La purificación del templo
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La purificación del templo
La purificación del templo
Marcos 11:15–18 “15 Vinieron, pues, a Jerusalén; y entrando Jesús en el templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo; y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; 16 y no consentía que nadie atravesase el templo llevando utensilio alguno. 17 Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. 18 Y lo oyeron los escribas y los principales sacerdotes, y buscaban cómo matarle; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su doctrina.”
Introducción
Introducción
Veremos como el ser humano pierde su enfoque de las cosas espirituales, y da lugar a los deseos de la carne, utilizando como escusa los principios bíblicos o la piedad.
Esta historia se ubica en la semana de la pasión de Cristo, el día domingo había entrado a Jerusalén montado en un burrito, esa noche durmió en Betania, posiblemente con su amigo Lázaro.
El día lunes salió de Betania sin desayunar y buscó fruto en una higuera pero no lo halló.
Ese mismo día entra en el templo y se indignó al ver que dentro del lugar donde llegaban los peregrinos gentiles a orar, se había convertido en un mercado.
Expulsó a los compradores y comerciantes, volcó las mesas de los cambistas y las sillas de los que vendían palomas.
El templo medía casi 500 x 300 mts. Tenía varios ambientes, el lugar santisimo, el lugar santo, el atrio, el patio de las mujeres y el patio de los gentiles.
Es es este lugar llamado el patio de los gentiles donde las autoridades del templo había establecido ventas, también este patio se había convertido en un atajo para ir de la ciudad al monte de los olivos.
Los gentiles no podían acceder al patio de las mujeres, mucho menos al atrio del templo, solamente tenían este lugar de adoración, pero estaba profanado por el comercio.
La corrupción de la religión
La corrupción de la religión
Los escribas y fariseos aparentaban una piedad y santidad que convencía a las personas, pero sus corazones estaban contaminados de orgullo, avaricia y codicia. Eran sumamente estrictos con la gente para que cumplieran sus ordenanzas. Mateo 23:4 “Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.”
Hacían creer a la gente que todo lo que ellos enseñaban era correcto e incuestionable, aunque estuviera en conflicto con la enseñanza bíblica.
El sacerdocio de Israel se había corrompido, ya no era el sumo sacerdote el sucesor de Aarón sino que el que más dinero diera al gobierno romano.
En el tiempo de Jesús había dos sumos sacerdotes, el oficial era Caifás, pero el poder lo tenía su suegro Anás. Por eso Juan 18 narra que Jesús fue llevado a estos dos personajes.
Los peregrinos necesitaban comprar animales para sus ofrendas, desde tiempos antiguos podían hacerlo en el monte de los olivos.
Pero esta familia sacerdotal había comprado a Roma el derecho de vender en el patio del templo, Inspeccionaban los animales de los ofrendantes, encontraban alguna imperfección para obligarlos a comprarles. Por eso Jesús les dijo que habían convertido el templo en cueva de ladrones.
Las personas que debían ser pastores para la congregación de Israel se habían convertido en lobos rapaces que los devoraban.
Mateo 9.36 “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.”
Por eso Dios decreta juicio contra ellos: Jeremías 23:2 “Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová.”
Casa de oración
Casa de oración
Los israelitas fueron rebeldes y no hicieron caso a la orden del Señor Jesús.
El templo de Jerusalén no era conocido por los judíos por casa de oración, este era el lugar donde se presentaban los sacrificios.
Sin embargo, en el lugar santo, había un altar del incienso donde solamente los sacerdotes podían entrar, el cual simbolizaba las oraciones de los santos. Apocalipsis 8:4 “Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.”, y las oraciones de los santos gentiles eran estorbadas por la codicia de los religiosos.
Cuan importante es que nuestro lugar de oración sea respetado, pues ahí desciende Dios a escuchar las oraciones de los santos.
Este santuario es santo, no porque la construcción tenga algo especial, sino porque alguien especial se manifiesta en este lugar. Este lugar ha sido dedicado para darle culto a Dios, y por la reverencia y respeto que le debemos a Dios, debemos comportarnos con temor en su casa. Por es es importante instruir a nuestros hijos desde niño.
Dios no se va a manifestar en un lugar donde no le respetan, tampoco lo va a tolerar. Ezequiel 10 relata como la gloria de Dios abandonó el templo por el pecado del pueblo.
Por eso insistimos que cuando estamos en tiempo de oración no platique, no salga, hágalo cuando no se esté presentando oración o adoración a Dios. Instruya a sus hijos en esto.
Pues si no respetamos su presencia, podemos ser objeto de la ira de Dios. Habacuc 2:20 “Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra.”
El temor de los religiosos
El temor de los religiosos
Esta acción de Jesús merecía que las autoridades del templo lo arrestaran,
También Pilato, que era un gobernante sumamente sanguinario, podía arrestarlo e incluso asesinarlo por alterar el orden.
En Lucas 13:1 se menciona que Pilato asesinó a unos galileos que presentaban su sacrificio, solamente para atemorizar a la gente para que no hubiera ningún desorden.
Pero en esta acción de Jesús, ni los sacerdotes ni los romanos se pronunciaron. Esto fue así porque tenían miedo de la autoridad de Jesús.
Marcos 11:18 “Y lo oyeron los escribas y los principales sacerdotes, y buscaban cómo matarle; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su doctrina.”
Jesús infundía respeto, temor, incluso al mismo Pilato, y si ahí hubiese estado el mismo emperador, también a le hubiera causado temor. Juan 19:8 “Cuando Pilato oyó decir esto, tuvo más miedo.”
Esto demuestra que, si Jesús fue crucificado fue porque Él lo permitió. Él quiso entregar su vida por amor a nosotros.
Juan 10:17–18 “17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.”
Conclusión
Conclusión
Los judíos fueron rebeldes al reclamo de Jesús.
En año 70 después de Cristo, cuarenta años después de este incidente, el templo de Jerusalén fue profanado y destruido por el general romano Tito.
Cuando el Señor arrebate a su iglesia, este santuario quedará en manos del anticristo. Vendrán las personas a querer buscar a Dios pero ya no será más un lugar dedicado para darle culto a Dios.
Por eso ahora que tenemos la oportunidad de honrar a Dios y darle gloria en este lugar, hagámoslo con perseverancia y entusiasmo. Agradeciéndole por permitirnos tener un lugar donde adorarle.
Por otro lado:
Ahora el templo de Dios somos nosotros.
Cuidemos que nuestro corazón sea contaminado de orgullo, ambición, injusticia, indiferencia, frialdad.
No solamente se trata de cuidar nuestro cuerpo, sino también nuestra alma que es parte de nosotros. Es la exposición a su Palabra la que nos edifica y santifica.
Tengamos temor de Dios y no caigamos en la arrogancia que cayeron los líderes religiosos de Jerusalén, al menospreciar la casa de Dios.
