La elección incondicional
Sermon • Submitted
0 ratings
· 869 viewsNotes
Transcript
Handout
Handout
4 según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él, en amor,
5 habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad,
La elección incondicional enseña que todos los que creen en Cristo para la salvación, no eligieron hacerlo, sino que Dios los eligió y los obligó a ser salvos.
Los cánones de Dort definen esta doctrina así:
Esta elección es un propósito inmutable de Dios por el cual Él, antes de la fundación del mundo, de entre todo el género humano caído por su propia culpa, de su primitivo estado de rectitud, en el pecado y la perdición, predestinó en Cristo para salvación, por pura gracia y según el beneplácito de Su voluntad, a cierto número de personas, no siendo mejores o más dignas que las demás, sino hallándose en igual miseria que las otras, y puso a Cristo, también desde la eternidad, por Mediador y Cabeza de todos los predestinados, y por fundamento de la salvación.[1]
Según el calvinismo, Dios escogió quiénes iban a ser salvos antes de la fundación del mundo y nadie puede decidir ser salvo o no.
Esta doctrina enseña que algunos son elegidos a ser salvos y otros son elegidos para ir al infierno, no hay nada que la persona pueda hacer para cambiar su destino eterno.
Es por esta razón que el calvinismo es igual al fatalismo.
Juan Calvino enseña esta doctrina en sus Institutos:
Juan Calvino: muchos... consideran incongruente que del gran cuerpo de la humanidad algunos debieran ser predestinados a la salvación y otros para destrucción.[2]
El calvinismo enseña que Dios hizo a la gran mayoría de las personas solamente para enviarles al infierno.
Los que son elegidos, no serán salvos por decidir creer en Cristo, sino por ser obligados a hacerlo por la predeterminación de Dios.
La elección y la presciencia de Dios
La elección y la presciencia de Dios
La doctrina falsa de la elección incondicional nace por malinterpretar unos versículos que hablan de la elección y la predestinación.
4 según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él, en amor,
5 habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad,
El calvinismo enseña que estos versículos dicen que Dios escogió a quienes iban a ser salvos.
Según ellos, la salvación fue una decisión que Dios hizo para nosotros en la eternidad pasada y nosotros no podemos elegir nada en cuanto a nuestro destino eterno.
Pero ¿estos versículos realmente enseñan esto?
Recordemos que siempre debemos interpretar la Biblia con la Biblia.
Para entender los versículos que hablan de la predestinación y la elección, es necesario entender la presciencia de Dios.
Debemos conocer bien dos versículos que muestran claramente que la elección y la predestinación tienen que ver con el conocimiento previo de Dios.
29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos.
2 elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.
Estos dos versículos enseñan que los elegidos son elegidos porque deciden creer en Cristo. Dios sabía quienes iban a creer en Cristo antes de que Él hiciera el mundo.
Los calvinistas ignoran estos versículos y dicen que la elección y predestinación fueron incondicionales y no tenían nada que ver con el conocimiento previo de Dios.
Ellos niegan que el hombre puede elegir ir al cielo por creer en Cristo.
R. C. Sproul: La elección incondicional quiere decir que nuestra elección es decidida por Dios conforme a su propósito, conforme a su voluntad soberana. No se basa en alguna condición prevista que algunos de nosotros cumpliríamos y otros no. No se basa en nuestro querer o en nuestro hacer, sino en el propósito soberano de Dios.[3]
Cuando Sproul y otros calvinistas dicen que la elección no se basa en la fe prevista, están poniéndose en contra de la clara enseñanza bíblica de Romanos 8:29 y 1 Pedro 1:2.
Romanos 8:29 nos dice claramente quiénes son los que fueron predestinados.
La palabra conoció en este versículo es la palabra griega προγινώσκω y significa "saber de antemano".[4]
¿Quiénes son los que han sido predestinados para ser adoptados? Los que Dios sabía de antemano que iban a creer.
Es importante recordar que Dios es omnisciente, Él sabe todo, incluso quiénes creerán en Cristo.
Dios existe fuera de los límites de tiempo.
El pasado, presente, y futuro no son restricciones para Él.
5 Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; y su entendimiento es infinito.
Dios conoció el futuro de todos los hombres, desde la eternidad pasada.
Antes de la fundación de la tierra, Él conoció quiénes iban a recibir la salvación.
La predestinación bíblica es relacionada con el conocimiento previo de Dios.
2 elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.
Este versículo no podría ser más claro.
Los elegidos son elegidos según la presciencia (conocimiento previo; lo que se sabe de antemano) de Dios.
Dios requiere una decisión de cada persona.
Dios no fuerza a nadie a ser salvo ni ir al infierno.
Todos lo hacen por su propia decisión.
Yo soy salvo y uno de los elegidos porque puse mi fe en Cristo, pero si yo hubiera escogido rechazar a Cristo, Dios hubiera conocido esto desde la eternidad pasada.
¿Es la fe una obra?
¿Es la fe una obra?
Según el calvinismo la decisión de creer en Cristo no puede ser una condición de la salvación.
Ellos dicen que la fe es una obra y la salvación no es por obras. Pero ¿qué dice la Biblia acerca de esto?
8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros; pues es don de Dios;
9 no por obras, para que nadie se gloríe.
La Biblia contrasta las obras con la fe.
El punto de Efesios 2:8-9 es que la fe y las obras son diferentes.
Si la fe fuera una obra, ¿qué sería el punto de Efesios 2:8-9?
La Biblia es clara que, la fe es el medio de recibir la salvación.
Cuando yo decidí creer en Cristo como mi Salvador, no estuve ganando la salvación por obras, estuve recibiendo la gracia de Dios y la salvación por medio de la fe.
No es bíblico decir que la fe es una obra, la Biblia enseña claramente que no es.
¿Qué tal de Romanos 9?
¿Qué tal de Romanos 9?
Los calvinistas usan Romanos 9 para enseñar la elección incondicional.
16 Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.
El calvinismo proclama que este versículo enseña que Dios ha elegido quiénes serán salvos y quiénes serán perdidos y nadie elige nada en cuanto a la salvación.
Pero cuando dice "del que quiere" esta misma frase muestra que el hombre sí tiene libre albedrío.
El punto es que los deseos y esfuerzos humanos son en vano sin la gracia de Dios.
No dice que no tenemos libre albedrío, sino que necesitamos la misericordia de Dios.
Esaú y Jacob
Esaú y Jacob
Los calvinistas también usan el ejemplo de Esaú y Jacob para enseñar que Dios escogió unos para ir al infierno antes de su nacimiento.
11 (aunque aún no habían nacido sus hijos , ni habían hecho bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras, sino por el que llama),
12 le fue dicho a ella: El mayor servirá al menor.
13 Como está escrito: A Jacob amé; mas a Esaú aborrecí.
Para entender el contexto de Romanos 9:11-13 es necesario permitir a la Biblia interpretarse a sí misma.
Pablo en Romanos 9:11-13 está citando el Antiguo Testamento.
2 Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob? dice Jehová. Pero yo amé a Jacob,
3 y a Esaú aborrecí, y torné sus montes en asolamiento, y su posesión para los dragones del desierto.
4 Aunque Edom dijere: Nos hemos empobrecido, pero volveremos y edificaremos lo arruinado; así dice Jehová de los ejércitos: Ellos edificarán, pero yo destruiré; y les llamarán provincia de Impiedad, y pueblo contra quien Jehová se indignó para siempre.
Cuando Dios dice que amó a Jacob y aborreció a Esaú, está hablando de las naciones de Edom (Esaú) y Israel (Jacob).
Malaquías 1:4 dice esto claramente.
Los individuos no están en vista en Romanos 9:11-13 sino las dos naciones que iban a salir de estas dos personas.
Malaquías 1 y Romanos 9 no hacen referencia al destino eterno de Esaú y Jacob.
Esto es claro cuando consideramos que hay descendientes de Jacob que han ido al infierno, y hay descendientes de Esaú que han ido al cielo.
La elección de Israel sobre Edom en Malaquías 1:2-4 y Romanos 9:11-13 tiene que ver con Dios escogiendo a su pueblo especial, la nación de Israel.
El contexto no es la salvación de individuos sino el destino de naciones.
23 Y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas: Y el un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor.
La palabra clave en Romanos 9:11-13 es servir.
12 le fue dicho a ella: El mayor servirá al menor.
Los que dicen que el contexto trata con la salvación eterna de los individuos y no las naciones tienen que explicar el porqué el hombre Esaú nunca servía al hombre Jacob.
Fueron los descendientes de Esaú (Edom) que servían a los descendientes de Jacob (Israel).
Con el contexto claro y después de haber estudiado Génesis 25.23 y Malaquías 1.2-4, leemos otra vez Romanos 9.11-13:
(aunque aún no habían nacido sus hijos, ni habían hecho bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese (la nación de Edom servirá a Israel), no por las obras, sino por el que llama), le fue dicho a ella: El mayor servirá al menor. (no los individuales sino las naciones) Como está escrito: A Jacob amé; mas a Esaú aborrecí.
11 (aunque aún no habían nacido sus hijos , ni habían hecho bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras, sino por el que llama),
12 le fue dicho a ella: El mayor servirá al menor.
13 Como está escrito: A Jacob amé; mas a Esaú aborrecí.
Antes de que naciesen Esaú y Jacob Dios sabía cuál iba a ser su nación escogida.
El Mesías iba a venir a través de Jacob no Esaú.
Estos versículos no tienen nada que ver con la salvación eterna de Esaú y Jacob.
Cuando el calvinista los usa para decir que Dios condena al infierno y escoja al cielo sin libre albedrío está dando una interpretación muy incorrecta.
¿Qué tal de Faraón?
¿Qué tal de Faraón?
Los calvinistas también usan el ejemplo de Faraón como evidencia de que unos no pueden creer en Dios. Éxodo 7:3 dice que Dios endureció el corazón de Faraón:
3 Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.
Usando este versículo, el calvinista trata a culpar de Dios por el corazón duro de Faraón.
Pero ellos no mencionan que la Biblia dice varias veces que Faraón también endureció su propio corazón.
6 Mas ¿por qué endurecéis vuestro corazón, como los egipcios y Faraón endurecieron su corazón? Después que los hubo así tratado, ¿no los dejaron ir, y se fueron?
15 Pero viendo Faraón que le habían dado reposo, endureció su corazón, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho.
34 Y viendo Faraón que la lluvia había cesado y el granizo y los truenos, perseveró en pecar, y endureció su corazón, él y sus siervos.
Dios endureció el corazón de Faraón y utilizó su rebeldía para cumplir su propósito, pero esto fue porque Faraón primero escogió rebelarse contra Dios.
Si Faraón hubiera escogido humillarse y arrepentirse, Dios hubiera cumplido su propósito de otra forma.
Dios no causó las acciones de Faraón, Él permitió su maldad obrar para cumplir su propósito.
Miramos otros versículos que parecen enseñar que Dios obliga a personas a pecar si son leídos fuera del contexto.
19 Me dirás entonces: ¿Por qué, pues, inculpa? porque, ¿quién ha resistido a su voluntad?
20 Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques contra Dios? ¿Dirá lo formado al que lo formó: Por qué me has hecho así?
21 ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?
La clave para entender el punto de Pablo es leer el versículo 22.
22 ¿ Y qué si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira, preparados para destrucción;
El punto de Pablo es que Dios mostró mucha paciencia a Faraón, aun cuando sabía que Faraón no iba a arrepentirse.
Dios es misericordioso e incluso con los de corazones duros.
Dice Romanos 9 que Dios le dio oportunidad a Faraón de arrepentirse antes de que él endureciera su corazón.
Dios puede ser soberano, usando a los rebeldes para cumplir sus propósitos y todavía dar el libre albedrío a todos.
Los calvinistas también usan Romanos 9:18 para enseñar la elección incondicional:
18 De manera que del que quiere tiene misericordia; y al que quiere endurecer , endurece.
Tenemos que recordar que el contexto no es la salvación, sino en Dios usando a Faraón en el tiempo de salvar a Israel de Egipto.
Éxodo 3.19 muestra que este fue basado en el conocimiento previo de Dios:
19 Y yo sé que el rey de Egipto no os dejará ir sino por mano fuerte.
Dios a veces permite los corazones perversos para hacer su voluntad por entregarles a su propia inmundicia.
Romanos 1:24 muestra este punto claramente:
24 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, a las concupiscencias de sus corazones, a que deshonrasen entre sí sus propios cuerpos,
Dios no obliga a nadie a pecar, en esto la Biblia es clara. Los que pecan lo hacen por su propia voluntad. Santiago 1:12–13 dice:
12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando hubiere sido probado, recibirá la corona de vida, que el Señor ha prometido a los que le aman.
13 Cuando uno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado con el mal, ni Él tienta a nadie;
Entonces concluimos que Romanos 9 no enseña la elección incondicional de la salvación del individuo. Personas son salvas por creer en Jesucristo.
El hombre tiene el libre albedrío de escoger recibir o rechazar la salvación.
El Evangelio
