Defensores de la fe

Sermon  •  Submitted
0 ratings
· 94 views
Notes
Transcript

Hablemos de “persecución”

La persecución es una palabra muy común en el léxico evangélico. Esta expresión ha sido particularmente asociada con el campo misionero en lugares como Asia, África y el Medio Oriente. Sin embargo, en años recientes se ha puesto más de moda en nuestro continente en virtud de una serie de legislaciones y movimientos que buscan atacar a la fe y/o limitar el alcance de iglesia.
Ante esta realidad, 1 Pedro es una carta que se torna muy relevante para el cristiano de hoy. Esta es una carta que se enfoca en la persecución y en dar aliento y esperanza a los hermanos.
Es necesario notar que en 1 Pedro, la persecución no es algo constante, ni es de corte legal o estatal, es evidente que la persecución a la que Pedro hace referencia es de tipo social y popular. Es decir, no es el gobierno el que está persiguiendo a la iglesia, sino que es la sociedad la que lo hace de diversas maneras.
Es en medio de este contexto que Pedro escribe el hermoso párrafo que se halla en 1 Pedro 3:13-17, y que hoy analizaremos de manera breve.
1 Pedro 3:13–17 NVI
Y a ustedes, ¿quién les va a hacer daño si se esfuerzan por hacer el bien? ¡Dichosos si sufren por causa de la justicia! «No teman lo que ellos temen, ni se dejen asustar.» Más bien, honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo con gentileza y respeto, manteniendo la conciencia limpia, para que los que hablan mal de la buena conducta de ustedes en Cristo, se avergüencen de sus calumnias. Si es la voluntad de Dios, es preferible sufrir por hacer el bien que por hacer el mal.

Si haces el bien, ¿a qué le temes?

Pedro inicia esta sección con una pregunta retórica muy importante:
La versión NVI traduce: si se esfuerzan por hacer el bien.
Sin embargo, en el griego la expresión tiene más fuerza, literalmente sería, si son celosos de lo bueno.
Es comprensible la decisión de los traductores, la palabra “celoso” hoy en día no tiene buenas connotaciones en América Latina; sin embargo, vale la pena recordar el significado de esta palabra en términos Bíblicos.
Celosos, del griego zelotes = Alguien que esta apasionadamente comprometido con una causa o un con una perspectiva.
Pedro pregunta, si ustedes son apasionados por lo que es bueno y están comprometidos con aquello, ¿quién les hará daño?

¿Y si llegamos a sufrir?

Sin embargo, el apóstol anticipa esta pregunta, y procede a responderla.
1 Pedro 3:14-15a
Pero, aunque lleguen a sufrir por causa de la justicia, son bendecidos. No tengan miedo de ellos ni se perturben; más bien, santifiquen a Cristo como el Señor en sus corazones.
Este versículo que da respuesta a la pregunta hipotética ¿y si llegamos a sufrir? consta de tres partes principales.

I. Si sufres por la justicia, eres bendecido.

Esta primera frase suena muy similar a las bienaventuranzas enseñadas por Jesús en Mateo 5.
Es necesario notar que aquí Pedro está hablando de manera hipotética. Lo normal es que quien hace el bien no sea activamente perseguido. Pero, si llegaran a perseguirte por hacer el bien, pues cuéntate como bendecido.

II. No temas

Continuando con esta idea de la persecución injusta, Pedro procede a recordar a los creyentes las palabras de Isaías 8:12-13.
Aquí el apóstol recuerda a los creyentes que no deben temer ni ser perturbados por quienes les desean el mal. Dios está en control.

III. Santifica a Cristo como Señor en tu corazón

La NVI traduce esta última sentencia como “honren en su corazón a Cristo como Señor”.
Sin embargo, esta traducción pierde nuevamente la fuerza del original griego. En griego estamos ante una orden imperativa: Santifiquen a Cristo como el Señor en sus corazones.
¿Qué significa esto?
Santificar = Apartar, consagrar, honrar.
Santificar a Cristo como Señor en el corazón simplemente significa consagrar por completo nuestro corazón a Cristo y honrarlo solamente a él.

Sean defensores de la esperanza

Leamos la segunda parte del versículo 15:
1 Pedro 3:15b (NVI)
Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes.
Este versículo consta de tres elementos importantes:

I. Esten siempre preparados para responder.

Antes que nada, es necesario entender que la palabra que aquí se tradujo como “responder”, es la palabra griega apología, que en realidad significa “presentar una defensa razonable”.
Apología = presentar defensa razonable.
Entonces, este versículo no nos enseña simplemente a “dar respuesta”, sino que va más allá. Lo que Pedro aquí instruye es que
Todo creyente debe estar siempre listo para presentar una defensa razonable.

II. A todo el que les pida razón

Este es el segundo componente de esta oración. ¿Preparados para presentar defensa ante quién? Ante todo aquel que pida razón.
La expresión es clara, todo el que pida razón se refiere a quien esté en búsqueda de razones, fundamentos o motivos.
Entonces, aquí no está hablando simplemente de “compartir un testimonio”, por muy válido que esto sea, sino que está instruyendo a los cristianos a ser capaces de presentar una defensa coherente y sustentable ante aquel que pida razón.

III. De la esperanza que hay en ustedes

¿Qué es lo que vamos a defender ante todo aquel que pida razón? ¡Pues la esperanza que está en nosotros!
Es interesante que aquí Pedro prefiere usar la palabra esperanza en lugar de fe.
Sin embargo, en este contexto en términos teológicos con intercambiables.
La esperanza (o fe) que estamos llamados a defender es nuestra esperanza en el señorío de Cristo y en su futuro regreso.
Entonces, tenemos una orden divina, esta consiste en estar siempre preparados para presentar defensa de nuestra esperanza a todo aquel que pida razón de la misma. Esto significa estar siempre preparados para defender nuestra fe en Cristo como Señor, hasta el día de su regreso.

Nuestra actitud al presentar defensa

Ahora, dado que tenemos un mandato de presentar defensa de la fe, sería muy sencillo mal interpretar esta orden como una licencia para volvernos arrogantes, prepotentes o aun combativos.
Ante esto, el versículo 16 pasa a recordarnos la actitud con la que debemos presentar defensa de nuestra esperanza.
Leamos 1 Pedro 3:16
1 Pedro 3:16a (NVI)
Pero háganlo con gentileza y respeto, manteniendo la conciencia limpia.
Lo primero que el cristiano debe tomar en cuenta es su actitud. Pedro nos recuerda que al momento de presentar defensa de nuestra esperanza, debemos hacerlo “con gentileza y respeto”. El objetivo no es ganar peleas y perder vidas. Sino ganar batallas y vidas.
Además, el creyente debe “mantener la consciencia limpia”. La defensa de la fe no es solamente de boca para afuera, sino también en integridad de corazón.
Es lamentable ver cuantos cristianos hoy en día aman hablar de Dios pero no lo aman a Él.
Aquí, Pedro nos recuerda que “santificar a Cristo en nuestros corazones consiste también en tener una limpia consciencia delante de él.”

El resultado de esta manera de vivir

La segunda parte del versículo 16 nos recuerda por qué es que todo esto es importante, tenemos un objetivo.
1 Pedro 3:16b (NVI)
para que los que hablan mal de la buena conducta de ustedes en Cristo, se avergüencen de sus calumnias.
Aquí Pedro nos da el objetivo de las órdenes dadas previamente.
Cuando el creyente santifica a Cristo como Señor de su corazón.
Será capaz de presentar defensa de la esperanza a todo aquel que le pida razón.
Lo hará con gentileza y respeto.
Manteniendo la consciencia limpia.
Entonces, aquellos que hablan mal del creyente quedarán avergonzados, dado que ante la buena conducta del cristiano, se hace evidente que las acusaciones son meras calumnias.
¡Este es el resultado de ser un creyente de integridad que ama a Cristo y que está preparado! Al final del día, toda persecución social caerá por tierra, ya que el mismo testimonio de vida de la persona, y su misma habilidad de defender su fe de manera verás pero humilde, lo reivindicarán del calumniador.

Cerrando el círculo

El versículo 17 cierra la idea de manera muy hermosa y precisa.
Recuerda que el versículo 14 comenzó abriendo una posibilidad. ¿Y si sufrimos por hacer el bien?
Los versículos 15-16 Responden ante esto y afirman cómo debemos actuar ante esa posible situación.
Ahora, el versículo 17 remata la idea con una sencilla y clara afirmación.
1 Pedro 3:17 NVI
Si es la voluntad de Dios, es preferible sufrir por hacer el bien que por hacer el mal.
Si de alguna manera llegara a ser la voluntad de Dios que por hacer el bien suframos un tiempo.
¿Qué es mejor? ¿Sufrir por hacer el bien o por hacer el mal?
Pedro responde categóricamente, mejor que sea por hacer el bien que el mal. Ya que si sufres por hacer el bien serás restaurado, pero si sufres por hacer el mal, ese sufrimiento es lo justo.

Conclusión y aplicación

Hemos comenzado mencionando la importancia de 1 Pedro para el cristiano actual.
Muchas veces los creyentes de hoy se ven desesperanzados ante el aparente aumento de la maldad, la inmoralidad, la incredulidad y demás fuerzas del mal.
Por otro lado, es triste ver que esta sea una de las generaciones más iletradas en términos Bíblicos. Hay muchos cristianos, pero muy pocos siervos de Dios que “santifican a Cristo como Señor en sus corazones”.
Además, el mundo actual nos presenta una paradoja, al mismo tiempo que las iglesias están cada vez más llenas, el mundo parece tolerar menos al cristianismo y la persecución moral de los valores tradicionalmente cristianos esta a la orden del día.
Ante estas situaciones, 1 Pedro 3:13-17 nos brinda un plan de acción sumamente importante, que todo creyente en Cristo debe tomar muy en serio. Pedro nos dice:
Sean amantes de lo que es bueno, comprométanse con esto.
Si por hacer lo que es justo/correcto el mundo los persigue, siéntanse bendecidos por Dios.
La persecución moral y social no es algo nuevo, nuestros hermanos del primer siglo ya la vivieron y ¿sabes qué? La superaron y la iglesia sigue viva hoy igual que ayer.
Pero, ante un mundo potencialmente hostil, no puedes bajar la guardia:
Dale a Cristo el primer lugar en tu vida, haz de él tu Señor.
Capacítate para que puedas presentar defensa ante los cuestionamientos de los demás.
Pero hazlo con la actitud correcta y sobre todo con la consciencia limpia.
Si sigues este plan de acción, serás reivindicado de todo ataque y calumnia y tus perseguidores serán avergonzados.
Al final de cuentas, si llegas a experimentar un mal rato, es mejor que este sea por haber hecho lo bueno que por haber hecho lo malo.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.