04. El sometimiento a las autoridades.

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Introducción:

¿Cuál ha sido nuestra actitud ante este momento difícil que estamos viviendo como país?
ACLARACION: no se trata de defender un gobierno o punto de vista político, tampoco de aprobar malos procedimientos.
A nivel general, en los cristianos puedo identificar diferentes tipos de actitudes en esta situación, las cuales me preocupan grandemente:
Falta de respeto hacia las autoridades institucionales.
Deseo de revelarse contra la autoridad.
Falta de respeto hacia las personas indígenas.
¿Hay algún área donde la Palabra de Dios no tenga que guiarnos a actuar?
¿Qué dice la Palabra?
(para uso de Ambato y Mulalillo citar el cap. 23 de nuestra confesión)

Desarrollo:

Romanos 13.1-2 “1 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.”

Contexto:

Verdades:

Es un mandamiento someterse a las autoridades. “Sométase toda persona a las autoridades superiores” (v.1)
El mandamiento es a “someterse”, es decir reconocer, respetar y obedecer a las autoridades superiores.
Ap. La Palabra de Dios también nos enseña como debemos tratar a las autoridades. No hay ningún área donde la Palabra de Dios no sea nuestra regla.
¿Que autoridades?
En primer lugar la Palabra habla de “las autoridades superiores”. Es un término general para referirse a cualquier autoridad.
En el contexto de este pasaje se habla de los “magistrados” Romanos 13.3 “3 Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella;”
Pero también se aplica a cualquier autoridad.
El sometimiento y el respeto a las autoridades es algo que se enseña en toda la Escritura: 1 Pedro 2.17 “17 Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.” ; Tito 3.1 “1 Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra.” ; 1 Pedro 2.13-17 “13 Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, 14 ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien. 15 Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos; 16 como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios. 17 Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.”; Hebreos 13.17 “17 Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.” ;
Las autoridades han sido puestas por Dios. “porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas” (v.1)
Esta verdad es la razón por la cual debemos someternos a las autoridades.
Daniel 2.20-21 “20 Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. 21 El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.”
Por lo tanto la obediencia y respeto hacia las autoridades no es por ellas si no por Dios.
El Rey David, antes de ser rey de todo Israel, cuando era perseguido por el malvado Saul: 1 Samuel 24.1-7
1º Samuel 24:1–7 RVR60
1 Cuando Saúl volvió de perseguir a los filisteos, le dieron aviso, diciendo: He aquí David está en el desierto de En-gadi. 2 Y tomando Saúl tres mil hombres escogidos de todo Israel, fue en busca de David y de sus hombres, por las cumbres de los peñascos de las cabras monteses. 3 Y cuando llegó a un redil de ovejas en el camino, donde había una cueva, entró Saúl en ella para cubrir sus pies; y David y sus hombres estaban sentados en los rincones de la cueva. 4 Entonces los hombres de David le dijeron: He aquí el día de que te dijo Jehová: He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere. Y se levantó David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl. 5 Después de esto se turbó el corazón de David, porque había cortado la orilla del manto de Saúl. 6 Y dijo a sus hombres: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová. 7 Así reprimió David a sus hombres con palabras, y no les permitió que se levantasen contra Saúl. Y Saúl, saliendo de la cueva, siguió su camino.
El revelarse a las autoridades es condenado por Dios.
El oponerse a la autoridad es oponerse a lo establecido por Dios. “De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste” (v.2)
Los que se oponen acarrean condenación. “y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.” (v.2)
Cuando se desobedece este mandamiento se está desobedeciendo a Dios mismo.
El tener una actitud de rebeldía a la autoridad es una característica No de los hijos de Dios si no de los impíos: Judas 8 “8 No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores.”
Dios castiga la rebeldía o la falta de respeto a las autoridades, ejemplos:
Números 12:1–10 RVR60
1 María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado; porque él había tomado mujer cusita. 2 Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por nosotros? Y lo oyó Jehová. 3 Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra. 4 Luego dijo Jehová a Moisés, a Aarón y a María: Salid vosotros tres al tabernáculo de reunión. Y salieron ellos tres. 5 Entonces Jehová descendió en la columna de la nube, y se puso a la puerta del tabernáculo, y llamó a Aarón y a María; y salieron ambos. 6 Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. 7 No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa. 8 Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés? 9 Entonces la ira de Jehová se encendió contra ellos; y se fue. 10 Y la nube se apartó del tabernáculo, y he aquí que María estaba leprosa como la nieve; y miró Aarón a María, y he aquí que estaba leprosa.

Conclusión /Consejos prácticos:

Hermanos debemos obedecer esta Palabra porque somos personas que no dependemos de los hombres para nuestro bienestar si no de Dios. No estamos desamparados en este mundo. Debemos recordar la grandeza de nuestro Dios y descansar en él y obedecer su Palabra.
Daniel 4.34-35 “34 Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades. 35 Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?”
Haciendo esto seremos luz en medio de este mundo de tinieblas.
ORACIÓN SIMPLE DE SAN FRANCISCO DE ASÍS
Oh, Señor, hazme un instrumento de Tu Paz . Donde hay odio, que lleve yo el Amor. Donde haya ofensa, que lleve yo el Perdón. Donde haya discordia, que lleve yo la Unión. Donde haya duda, que lleve yo la Fe. Donde haya error, que lleve yo la Verdad. Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría. Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.
Oh, Maestro, haced que yo no busque tanto ser consolado, sino consolar; ser comprendido, sino comprender; ser amado, como amar.
Porque es: Dando , que se recibe; Perdonando, que se es perdonado; Muriendo, que se resucita a la Vida Eterna.
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