El cimiento del cristiano
viviendo una vida Cristiana Solida • Sermon • Submitted
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Introduccion
Introduccion
24 Por tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; 25 y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca. 26 Y todo el que oye estas palabras mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena; 27 y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción. 28 Cuando Jesús terminó estas palabras, las multitudes se admiraban de su enseñanza; 29 porque les enseñaba como uno que tiene autoridad, y no como sus escribas.
Desarrollo
Desarrollo
La verdad central de esta parábola es que la obediencia es indispensable en el discipulado
Para el creyente el oír las palabras del evangelio sin el hacer lo que se le manda esta caminando hacia la ruina espiritual.
En cambio, el oír y el hacer
—la obediencia—
sirven de base para edificar una vida que puede resistir ataques de todos los elementos y permanecer en pie
Una evidencia de aquellos que están en el camino espacioso y no entrarán al reino es que sus vidas no están construidas sobre el fundamento de Cristo y su Palabra.
Una vez más Jesús retoma el aspecto de la propia justicia del ser humano, la justicia que es totalmente inaceptable a Dios y que de ninguna manera calificará a un individuo para el reino celestial
20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
en los versiculos:
21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
vemos un contraste entre las verdaderas y las falsas profesiones de fe y buenas obras. Aquí vemos contrastes entre oyentes obedientes y desobedientes.
Ambos grupos oyen la verdadera Palabra de Dios, pero algunos oyen y obedecen, y otros oyen y desobedecen; algunos ponen su confianza en la justicia de Dios, y otros siguen confiando en su propia justicia, aunque eso no se será visible hasta el juicio
La sugerencia es que incluso los que desobedecen creen que pertenecen a Cristo y hacen una profesión convincente de fe en Él. Oyen la Palabra de Dios y la reconocen como Palabra de Dios, pero erróneamente creen que simplemente conocerla y reconocerla basta para agradar a Dios y garantizarles un lugar en el reino.
Al igual que quienes afirman: “Señor, Señor”, y realizan asombrosas obras religiosas pero en realidad son “hacedores de maldad”, los falsos oyentes construyen su casa religiosa, pero se engañan a sí mismos en cuanto a la viabilidad de esa casa
En ambos casos hay similitudes
En primer lugar
En primer lugar
Ambos constructores han oído el evangelio. Cualquiera, pues, que me oye estas palabras se aplica tanto al hombre prudente
24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.
Como al insensato
26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;
Es importante recalcar que ambos conocen el camino de salvacion.
Existen semejanzas entre los dos constructores: Ambos oyen, ambos enfrentan las mismas pruebas, ambos tienen las mismas oportunidades y aparentemente ambos construyeron casas parecidas. Pero hay contrastes fundamentales:
Ambos muestran naturalezas distintas, pues uno era prudente
Previsor, considerado, cuidadoso; se fijaba en lo que hacía
Y el imprudente
imprevisor, necio, tonto, descuidado, no se fijaba bien en lo que hacía
Cabe mencionar que Jesús no indica que el hombre insensato era inmoral o dedicado a vicios escandalosos.
Segundo
Segundo
Ambos proceden a edificar una casa después que han oido acerca del camino de salvacion
El hombre prudente edifica su casa, que representa su vida, sobre estas palabras de Jesús.
La deducción es que el hombre insensato, aunque oye estas palabras de Cristo y no las hace, cree que su casa es segura simplemente porque ha oído y reconocido las palabras y llega a creer que la vida que lleva es cristiana y que, por tanto, es agradable a Dios.
No edifica intencionalmente una casa que cree que vaya a caer.
Ambos
Tienen confianza en que sus casas resistirán; pero la confianza de un hombre está puesta en el Señor y la del otro hombre está puesta en sí mismo.
Tercero
Tercero
Ambos constructores edifican sus casas en la misma ubicación general, lo cual se evidencia porque al parecer es la misma tormenta la que les golpea.
En otras palabras, las circunstancias externas de sus vidas eran esencialmente las mismas.
No tenía ninguna ventaja el uno sobre el otro.
Habían vivido en el mismo pueblo
posiblemente asistían a la misma iglesia
oían la misma prédica
iban al mismo estudio bíblico
tenían comunión con las mismas amistades
Cuarto
Cuarto
podemos deducir que ambos construyeron el mismo tipo de casa.
Por fuera sus viviendas eran muy parecidas.
Según todas las apariencias el hombre insensato vivía en gran parte del mismo modo que el hombre prudente.
Podríamos decir que ambos individuos eran
moralmente correctos
servían en la iglesia
la apoyaban económicamente
eran ciudadanos responsables de la comunidad.
Parecían creer y vivir de manera muy similar.
Diferencias
Diferencias
Las diferencias entre los dos constructores y las dos casas que edificaron llegaban a ser imperceptibles por fuera.
Pero eran muchísimo más importantes que las similitudes.
La clave esta en entender que uno de ellos hace o cumple la Palabra de Dios
(muestra obediencia)
y el otro no hace, es decir que no practica la Palabra
(muestra desobediencia).
Uno construye usando las especificaciones divinas, el otro usa las suyas propias.
La más grande diferencia entre las especificaciones de estos constructores y la manera que edificaron está en las bases en las cuales asentaron sus casas.
El hombre prudente… edificó su casa sobre la roca
mientras que el hombre insensato… edificó su casa sobre la arena
Ejemplo
El el sismo de 1997 en la ciudad de mexico
Petra (roca) no significa piedra o ni siquiera peñasco, sino un gran afloramiento de roca, una gran extensión de lecho de roca. Es algo sólido, estable e inamovible. Por el contrario, la arena es algo suelto, inestable y sumamente móvil. Los agentes de venta de lotes sobre arena son los falsos profetas de los que Jesús acaba de advertir
15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 20 Así que, por sus frutos los conoceréis.
Los escribas y fariseos tenían un conjunto complejo y complicado sistema de tradiciones religiosas a las que consideraban de gran valor ante Dios.
Sin embargo, todas esas tradiciones eran externas, superficiales e inestables
No tenían ninguna sustancia espiritual o moral, ni estabilidad. Tales tradiciones eran arena movediza, compuesta totalmente de opiniones, especulaciones y normas humanas.
Quienes las crearon y las siguieron no tomaron en cuenta la obediencia a la Palabra de Dios, la pureza de corazón, la espiritualidad del alma, ni la integridad de la conducta.
Lo único que les preocupaba era la apariencia, el apremiante deseo de ser vistos y “alabados por los hombres”
2 »Si alguno de ustedes ayuda a los pobres, no se ponga a publicarlo en las sinagogas ni en los lugares por donde pasa la gente; eso lo hacen los hipócritas, que quieren que la gente los alabe. Les aseguro que ese es el único premio que ustedes recibirán.
Ilustración
Ilustración
Estas personas llevan sus cuerpos a la congregación, pero no sus almas; adoran con sus bocas, pero no en el interior de su corazón no adoran
“en espíritu y en verdad”
Son muy rigurosos en cuanto al bautismo y su comunión temprano en la mañana, pero no le prestan ninguna atención a guardar sus corazones con toda diligencia. Se jactan de su ortodoxia, pero no tienen en cuenta los preceptos de Cristo.
Multitudes de cristianos profesos se abstienen de hechos externos de violencia, pero no dudan en robarles a sus vecinos un buen nombre al propagar malos informes contra ellos.
Contribuyen con regularidad al “salario del pastor”, pero no se inmutan por falsear sus bienes y engañar a sus clientes, convenciéndose que
“negocio es negocio”.
Tienen más consideración por las leyes del hombre que por las de Dios, porque el temor a Dios no está delante de sus ojos.
Por el contrario
Por el contrario
el hombre prudente edifica su casa sobre la roca, y cree que la roca de la que se habla es la Palabra de Dios: estas palabras son las del Señor.
Este constructor es aquel que oye las palabras de Jesús… y las hace. Edificar sobre la roca equivale a obedecer la Palabra de Dios
Después que Pedro confesó: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”, Jesús le declaró: “No te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia”
Mateo 16:16–18 (RVR60)
16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. 18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
Esta “roca” (petra) es la misma roca que la de Mateo 7:24–25. Es el lecho de roca de la Palabra de Dios, es la revelación divina
Es el lecho de roca de la Palabra de Dios, su revelación divina. Es la revelación divina tal como le fue dada a Pedro por parte del “Padre que está en los cielos”, y es la única roca sobre la cual la vida cristiana puede edificarse
11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.
El Distintivo
El Distintivo
La marca del verdadero discipulado no es simplemente oír y creer, sino creer y hacer
Es decir los verdaderos discípulos de Jesucristo, los únicos verdaderos convertidos del evangelio, son aquellos “hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era”
Santiago 1:22–24 (NTAD (LBLA))
22 Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos. 23 Porque si alguno es oidor de la palabra, y no hacedor, es semejante a un hombre que mira su rostro natural en un espejo; 24 pues después de mirarse a sí mismo e irse, inmediatamente se olvida de qué clase de persona es.
En otras palabras, una persona que profesa conocer a Cristo pero que no le obedece no tiene una imagen perdurable de lo que trata esa nueva vida.
Vislumbra a Cristo, y vislumbra lo que Cristo puede hacer por él o ella, pero la imagen que tiene de Cristo y de la nueva vida en Cristo pronto desaparece.
Su experiencia con el evangelio es vacía, superficial y de corta duración.
Juan declara
Juan declara
1 Juan 2:3–6 (RVR60)
3 Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. 4 El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; 5 pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. 6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
Pablo asevera lo mismo de manera poderosa y convincente
Pablo asevera lo mismo de manera poderosa y convincente
Tito 1:15–16 (TLA)
15 Los que obedecen sinceramente a Jesucristo consideran que todo es bueno. Pero los que no obedecen ni confían en él, creen que nada es bueno; sólo piensan en lo malo, y no les remuerde la conciencia. 16 Dicen que conocen a Dios pero, cuando vemos el mal que hacen, sabemos que eso no es cierto. Son odiosos y desobedientes, incapaces de hacer algo bueno.
El creyente que edifico sobre la arena
El creyente que edifico sobre la arena
Es aquel que profesa conocer a Dios y su verdad pero no seguir a Dios ni vivir su verdad de manera obediente esto pone en evidencia que esta siendo engañado.
Que ha entrado por la puerta ancha y estar caminando por el camino espacioso que lleva a la perdición
La única confirmación que podemos tener de la salvación es una vida de obediencia. Esa es la única prueba que la Biblia menciona de que estamos bajo el señorío de Jesucristo. La obediencia es el requisito indispensable de la salvación
El creyente que edifico sobre la roca
El creyente que edifico sobre la roca
Es aquel que lleva una vida de obediencia, la vida que Jesús ha estado explicando a lo largo del Sermón del Monte
Es la vida que tiene una visión bíblica de sí misma, como se describe en las Bienaventuranzas
Es la vida que tiene una visión bíblica del mundo, y que se ve como el medio de Dios para preservar e iluminar el mundo, aunque no forma parte de él
Es la vida que tiene la visión divina de las Escrituras y que determina no alterar la Palabra de Dios en lo más mínimo
Es una vida que se preocupa de la justicia interior en lugar del formulismo externo
Es una vida que presenta una actitud recta hacia lo que se dice y lo que se hace, hacia motivos, aspectos, dinero y otras personas
Es una vida de autenticidad en lugar de hipocresía, y de la justicia de Dios en lugar de justicia propia.
La casa edificada sobre la roca es la que demuestra a travez de su vida que se ha despojado de la altivez y el orgullo, que está abrumado por el pecado y llora por ello, que hace el máximo esfuerzo por entrar por la puerta estrecha y ser fiel en el camino angosto de Cristo y su Palabra. Ese constructor no edifica su vida ni pone su esperanza en ceremonias, rituales, visiones, experiencias, sentimientos o milagros sino en la Palabra de Dios y solo en ella.
La diferencia más trágica entre los edificadores está en sus destinos finales
La inigualable e incomparable joya de sermón que Jesús pronunció concluye con una advertencia concluyente de juicio
Las palabras finales son: y fue grande su ruina
El resultado final del evangelio para quienes rechazan a Cristo no es que pierden gran cantidad de bendición o ni siquiera que pierden una vida de felicidad eterna con Dios en el cielo, aunque esas cosas son absolutamente ciertas
Debido a esta certeza todo cristiano profeso debe oír las palabras del Espíritu Santo a través de Santiago: “Sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”
Santiago 1:22 (RVR60)
22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
Conclusion
Conclusion
Ser (hacedores) lleva la caracterización de la personalidad total, todo el ser interior de una persona: Mente, alma, espíritu y emociones.
Ahora que conocemos esto pongámoslo por obra.
