Sermon Tone Analysis

Overall tone of the sermon

This automated analysis scores the text on the likely presence of emotional, language, and social tones. There are no right or wrong scores; this is just an indication of tones readers or listeners may pick up from the text.
A score of 0.5 or higher indicates the tone is likely present.
Emotion Tone
Anger
0.09UNLIKELY
Disgust
0.11UNLIKELY
Fear
0.13UNLIKELY
Joy
0.23UNLIKELY
Sadness
0.16UNLIKELY
Language Tone
Analytical
0UNLIKELY
Confident
0.16UNLIKELY
Tentative
0UNLIKELY
Social Tone
Openness
0.12UNLIKELY
Conscientiousness
0.14UNLIKELY
Extraversion
0.47UNLIKELY
Agreeableness
0.6LIKELY
Emotional Range
0.19UNLIKELY

Tone of specific sentences

Tones
Emotion
Anger
Disgust
Fear
Joy
Sadness
Language
Analytical
Confident
Tentative
Social Tendencies
Openness
Conscientiousness
Extraversion
Agreeableness
Emotional Range
Anger
< .5
.5 - .6
.6 - .7
.7 - .8
.8 - .9
> .9
En esta serie “Los Caminos a la Felicidad”, hemos hablado de la felicidad a través de servir, de ser agradecidos, y de ser pacificadores o hacedores de paz.
Hoy hablaré sobre “El camino de la sumisión a Dios”, o la felicidad a través de la sumisión a Dios.
Oración y Lectura.
El ladrón es el diablo; él quiere robarnos la felicidad para que vivamos vidas miserables, amargadas, y tristes.
La manera en que lo logra es tentándonos para que no nos sometamos a Dios o que desobedezcamos a Dios.
La sumisión a Dios es el principal camino a la felicidad.
Si hacemos lo que Dios dice, seremos bienaventurados o felices.
En una de las bienaventuranzas, el Señor dijo:
“Felices aquellos que han sido perseguidos por hacer lo correcto, pues de ellos es el reino de los cielos.”
Mat 5:10
“hacer justicia o hacer lo correcto” es someterse a la voluntad de Dios, hacer lo que Él dice y aceptar lo que Él hace.
Para ser felices a través de la sumisión a Dios, lo primero que tenemos que reconocer es que Él es soberano.
Dios es soberano.
La soberanía de Dios es el absoluto derecho que Dios tiene para hacer todas las cosas como a Él le plazca.
Como dice la frase de Don Quijote, “no se mueve la hoja del árbol sin la voluntad de Dios”.
El Hidalgo quería decir que todo lo que sucede en este mundo es porque esa es la voluntad de Dios, ya sea directiva o permisiva.
La Biblia dice que “no cae un pajarito a tierra si el Dios no lo permite” (Mat 10:29)
Es soberano sobre la creación.
Su soberanía está basada en el hecho de que Él es Dios y Él es el Creador y Sostenedor de todo lo que existe.
El primer verso de la Biblia y el último libro de la Biblia declaran categóricamente que Dios es el Creador:
Solamente el hecho de ser el Creador es suficiente para que Él merezca la sumisión del hombre.
Este mundo ya hubiera desaparecido si Dios no lo sostuviera:
Dios es soberano sobre la Creación porque Él la creó y la sostiene.
Es soberano sobre la vida humana.
En Jer 3:14, el Señor le dice al pueblo: “Volved, hijos infieles, porque yo soy vuestro dueño...”
¡Dios es quien da la vida y quien la quita!
Él es nuestro dueño.
Podremos tener los mejores médicos, las mejores medicinas, y las más grandes ganas de vivir, pero no viviremos ni un minuto más del que Dios quiera darnos.
La mayoría de veces hacemos planes como que si nuestra vida dependiera de nosotros; como dice Santiago:
Dios hace con el hombre lo que Él quiere.
Dios es quien pone y quita reyes; Él es quien levanta o derriba al hombre.
Y no es que Dios sea caprichoso o haga uso de Su soberanía de manera arbitraria, el ejercicio de Su soberanía siempre va de acuerdo con Su carácter.
Es por el simple hecho que Él es Dios.
Si tan solo entendieramos y aceptaramos que Dios es soberano, no tendríamos dificultad en someternos a Su voluntad y aceptaríamos, con agrado, las cosas que Él hace o permite que sucedan en nuestra vida.
Cuando nos sometemos a Su soberanía, dejamos de disputar con Dios sobre “¿Por qué hizo o permitió esto?”
La sumisión o aceptación de Su voluntad elimina la negatividad y el disgusto de nuestro corazón, y nos predispone a estar felices con lo que Él hace en nosotros.
Lo segundo que tenemos que reconocer para ser felices a través de la sumisión a Dios es que Dios nos ama.
Dios nos ama.
“En verdad, Él ama al pueblo;”, le dijo Moisés a los Israelitas.
(Deu 33:3)
“Nos amó antes que nosotros le amaramos” ( 1 Jua 4:19)
Nos ama más que nadie.
Muchas veces estamos de acuerdo con esta verdad intelectualmente, pero en la práctica parecemos olvidarlo.
Dios te ama más que tus padres, más que tus hijos, más que tus hermanos, más que tus amigos, y más que tus pastores.
¡Su amor es incomparable!
Su amor tan grande fue demostrado dando a Su Hijo:
No debe haber ni la menor duda de su amor por nosotros y que todo lo que hace y permite es para nuestro bien.//
Nos conoce mejor que nadie.
Dios no solo es soberano, sino también omniciente, ¡Él lo sabe todo!
Él conoce tus necesidades físicas y emocionales, tus tristezas, tus debilidades y fortalezas, tus anhelos, y tus planes.
Pero también conoce el futuro y los planes que Él tiene para ti.
“¡Nadie me comprende!”,
dicen algunos.
Dios te comprende completamente, porque Él te conoce.
¿Tú buscas lo mejor para las personas que amas?
Me imagino que sí.
Si no es así, es que no las amas.
Entonces, si Dios nos ama más que nadie y nos conoce mejor que nadie, ¿No es lógico pensar que Él busca lo mejor para nosotros?
¡Por supuesto!
Busca lo mejor para nosotros.
Todo lo que Él manda, todo lo que Él hace, y todo lo que Él permite que suceda, siempre es lo mejor para nosotros.
Talvez no lo comprendamos, pero sabemos que Él quiere lo mejor para nosotros.
Quizás las cosas de la vida no sucedan como esperamos o queremos; quizás lo que nosotros creemos que es lo mejor, no sea lo mejor; ¿Por qué?
Porque no podemos ver el futuro y no nos amamos como Dios nos ama.
Pero todas las cosas que suceden, agradables o desagradables, Dios, en Su amor, las usa para nuestro bien:
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.5 - .6
.6 - .7
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