Santificados

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Introducción

Hebreos 2:11 RVR60
11 Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos,
Una de las frases más celebres del reformador Alemán, Martín Lutero es la de:
“Al mismo tiempo justo y pecador”
Esta frase la utilizó Lutero, para describir el estado de cada creyente y discípulo de Cristo Jesús en este mundo.
A primera instancia esta frase puede sonar contradictoria e incoherente.
¿Como una persona puede ser justa y al mismo tiempo pecador?
Son dos términos totalmente opuestos
Sin embargo, Describen a la perfección a cada creyente genuino de Cristo en este mundo.
Y para poder entender esta verdad paradójica.
Consideremos el pasaje de esta tarde:
Hebreos 2:11 RVR60
11 Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos,
Para refrescar un poco la memoria, les quiero recordar que el autor de Hebreos ha estado exponiendo los aspectos mas fundamentales del evangelio de Cristo a su audiencia.
Les ha hablado de la encarnación, muerte, resurrección y ascensión de Cristo.
De esta manera ha presentado a Cristo como nuestro sustituto que asumió nuestra naturaleza humana y también como el autor y consumador de nuestra salvación.
Y en el versículo 11, el autor continua su argumento, pero ahora
nos presenta a Cristo como Nuestro Santificador
en otras palabras aquel que nos Santifica.
El tema de la Santificación es uno de los temas principales de esta carta y un tema con el cual su audiencia estaban muy FAMILIARIZADOS.
La mayor parte de la audiencia original de esta epístola estaba conformada principalmente por judíos, los cuales pertenecían al pueblo escogido de Dios
Un pueblo que Dios había separado del resto de las demás naciones para que fuesen un pueblo santo.
Levítico 19:1–2 RVR60
1 Habló Jehová a Moisés, diciendo: 2 Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios.
Y Dios les había dado a su pueblo leyes ceremoniales, las cuales INDICABAN AL PUEBLO la manera DE COMO debían de santificarse ante Dios.
Y es de este conjunto de leyes ceremoniales, es de donde surge el sistema sacrifical levítico.
Que tenía como propósito Santificar al pueblo de Israel mediante el sacrificio de animales.
Uno de los días más importantes dentro de la cultura judía es el día de Yom Kippur o Día de la Expiación
Esta celebración se encuentra explicada en (Levitico 16)
Este era el único día en el cual el sumo sacerdote podía entrar en Lugar Santísimo
Levítico 16:2 (RVR60)
2 Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario detrás del velo, delante del propiciatorio que está sobre el arca, para que no muera; porque yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio.
Antes de entrar en el tabernáculo, El sumo sacerdote debía lavar su cuerpo y ponerse una ropa especial
Levítico 16:4 RVR60
4 Se vestirá la túnica santa de lino, y sobre su cuerpo tendrá calzoncillos de lino, y se ceñirá el cinto de lino, y con la mitra de lino se cubrirá. Son las santas vestiduras; con ellas se ha de vestir después de lavar su cuerpo con agua.
luego, tenía que sacrificar un becerro como ofrenda por el pecado de él y su familia
Levítico 16:11 (RVR60)
11 Y hará traer Aarón el becerro que era para expiación suya, y hará la reconciliación por sí y por su casa, y degollará en expiación el becerro que es suyo.
Después, Aarón debía traer dos machos cabríos, uno para ser sacrificado por los pecados del pueblo
Levítico 16:16 RVR60
16 Así purificará el santuario, a causa de las impurezas de los hijos de Israel, de sus rebeliones y de todos sus pecados; de la misma manera hará también al tabernáculo de reunión, el cual reside entre ellos en medio de sus impurezas.
El otro macho cabrío era utilizado como chivo expiatorio.
Levítico 16:21 RVR60
21 y pondrá Aarón sus dos manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo, y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados, poniéndolos así sobre la cabeza del macho cabrío, y lo enviará al desierto por mano de un hombre destinado para esto.
Esto se hacia cada año
Levítico 16:30 RVR60
30 Porque en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová.
Creo que los versos 14-19 capturan la esencia de esta observación
Levítico 16:14–19 (RVR60)
14 Tomará luego de la sangre del becerro, y la rociará con su dedo hacia el propiciatorio al lado oriental; hacia el propiciatorio esparcirá con su dedo siete veces de aquella sangre.
15 Después degollará el macho cabrío en expiación por el pecado del pueblo, y llevará la sangre detrás del velo adentro, y hará de la sangre como hizo con la sangre del becerro, y la esparcirá sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio.
16 Así purificará el santuario, a causa de las impurezas de los hijos de Israel, de sus rebeliones y de todos sus pecados; de la misma manera hará también al tabernáculo de reunión, el cual reside entre ellos en medio de sus impurezas.
17 Ningún hombre estará en el tabernáculo de reunión cuando él entre a hacer la expiación en el santuario, hasta que él salga, y haya hecho la expiación por sí, por su casa y por toda la congregación de Israel.
18 Y saldrá al altar que está delante de Jehová, y lo expiará, y tomará de la sangre del becerro y de la sangre del macho cabrío, y la pondrá sobre los cuernos del altar alrededor.
19 Y esparcirá sobre él de la sangre con su dedo siete veces, y lo limpiará, y lo santificará de las inmundicias de los hijos de Israel.
En este sentido la santificación estaba relacionada estrechamente con el perdón de los pecados el pueblo, sin embargo,
si solamente limitamos la santificación al perdón de pecados cometeríamos un grave error.
Es importante notar como el sumo sacerdote tomaba uno de los machos cabrios y colocaba sus manos sobres su cabeza, confesando las iniquidades, rebeliones y pecados del pueblo.
Esto simbolizaba un transferencia, El sumo sacerdote, había transferido la culpa de los pecados del pueblo al macho cabrío
Y es por eso que este macho cabrio era después LLEVADO al desierto,
Como representación del hecho de que los pecados del pueblo habían sido llevados muy lejos de ellos y del la presencia del Dios Santo que no puede tolerar el pecado.
En ese sentido la santificación no solo se limita al perdón de pecados sino a la purificación del pueblo, su pecado había sido cubierto, alejado de ellos.
Y ahora debemos de poder entender porque esta celebración era muy importante para los judíos.
Era la manera en que año tras año el pueblo se santificaba ante Dios.
Pero en esta carta, el autor de los hebreos les escribe a judíos que han escuchado el evangelio de Cristo.
LOS CUALES, durante toda su vida han practicando y participando del sistema sacrifical levitico, lo tienen muy arraigado, es parte de su cultura y religión
es parte de su identidad como judíos
Y el autor les dirige estas palabras con respecto a Jesús el autor de nuestra salvación:
“Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos”
Si consideramos el contexto, es muy evidente que en este verso el autor se esta refiriendo a Jesús.
Recordemos como en el verso 10, el autor estableció que el plan de nuestra redención fue concebida en la mente de Dios el padre
“Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria
La obra de la salvación fue totalmente consecuente con la naturaleza de Dios
Y luego nos dice que para que esto fuese posible, Dios perfecciono por aflicciones
al autor de nuestra salvación
quien es nuestro Señor Jesucristo
esta frase puede sonar controversial, ¿Como que Dios perfeccionó a Cristo por medio de aflicciones? ¿Que acaso Cristo no es perfecto?
Sin embargo, el autor explicará esta declaración a lo largo de esta carta
No obstante, les daré una respuesta breve del significado de esta declaración
La palabra perfeccionar no se refiere a la perfección moral
Sino en el sentido de que
Jesús se convirtió en el autor perfecto de nuestra salvación.
Recuerden que la palabra autor se refiere a un pionero, líder o capitán.
El autor de Hebros quiere presentar a Cristo como un redentor perfecto, un salvador insuperable
Y en el verso 11 encontramos algunas razones por la cual Jesús es el autor perfecto de nuestra salvación
Jesús nos santifica y en El somos santificados
dicho en otras palabras
En el somos santos y El nos hace santos.
Por eso el apóstol Pablo escribió en
1 Corintios 1:30 (RVR60)
30 Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;
Mas adelante el autor de Hebreos escribe las siguientes palabras
Hebreos 10:10 (RVR60)
10 En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
Hebreos 10:14 (RVR60)
14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.
Hebreos 13:12 (RVR60)
12 Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.
En la primera parte del verso 11 del capitulo 2 el autor escribió:
“Porque el que santifica”
Hablando de Cristo, quien es hecho por Dios para cada cristiano santificación.
En este sentido, esta santificación se refiere a una santidad posicional,
No es que los cristianos seamos santos en el sentido de perfección moral,
no somos perfectos y sin pecado.
Es mas la biblia dice:
1 Juan 1:10 RVR60
10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.
Esta santidad posicional se refiere al hecho de que ante Dios somos considerados santos, tiene que ver con nuestra posición ante Dios
En nuestra vida pasada, cuando no conocíamos a Cristo nuestra posición ante Dios era terrible, eramos culpables, dignos de su IRA, transgresores de su ley, injustos y pecadores.
Pero en Cristo, nuestra maldad a sido EXPIADA
El cordero que quita el pecado del mundo, tomo nuestros trapos inmundos de maldad y nos vistió con su manto de santidad, justicia y perfección.
2 Corintios 5:21 RVR60
21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
En este contexto, la santificación es sinónimo con la justificación.
Somos declarados justos y santos ante Dios por medio de la fe en Cristo,
ante Dios somos considerados Inocentes en lugar de culpables.
Es por eso que Pablo lanza la siguiente pregunta en Romanos 8
¿Quien podrá acusar a los escogidos de Dios?
Si Dios ya nos ha declarado justos
¿Que juez podrá culpar a aquellos que Dios ya ha declarado santos?
La respuesta obvia es absolutamente nadie
Dios es el que justifica
El concepto de santidad posicional se deriva de la verdad que, por la “posición” espiritual al estar “en Cristo”, todos los creyentes somos considerados santos por Dios.
Y esta santificación es solamente posible, gracias a la obediencia de Cristo como nuestro sustituto.
De manera que
Cuando nosotros depositamos nuestra fe en Cristo y en El solamente, entonces
Dios acredita a nuestra cuenta, toda la justicia de Cristo.
Su justicia pasa a ser nuestra, por medio de la Fe en El.
Es una transacción legal.
Dios pone la justicia de Jesús en mi cuenta,
Nuestra deuda era infinita ante Dios, no había manera en que podíamos pagarla
Pero Dios en su infinito amor, de manera gratuita, nos ha otorgado la justicia de Cristo.
Estas son las buenas nuevas del evangelio.
Eramos los mas miserables del mundo, y hemos sido revestidos con el manto mas fino y limpio que pueda existir.
Somos santos, no por nosotros, no por nuestros méritos, no por nuestro esfuerzo o desempeño
Eramos los mas impuros y profanos de este mundo,
los primeros de todos los pecadores,
Si alguien era digno del infierno, esos seguramente eramos nosotros.
Santo es una palabra que no nos caracterizaba en lo mas mínimo
sino todo lo contrario, sin embargo,
Cristo nos rescató del hoyo de la destrucción en el cual nos encontrábamos, en el lodo cenagoso de nuestro pecado
Y aun siendo nosotros pecadores, Cristo nos vistió de su justicia y santidad.
Como escribió Carlos Spurgeon:
Todo por gracia Capítulo 3. Dios justifica al impío

Dios dice que “No hay justo ni aun uno”. Sabe que “Todas nuestras justicias son como trapos de inmundicia”; y, por ello, el Señor Jesús no vino al mundo para buscar la bondad y la justicia entre los hombres, sino para traer consigo bondad y justicia, y para otorgarlas a aquellas personas que carecen de ellas. Viene, no por causa de que seamos justos, sino para hacernos justos

No menosprecies la santidad que te ha sido otorgada por medio de Cristo,
Podemos dirigirnos ante Dios, solamente porque hemos sido cubiertos de la justicia de Cristo.
Ninguno de nosotros tiene el derecho o los méritos en nosotros mismos para poder tener comunion con Dios.
Sin Santidad la comunion con nuestro Dios es imposible,
Cristo es nuestra sanidad, nuestra vida esta escondida en El
Nuestros pecados son eclipsados por su INCOMPARABLE SANTIDAD
Que consuelo tan grande, es saber que cuando estemos ANTE la presencia de Dios
no estaremos desnudos, o con trapos inmundos, PORQUE HEMOS SIDO REVESTIDOS POR CRISTO CON
Ropas hechas de “lino fino, limpio y resplandeciente” “sin mancha alguna ni arruga”
llevamos puesto ese manto de justicia y santidad del cordero que fue inmolado por nuestros pecados.
Es importante reconocer, que nosotros no contribuimos nada en lo absoluto para nuestra santificación posicional, hemos sido santificados únicamente en base a la obra completa de Cristo nuestro salvador.
Inclusive en el griego original el verbo lo establece de manera clara:
“El que Santifica”, ¿Quien es? Cristo “y los que son santificados” ¿Quienes son? Nosotros
Conclusión:
Cristo es nuestro salvador perfecto, porque a diferencia de los sacrificios levíticos,
El nos ha otorgado su justicia, algo que la sangre de toros y machos cabríos eran incapaces de hacer.
Cristo es un salvador Insuperable, Nos ha santificado UNA VEZ Y PARA SIEMPRE
.
En cuanto a nuestra posición, los creyentes somos eternamente apartados para Dios
“ mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.” (Hebreos 10:10)
Sin embargo, la santificación no es solamente posicional, sino también progresiva (en la cual si participamos)
Y de ésta habláramos en mas detalle la próxima semana (primero Dios)
Por el momento, hemos entendido que Dios se propuso desde la eternidad pasada
“llevar a muchos hijos a la gloria”
y para poder lograrlo
era necesario un salvador perfecto, que pudiese revestirnos de justicia y SANTIDAD
Y Cristo el autor de nuestra salvación por medio de aflicciones se convirtió en ese salvador perfecto,
Quien nos ha santificado al imputarnos su justicia.
En el corazón del evangelio hay una doble imputación:
Mi pecado es imputado a Jesús, Su justicia me es imputada.
Cristo es EL SANTO Y EL SANTIFICADOR.
Y de esta manera nos a hecho parte de la familia de Dios
Hemos sido reconciliados y adoptados en Cristo
“por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos”
Así que por el momento, en este mundo, cada cristiano vive en esta
aparente contradicción
“Al mismo tiempo justo y pecador”
Nos gloriamos en Cristo al reconocer nuestro pecado,
pero no nos enorgullecemos de nuestro pecado
El día de la expiación en Levitico 16 era solo una sombra de la obra perfecta expiatoria de Cristo a nuestro favor.
Pero hay un detalle muy interesante de esta festividad que debemos considerar:
Levítico 16:29–31 (RVR60)
29 Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo, a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas, y ninguna obra haréis, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros.
30 Porque en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová.
31 Día de reposo es para vosotros, y afligiréis vuestras almas; es estatuto perpetuo.
Era una celebración Solemne, donde había un reconocimiento genuino de
pecados específicos que se habían cometido, y que eran cubiertos por la Gracia de Dios.
En cuanto a nuestra santidad posicional, me gustaría terminar citando una vez mas Spurgeon:
Yo me siento como un bulto de indignidad, como una masa de corrupción, como un montón de pecado, aparte de Su amor todopoderoso.
Sé, con una plena seguridad, que soy justificado por la fe que es en Cristo Jesús, y que soy tratado como si yo hubiese sido perfectamente justo, y hecho heredero de Dios y coheredero con Cristo; y,
sin embargo, por naturaleza debo tomar mi lugar entre los más pecadores. Yo, que soy completamente indigno, soy tratado como si hubiese sido merecedor. Soy amado con tanto amor como si siempre hubiese sido piadoso, aunque más bien yo era un impío.
¿Quién podría evitar sentirse sorprendido por esto? La gratitud ante tal favor se reviste con ropas de asombro
“Al mismo tiempo justo y pecador”
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