¿si están equivocados? Dios usara esto para tu bien, así que obedece.
Nunca vayas en contra de la autoridad, es como pasar un semáforo en rojo… el desastre te alcanzará. Así que, cuando tu padre te da una orden, escúchala bien y dile: "Sí, mamá o papá". La obediencia rápida y alegre es una forma de honrar a tu padre y a tu madre. Cuando falles en obedecer, puede pedir perdón y pedir a Dios ayuda para hacerlo.
Hay solo luz verde para desobedecer solo cuando esta en contra de un mandamiento expreso de Dios.
Cuando no podemos aceptar el consejo de nuestros padres, debemos mostrarles honor y respeto. Esto significa escuchar lo que dicen, atender sus necesidades y fortalecer los lazos familiares en todo lo que podamos.
Honrar a nuestros padres tiene que ver con la reverencia, la obediencia y con la....
C. Gratitud:
La gratitud es una de las principales formas en que podemos honrar a nuestros padres. Nuestros padres sacrifican mucho por nosotros: su dinero, su tiempo, su energía, sus deseos, su sueño y muchas veces les costaremos lágrimas.
Este es un llamado que requiere un gran sacrificio. De manera que seamos agradecidos.
Si quieres honrar a tus padres, puedes empezar hoy diciendo "Gracias". Si están lejos, podrías llamarlos regularmente y decir de vez en cuando "Solo quiero darte las gracias".
Si eres adulto, si haz hecho tu vida, puedes comenzar a decir: "Papá, déjeme ocuparme de esto". Marcos 7:10-13
»Porque Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre”; y: “El que hable mal de su padre o de su madre, que muera”. »Pero ustedes dicen: “Si un hombre dice al padre o a la madre: ‘Cualquier cosa mía con que pudieras beneficiarte es corbán (es decir, ofrenda a Dios)’ ”, ya no le dejan hacer nada en favor de su padre o de su madre; invalidando así la palabra de Dios por la tradición de ustedes, la cual han transmitido, y hacen muchas cosas semejantes a estas».
Recuerda estas palabras:
Pero si alguno no provee para los suyos, y especialmente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.
Debemos ocuparnos de las necesidades de nuestros padres cuando lleguen a la vejez. Y no descuidarles, recuerda visitarles, programar cosas con ellos. Aunque seamos adultos y tomemos nuestras decisiones, téngales en cuenta y pida su opinión, mñas si han sido creyentes probados:
Escucha a tu padre, que te engendró, Y no desprecies a tu madre cuando envejezca.
Reverencia, Obediencia y Gratitud, de esto se trata honrar a nuestros padres. Tal vez estas diciendo, ¿pero ellos no merecen que les trate así?
Hermano, el mandamiento no tiene excepciones a la regla:
Honrar a los Padres, no depende de que ellos se hayan ganado tu espeto.
No depende de si ellos supieron guiarte sabiamente.
No depende de que ellos sean infalibles y no se equivoquen en la dirección que te dan.
No depende de que sean creyentes. Si tus Padres no son creyentes, honrarles, será una manera de atraerlos a Cristo dándoles honor.
El Señor por medio de Pablo explica esto al ofrecer dos razones para honrar a nuestros padres y estas razones están puestas un orden tal, que nos recuerda el pacto de Dios con su pueblo:
Hijos, obedezcan a sus padres en el Señor, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre (que es el primer mandamiento con promesa),
A. Porque es Justo
Esta razón tiene que ver con la restauración de nuestra naturaleza caída en Adan por medio de la obra de Cristo.
y se vistan del nuevo hombre, el cual, en la semejanza de Dios, ha sido creado en la justicia y santidad de la verdad.
Esta primera razón esta basada en lo que Dios ha obrado por medio del E.S. al regenerarnos y al hacerlos parte de su familia, de esta nueva humanidad redimida.
Por lo tanto, es justo que un hijo que ha sido redimido por Dios, muestre respeto y honra a sus padres, en virtud de su nuevo estatus delante de Dios “ha sido comprado con precio de sangre, ya no debe andar según su criterio, sino en justicia, según Dios”.
No honrar a los Padres es quebrantar el diseño mismo de Dios para la familia, como una expresión visible de su gloria. Los hijos no solos han sido creados en Cristo para buenas obras, ellos han sido llamados por Cristo a la obediencia de la Ley.
Naturalmente resistimos la autoridad, pero Dios nos ha dado una nueva vida en Cristo. Noten que Pablo dice "Obedezcan a vuestros padres en el Señor” implica que esta orden solo puede ser seguida por una persona que ha circuncidado su corazón.
Naturalmente queremos vivir libres de la autoridad, nuestros pasos se apresuran al mal por naturaleza. Naturalmente un hijo pensará que sabe mas que sus padres, que tienen mas experiencia, que sus ideas son mejores. Naturalmente un hijo retará a sus padres y no los honrará. Por esta causa merecemos la ira de Dios.
Pero, se nos llama a obedecer en Cristo, puesto que Cristo ha obedecido por nosotros:
Jesus ha sido el único que ha cumplido este mandamiento a la perfección:
Descendió con sus padres y vino a Nazaret, y continuó sujeto a ellos. Y Su madre atesoraba todas estas cosas en su corazón. Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres.
El sabia mas que sus padres y que los maestros de Israel, pudo hacer cosas increíbles a sus doce años, pero lo mas increíble que hizo fue estar sujeto a sus padres y eran padres pecadores, él siendo santo podía regañarlos y reprenderlos, pero siempre los respeto. - El obedeció al Padre como nunca lo hicimos nosotros, hasta la muerte en la cruz. Cristo es nuestra justicia y el que nos justifica.
La obediencia a nuestros Padres es unan obra de gracia, operada or Cristo en nuestros corazones:
»Yo les envío al profeta Elías antes que venga el día del Señor, día grande y terrible. »Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que Yo venga y hiera la tierra con maldición»
Amados, por nuestra desobediencia y desprecio a Dios, no merecemos mas que ser reos de eterna condenación, pero todo hijo desobediente que venga al Padre en arrepentimiento y fe, puede estar seguro que no será rechazado y que el señor será amplio en perdonar, además cuenta con todos los recursos del cielo en Cristo para vivir de acuerdo a la voluntad de Dios.
Ahora nos llama a la obediencia en él.
La otra razón es....
B. Porque el Señor lo manda
Haber sido apartados por Dios en Cristo, implica que estamos llamados a la obediencia, recordemos que la gracia no anula la ley. Israel primero fue redimida y luego recibió la ley ley para ser guiados en como agradar al Dios que les rescató. La gracia de Dios no lleva a querer agradarle en todo con temor y reverencia, a causa de haber experimentado el increíble amor de Dios: Obedecer a Dios, en lugar de ser un estorbo para nuestra felicidad, mas bien la promueve.
Porque este es el amor de Dios: que guardemos Sus mandamientos, y Sus mandamientos no son difíciles.
Así que debemos obedecer y honrar a nuestros padres porque es justo, porque hace parte de nuestra nueva condición en Cristo, porque nos es demandado por aquel que nos compró con precio de sangre al redimirnos.
Amados, este es el secreto para vivir más años y ser feliz, según Dios: Honra a tu Padre y a tu madre. Ya sabes de que se trata y los recursos que tienes en Cristo para hacerlo. Pero pastor, soy huérfano, mis padres murieron hace años, no fuí un buen hijo ¿Cómo hago para obtener esta promesa?.
Debes saber que en Cristo hay perdón. Donde quiera que tus Padres estén en este momento, ellos estarían complacidos y se sentirían honrados de que tu le rindas tu vida a Cristo. Y otra buena noticia es que no solo en Cristo estas promesas son tuyas, sino que tienes una oportunidad para obedecer este mandamiento.
¿Recuerdan la regla de las categoría a la hora de interpretar los mandamientos? Esta regla dice que cada mandamiento representa toda una categoría de pecados y deberes.
Cuando Dios nos dice: Honra a tu padre y a tu madre, nos está diciendo que respetemos a cualquiera que tenga autoridad legítima sobre nosotros. Todo lo que hemos visto aplica para toda autoridad que Dios ha puesto sobre nosotros.
Los estándares de Westminster y la forma de gobierno de Westminster EL CATECISMO MENOR
P. 64. ¿Qué se exige en el quinto mandamiento?
R. El quinto mandamiento exige la preservación del honor, y el cumplimiento de los deberes que pertenecen a cada uno, en sus diferentes puestos y relaciones, como superiores, inferiores o iguales
Esto fue lo que los israelitas entendieron al recibir este mandamiento, lo sabemos por cuanto ellos usaban el término padre en las relaciones fuera del hogar:
Viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio; y tomando sus vestidos, los rompió en dos partes.
Esteban respondió: «Escúchenme, hermanos y padres. El Dios de gloria apareció a nuestro padre Abraham cuando estaba en Mesopotamia, antes que habitara en Harán,
»Mire, padre mío, mire la orilla de su manto en mi mano. Puesto que corté la orilla de su manto y no lo maté, reconozca y vea que no hay maldad ni rebelión en mis manos y que no he pecado contra usted, a pesar de que usted acecha mi vida para quitármela.
Por esta razón Pablo en su carta a los Efesios, dice en el mismo contexto de la obediencia a los Padres que los esclavos deben obedecer a sus amos o, como diríamos en nuestro contexto, los empleados deben escuchar a sus empleadores y que las esposas deben someterse a sus propios maridos como al Señor. Aprendemos en la biblia tabién esto:
Como creyentes debemos respetar a los funcionarios públicos y a los representantes del estado. Debemos obedecer las leyes del gobierno que no estén en contra de la escritura y debemos pagar nuestros impuestos.
Sométase toda persona a las autoridades que gobiernan. Porque no hay autoridad sino de Dios, y las que existen, por Dios son constituidas.
Honren a todos, amen a los hermanos, teman a Dios, honren al rey.
Debemos honrar a nuestros pastores, alentarlos y ayudarlos en sus esfuerzos por nuestro progreso espiritual. Es aceptar y buscar su consejo, reconocer su autoridad y aceptar su reprensión y disciplina con humildad, cuando lo hacen segun el consejo de Dios
Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.
Asimismo ustedes, los más jóvenes, estén sujetos a los mayores. Y todos, revístanse de humildad en su trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes.
Acuérdense de sus guías que les hablaron la palabra de Dios, y considerando el resultado de su conducta, imiten su fe.
Los ancianos que gobiernan bien sean considerados dignos de doble honor, principalmente los que trabajan en la predicación y en la enseñanza.
En todas estas relaciones, “debemos admirar a aquellos que Dios ha puesto sobre nosotros, y debemos tratarlos con honor, obediencia y agradecimiento”, incluso cuando los que tienen autoridad no parezcan merecer nuestro respeto.
Recordemos que el respeto a los que están en autoridad es respeto a Dios porque toda autoridad viene de él. Nuestro respeto no se basa en sus cualidades personales o calificaciones profesionales, sino en la posición que Dios les ha dado.
De manera que los que no tienen ya a sus padres, también son llamados en Cristo a obedecer este mandamiento.
Además, quizás ustedes son autoridad sobre otros. Como creyentes es nuestra responsabilidad procurar que los que están a nuestro cuidado sean también bienaventurados.
El mandamiento implica entonces que debemos usar nuestra autoridad para la gloria de Dios.
No podemos abusar de nuestra autoridad usándola con dureza o excediendo nuestros límites.
Tampoco podemos dejar de cumplir con nuestro deber: Dios demanda que los líderes en el gobierno protejan a sus ciudadanos. Que los pastores y ancianos sirvan y guíen a al pueblo de Dios siendo ejemplo. Y e están llamadas a cuidar empleadores están llamados cuidar de aquellos que trabajan para ellos.
Si usted es padre, recuerde las palabras de Pablo:
Y ustedes, padres, no provoquen a ira a sus hijos, sino críenlos en la disciplina e instrucción del Señor.
Padres, no exasperen a sus hijos, para que no se desalienten.
Cuídense de imponer demandas irrazonables a sus hijos, Cuídate de castigarlos con ira en lugar de corregirles con amor. Cuídense de impedir su desarrollo sofocando su libertad. Ore por y con sus hijos, instrúyanles bien en la palabra para saber como aconsejarles, protegerles y provean para ellos, de manera que sean suplidas sus necesidades diarias. Sean para ellos un ejemplo piadoso, porque aunque los niños no siempre escuchan a sus padres, nunca dejan de imitarlos. Edúquenlos de manera que ellos estén preparados para trabajar, formar un hogar y ser padres piadosos.
Oremos.
